El diente de león, cuyo nombre científico es Taraxacum officinale, es una planta herbácea vivaz perteneciente a la familia de las asteráceas. Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte.

Nombres Comunes del Diente de León
El nombre más utilizado para esta planta es el de diente de león por la apariencia de sus hojas, que recuerdan a los dientes triangulares, afilados y desiguales del león. Sin embargo, tiene una gran cantidad de nombres comunes como diente de dragón, achicoria, chicoreta, amargón, meacamas, lechuguilla, litariega, taraxacón, serraja, pelosilla, corona de fraile, chinita de campo, flor de macho, entre otros.
Descripción Botánica
El diente de león común posee hojas desde la base dispuestas en roseta, muy lobuladas y dentadas, y una raíz central larga y gruesa. Sus flores amarillas forman grandes ramilletes, visibles desde primavera hasta el verano en las ricas praderas para la apicultura. La planta segrega una savia lechosa en todas sus partes.
Es una planta perenne que mide 30 cm de altura, con hojas en la base del tallo y colocadas en roseta. Las flores son hermafroditas de color amarillo dorado que la hacen fácilmente identificable. Cada flor es un conjunto de flores más pequeñas reunidas en una inflorescencia llamada capítulos, los cuales se emplean para predecir el tiempo, ya que cuando va a llover estos se cierran, este proceso también tiene lugar al atardecer.

Se encuentra fácilmente en los caminos, pastizales, prados, y sobre todo en jardines, tanto que generalmente es considerada como una mala hierba por los jardineros. Es una de las principales especies de flora de interés apícola en las praderas, las abejas visitan sus flores, entregando muy buena cantidad de néctar y polen. Por su distribución prácticamente cosmopolita es conocido en todo el mundo por los apicultores.
A pesar de todos sus usos, el diente de león es buscado por niños y adultos porque cuando sus flores se marchitan… aparece la auténtica magia. Los frutos, y por ende las semillas inmaduras y encerradas dentro de la flor, se asoman al exterior con una apariencia algodonosa al estar rematadas por el vilano, un penacho de pelos simples que forman un globito blanco llamado abuelo.

A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos. El diente de león aparece en la literatura, la música y el arte.
El nombre científico de esta especie es Taraxacum officinale. Taraxacum deriva de la palabra árabe-persa tharakhchakon, que designa un cierto tipo de achicoria y officinale del epíteto latino que significa “de venta en herbarios”.
Simbología del Diente de León
Los humanos hemos recurrido a las flores como medio de expresión desde hace milenios. El diente de león, ciertamente, tiene un simbolismo muy potente y que ha arraigado en nuestra cultura más de lo que pudiéramos pensar en un primero instante.
Los dientes de león tienen connotaciones muy distintas en la simbología, todas ellas positivas:
- Fortuna y buena suerte: Una planta capaz de conceder deseos no puede sino ser un símbolo de buena suerte si la vemos aparecer en nuestro jardín. Al pedir un deseo estamos manifestando que algo nos llegue o suceda, por lo que se asocian los dientes de león con la abundancia y la fortuna.
- Supervivencia y esperanza: Capaces como son las semillas de estas plantas de viajar larguísimas distancias y aprovechar hasta la más mínima apertura o rendija pare echar raíces, son un símbolo de la perseverancia y la esperanza de un progreso en la vida.
- El amor llama a la puerta: En algunos países de Centroamérica y Sudamérica, consideran que la aparición de un diente de león en el jardín es un sinónimo de que pronto se tendrá un encuentro amoroso o de que 'la llama del amor' se intensificará en la relación.

Usos del Diente de León
El uso del diente de león como alimento está ampliamente difundido en España. Las partes más apreciadas, a pesar de ser algo amargas, son las hojas, las cuales son consumidas en ensaladas o cocidas en guisos y fueron utilizadas sobre todo en épocas de escasez como en la posguerra.
Además de su uso como medicamento, las hojas verdes nuevas se disfrutan en primavera sobre todo en ensaladas campestres. Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente.
En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud. En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares.
En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.
Importancia Nutricional
La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %). La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%).
Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.
La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos. Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal.
Formas de Consumo
En primavera se recolectan las hojas nuevas tiernas de color verde-amarillento antes de la floración y se preparan en ensalada campestre o en combinación con otras hierbas silvestres, rabanitos o cebollas tempranas. Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático. En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada.
Con la raíz puede elaborarse un vitalizante sustituto del café sin cafeína. El jugo de la planta fresca prensada se puede adquirir ya preparado. Así existe la posibilidad de combinarlo con otros jugos en las curas de limpieza primaverales.

Medicina China
La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:
- Temperatura: frío
- Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
- Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
- Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
- Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones
El uso del diente de león como alimento dietético aparece por primera vez en la obra «Nuevo tratado de medicina revisado» (Xinxiu bencao de Su Jing) del año 659.