Los seres humanos adultos, tenemos una dentadura compuesta por 32 piezas dentales. Sin embargo, hay personas que pueden tener una dentadura con más piezas del número estándar establecido. Sin embargo, en el desarrollo de la dentadura pueden darse diversos fenómenos que pueden modificar o variar su imagen. No es una anomalía frecuente, ya que el porcentaje de población que lo padece oscila entre el 2 y el 3%. Una de estas anomalías más curiosas es la hiperdoncia, que se caracteriza por la erupción de dientes de más que no tienen ninguna función específica en nuestro sistema bucodental. Nuestra dentadura tiene 28 piezas dentales cuando somos niños y 32 piezas en la edad adulta, incluidas las muelas del juicio. Sin embargo, algunos humanos tienen más piezas de las habituales, dientes llamados supernumerarios y patología conocida como hiperdoncia.
La hiperodoncia afecta nuestra salud y estética dental. Hay hiperdoncias asociadas a otros síndromes. Un ejemplo es la displasia cleido-craneal, un transtorno genético en el crecimiento de los huesos. Los dientes supernumerarios son dientes extra de la dentadura habitual pero no tienen la forma de diente tal y como la conocemos.

¿Qué son los dientes de tiburón?
Los dientes de tiburón se definen como la situación en la que un diente permanente (definitivo) erupciona por detrás (o delante) de un diente de leche que aún no se ha caído, generando la apariencia de una doble hilera de piezas dentales. Es un fenómeno relativamente común durante la dentición mixta infantil, especialmente entre los 5 y 7 años de edad cuando comienza el recambio dentario. En términos médicos, este fenómeno se considera una forma de erupción ectópica dental, ya que el diente definitivo emerge fuera de su trayectoria habitual debido a la presencia persistente del diente temporario. Por lo general, la doble fila ocurre solo en alguna zona específica (típicamente en los incisivos inferiores), no en toda la dentadura. Estudios clínicos indican que aproximadamente uno de cada diez niños experimenta este fenómeno durante su desarrollo dental. Los profesionales clasifican esta condición como una anomalía eruptiva transitoria que no suele implicar complicaciones graves ni enfermedad como tal.
En nuestras clínicas Cleardent observamos que es una de las consultas odontopediátricas más habituales cuando inicia el cambio de dientes. Aunque puede alarmar a los padres por su apariencia, es importante saber que no es una emergencia.

Tipos de dientes supernumerarios
Los especialistas en Odontología podemos distinguir los casos de hiperdoncia en una primera exploración, en función de la ubicación y la forma de los dientes numerarios.
- Dientes supernumerarios mesiodens: se trata de un diente extra que nace en la región de los incisivos centrales superiores o un diente que sale en el paladar. Puede nacer solo o con un compañero y, por lo general, tiene forma de cono.
- Distomolar: cuando la muela de más se encuentra detrás de la muela del juicio. También se conoce como “cuarto molar”.
Síntomas y señales de los dientes de tiburón
El síntoma principal de los dientes de tiburón es visual: se aprecia un diente nuevo emergiendo en segunda fila, generalmente justo detrás de un diente de leche que todavía permanece en su sitio. Esta doble fila dental es fácilmente identificable al observar la boca del niño y suele ser indolora al inicio, ya que el diente permanente simplemente asoma en la encía.
- Sensación de presión o incomodidad: A medida que el diente definitivo empuja para salir, el niño puede notar presión en las encías de la zona afectada.
- Encía enrojecida o inflamada: Alrededor del diente permanente que erupciona en mala posición, la encía puede aparecer algo inflamada, roja o sensible, lo que podría causar molestias leves al masticar.
- Diente de leche poco móvil: Un detalle importante es verificar la movilidad del diente de leche implicado. En un escenario normal de recambio, el diente de leche se afloja progresivamente.
- Dificultad leve para masticar: Algunos niños pueden experimentar problemas al morder o masticar si el diente en segunda fila choca con el de la arcada opuesta.
- Acumulación de placa: La presencia de un diente en doble hilera crea espacios de difícil acceso con el cepillo.
¿Cuándo debemos preocuparnos y acudir al odontopediatra?
En la mayoría de los casos iniciales no hay que alarmarse. Lo habitual es que, tras unas semanas, el diente de leche comience a aflojarse y acabe cayendo por sí solo. Durante ese tiempo, animamos en Cleardent a nuestros pacientes infantiles a masticar alimentos firmes (manzana, zanahoria cruda, pan crujiente) con la zona afectada y a mover suavemente el diente de leche con la lengua o los dedos limpios, para estimular su caída.
- Pasadas 2 meses sin movimiento: Si después de 4 a 8 semanas el diente de leche no muestra señales de aflojarse (o apenas se mueve), es momento de que un odontopediatra evalúe la situación.
- Dolor persistente: Si el niño comienza a quejarse de dolor constante en la zona o hay sensibilidad fuerte al morder, podría indicar que el diente permanente está ejerciendo presión indebida o hay inflamación significativa.
- Desalineación notable: Si el diente definitivo en doble fila está creciendo muy torcido o lejos de su posición ideal, desviando la alineación de la dentadura, conviene consultar pronto.
- Inflamación o infección: En caso de ver la encía muy hinchada, enrojecida y dolorosa, o incluso salida de pus (signo de infección), se debe acudir de inmediato.
- Edad atípica: Si esta situación ocurre fuera de la edad habitual de recambio (por ejemplo, un diente de tiburón en un adolescente de 13-14 años), podría tratarse de un caso de diente de leche retenido patológicamente. En adolescentes o adultos, es muy inusual tener dientes de tiburón; habría que descartar un diente supernumerario (un diente extra) u otras alteraciones.
En las primeras semanas, observa y ten paciencia. Si pasado un tiempo razonable el diente de leche sigue firme o hay molestias significativas, lo prudente es visitar al odontopediatra. El protocolo de evaluación que seguimos en Cleardent incluye revisar clínicamente la movilidad del diente de leche, tomar radiografías si es necesario y decidir si se espera más o se interviene.
Causas de los dientes supernumerarios y dientes de tiburón
TORUS 👅 PORQUE SALEN❓y TRATAMIENTO
Aunque los dientes supernumerarios se forman por una hiperactividad de las células embrionarias que forman los dientes, se desconoce la razón de esta actividad celular. Aunque la causa exacta de los dientes supernumerarios no siempre está clara, se cree que factores genéticos pueden jugar un papel importante. Sabemos que cada caso de dientes supernumerarios es único.
No existe una única causa clara para los dientes de tiburón; en cambio, suele ser el resultado de varios factores combinados que influyen en el recambio dental.
- Retraso en la reabsorción de la raíz del diente de leche: Es la causa primaria en muchos casos. Normalmente, el diente permanente en desarrollo disuelve la raíz del diente de leche desde abajo, aflojándolo hasta que cae. Si la raíz del diente de leche no se reabsorbe completamente o lo hace muy lento, el diente de leche permanece firme en la encía.
- Erupción adelantada o “a destiempo” del permanente: En ocasiones, el diente definitivo comienza a erupcionar antes de lo previsto, cuando todavía la raíz del temporal sigue prácticamente intacta. Este desfase en la cronología (erupción prematura) puede deberse a factores genéticos o a variaciones individuales.
- Falta de espacio en la arcada dental (apiñamiento): Un factor de riesgo importante es la mandíbula pequeña o dientes de leche muy juntos. Si la arcada dental infantil es estrecha o los dientes de leche están apiñados, el diente permanente tiene “reservado” menos espacio del que necesita para emerger. Esto lo “obliga” a salir en una posición anómala (por lingual o palatino respecto al diente temporal).
- Alimentación demasiado blanda y hábitos modernos: Una teoría reciente sugiere que la dieta contemporánea, compuesta por alimentos muy blandos y procesados, podría estar contribuyendo a los dientes de tiburón. Tradicionalmente, la masticación vigorosa de alimentos duros (frutas crudas, vegetales fibrosos, pan crujiente) ayuda a estímular la reabsorción de las raíces de los dientes de leche. Sin embargo, muchos niños hoy consumen sobre todo comidas de textura suave (purés, pan de molde, etc.), lo que implica menos estímulo mecánico sobre los dientes de leche.
- Maloclusión o desviación eruptiva: Una mala alineación de la mordida (p. ej. una malaoclusión esquelética) puede predisponer a erupciones anómalas. Asimismo, puede ocurrir que el diente permanente venga con una pequeña desviación en su eje eruptivo por razones desconocidas, dirigiéndose ligeramente detrás o delante de la posición ideal.
- Factores genéticos: La genética influye tanto en los tiempos de exfoliación (caída) de los dientes de leche como en el tamaño de la mandíbula. Es posible que niños cuyos padres tuvieron dientes de tiburón presenten la misma tendencia.
- Traumas o lesiones previas en dientes de leche: Un golpe fuerte en un diente de leche a veces puede alterar su raíz o el desarrollo del permanente subyacente. Curiosamente, un trauma podría acelerar o retrasar la caída del temporal.
- Condiciones especiales de salud: Raramente, trastornos sistémicos o síndromes pueden afectar la dentición (por ejemplo, hipotiroidismo o displasias ectodérmicas alteran la cronología dental).
En mi experiencia en Cleardent, suelo ver una combinación de causas en cada caso. Por ejemplo, un paciente puede tener ligera falta de espacio y además una raíz muy resistente, lo que junto desencadena la doble fila.
En nuestras clínicas Cleardent hemos observado que fomentar hábitos de masticación adecuados y realizar revisiones periódicas durante la etapa de recambio dentario ayuda a identificar estos factores de riesgo a tiempo.
Diagnóstico de dientes de tiburón
El diagnóstico de dientes de tiburón es básicamente clínico: suele confirmarse con la simple inspección visual de la boca del niño. No obstante, un odontopediatra entrenado seguirá un proceso exhaustivo para valorar el caso y descartar otros problemas.
- Historia clínica y examen visual: Primero, recopilamos la información. Preguntamos la edad del niño (para verificar si corresponde al periodo de recambio normal), cuánto tiempo lleva el diente definitivo asomado, si el niño siente dolor o molestia, y si hay algún antecedente familiar similar. Luego inspeccionamos la cavidad oral: confirmamos la presencia de un diente permanente erupcionando fuera de lugar coexistiendo con el diente de leche. Evaluamos si el diente de leche está móvil o firmemente anclado.
- Radiografía dental (diagnóstico por imagen): En casi todos los casos de dientes de tiburón, en Cleardent realizamos una radiografía intraoral (por ejemplo, una radiografía periapical o una ortopantomografía -radiografía panorámica- si queremos ver toda la arcada). La radiografía nos permite visualizar la raíz del diente de leche y ver cuánto se ha reabsorbido. También confirma la posición exacta del diente permanente, la dirección de su erupción y si existe algún otro diente oculto (descartamos un posible diente supernumerario adicional).
- Diagnóstico diferencial: Con la información clínica y radiográfica, diferenciamos el cuadro de dientes de tiburón de otras posibles condiciones. Por ejemplo, debemos confirmar que el diente en segunda fila realmente es el diente permanente correspondiente y no un diente extra (supernumerario) que haya salido además del permanente. En ocasiones muy poco frecuentes un niño puede tener un diente adicional; la radiografía ayuda a distinguirlo contando las piezas. También diferenciamos de la anquilosis dental (cuando un diente de leche se fusiona al hueso y no cae) -esta condición en sí puede ser una causa subyacente-.
- Evaluación de maloclusión y espacio: Analizamos la mordida del niño: comprobamos si el diente en doble fila contacta con algo al ocluir, y medimos de forma aproximada el espacio en la arcada. En Cleardent contamos con software de análisis digital que, a partir de modelos o escaneos intraorales 3D, permite simular la posición final del diente permanente una vez caiga el de leche.
- Plan de acción individualizado: Tras el diagnóstico, decidimos junto a los padres el manejo. Un diagnóstico completo incluye explicarles la situación: mostramos la radiografía para que vean la raíz persistente, les tranquilizamos indicando que es común y les presentamos las opciones (observar vs. intervenir).
En Cleardent utilizamos tecnología de última generación para respaldar el diagnóstico. Además de radiografías digitales de baja radiación, disponemos de escáneres intraorales 3D que, sin necesidad de moldes, crean un modelo digital de la dentadura del niño. Esta herramienta nos ayuda a planificar posibles movimientos del diente y evaluar espacio con gran precisión.
El diagnóstico diferencial es crucial: asegurarnos de que tratamos una simple discordancia en la exfoliación dental y no otro problema. Por suerte, en la mayoría de casos confirmamos que se trata efectivamente de un diente permanente normal esperando su turno.
Tratamiento para los dientes que crecen por detrás
El tratamiento más común para los dientes supernumerarios será su extracción para favorecer el desarrollo de las piezas numerarias. Tanto si el diente supernumerario erupciona, como si se queda dentro de la encía o del paladar, se debe extraer este diente lo antes posible. Para acceder a un buen diagnóstico es importante acudir a una clínica dental con un equipo multidisciplinar de primer nivel que determine el mejor plan de tratamiento y el momento óptimo para intervenir. El objetivo será que las raíces de los dientes numerarios crezcan satisfactoriamente para que el diente erupcione en una buena posición. En caso de que los dientes supernumerarios afecten a un niño que se encuentra inmerso en el proceso de recambio dentario, la presencia de los mismos puede retrasar la erupción de las piezas definitivas.
La presencia de los dientes supernumerarios provoca una importante alteración funcional y estética en la boca, ya que impiden a los dientes numerarios crecer con normalidad e incluso a veces provoca que no erupcionen. Problemas de oclusión o masticación: El mal crecimiento de los dientes provoca problemas de oclusión. Los dientes están diseñados para encajar como una caja de zapatos y así repartir de forma correcta las fuerzas de masticación entre ellos. Mayor riesgo de caries y patologías de encías: El mal crecimiento de los dientes puede causar que los dientes estén pegados a otros (apiñamiento) y dificulta la higiene en estas zonas, acumulándose la placa bacteriana.
Con el diagnóstico en mano, podemos determinar el mejor algoritmo de tratamiento, que suele depender de la severidad y el tiempo de evolución. El manejo de un diente de tiburón dependerá de cada caso, pero en la mayoría de situaciones no se requiere un tratamiento invasivo inmediato. El algoritmo terapéutico que seguimos en Cleardent se basa primero en la conservación (esperar y observar) y, solo si es necesario, se pasa a intervenciones activas.
Enfoque conservador (“esperar y observar”)
En la gran parte de casos iniciales, el tratamiento de elección es la conducta expectante. Esto significa dar tiempo a que la naturaleza siga su curso. Se instruye a los padres y al niño para que vigilen la movilidad del diente de leche y continúen estimulándolo. En Cleardent recomendamos realizar revisiones periódicas (por ejemplo, cada 2-3 semanas) para comprobar el progreso.
- Estimulación en casa: Se sugiere al niño que muerda alimentos más duros por esa zona y que dedique unos minutos al día a mover el diente de leche con la lengua o con los dedos limpios (o incluso con una gasa).
- Higiene rigurosa: Mantener una excelente higiene bucal es fundamental. Aconsejamos cepillar suavemente alrededor del diente en doble fila para evitar placa.
- Paciencia informada: Explicamos a los padres que, típicamente, en el plazo de unas semanas a pocos meses el diente de leche acabará aflojándose y cayendo por sí solo, permitiendo que el permanente avance a su posición.
Extracción del diente de leche (tratamiento invasivo menor)
Si el enfoque conservador no da resultado en un tiempo razonable, o si desde el inicio vemos factores que dificultan la caída (por ejemplo, ninguna movilidad tras 2-3 meses, o raíz completa en la radiografía), entonces pasamos a la intervención. El odontopediatra puede recomendar la extracción del diente de leche persistente. En Cleardent aplicamos una anestesia tópica previa (gel adormecedor en la encía) y luego anestesia local suave. Tras la extracción, el niño sentirá adormecida la zona por una hora aprox. La recuperación es muy rápida: al ser un diente de leche, generalmente la herida es pequeña y cicatriza en pocos días.
Citamos al pequeño paciente en 1 o 2 semanas para revisar que el sitio esté sano. Sucesivamente, monitorizamos cómo el diente permanente ocupa el espacio vacío. Esta intervención la realizamos solo cuando es necesario. En Cleardent priorizamos evitar extracciones innecesarias, ya que extraer demasiado pronto un diente de leche sin necesidad puede causar ansiedad al niño y no siempre acelera la solución (muchos padres creen que “cuanto antes saquemos el diente de leche...
De este modo, tras la realización de las citadas exodoncias, suele ser necesario abordar tratamientos de ortodoncia para corregir los distintos problemas de oclusión y conseguir, de este modo, una sonrisa óptima.

Tratamientos de ortodoncia para dientes fuera de lugar
Los dientes que salen fuera de lugar, también conocidos como dientes mal alineados o apiñados, son una preocupación común en la ortodoncia. Los dientes fuera de lugar pueden ser causados por una variedad de factores. Uno de los factores más comunes es la genética. El hábito de chuparse el dedo o usar chupetes más allá de la edad recomendada también puede contribuir a que los dientes salgan fuera de lugar. La pérdida de dientes debido a lesiones, caries dental o enfermedad periodontal puede provocar un desplazamiento de los dientes restantes, lo que resulta en una mala alineación.
Estos son algunos de los tratamientos disponibles para corregir este problema:
- Brackets y alambres tradicionales: Los brackets metálicos y los alambres son una opción ortodóntica clásica para enderezar los dientes.
- Ortodoncia invisible: La ortodoncia invisible es una alternativa moderna a los brackets y alambres tradicionales. Utiliza alineadores transparentes personalizados que son prácticamente invisibles cuando se usan.
- Expansión de paladar: Este tratamiento es útil cuando la falta de espacio en la boca es la causa principal de los dientes fuera de lugar.
- Extracciones dentales: En casos graves de apiñamiento dental, puede ser necesario extraer uno o más dientes para crear espacio para los demás.
- Ortopedia maxilofacial: En casos en los que el problema está relacionado con la posición de la mandíbula, se puede recurrir a la ortopedia maxilofacial.
La ortodoncia invisible es una excelente opción para adultos y adolescentes que desean enderezar sus dientes sin los inconvenientes estéticos de los brackets y alambres tradicionales.
Si sospechas que puedes tener dientes supernumerarios o tienes alguna duda relacionada con este tema, no dudes en contactarnos. Estamos aquí para ayudarte y cuidar de que tu sonrisa sea tan saludable como bonita.