Desarrollo Dental en Bebés de 15 Meses: Guía Completa para Padres

La dentición es un proceso único en cada niño, marcando una etapa importante en su desarrollo. A continuación, exploraremos los aspectos más relevantes de la dentición en bebés, especialmente alrededor de los 15 meses, ofreciendo consejos y soluciones a las dudas más frecuentes.

¿Cuándo salen los dientes?

Como sucede en otras muchas fases de desarrollo, el proceso de dentición es distinto en cada niño. Como término medio, el primer diente suele aparecer alrededor de los seis meses, coincidiendo con los cambios en la dieta y la introducción de otros alimentos diferentes a la leche. A veces no sale ningún diente hasta los 12-13 meses, y ello no es signo de “falta de calcio” o de vitaminas, ni de ningún problema. Se considera retraso de la dentición si no ha salido ningún diente hacia los 15-16 meses. Si tu bebé tiene 15 meses y aún no hay ni rastro de sus dientes de leche, es aconsejable que consultes con un odontopediatra especializado en bebés.

La edad de salida de los dientes es muy variable. Lo más habitual es que el proceso de dentición comience alrededor de los 6 meses. Sin embargo, algunos bebés empiezan la salida de su primer diente a los 4 meses, y otros no tienen su primer diente hasta los 15 meses.

Es importante recordar que, al igual que hay bebés que tardan más en andar o en hablar, lo mismo puede pasar con el crecimiento de sus dientes. Es algo que, aunque pueda resultar notorio en sus primeros meses de vida, enseguida se iguala con el resto. Si ves que la diferencia es muy grande comparada con los demás niños, puedes consultar con su pediatra, pero lo más seguro es que ese pequeño retraso en el crecimiento de sus dientes no signifique nada.

Orden de Erupción Dental

El orden de salida de los dientes del bebé también es muy variable, y no debes angustiarte si a tu bebé no le salen en el orden más habitual. Inicialmente salen los incisivos centrales inferiores, posteriormente los superiores, a continuación saldrán los incisivos laterales abajo y arriba y verás que en tan solo unas semanas desde la salida del primer diente, tu bebé ya tiene cuatro y cuatro dientes. Ya en torno a los 13-19 meses saldrán los primeros molares abajo y arriba y a continuación los caninos.

Debes consultar si a tu bebé le sale un diente, y el contralateral (el mismo diente del lado contrario de la arcada), tarda más de 3 meses en salir. También es importante consultar si los dientes superiores aparecen antes que los inferiores.

El momento aproximado en el que irrumpen los primeros dientes oscila entre los seis y los ocho meses. Pero cabe recalcar que es una aproximación y que cada cuerpo es un mundo. La velocidad con la que los bebés crecen o aprenden se puede variar. Si al pequeño le tardan en salir los dientes, pero el resto de su crecimiento y desarrollo cumple con los tiempos habituales, no tienes de que preocuparte. Además, lo lógico es que, si los primeros dientes tardan algunos meses más de lo habitual en salirle, pase lo mismo con el resto de la dentadura. Si vuestro hijo está en esta situación y pasado el medio año de vida aún no tiene dientes, no os agobiéis. Si no hay ningún otro síntoma que pueda haceros pensar en una alteración, no hay motivo para preocuparse, todo llegará a su debido momento.

Síntomas Comunes de la Dentición

Tu hijo lleva unos días que comer peor, duerme peor… ¿es por los dientes? A ver, no todo lo que le pasa a un bebé tiene que ver con los dientes. Hay muchos síntomas que los padres atribuís a la salida de los dientes, pero científicamente sólo algunos de ellos se asocian a la dentición. Algunos estudios dicen que la erupción de los dientes se asocia, de mayor a menor frecuencia a: inflamación (leve) de las encías, irritabilidad, babeo, mayor necesidad de chupar/morder, pérdida de apetito (leve), sueño inquieto, moqueo, febrícula (nunca fiebre alta), diarrea y erupción peribucal. Todos ellos generalmente leves o muy leves.

Los síntomas de la salida de los dientes del bebé pueden ser:

  • Nerviosismo e irritabilidad
  • Babeo excesivo
  • Hinchazón en las encías
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Pérdida de apetito
  • Ligeros periodos febriles

Es importante recordar que lo que está claro es que la erupción de los dientes no causa fiebre alta, ni ninguna enfermedad en el niño, como catarros o gastroenteritis.

En esta etapa, el bebé estará más quisquilloso a causa de las molestias en la boca. Le duelen las encías: un poco de presión sobre ellas le aliviará, por eso el bebé morderá todo lo que encuentre, incluso sus manitas. Aumentan las babas: y esto hace que el cuello y la carita estén siempre húmedas, propiciando la aparición de erupciones. Disminuye su apetito: la succión que realiza para tomar la leche aumentará el dolor de sus encías y no querrá comer mucho. Fiebre y diarrea: son dos síntomas bastante comunes. De todas maneras, hay que evitar confundir un síntoma de dentición con un síntoma de alguna enfermedad viral o bacteriana.

Si el malestar del bebé vemos que perdura durante un tiempo prolongado, es recomendable visitar un odontopediatra.

Cuidados y Consejos Durante la Dentición

Lactancia Materna y Dentición

Si aún se le está dando el pecho al bebé, no hay que preocuparse. El proceso de la dentición no interferirá con la lactancia, porque el bebé succiona con la lengua y el paladar, y no con las encías.

Higiene Bucal desde Temprano

Desde que el niño es pequeño, es fundamental incorporar a su vida cotidiana conductas y hábitos saludables. Desde pequeño, se le debe enseñar que la base de una buena salud bucodental está en la prevención: no hay que esperar a tener un problema para cuidarse a diario. Al principio, se deben limpiar suavemente con una gasa o un cepillo con cerdas de nylon separadas.

Desde que le sale el primer diente podéis empezar a limpiárselo con una gasita o un cepillo de cerdas blandas dos veces al día. Sin agobiarse y sin que ello suponga una batalla campal. Lo verdaderamente importante es empezar a crear el hábito.

Debéis comprar un cepillito infantil, de cerdas suaves y cabezal pequeño para que en cuanto puedan empiecen a cepillarles los dientes después de las comidas. Por un lado retiramos restos de comida, por otro empezamos a generar el hábito al niño y lo más importante: prevenimos la aparición de caries.

Aprovecha esta edad en la que los niños son grandes imitadores, entra con él al baño y tómatelo como un juego:“Primero papá y luego tú” e intenta hacer tú el “repasito final” que les solía decir yo a mis hijos. El primer minuto que lo hagan ellos, y el minuto final, tú.

Uso de Pasta de Dientes con Flúor

El cepillado de dientes con flúor es la medida preventiva más eficaz para prevenir la caries dental. Las nuevas recomendaciones nos dicen que debemos empezar con la pasta de dientes con flúor desde el primer diente dos veces al día, por la mañana y antes de acostarse.

¿Qué tipo de pasta? Las concentraciones de flúor deben estar adaptadas a la edad del niños. Aquí os dejo las últimas actualizaciones de la Asociación Española de Odontología Pediátrica:

  • En menores de 3 años, con una pasta de 1000 ppm (partes por millón) de flúor “raspada” sobre el cepillo (tamaño de un grano de arroz)
  • Entre 3 y los 6 años, pasta de 1000 ppm. Tamaño de un guisante.
  • Por encima de 6 años, dos veces al día con una pasta de dientes con 1450 ppm de flúor y la cantidad de un guisante.

Alimentación y Hábitos Saludables

La alimentación es una de las claves para mantener una boca sana. Intentar no utilizar el chupete en las dos primeras semanas de vida. La edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3 años. Previamente habrá que ir acostumbrando al niño a usar el chupete sólo cuando se vaya a la cama o en situación de mucha tensión emocional. No está demostrado que el uso del chupete hasta los 3-4 años se relacione con alteraciones en los dientes.

Chuparse el dedo, usar el chupete demasiado tiempo o ingerir sólo alimentos blandos, son hábitos que pueden perjudicar la salud oral del niño e incluso producirle deformidades en la estructura de la boca (dientes, paladar).

Junto al cepillado, es fundamental insistir en evitar zumos aunque sean naturales en niños menores de dos años, mucho menos envasados.

Los zumos industriales, refrescos y bebidas azucaradas multiplican por tres el riesgo de caries además de favorecer la obesidad infantil el sobrepeso y el aumento de factores de riesgo para desarrollar diabetes méllitus o HTA en la vida adulta.

Al mismo tiempo que su cerebro va madurando y son capaces de sujetar la cabeza, comenzarán a mantenerse erguidos sentados y serán capaces de reírse a carcajadas al alcanzar los 7-9 meses ya estarán preparados para masticar, algunos antes.

Los movimientos masticadores reflejos aparecen entre el séptimo y el noveno mes de vida. Debemos ayudarles en ese proceso y ofrecerles trocitos blandos y observar cómo se manejan. ¡Con dientes o sin ellos, si les enseñamos, aprenderán!

Mastican con las encías, saborean con la lengua y en el caso de mis hijos, hasta ponen los ojos en blanco del gustito que les daba probar el pan con un chorrito de aceite de oliva. Pan de barra y si es integral, mejor. ¡Así que pierde el miedo! No pretendas darle triturados hasta que sea capaz de pedirte un bocata en 3 idiomas. Siéntate a su lado, ofrécele trocitos y obsérvalo

Primeros DIENTES: 7 cosas que deberías saber sobre la erupción dental + cómo aliviar el dolor

Alteraciones del Color y Otras Consideraciones

Algunas cosas que debéis saber las familias en relación a la dentición del bebé y las alteraciones más frecuentes. El pediatra valorará si hay que hacer algo con ese diente.Más frecuente es la erupción de dientes más tarde de lo habitual.

¿Qué alteraciones del color puedes ver en los dientes de tu bebé?

  • Color grisáceo, que suele aparecer tras un traumatismo previo. Si el diente está estable, no hay que tratarlo.
  • Color pardo-negruzco, pueden deberse a la existencia de bacterias cromógenas (producen pigmentos) en la boca, o a que esté tomando hierro. No suele requerir tratamiento.
  • Color blanco tiza, o amarillo-marrón, suele ser un defecto del esmalte dental (hipoplasia del esmalte dental). Serán dientes más vulnerables a la caries que habrá que cuidar aún más con una buena higiene dental.
  • Sarro: forma placas blanco amarillentas en la línea diente-encía. Debe tratarse.

¿Qué otras alteraciones debemos tener en cuenta?

  • Salida asimétrica: salen un lado y no en el otro, o tarda más de 6 meses en salir el diente del lado contrario.
  • Dientes de más (diente supernumerario), o de menos (anodoncia). No les suele causar ningún problema, pero mejor que lo valore el pediatra.
  • Caries. Muchas veces se debe al uso excesivo del chupete, que recordemos no debería usarse más allá de los 18-24 meses. También puede suceder con la succión frecuente del pulgar.
  • Hematoma de erupción: pequeño abultamiento morado que se forma en la encía al ir a salir el diente. Es frecuente sobre todo con la salida de los molares. No requiere ningún tratamiento.
  • Opérculo: trozo de la encía que cubre parte del diente en erupción. Puede molestar al masticar, pero no requiere ninguna actuación en particular.

Dientes de Leche: Importancia y Funciones

Que los dientes de leche no sean para toda la vida, no significa que no sean importantes para el desarrollo de la salud bucodental de tus hijos. De hecho, la dentadura de leche es la que marcará el futuro de su sonrisa. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los dientes deciduos o dientes primarios para que los más pequeños crezcan con una sonrisa sana. Los dientes de leche son las primeras piezas dentales que salen en la boca del bebé y que posteriormente serán reemplazados por la dentición definitiva.

Los dientes de leche son los primeros dientes que erupcionan en la boca de los bebés. Permanecen en la boca durante un tiempo limitado hasta que son reemplazados por los dientes definitivos o permanentes. La dentadura de leche es la encargada de guardar espacio para los dientes adultos, que empiezan a crecer en las encías de los niños. Unos dientes primarios que crecen correctamente, beneficiarán el crecimiento de los dientes definitivos.

A diferencia de los dientes definitivos que suman un total de 32 piezas dentales, la dentición temporal está formada por 20 piezas dentales (10 arriba y 10 abajo). Los primeros dientes suelen aparecer entre los 4 y los 7 meses de edad. El cuidado de los dientes de leche es tan importante como cuidado de las piezas definitivas, ya que la primera dentición marcará el camino de los dientes permanentes. En total hay veinte, 10 arriba y 10 abajo. El diente de leche tiene una estructura similar al diente de un adulto, constando de una corona, la correspondiente capa de esmalte (dura y resistente) que la recubre y por debajo de la cual está la dentina.

Principalmente, los dientes de leche sirven para cumplir tres funciones:

  • Posibilitar el paso de una dieta líquida a sólida.
  • Mantener el espacio para los dientes definitivos y contribuir al desarrollo de la mandíbula y el maxilar.
  • Los dientes de leche también sirven para facilitar la pronunciación en el proceso de aprendizaje del habla.

Estos 10 dientes en el maxilar y 10 en la mandíbula son los que guardarán el espacio para la futura sonrisa de tus hijos. Tras la caída de los primeros dientes empieza el proceso de dentición mixta, en el que conviven dientes deciduos y dientes permanentes.

Caída de los Dientes de Leche

La caída de los dientes de leche es un momento crucial en el crecimiento de los niños. Entre los 5 y 6 años y hasta los 12 años es cuando se caen los dientes de leche. Durante este tiempo, los dientes temporales conviven con los dientes definitivos. Normalmente a los 12 años los niños ya completan su dentadura, pasando de 20 dientes temporales a 28 dientes adultos, a falta de las 4 muelas del juicio que crecen más tarde.

Normalmente, el orden de caída de los dientes de leche empieza por los incisivos y acaba por los molares posteriores, aunque en cada niño puede variar.

Los incisivos centrales inferiores son los primeros en caer aproximadamente a los 5 años y medio o 6, seguidos de los incisivos laterales inferiores y los cuatro superiores. Los siguientes en caer son los caninos inferiores y los molares inferiores, normalmente a los 9 o 10 años. Finalmente, un año o dos más tarde, los caninos superiores y los segundos molares son los últimos en desprenderse.

¿Cuándo se caen las muelas de leche?

Las muelas de leche caen las primeras a los 10 años y las segundas muelas de leche lo hacen aproximadamente a los 12 años. Las muelas de leche cuando se caen son reemplazadas por dientes permanentes, aproximadamente a los 13 años.

Dientes de Tiburón

Los dientes de tiburón surgen cuando los dientes de leche no se caen y salen los definitivos al mismo tiempo, lo que provoca una doble alineación de los dientes durante la dentición mixta. A pesar de que es una alteración que suele corregirse por sí sola, es importante visitar a un odontopediatra para evitar problemas de apiñamiento o maloclusión dental en un futuro.

Dientes de Leche en Adultos

En algunos casos, hay dientes de leche que no se caen durante el periodo de caída de los dientes temporales. La causa más común es la agenesia dentaria, es decir, la ausencia del diente permanente que debe sustituir al de leche. A pesar de que cuando un diente de leche no se cae no suele ser un problema, debe supervisarse por un odontólogo que determine si el diente temporal puede mantenerse o si provoca problemas dentales y, por tanto, debe extraerse.

Diferencias entre Dientes de Leche y Definitivos

La diferencia entre los dientes de leche y los dientes definitivos reside principalmente en la cantidad de dientes, en su anatomía y en su composición. En cuanto a la cantidad, como ya mencionamos anteriormente, los dientes deciduos son 20, mientras que los permanentes son 32 (si tenemos en cuenta las muelas del juicio).

Otra de las diferencias entre los dientes de leche y los permanentes es que los primeros son más pequeños porque la cavidad oral del niño es más pequeña. La raíz de los dientes primarios también es más fina y corta por eso se desprenden más fácilmente. Por último, respecto a la composición, los temporales tienen unas capas de dentina y esmalte dental más finas, por esta razón son más blancos.

Problemas Frecuentes en Dientes de Leche

A pesar de que los dientes de leche son temporales, es importante tener en cuenta los problemas que pueden surgir en ellos porque podrían afectar al desarrollo de la salud bucodental del niño. Algunos de los más frecuentes son las caries, la caída prematura y necrosis.

Caries en los Dientes de Leche

Las caries en niños son una de las problemáticas más frecuentes en los dientes primarios. Las causas más comunes de la aparición de caries en dientes de leche son:

  • Uso prolongado del biberón
  • Transmisión de las bacterias cariogénicas, ya que son contagiosas
  • Mala alimentación
  • Falta de higiene bucal

Caída Prematura de los Dientes de Leche

En algunos casos, los dientes temporales pueden caerse antes de tiempo. La aparición de caries, una alimentación desequilibrada - especialmente por falta de calcio -, raíces débiles o fuertes golpes en la boca son las razones más comunes de la caída prematura de los dientes de leche.

Dientes de Leche Necrosados

Los dientes de leche necrosados son aquellos dientes que, por un impacto fuerte en la mandíbula, han visto afectado su nervio. La necrosis pulpar no es visible en el momento del golpe, sino que suele visibilizarse meses más tarde, cuando el diente empieza a adquirir otra coloración. Y, ¿qué pasa si un diente de leche se pone negro? Un diente de leche negro es una señal visible para identificar la muerte del nervio del diente, pero esto no tiene por qué ser alarmante ni tiene por qué afectar a la dentición permanante. Sin embargo, si el niño tiene un diente de leche necrosado es recomendable visitar un odontopediatra para que valore el caso.

Ortodoncia con Dientes de Leche

Existe la duda generalizada sobre si se puede usar ortodoncia con dientes de leche, y, aunque la respuesta corta es “sí”, hay que tener en cuenta varios aspectos.

Siempre es necesario valorar qué tipo de ortodoncia es más adecuada para la fase de desarrollo en la que se encuentra el niño y la anomalía a corregir. Dependiendo del motivo para usar ortodoncia, el odontopediatra aplicará uno u otro. ¿Se pueden poner brackets o alineadores con dientes de leche? La ortodoncia correctiva sirve para solucionar problemas relacionados principalmente con la posición de los dientes. Los tratamientos de ortodoncia correctiva son brackets y alineadores. En teoría, se pueden poner brackets o alineadores con dientes de leche para cambiar su posición. Sin embargo, como ya mencionamos, estos dientes son temporales y serán reemplazados. Por tanto, si hay alguna malposición dental, como dientes torcidos o diastema, no sería de mucha utilidad llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia correctiva ya que esta no tendrá efecto sobre los definitivos.

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