Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares o cordales, son las últimas en aparecer en nuestra dentadura. Suelen erupcionar entre los 17 y los 25 años, y de ahí que su nombre haga referencia a la entrada en la edad adulta o la de mayor juicio. Aparecen en el inicio de la edad adulta, entre los 17 y 22 años, y por eso se les conoce como muelas del juicio.
Normalmente, las personas desarrollan cuatro muelas del juicio, cada una de las cuales emerge tras los molares de ambos lados del maxilar superior e inferior. No obstante, el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante explica que las muelas del juicio pueden erupcionar tan solo parcialmente o incluso permanecer para siempre bajo el tejido gingival. No, hay personas que las tienen pero no les salen y hay otras a las que directamente no se les forman.
Las muelas del juicio son completamente impredecibles, en términos de cuándo llegarán y si se originarán o no. Por norma general, estas muelas aparecen entre los 17 y los 20 años. Sin embargo, pueden aparecer con retraso, ya que cada persona tiene su propio ritmo de crecimiento.
¿Quieres saber más sobre los terceros molares? ¿Cuándo es necesaria su extracción? ¿Qué tipo de problemas provocan?
Las muelas del juicio son un problema muy común que afecta a gran parte de la sociedad. Del mismo modo, hay muchos falsos mitos debido en gran parte a la falta de información que tiene la población general. Pero si no puedes esperar y necesitas respuestas, a través de KIN resolvemos las principales cuestiones, desmintiendo las creencias que no son del todo ciertas.
8 razones para quitarte las muelas del juicio
Desarrollo y función de las muelas del juicio
Las muelas del juicio comienzan a desarrollarse en el maxilar alrededor de los siete años y no justo antes o después del nacimiento como ocurre con otros dientes. La formación de estos dientes se inicia a partir de los 12 años y el dentista puede ver, por medio de una radiografía panorámica (ortopantomografía) si aquella persona tiene o no muelas del juicio. Esta exploración por imagen también permite saber si las piezas están creciendo bien o no, si se han quedado dentro del hueso y, por tanto, no aparecen en la encía.
Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, nuestra dieta resultaba abrasiva para los dientes por lo que, en estas circunstancias, las muelas del juicio podrían haber sido útiles para reemplazar los molares que se hubiesen desgastado por completo. En la era primitiva los hábitos alimenticios del hombre requerían del uso de las muelas de juicio para masticar la carne que comían en trozos grandes. Ahora que nuestra dieta es más blanda, los dientes no se desgastan tan rápido y no se forman huecos que las muelas del juicio tengan que cubrir.
Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, nuestra dieta resultaba abrasiva para los dientes por lo que, en estas circunstancias, las muelas del juicio podrían haber sido útiles para reemplazar los molares que se hubiesen desgastado por completo. Ahora que nuestra dieta es más blanda, los dientes no se desgastan tan rápido y no se forman huecos que las muelas del juicio tengan que cubrir. Además, hay médicos que afirman que existen evidencias de que los maxilares actuales son más pequeños que los de los humanos prehistóricos.
Dicho esto, hay que tener en cuenta que los terceros molares no tienen, en realidad, una función en la boca. Es decir, no resultan imprescindibles para nuestra vida diaria, ni siquiera para masticar.

Evolución y genética
- Evolución: Nuestros antepasados tenían mandíbulas más grandes y una dieta basada en alimentos duros y fibrosos, lo que requería una dentición más amplia para masticar eficientemente. Las muelas del juicio eran esenciales para triturar estos alimentos.
- Genética: La presencia y el desarrollo de las muelas del juicio están determinados por factores genéticos. En la actualidad, las mandíbulas humanas son más pequeñas que las de nuestros antepasados, lo que a menudo deja poco espacio para que las muelas del juicio erupcionen correctamente.
Problemas comunes asociados con las muelas del juicio
Los principales problemas que causan las muelas del juicio son dolores y molestias, infecciones, enfermedad periodontal y caries. Las muelas del juicio son piezas dentales que, debido precisamente a su ubicación, pueden ocasionar diversos problemas. El más común es la falta de higiene. Y es que, al encontrarse en la parte posterior de la boca, resulta algo más complejo acceder a ellas con el cepillo de dientes. Pero, además, otro problema muy frecuente tiene que ver con el dolor de las muelas del juicio.
En la mayoría de los casos, cuando no existe suficiente espacio para que las muelas del juicio salgan, puedan producir dolencias o patologías en estas piezas dentales. A veces, las muelas del juicio intentan salir sin suficiente espacio para salir completamente.
Además del dolor, pueden formarse tumores o quistes dentígeros alrededor de las muelas del juicio. Cuando las muelas cordales están saliendo puedes experimentar algunas molestias o incluso dolor. Dicho todo esto, vamos a empezar a recordar cómo son estas piezas dentales y cuál es su función en la boca.
Es importante tener en cuenta que el dolor de muelas del juicio puede variar en intensidad y duración, y puede estar acompañado de otros síntomas como hinchazón, enrojecimiento, dificultad para abrir la boca y mal sabor de boca.

Complicaciones específicas
- Pericoronitis: Es la inflamación del tejido gingival que rodea la muela del juicio, generalmente cuando está erupcionando. Esta inflamación puede ser causada por la acumulación de bacterias y restos de alimentos en el espacio entre la encía y el diente.
- Impactación: Cuando la muela del juicio no tiene suficiente espacio para erupcionar correctamente, puede quedar atrapada (impactada) en el hueso o debajo de la encía.
- Caries: Las muelas del juicio son difíciles de limpiar debido a su ubicación en la parte posterior de la boca, lo que las hace propensas a desarrollar caries.
- Infección: Si una muela del juicio está impactada o parcialmente erupcionada, puede crear un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias, lo que puede llevar a una infección.
¿Por qué extraer las muelas del juicio?
Aunque el dolor es lo primero que se asocia con este tipo de tratamientos, no siempre es el motivo principal para quitar las muelas del juicio. Existen varios motivos por los que tu dentista te recomendará realizar una extracción:
- Mala posición: su posición inclinada o torcida en la boca puede provocar que queden atrapadas y no puedan salir del todo, lo que puede provocar inflamación, malestar al comer y dolor al hacer presión sobre los otros dientes.
- Apiñamiento: si las muelas del juicio no tienen suficiente espacio para erupcionar, empujaran al resto de los dientes causando apiñamiento. (Resuelve los problemas de apiñamiento)
- Caries: si una muela del juicio no ha erupcionado del todo es muy probable que restos de comida queden atrapados entre la encía y el diente, lo que facilita el riesgo de padecer caries. En general las muelas del juicio, al ser más inaccesibles a la hora de cepillarlas, son más susceptibles de padecer caries o crearlas en la muela adyacente.
- Quistes: cuando una muela del juicio no logra erupcionar (cordales incluidos) y están totalmente cubiertas por la encía, se asocia a la formación de quistes.
La extracción de las muelas del juicio se recomienda cuando causan problemas o existe un alto riesgo de que los causen en el futuro. Si tienes dudas sobre tus muelas del juicio, es importante consultar a un dentista.

Procedimiento de extracción
Si ya te han hecho un diagnóstico en el que te recomiendan quitar las muelas del juicio, el dentista especialista en cirugía te explicará el proceso. Te preguntarán sobre intervenciones anteriores, estado de salud general, alergias conocidas y si eres fumador, esto es importante saberlo porque el tabaco afecta directamente en la cicatrización de cualquier operación y más si es en tu boca.
La operación dura unos 45 minutos, aunque depende de la complejidad de cada caso y generalmente se realiza con anestesia local, que duerme solo la parte donde se va a realizar la operación, si te sientes un poco nervioso es posible que te ofrezcan un sedante para que estés más relajado durante la operación si así lo deseas. Si hay que quitar las cuatro muelas del juicio es probable que lo hagan de dos en dos, para pasar solamente dos veces por la recuperación, aunque eso dependerá de ti.
Si la extracción de las muelas del juicio es compleja, tienes miedo al dentista, o deseas que en una sola intervención se realice todo lo que necesitas, puedes optar por la sedación consciente, para que puedas estar adormecido y tranquilo durante la cirugía y al despertar no recuerdes nada de lo sucedido. En caso de hacerla con sedación será necesario que algún familiar o amigo te acompañe al salir.
Conviene que planees la cirugía por adelantado ya que, si bien el dolor postoperatorio no es lo más destacable (dependiendo de la complejidad puedes llegar a sentir un dolor tolerable tomando la medicación pertinente), sí que puedes tener la cara hinchada durante un par de días.
Tipos de operaciones
A grandes rasgos existen 3 diferentes tipos de operaciones para extraer una muela del juicio, la dificultad y procedimiento dependerá de cómo esté posicionada.
- Si la muela ha salido del todo, se hace una extracción simple en la que es probable que ni siquiera sean necesario puntos.
- Si la muela está parcialmente cubierta por encía, se hace una microcirugía para poder sacarla y puede que requiera algún punto para cerrar la encía.
- Si la muela está totalmente cubierta por encía e incluso hueso (cordales incluidos) se necesita hacer un incisión un poco más grande a fin de poder extraerla y posteriormente suturar la encía.
La operación en si no es dolorosa gracias a que el área a tratar está anestesiada, pero puede que sea un poco molesta. En pacientes jóvenes la extracción suele ser más sencilla gracias a que no están completamente formadas.
Cuidados postoperatorios
Aunque el tiempo de recuperación y la reacción varían de persona a persona, lo más común es que en las primeras horas haya un poco de sangrado y en los siguientes dos días percibas inflamada el área de donde sacaron las muelas. Estas son algunas de las recomendaciones que se suelen dar después de sacar una muela del juicio:
- Usar una compresa de hielo, te puede ayudar a bajar la hinchazón de la zona donde se han extraído las muelas del juicio.
- Toma la medicación que el dentista te prescriba, respeta la dosis y el tiempo del tratamiento.
- Come alimentos blandos que no tengan la posibilidad de lastimar la zona recién operada y en general durante las primeras horas se recomienda evitar bebidas calientes.
- Utiliza un cepillo de dientes quirúrgico blando para los días después de la cirugía, ya que es importante que mantengas la boca limpia para que la herida no se infecte.
- Contacta con tu dentista en caso de tener fiebre.
Los cuidados posteriores a la extracción de la muela del juicio deben ser seguidos estrictamente ya que van a determinar el éxito de este tratamiento dental. El reposo debe de llevarse a cabo entre 3 y 5 días, en los que pueden darse algunas molestias.