Resulta sorprendente la escasa atención que, de forma general, se ha prestado al cuidado de los dientes del caballo y a los problemas y patologías asociadas. El cuidado rutinario de los dientes del caballo es de gran importancia para mantener su salud y bienestar general.
A continuación, hacemos un repaso de los principales problemas dentales que se pueden presentar en nuestro caballo.

Anatomía Dental Equina
Los caballos han evolucionado como animales herbívoros que deambulan la mayor parte del tiempo en busca de alimento en forma de forrajes, y sus dientes están perfectamente adaptados a esa tarea. Los dientes incisivos los usan para cortar y arrancar la hierba y el forraje; los molares y premolares tienen unas superficies más anchas, planas y rugosas, y los usan para triturar y formar el bolo alimenticio antes de que sea tragado. Al igual que los humanos, los caballos tienen una dentadura decidua o infantil, y otra permanente o de adulto, pero se diferencian de nosotros en que sus dientes se componen de una gran corona, oculta en su mayor parte en el alvéolo dentario del hueso, y que le permite su crecimiento y desgaste continuo hasta edades muy avanzadas.
Otras de sus características es que son heterodontos, esto quiere decir que la boca del caballo tiene 4 tipos diferentes de dientes situados en 2 arcadas dentarias, la superior o maxilar y la inferior o mandibular.
- Incisivos: Los encontramos en la parte delantera de la cavidad bucal.
- Caninos: Sólo los encontramos en la dentición adulta situados detrás de los incisivos.
- Premolares y molares: Los premolares los encontramos en la dentadura temporal y en la permanente y los molares sólo en la permanente.
Y, por último, los caballos son hipsodontos. Esto quiere decir que sus dientes no paran de crecer durante toda su vida.
La mandíbula de un caballo es anisognata: la mandíbula superior es aproximadamente un 20% más amplia que la mandíbula inferior. Para moler su comida, el movimiento de masticación del caballo es circular.
Para poder identificar correctamente cada diente, se ha creado un sistema internacional. La cabeza del caballo se divide en 4 partes incluyendo un conjunto de dientes. Cada diente está numerado para propiciar una identificación fácil.
Dientes Caballo: GUÍA ESENCIAL Cuidado Dental Equino
Problemas Dentales Más Comunes
La enfermedad bucal equina más común es el desarrollo de sobrecrecimientos dentales agudos causando laceraciones de las mejillas y la lengua durante la masticación, evitando el normal funcionamiento lateral de la mandíbula. Comparado con los molares, los desórdenes de los incisivos son poco comunes y se pueden visualizar fácilmente, aunque sean problemas menores.
Presencia del Diente de Lobo
Está presente entre un 70 a un 90% de los caballos. Se trata de un diente muy pequeño ubicado delante de los premolares, mas común en la arcada superior. El problema de este diente es que puede contactar con el bocado y generar molestias al movimiento de la rienda, que pueden ser leves o severas. La solución es la extracción de esta pieza, evitando el dolor y molestias con el bocado.
Estos dientes tienen diferentes formas y tamaños. El aspecto de la corona expuesta no siempre refleja el tamaño o la forma de la raíz. Los dientes de lobo mandibulares rara vez se observan en equus caballus y también son raros en otros équidos. Por lo general, estos dientes erupcionan entre los 6-18 meses de edad, pero también es bastante variable. Estos dientes estan ubicados rostral al segundo premolar superior, pero pueden hallarse sobre el lado bucal del carrillo o desplazados en direccion rostral. Los dientes de lobo " ciegos " o no erupcionados, se detectan mediante palpacion como nódulos de consistencia firme por debajo de la mucosa bucal en porción rostral al primer diente del carrillo; estos dientes a menudo son dolorosos y veces estan recubiertos por mucosa ulcerada.
Algunos dientes de lobo se aflojan o enferman y se ha demostrado que causan sacudidas de cabeza o problemas con el bocado. Los dientes de lobo desplazados o con corona afilada pueden causar dolor bucal y ulceración cuando el bocado ejerce presión sobre los carrillos.
Gancho en Segundo Premolar
Este problema corresponde a un sobrecrecimiento dental que puede ser derivado de alteraciones hereditarias o adquiridas por mal contacto, acompañado de úlceras en las mejillas.
Rampas
Están definidas como una altura excesiva en los premolares, generalmente los inferiores. Se producen mas comúnmente cuando quedan premolares de leche retenidos, impidiendo un normal crecimiento del premolar definitivo. Producen mala masticación de lado a lado impidiendo un correcto desgaste dental, lo que puede causar problemas con el bocado.
Sobrecrecimiento de Incisivos
Se producen por falta de desgaste en los incisivos debido a mala oclusión, la que puede ser de tipo hereditaria, o sea que el equino nace con el problema (muy frecuente encontrarlo con caballos «pico de loro» o «sobremordida») o adquirida producto de ganchos o rampas en piezas premolares. A consecuencia de esto el caballo no mastica libremente de lado a lado y causa molestias con el freno o bocado.
Oligodontia
Corresponde a un alteración del desarrollo en la que las piezas dentales (incisivos, premolares o molares, etc) no están presentes en la boca del equino, generalmente por fallos en su desarrollo embrionario. Producen mala oclusión debido a que las piezas contralaterales tienden a crecer mas de lo normal, llevando a una mala masticación.
Otros Problemas y Soluciones
- Cortes o llagas en las comisuras de los labios: Deberemos vigilar que el tamaño del hierro sea el adecuado, ni muy grande ni muy pequeño.
- Rechazo al contacto con el bocado: Debido con frecuencia a la presencia de “diente de lobo”.
- Si un caballo rehusa el bocado: Existe un sencillo truco con el que podremos conseguir nuestro objetivo: untar el bocado con miel, de tal forma que despertaremos en el animal el deseo por saborearla, consiguiendo que acepte el bocado hasta con cierto placer.

Importancia del Cuidado Dental
El cuidado dental del caballo es muy importante. El estado de su boca repercute directamente a la salud del caballo y a su rendimiento deportivo. Un caballo que no se sienta cómodo con la embocadura no podrá realizar una buena prueba o en el caso un caballo de ocio los constantes cabeceos pueden resultar molestos para el jinete y para el animal.
En caballos con problemas dentales es muy común llegar a la cuadra a la hora de la comida y ver que el caballo come despacio. En esta situación se recomienda observar si la zona de alrededor del comedero está llena de comida. Esto se debe a que, por las molestias en la boca, el caballo no retiene toda la comida durante el proceso de masticación y ésta cae al suelo. A parte del momento de la comida, el mal estado de la boca del caballo influye en su estado general. En las heces del caballo podremos observar partículas de alimento sin digerir. Por último, podemos sospechar que el caballo sufre un problema dental cuando da problemas a la hora de la monta.
Si juntamos que el caballo es hipsodonte (sus dientes no paran de crecer) y sus movimientos masticatorios, podemos ver que el diente del caballo desde su salida y durante la vida del animal, sufre un desgaste constante. Este desgaste es diferente para cada caballo y puede alterar el alineamiento dental. Al realizar el mantenimiento de la boca del caballo se consigue que todos los dientes sean iguales en longitud.
Anomalías Congénitas
La braquipnatia y el prognatismo son de las más comunes dentro de las anormalidades congénitas. La braquipnatia se da cuando el maxilar o parte superior de la boca, es más largo que la mandíbula o parte inferior. Puede denominándose también como “pico de loro”.
Crecimientos Anormales
El gancho es un crecimiento de los primeros premolares superiores en su parte delantera. Así mismo, la rampa es el crecimiento de los últimos molares inferiores en su parte trasera.
Estas anomalías producen llagas y molestias a la hora de la monta por los toques con la embocadura. Son crestas y picos que crecen en los premolares y molares por la forma de masticar y desgastar los dientes. En la arcada superior se darán en la cara bucal del diente provocando lesiones en el carrillo.
Dientes Temporales Retenidos
A veces, los dientes temporales o “de leche” no se caen y permanecen junto con la dentadura permanente del caballo. Este diente sale por delante del resto de premolares. Puede salir o no a los 5-6 meses de edad y se encuentra mayormente en el maxilar. Su presencia puede ocasionar problemas, ya que, por su situación, puede tocar con la embocadura.
Diastemas
Es un espacio que puede encontrarse entre dos piezas dentales consecutivas. Este puede aparecer como un espacio natural entre dos piezas dentales o debido a la ausencia de una pieza dentaria. El problema viene cuando existe acumulo de alimento y esto lleva a la aparición de infecciones.
Manejo y Prevención
La domesticación de los caballos ha provocado que estos pasen estabulados la mayor parte del tiempo y no están expuestos al mismo grado de desgaste natural. Tampoco comen de forma contínua sino que sus comidas, consistentes en piensos elaborados y heno, están restringidas a dos o tres veces al día, y estas comidas blandas requieren de menos masticación. Todo esto contribuye a que los dientes del caballo alcancen una longitud excesiva y no se desgasten uniformemente. Independientemente de las condiciones de manejo y estabulación de los caballos, sus dientes tienden a desarrollar puntas afiladas como consecuencia de su anatomía y forma de masticar: la mandíbula inferior es más estrecha que la superior, y la trituración de la comida la hacen masticando hacia los lados.
Mirando el otro día la boca de mi yegua, a ver si tenía que llamar a la vete para hacerle las puntas (hay que hacérselas) ví que le está saliendo un diente de lobo en el maxilar inferior derecho.
El tratamiento se basa en realizar un limado o “arreglo” de boca mínimo una vez al año.
El procedimiento dental más común que realizamos los veterinarios es el raspado de los dientes del caballo, lo que permite eliminar las puntas que se van creando por un mal alineamiento de las piezas dentales, crear un asentamiento adecuado para el bocado, y ayudar a mantener la longitud adecuada de los incisivos y las muelas. Otras patologias menos frecuentes, pero no por ello menos importantes de identificar, son las infecciones de los dientes y encías, las ulceras y abscesos bucales, la presencia de ganchos muy largos en los molares, la pérdida y fracturas de piezas dentales, los tumores, etc.
El limado de dientes es especialmente importante en caballos que han perdido alguna pieza dental, y en aquellos en que sus dientes se encuentran mal posicionados y no se superponen bien los de arriba con los de abajo. Normalmente, el contacto con el diente opuesto mantiene ambas superficies dentales igualadas en términos de desgaste. Cuando un diente no está alineado (inferior con superior), se desarrollan puntas y ganchos. Si estas anormalidades pasan desapercibidas, las puntas o ganchos se hacen lo suficientemente grandes como para traumatizar y ulcerar los tejidos blandos de la boca, tales como las superficies internas de los carrillos y de la lengua.
La edad del caballo es el factor que más va a condicionar el grado de atención y la frecuencia del cuidado veterinario que sus dientes requieren. Los caballos que comienzan su entrenamiento por primera vez, especialmente entre dos y tres años, necesitan de una exploración bucal y dental exhaustivas. Sus dientes necesitan limarse para eliminar puntas, asegurarse que no existen problemas con el cambio de dientes y que no retienen los deciduos. Caballos entre dos y cinco años pueden requerir unos exámenes dentales más frecuentes que los adultos, ya que los dientes de leche son algo más blandos que los permanentes y podrían desarrollar puntas más rápidamente. Además, si tenemos en cuenta que durante este periodo de su vida es cuando van a cambiar todos los dientes de leche por los de adulto, entenderemos que las posibilidades de que se produzcan anormalidades dentales en esta franja de edad aumentan en gran medida, así como sus consecuencias.
Para terminar, los caballos adultos deberían ser sometidos a exámenes dentales por lo menos una vez al año, tanto si tienen o no evidencias de problemas dentales. Es muy importante mantener la superficie de los dientes que trituran los alimentos lo mas uniforme posible durante toda la vida del caballo, porque cuando alcanzan su edad geriátrica (más de veinte años) los dientes dejan de crecer al agotar su reserva de corona dentaria, y si esperamos hasta entonces, las superficies pueden estar excesiva y/o desigualmente desgastadas, por lo que tratar de alinearlos pude ser una tarea imposible.
La mejor medicina es aquella capaz de prevenir la aparición o desarrollo de patologías, por lo que en buen plan de Medicina Preventiva es fundamental para cuidar y mantener la salud de su caballo. La sedación, la anestesia local y los analgésicos ayudan a que el caballo se relaje durante los procedimientos terapéuticos dentales, facilitándolos y haciendo posible la realización de un buen trabajo. Es importante descubrir los problemas dentales a tiempo.
Si se detectan a tiempo, la mayor parte de estas anomalías se pueden resolver fácilmente. Por tanto, es importante que un veterinario especialista realice un control regular de la dentadura del caballo.
Signos de Alerta
Para empezar, debemos aprender a identificar los signos que nos alertan de la existencia de problemas dentales, tales como el dolor o la irritación, ya que pueden no ser tan obvios si el caballo ha aprendido a soportarlos y a vivir con ellos.
Algunos signos de que tu caballo puede tener problemas dentales son:
- Pérdida de forma física a pesar de conservar el apetito: puede confirmar la presencia de puntas o picos en molares y premolares.
- En las heces del caballo podremos observar partículas de alimento sin digerir.
- En caballos con problemas dentales es muy común llegar a la cuadra a la hora de la comida y ver que el caballo come despacio.
Por eso, la realización de exámenes dentales periódicos resulta esencial y constituye uno de los pilares de la Medicina Preventiva, identificando así pequeños problemas antes de que se conviertan en otros más costosos y difíciles de tratar.
Tabla de Erupción Dental
Es importante conocer los tiempos de erupción de los dientes porque nos ayudará a detectar problemas asociados con los cambios de dentición. El primer diente de leche o deciduo puede aparecer en el potro antes de nacer, y el último cuando alcance los 8 meses de edad.
| Diente | Erupción (Meses) |
|---|---|
| Incisivos Deciduos | Antes del nacimiento - 8 meses |
| Dientes de Lobo | 6 - 18 meses |
| Incisivos Permanentes | 2.5 - 5 años |
| Premolares Permanentes | 3 - 4 años |
| Molares Permanentes | 1 - 5 años |