Si tu hijo tiene un diente flojo que le está molestando, seguramente te hayas planteado si debieras arrancárselo o simplemente tener paciencia y esperar a que caiga por sí solo. Quitar un diente de la boca de tu hijo puede ser tentador; sin embargo y por norma general, este no es el enfoque más ideal desde el punto de vista de la odontopediatría.
En este artículo, te explicamos el protocolo básico que se debe seguir ante un traumatismo dental infantil y la importancia de una atención odontológica especializada.
La mejor manera de ayudar a tu hijo con su diente suelto es acudir a la consulta de tu odontopediatra de confianza. Los profesionales de la salud bucodental atenderán a tu pequeño y procederán dependiendo del caso particular.

¿Por qué está suelto el diente?
Un diente flojo no siempre indica que va a salir un diente permanente. Los niños a veces se golpean los dientes mientras juegan o se caen. Los traumatismos dentales en niños son más comunes de lo que podría pensarse. Los pequeños están constantemente explorando el mundo a través del juego, lo que a menudo puede resultar en caídas y golpes que afectan los dientes. Un accidente de este tipo puede ser alarmante tanto para los padres como para los niños, por lo que es fundamental saber cómo actuar de manera rápida y eficiente para minimizar el daño.
Normalmente, los niños pierden sus dientes en el mismo orden en que les salen. Si el diente flojo no está listo para caerse, los intentos de extracción podrían arrancar sus raíces sensibles y causar dolor innecesario.
Por norma general, si el diente que se mueve no resulta una gran molestia, es mejor no arrancarlo, sino dejar que el niño lo mueva y acabe cayendo por sí solo. Esto limitará el dolor y el sangrado relacionados con la pérdida del diente.
Tipos de traumatismos dentales más comunes
Los traumatismos dentales en los niños pueden variar en gravedad, desde pequeños golpes hasta la pérdida completa del diente. Estos son algunos de los tipos de lesiones más comunes:
- Fracturas dentales: cuando se rompe una parte del diente, ya sea en la corona o en la raíz.
- Luxación: el diente se desplaza, pero permanece en su lugar. Puede estar más flojo o moverse en la encía.
- Avulsión: el diente se sale completamente de su lugar.
- Intrusión: el diente se hunde hacia dentro de la encía.
La gravedad del traumatismo determinará el tipo de tratamiento necesario, por lo que siempre es importante buscar atención odontológica lo antes posible, independientemente de la apariencia del daño.
Primeros pasos ante un traumatismo dental
Saber cómo actuar rápidamente tras un traumatismo dental puede marcar la diferencia en la recuperación del diente del niño. A continuación, te explicamos los pasos a seguir:
- Mantén la calma: Aunque el traumatismo pueda parecer grave, mantener la calma es esencial para tomar decisiones rápidas y efectivas.
- Revisa la lesión: Verifica si el traumatismo ha afectado un diente de leche o un diente permanente. La edad del niño y el momento de la erupción dental son claves para saberlo.
- Limpia la zona: Si hay sangrado, enjuaga suavemente la boca del niño con agua limpia y, si es necesario, aplica una gasa o pañuelo limpio presionando suavemente la zona para detener el sangrado.
- Busca el diente si ha salido por completo: En caso de avulsión (pérdida completa del diente), localiza el diente. Si es un diente permanente, podría ser reimplantado si se actúa con rapidez.

¿Qué hacer con un diente permanente avulsionado?
Cuando un diente permanente ha sido avulsionado, es fundamental actuar con rapidez. Si logras encontrar el diente, sigue estos pasos:
- No toques la raíz: Toma el diente por la corona (la parte visible en la boca) y evita tocar la raíz para no dañar las fibras que podrían ayudar a la reinserción.
- Límpialo suavemente: Si está sucio, enjuágalo con suero fisiológico o agua durante unos segundos. Nunca lo frotes ni uses jabón.
- Reimplántalo si es posible: Si te sientes cómodo, intenta reimplantar el diente en su lugar, asegurándote de que esté correctamente alineado. Si no es posible, colócalo en un recipiente con suero, leche o saliva del niño.
- Busca atención inmediata: El tiempo es clave. El diente debe ser reimplantado idealmente dentro de los 30 minutos posteriores al traumatismo.
AVULSIÓN: Cómo Tratar el Traumatismo por Expulsión de un Diente
¿Qué hacer con un diente de leche avulsionado?
Si el diente que ha salido es un diente de leche, no intentes reimplantarlo. A diferencia de los dientes permanentes, los dientes de leche no deben volver a colocarse en su lugar, ya que esto podría dañar el desarrollo del diente permanente que está creciendo debajo. En este caso, acude al odontopediatra lo antes posible para evaluar la situación y recibir el tratamiento adecuado.
Tratamiento profesional y seguimiento
Independientemente del tipo de traumatismo, siempre es esencial que un odontopediatra evalúe al niño tras el accidente. El tratamiento dependerá del tipo de lesión:
- Fracturas: Se pueden restaurar con resina compuesta o una corona si el daño es extenso.
- Luxación o desplazamiento: El odontólogo puede recolocar el diente y estabilizarlo mediante una férula.
- Avulsión de diente permanente: Si el diente ha sido reimplantado, podría ser necesario estabilizarlo y monitorear su curación a largo plazo.
El seguimiento regular es fundamental para prevenir complicaciones como infecciones o problemas en el crecimiento dental.
Prevención y cuidados
Aunque no siempre se pueden evitar los traumatismos dentales, existen medidas preventivas que reducen el riesgo:
- Usar protectores bucales: Si tu hijo practica deportes de contacto, como fútbol o artes marciales, los protectores bucales son cruciales para evitar lesiones dentales.
- Supervisar juegos y actividades: En niños pequeños, una supervisión adecuada durante actividades de riesgo puede reducir caídas o golpes.
- Educación sobre el cuidado dental: Enseñar a los niños a cuidar sus dientes y evitar comportamientos de riesgo, como morder objetos duros, puede prevenir lesiones.
Conocer los pasos adecuados para actuar ante un traumatismo dental infantil puede marcar una gran diferencia en la recuperación del diente afectado.
¿Cuándo se caen los dientes de leche en los niños?
Muchos padres se preguntan a qué edad se caen los dientes de leche, pero no siempre se cumple una regla. Si tu hijo tarda un poco, no debes alarmarte porque también depende de la genética de cada persona. Los niños comienzan a perder dientes de leche entre los 6 y 7 años de edad. Si sobrepasa el tiempo en que debió hacerlo consulta un odontólogo. Pero ¿qué diente se cae primero?, usualmente son los incisivos los primeros que se aflojan, es decir los centrales delanteros inferiores. Los que primero hacen erupción son los primeros que perderá.
A continuación, se presenta un cuadro con el orden de caída de los dientes de leche:
| Diente | Edad de caída (Superior) | Edad de caída (Inferior) |
|---|---|---|
| Incisivo central | 6-7 años | 6-7 años |
| Incisivo lateral | 7-8 años | 7-8 años |
| Canino | 10-12 años | 9-12 años |
| Primer molar | 9-11 años | 9-11 años |
| Segundo molar | 10-12 años | 10-12 años |
Recomendaciones para cuando se afloja un diente de leche
Al tener el diente flojo los niños sienten incomodidad al morder los alimentos y masticar. Además, la encía alrededor posiblemente se inflame y enrojezca lo que llevará al infante a dejar de cepillarse. Lo conveniente es enseñarle a limpiarse los dientes con cuidado para evitar que las molestias aumenten por la suciedad.
Pídele que lo mueva con cuidado, si siente dolor aún no está listo. Explícale que es un proceso natural y se mantendrá por un tiempo. No olvides que se aconseja hacer la primera visita al dentista desde la aparición del primer diente.
Enséñale a cepillarlos luego de cada comida, a usar el hilo dental al menos una vez al día. Reduzca la ingesta de dulces, sobre todo los pegajosos y llévelo regularmente a su chequeo dental. Cámbiale el cepillo cada dos o tres meses para minimizar la proliferación de bacterias. Proporciónale un dentífrico con la cantidad correcta de flúor.