¿Diente Molar Roto? Causas, Primeros Auxilios y Tratamientos Detallados

Si has llegado hasta aquí puede ser porque te encuentres con un diente roto o una muela partida. Lo cierto es que esto puede ocurrir por diversas razones, desde un accidente o lesión hasta una caries no tratada. Estas situaciones pueden causar dolor, sensibilidad y dificultades para comer o hablar. Es crucial saber qué hacer en estos casos y cuáles son los tratamientos disponibles para reparar el daño dental. ¡Hola! Si estás leyendo esto, es probable que tú (o alguien cercano) tenga un diente partido por la mitad y estés preocupado.

Tener un diente partido por la mitad es, básicamente, sufrir una fractura dental severa. Puede ocurrir en cualquier pieza (un incisivo frontal, un colmillo o una muela) y suele implicar que una parte notable del diente se ha quebrado o desprendido. A veces es una fisura visible que divide el diente en dos secciones; otras veces, el diente puede seguir en su sitio pero con una grieta que lo atraviesa verticalmente. Como odontólogo con años de experiencia, sé lo alarmante que puede ser este momento. He visto muchos casos de dientes rotos, y la buena noticia es que casi siempre hay solución.

Tipos de Fracturas Dentales

En resumen, un diente fracturado puede ir desde una pequeña grieta hasta partirse en dos mitades. Cuanto más profunda y extensa la fractura, más grave es la situación. Pero incluso un diente partido en dos muchas veces se puede arreglar si actuamos a tiempo.

  • Diente astillado o fisurado: Es la forma más leve. Solo una pequeña porción del esmalte se ha rajado o saltado. Podrías notar el borde del diente áspero o cortante, pero no ves un trozo grande separado.
  • Fractura parcial de la corona: Aquí sí se ha caído un trozo del diente. Por ejemplo, se desprende una esquina o una parte de la cara visible. Notarás que “falta un pedazo” y podrías encontrar el fragmento. Sueles sentir sensibilidad al frío o calor porque la fractura puede exponer la dentina (la capa interna bajo el esmalte).
  • Diente partido por la mitad (fractura grave): Es cuando al menos la mitad del diente se ha fracturado. Puede abarcar la corona entera e incluso extenderse hacia la raíz. A veces, el diente queda dividido en dos partes claramente separadas. Los síntomas típicos de un diente roto de esta magnitud incluyen dolor agudo (especialmente al morder), sensibilidad extrema si la fractura llega cerca del nervio, sangrado de encía alrededor del diente y a veces movilidad de la parte fracturada.
  • Fractura radicular o “diente partido por dentro”: Aquí la grieta nace en la raíz debajo de la encía y sube hacia la corona. Es engañosa porque quizá no veas gran cosa externamente. Podrías tener dolor intermitente al masticar o sensibilidad, pero cuesta identificar cuál diente duele. Si la fractura de raíz alcanza la corona, en algún momento el diente puede partirse completamente.
  • Avulsión (diente fuera de su sitio): Lo menciono por claridad. No es exactamente “partido por la mitad”, sino que el diente entero salió de su alveolo por el golpe. En estos casos, el diente ya no está en la boca.

Posibles Causas de un Diente Roto

Un diente es fuerte (el esmalte es el tejido más duro del cuerpo humano), pero no indestructible.

  • Traumatismos o golpes: La razón número uno. Un accidente de coche, una caída, un balonazo jugando fútbol o básquet, o incluso una pelea, pueden causar un impacto directo en la boca. Los traumatismos deportivos son especialmente comunes; de hecho, el Consejo General de Dentistas de España advierte que muchos traumatismos dentales ocurren practicando deporte de contacto, y recomienda usar protector bucal. Un golpe fuerte puede fracturar el diente o incluso sacarlo completo. Ante la realización de un deporte de contacto o un trabajo donde podría ocurrir una lesión, es importante usar un protector bucal o una máscara protectora.
  • Morder objetos duros: ¿Te suena eso de partir nueces con los dientes? ¿O masticar hielo, huesos, caramelos muy duros o abrir cosas con la boca? Son hábitos muy arriesgados. Una presión excesiva al morder algo duro puede ocasionar desde un diente astillado hasta partirlo en dos. También es importante usar el sentido común y evitar comer alimentos que pueden provocar fisuras como son las palomitas de maíz o nueces.
  • Caries profundas no tratadas: Una caries grande debilita la estructura del diente desde adentro. Cuando la caries destruye mucha dentina, el esmalte queda como una cáscara frágil. Un diente con una gran caries o infección podría fracturarse incluso con una mordida normal de algo blando, simplemente porque ya estaba muy débil. Por eso insisto tanto en prevenir y tratar las caries a tiempo (¡las caries no solo causan dolor de muela, también parten dientes si avanzan demasiado!). Diente roto por carie: Una caries no tratada puede debilitar el esmalte dental, haciendo que el diente sea más susceptible a romperse. En estos casos lo más importante es pedir una cita con tu dentista para eliminar y limpiar la zona dental afectada por la caries.
  • Bruxismo (rechinar o apretar los dientes): El hábito de bruxar desgasta la superficie del diente, lo que lo convierte en una pieza más vulnerable a las fisuras. El hábito de rechinar los dientes por la noche o apretar la mandíbula constantemente desgasta y fisura las piezas dentales. Con el tiempo, el bruxismo genera pequeñas grietas en el esmalte y microfracturas. Si no se usa una férula de descarga y el hábito continúa, esas fisuras pueden propagarse.
  • Empastes antiguos o endodoncias sin protector: Irónicamente, dientes que ya tuvieron tratamientos también pueden romperse más fácil. Si tienes una restauración muy grande (un empaste amplio) en una muela, esa pieza es más propensa a fracturarse por el tamaño de la cavidad. Lo mismo va para dientes endodonciados (con el nervio tratado): después de una endodoncia el diente queda más frágil y casi siempre recomendamos cubrirlo con una corona.
  • Mordida desalineada (maloclusión): Cuando la mordida no encaja bien, ciertos dientes reciben más carga de la debida. Esa distribución desigual de fuerzas al masticar puede ir fisurando piezas puntualmente. No es la causa más común, pero influye.
  • Desgaste y edad: Con los años, nuestros dientes pasan por mucho. El esmalte puede tener pequeñas grietas por cambios térmicos (tomar cosas muy calientes y luego muy frías) o por el simple desgaste diario.
  • Ingerir alimentos ácidos: Ingerir diariamente alimentos ácidos, con un pH bajo, como pueden ser las bebidas gaseosas, el zumo de limón o de naranja, o el vinagre no es lo más adecuado para nuestros dientes ya que debilitan la capa del esmalte pudiendo provocar incluso la rotura del diente. Es importante tomar un vaso de agua tras la ingesta de este tipo de comidas y lavarnos después los dientes. En personas que tienen reflujo gástrico o que padecen desórdenes alimentarios, como puede ser la bulimia, es común tener roturas de dientes por jugos gástricos.

En mi experiencia, la combinación de factores es común. Por ejemplo: una muela con un gran empaste y además el paciente aprieta los dientes - ese combo tarde o temprano puede acabar en fractura. La buena noticia es que con buenos hábitos (protector bucal, evitar morder hielo, tratar caries) se pueden prevenir muchas fracturas.

¿Qué hacer si se rompe un diente o se parte una muela?

Enfrentarse a la situación de un diente roto o una muela partida puede ser alarmante, pero es esencial mantener la calma y tomar medidas inmediatas para minimizar el daño y el malestar.

Lo primero que te voy a pedir es calma. Sé que ver un diente roto asusta (¡y duele!), pero mantener la cabeza fría te ayudará a salvar esa pieza. Hay que recordar que ignorar el dolor en la boca o en los dientes no es un plan de tratamiento.

Aquí te ofrecemos una guía detallada de los pasos inmediatos a seguir en caso de una emergencia dental:
  1. Evalúa la situación: Primero, determina la gravedad de la lesión. Si el diente se ha fracturado gravemente o ha sido desplazado, es crucial actuar con rapidez.
  2. Conserva cualquier fragmento del diente: Si se te ha caído un trozo, búscalo y recupéralo. Ese pedazo podría ser pegado de nuevo por el odontólogo si se maneja adecuadamente. ¿Cómo guardarlo? Lo ideal es mantenerlo húmedo para que las células no se sequen. Lo mejor es sumergir el fragmento en un vasito de leche fría (la leche entera preserva bien las células del diente). Si no tienes leche a mano, puedes mantenerlo en tu propia saliva: por ejemplo, coloca el fragmento dentro de tu boca, entre la mejilla y las encías (¡cuidado de no tragarlo!). Otra opción es usar suero fisiológico si tienes un botiquín cerca. Evita el agua del grifo como medio, úsala solo de último recurso - el cloro y otras sustancias del agua corriente pueden dañar el tejido dental.
  3. Limpieza delicada: Enjuaga suavemente la boca con agua tibia para limpiar cualquier residuo o fragmento de diente. Evita usar cepillos de dientes o hilo dental en el área afectada para no causar más daño.
  4. Enjuaga tu boca cuidadosamente: Enjuágate con agua tibia para limpiar la zona. Esto elimina restos de sangre, fragmentos sueltos o suciedad del accidente. Si puedes, haz un enjuague suave con agua salada (una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia) para ayudar a desinfectar. No uses enjuagues fuertes con alcohol en este momento, podría irritar más.
  5. Control del dolor: Aplica una compresa fría en el exterior de la boca, en el área del diente o muela afectada, para reducir la hinchazón y aliviar el dolor. También puedes tomar analgésicos, siguiendo las indicaciones del envase, para ayudar a controlar el malestar mientras esperas la consulta con el dentista.
  6. Aplica frío en la cara: Pon una compresa fría o bolsa de hielo envuelta en paño sobre la mejilla, justo afuera de la zona afectada. El frío reduce la inflamación y adormece un poco el área para disminuir el dolor.
  7. Controla el sangrado (si lo hay): Es común que un diente roto sangre por la encía cercana. Toma una gasa estéril o un pañuelo limpio, colócalo sobre la zona que sangra y haz presión suave pero firme durante unos minutos. Eso suele detener el sangrado de encías menores.
  8. Protección del diente o muela: Dependiendo de la severidad de la fractura, la actuación puede variar:
    • Si se rompe un trozo de diente: Utiliza productos como cemento dental temporal o cera de ortodoncia para cubrir el área afectada y protegerla de bacterias y alimentos. Evita morder o masticar con el lado afectado y opta por una dieta blanda y líquidos hasta recibir tratamiento profesional.
    • Si el diente se rompe entero (corona y raíz): En este caso, es crucial manejar el diente con cuidado por la corona (parte visible) y evitar tocar la raíz. Si es posible, coloca el diente roto en leche o en una solución de suero fisiológico para mantenerlo hidratado y conservar sus tejidos. Es importante consultar al dentista urgentemente para evaluar la posibilidad de reimplantar el diente o considerar otras opciones de tratamiento.
  9. Si el nervio quedó expuesto, protégelo: A veces al partirse el diente, ves un puntito rojo en el centro de la cavidad: es la pulpa (el nervio) expuesto. Esto duele mucho y es una puerta abierta a infección. Si sospechas que la fractura dejó al nervio al aire (por el dolor intenso o porque lo ves), cúbrelo temporalmente hasta que te atienda el dentista. Puedes usar un material de obturación temporal que venden en farmacias (son unos cementos dentales provisionales) siguiendo las instrucciones. Si no consigues, coloca un poco de cera dental (por ejemplo, cera de ortodoncia) encima de la zona rota a modo de parche protector. Incluso mascar un chicle sin azúcar y pegar el chicle sobre el diente roto sirve de emergencia para tapar el agujero y proteger la pulpa unas horas.
  10. Evita morder o masticar con el lado afectado: Hasta que el diente o muela rota sea reparado, evita aplicar presión sobre él al masticar o morder alimentos duros. Opta por una dieta blanda y consume líquidos para evitar causar más daño. Trata ese diente con mucha delicadeza. No lo toquetees con la lengua o los dedos, eso puede moverlo más si está inestable o causar más dolor. Por supuesto, no trates de “pegar” el trozo por tu cuenta con pegamentos caseros (he visto pacientes intentar pegar un diente con superglue - ¡por favor no hagas eso!).
  11. Toma un analgésico si el dolor es muy fuerte: Medicamentos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol pueden ayudar a controlar el dolor y la inflamación ligera. Siempre que no tengas alergias y siguiendo las dosis recomendadas en el prospecto, un analgésico te dará alivio camino al dentista.
  12. Consulta con tu dentista: Programa una cita con tu dentista de confianza lo antes posible. Describe detalladamente lo ocurrido y sigue sus recomendaciones para reparar el diente y restaurar tu salud bucal.
  13. Llama a tu dentista de inmediato (urgencia dental): No dejes pasar el tiempo. Contacta cuanto antes una clínica dental de urgencias y explícales lo ocurrido: “Se me partió un diente por la mitad, tengo el fragmento conmigo (o no lo tengo), fue por un golpe/hace X horas”. Este paso es crucial. Un diente fracturado no es algo que deba esperar días, porque existe riesgo de infección en la pulpa que puede extenderse a la encía y hueso. Idealmente, deberías ver al odontólogo en las primeras 24 horas (o inmediatamente si es posible). Cuanto más pronto llegues, mayores son las chances de salvar el diente y menor el dolor o complicación.

La actuación inmediata ante un diente roto marca la diferencia. Mantén la calma, rescata el fragmento, limpia y protege la zona, y acude al dentista lo antes posible. Estos primeros auxilios ayudarán a que el posterior tratamiento sea más sencillo y exitoso.

¿Se puede arreglar un diente roto?

Sí, un diente roto o muela partida puede repararse mediante diferentes tratamientos dentales. La clave está en actuar rápidamente y buscar atención profesional para evaluar la gravedad del daño.

¿Cómo arreglar un diente roto? Tratamientos y procedimientos dentales para dientes rotos

Cuando llegues al consultorio dental, lo primero que haré (o hará cualquier odontólogo) es evaluar la gravedad de la fractura con examen clínico y, normalmente, una radiografía. Esto nos permite ver si la raíz está afectada y hasta dónde llega la rotura. La meta principal será siempre salvar tu diente natural si existe posibilidad.

Los tratamientos para reparar un diente roto pueden variar según la extensión del daño. Algunas opciones incluyen:

  • Reconstruir diente roto: Si solo se ha astillado una parte del esmalte o se desprendió un fragmento pequeño, la solución suele ser sencilla y mínimamente invasiva. En estos casos no hace falta anestesia muchas veces. Si todavía tienes el trozo de diente y está en buen estado, a veces podemos pegarlo de nuevo. Se limpia el fragmento y el diente, y con un material adhesivo especial (resinas compuestas) se adhiere el pedazo en su sitio original. Esto solo se logra si la fractura encaja perfectamente y el fragmento no está contaminado ni han pasado muchas horas; por eso insistimos en conservarlo en leche o saliva. Mediante la utilización de resinas o porcelanas, es posible reconstruir el diente roto para restaurar su forma y función, recuperando así la estética dental.
  • Reconstrucción con composite: Si no se puede reinsertar el pedazo (porque se perdió, se astilló en micro pedazos, o simplemente la unión no “pega”), entonces reconstruimos la parte faltante con un material de resina composite. El composite es una especie de “empaste blanco” del color del diente que moldeo para reponer la forma original de la zona rota. Primero preparo la superficie, aplico un adhesivo, y luego voy colocando capas de resina hasta darle la anatomía correcta. Finalmente se pule para que quede liso. En algunos casos de fisuras muy finas en el esmalte sin pérdida de estructura, basta con un limado y pulido de la zona. Pasar una fresa para alisar el borde quebrado y quitar la grieta superficial. Esto elimina filos cortantes y previene que la fisura se profundice. Este tipo de tratamiento es rápido. En una sola cita saldrás con tu diente reparado. No duele (o las molestias son mínimas) y la pieza recupera su estética y función casi al 100%. Con resina composite se restaura la zona faltante. En dientes anteriores, esto es similar a poner un empaste estético.
  • Arreglar diente con corona: En casos más graves, puede ser necesario colocar una corona dental para cubrir y proteger el diente roto. Si la fractura abarca más de 1/2 de la corona, probablemente se necesite una corona dental. Una corona es una cubierta en forma de diente (puede ser de porcelana, cerámica, zirconio, metal-porcelana, etc.) que se coloca cubriendo lo que queda de tu diente natural, fortaleciéndolo. Para eso, primero reconstruimos cualquier base faltante y tallamos el diente, luego tomamos molde y en la siguiente cita cementamos la corona definitiva. Las coronas protegen contra futuras fracturas y devuelven la anatomía al 100%. Suelo indicarlas cuando la estructura remanente está débil o cuando un empaste grande no sería suficiente.
  • Reparar diente roto con implante: Si el diente está demasiado dañado, puede ser necesario extraerlo y reemplazarlo con implantes dentales. Cuando la rotura es muy severa y no se puede preservar la pieza, lo más aconsejable es su extracción y sustitución por un implante dental y la colocación de una corona. Después de extraer la muela, es conveniente colocar un implante dental para que no se pierda la funcionalidad de la mordida.
  • Incrustación (inlay/onlay): Las incrustaciones son restauraciones a medida (de porcelana o composite hecho en laboratorio) que encajan en la parte faltante del diente. Piensa en ello como un “puzzle”: tomamos un molde o escaneo del diente roto y en laboratorio fabrican la pieza que falta. Luego la cementamos en tu diente. Es una solución intermedia entre un empaste y una corona. Se utiliza cuando la fractura es amplia pero queda suficiente diente sano alrededor. Las incrustaciones de porcelana/disilicato son muy resistentes y precisas, excelentes para muelas fracturadas donde no quieres cubrir todo el diente con una corona.
  • Diente partido por dentro: En casos donde el diente está fracturado internamente, un tratamiento de conducto puede ser necesario para eliminar la infección y salvar el diente. Si la línea de fractura alcanza la pulpa dental (es decir, el nervio del diente), el escenario cambia un poco. Sueles saber que este es el caso cuando el dolor es intenso y constante después del golpe, o si ves directamente el tejido rojizo del nervio en la fractura.
  • Endodoncia: Consiste en remover la pulpa dañada del interior del diente. Es decir, limpiamos el espacio interno (los conductos radiculares) para eliminar el nervio que se expuso o se lesionó con la fractura. Se hace bajo anestesia local, así que no sentirás dolor durante el procedimiento. Con pequeñas limas y soluciones, se desinfectan bien los conductos y luego se sellan con un material de relleno.

Un diente con fractura moderada sí tiene solución en prácticamente todos los casos mediante estos métodos. El diente queda funcional y estético. Es posible que necesites 1 o 2 visitas dependiendo si hacemos algo directo (una sola cita) o una corona/incrustación (dos citas normalmente). Lo importante: el nervio sigue vivo, así que si logramos sellar bien el diente y protegerlo, debería seguir sano.

En la Clínica Dental Montserrat Gallego, ofrecemos una amplia gama de tratamientos y procedimientos para reparar dientes rotos y muelas partidas. Nuestro equipo de profesionales está comprometido en brindar la mejor atención dental y soluciones personalizadas para cada paciente.

Tipo de FracturaTratamientoDescripción
Astillado o fisuradoLimado y pulidoAlisado del borde quebrado para prevenir que la fisura se profundice.
Fractura parcial de la coronaReconstrucción con compositeRestauración de la parte faltante con resina del color del diente.
Fractura graveCorona dentalCubierta que protege y fortalece el diente dañado.
Fractura radicularEndodonciaEliminación de la pulpa dañada y sellado de los conductos.
AvulsiónReimplante o implanteReubicación del diente en su alveolo o reemplazo con implante.

Conoce más sobre los diferentes tratamientos para dientes rotos en este video.

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