La dentición de los animales marinos es tan variada como los propios océanos. Desde los dientes afilados de los tiburones hasta las barbas filtradoras de las ballenas, cada adaptación dental refleja el nicho ecológico y los hábitos alimenticios de la especie.

Dentición en Peces
La mayor parte de los vertebrados tienden a presentar denticiones compuestas por muchos dientes iguales (dentición homodonta) que se reponen de forma continua. Su función básica es retener la presa antes de engullirla entera.
Hay variaciones, sin embargo, como en el caso de tiburones y rayas capaces de presentar denticiones modificadas para trocear (dientes afilados o aserrados) o triturar (placas dentarias) a sus presas.

Mandíbulas de tiburón con múltiples filas de dientes.
Aves y tortugas sustituyen la dentición por los picos (estructuras corneas de origen epidérmico). En los mamíferos, sin embargo, la dentición se reduce y especializa para triturar el alimento y favorecer su digestión (dentición heterodonta).
Los herbívoros, sin embargo, tienden a presentar series molares separadas de los incisivos por diastemas (antílopes). Los molariformes son todos iguales, presentan coronas planas especializadas en la trituración de las fibras vegetales (frecuentemente duras y mineralizadas) y tienden a presentar crecimiento continuo.
Los delfines y cachalotes, especializados en el consumo de peces y cefalópodos, presentan de nuevo una dentición homodonta útil en la captura de estas presas escurridizas.
Cetáceos: Adaptaciones a la Vida Acuática
Los cetáceos son un infraorden de mamíferos placentarios totalmente adaptados a la vida acuática que incluye ballenas, delfines y marsopas, constituyendo el orden Cetacea. Gracias a su adaptación a la vida acuática, presentan una serie de características evolutivas únicas que los distinguen de otros mamíferos.
Una de las transformaciones más notables es la evolución de sus extremidades anteriores en aletas, la reducción o desaparición de las extremidades posteriores, y el desarrollo de una aleta caudal horizontal para la propulsión en el agua.
La evolución de los cetáceos se remonta a aproximadamente 50 millones de años, derivando de ancestros terrestres artiodáctilos, un linaje que también incluye a los antepasados de los hipopótamos modernos. Este cambio radical del hábitat terrestre al acuático implicó profundas adaptaciones anatómicas y fisiológicas, como la capacidad de realizar inmersiones profundas, lo que implica una considerable adaptación en su sistema circulatorio y respiratorio para manejar los cambios de presión y optimizar el uso del oxígeno durante las inmersiones.
Características de los Cetáceos Marinos
Los cetáceos marinos, debido a su completa adaptación a la vida acuática, presentan una serie de características distintivas que los diferencian notablemente de otros grupos de mamíferos. Estas adaptaciones les permiten no solo sobrevivir, sino también prosperar en el medio marino, abarcando desde aspectos físicos hasta fisiológicos y comportamentales.
Adaptaciones Físicas
- Cuerpo Hidrodinámico: Los cetáceos tienen cuerpos aerodinámicos que reducen la resistencia al agua, facilitando un nado eficiente. Su forma fusiforme es crucial para alcanzar altas velocidades y realizar inmersiones profundas.
- Aletas y Cola: Las extremidades anteriores se han transformado en aletas pectorales para la maniobra y estabilización, mientras que las extremidades posteriores están virtualmente ausentes. La aleta caudal, horizontal y potente, proporciona la propulsión necesaria para moverse a través del agua.
- Capa de Grasa: Una gruesa capa de grasa o blubber proporciona aislamiento térmico, además de contribuir a la flotabilidad y reserva energética.
Adaptaciones Fisiológicas
- Respiración: Aunque son mamíferos y respiran aire, los cetáceos han desarrollado adaptaciones para maximizar la eficiencia de sus inmersiones. Pueden contener la respiración durante períodos prolongados y tienen un control refinado sobre su metabolismo para optimizar el consumo de oxígeno. El cachalote es uno de los que más aguanta la respiración con hasta 90 minutos.
- Ecolocalización: Los cetáceos dentados utilizan la ecolocalización, emitiendo sonidos que rebotan en objetos y presas, lo que les permite navegar y cazar en aguas oscuras o turbias con una gran efectividad.
Comportamiento y Sociedad
- Comportamiento Social: Los cetáceos exhiben complejas estructuras sociales. Algunas especies forman grupos estrechamente unidos o “pods”, que pueden consistir en familias extensas con vínculos de por vida.
- Comunicación: Utilizan una amplia gama de sonidos para comunicarse entre sí, desde clics y silbidos hasta complejas “canciones” en el caso de algunas ballenas. Estos sonidos son cruciales para el mantenimiento de la cohesión social y la reproducción.
Estas características no solo subrayan la singularidad de los cetáceos dentro del reino animal, sino que también destacan su importancia ecológica, siendo indicadores clave de la salud de los ecosistemas marinos.
Tipos de Cetáceos: Misticetos y Odontocetos
Los cetáceos se clasifican en dos subórdenes principales que reflejan diferencias significativas en su anatomía, hábitat, y comportamiento alimenticio: los Mysticeti (ballenas barbadas) y los Odontoceti (ballenas dentadas).
Mysticeti: Ballenas Barbadas
Los Mysticeti, conocidos comúnmente como ballenas barbadas, se caracterizan por su método de alimentación único. Estas ballenas poseen barbas, una serie de láminas queratinosas que cuelgan del maxilar superior, que utilizan para filtrar el alimento del agua. Son criaturas de gran tamaño, y algunas especies, como la ballena azul (Balaenoptera musculus), son los animales más grandes que han existido en la Tierra. Miden en torno a 29 metros y pueden pesar 180 toneladas.
Las ballenas barbadas se alimentan principalmente de krill (unas 3,5 toneladas), pequeños peces, y plancton, abriendo sus bocas mientras nadan para recoger y filtrar grandes volúmenes de agua. Entre las especies más conocidas de este grupo se encuentran la ballena azul, la ballena de Groenlandia (Balaena mysticetus), y la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae).
Odontoceti: Ballenas Dentadas
Por otro lado, los Odontoceti, o ballenas dentadas, incluyen especies que poseen dientes en lugar de barbas. Este grupo es notablemente diverso y abarca desde el cachalote (Physeter macrocephalus), conocido por ser el mamífero buceador más profundo, hasta especies más pequeñas como el delfín común (Delphinus delphis) y la orca (Orcinus orca), que es el depredador ápice de los océanos.
Los Odontoceti utilizan la ecolocalización para navegar y cazar, emitiendo sonidos que se reflejan en sus presas y en el entorno circundante. Este método les permite detectar y capturar peces, calamares, y en algunos casos, mamíferos marinos, incluso en aguas oscuras o turbias. La capacidad de ecolocalización y su comportamiento social complejo son especialmente prominentes en delfines y orcas, quienes a menudo cazan en grupos coordinados.
Ecolocalización en Delfines.
Hábitat y Alimentación
Como ya se ha visto anteriormente, esta subespecie placentaria se clasifica en dos grandes grupos: los misticetos y los odontocetos. Los misticetos, prefieren las aguas frías ricas en nutrientes de los polos. Por otro lado, los odontocetos, son más versátiles en términos de hábitat, encontrándose en casi todos los mares y, en algunos casos, ríos.
La distribución geográfica de los cetáceos está intrínsecamente ligada a sus patrones migratorios, los cuales están a menudo determinados por la disponibilidad de alimento y las estaciones de reproducción. Estas migraciones pueden ser de larga distancia, como las realizadas por la ballena jorobada, que viaja desde las áreas de alimentación en los polos hasta las zonas de cría en los trópicos.
La dieta de los cetáceos varía significativamente entre las especies, adaptándose a la disponibilidad de recursos en sus respectivos hábitats. Los misticetos utilizan sus barbas para filtrar grandes cantidades de agua, reteniendo pequeños organismos como el kril, plancton y pequeños peces. Esta técnica de alimentación les permite consumir toneladas de alimento cada día.
Los odontocetos, equipados con dientes, tienen dietas más variadas que incluyen peces, calamares y, en el caso de orcas, incluso otros mamíferos marinos como focas. La caza y la alimentación en estos cetáceos pueden involucrar estrategias complejas y cooperativas, demostrando un alto nivel de inteligencia social y capacidad de comunicación.
Reproducción de los Cetáceos
La reproducción de esta especie refleja una serie de estrategias adaptativas que aseguran la supervivencia de sus crías en el desafiante entorno marino.
Estrategias Reproductivas
- Gestación: Los cetáceos tienen períodos de gestación largos, que varían desde los 9 hasta los 17 meses, dependiendo de la especie. Esto permite que la cría se desarrolle completamente y esté relativamente avanzada al nacer, aumentando sus posibilidades de supervivencia.
- Cuidado Parental: Tras el nacimiento, las crías dependen intensamente de sus madres para la alimentación y protección. La lactancia puede durar desde 6 meses hasta 2 años, y durante este tiempo, las madres enseñan a sus crías habilidades de supervivencia cruciales.
- Comportamiento Social: En muchas especies de cetáceos, no solo la madre, sino también otros miembros del grupo, participan en el cuidado de las crías, un comportamiento conocido como cuidado aloparental. Esto puede incluir ayudar a la cría a llegar a la superficie para respirar o protegerla de depredadores.
Ciclos y Madurez
Los cetáceos alcanzan la madurez sexual a diferentes edades, que pueden variar ampliamente entre especies y sexos. En general, las hembras suelen alcanzar la madurez antes que los machos. La reproducción no suele ocurrir cada año; muchas especies tienen ciclos bi o trianuales, en parte debido al largo período de dependencia de las crías.
Lista de Cetáceos Comunes
A continuación, se presenta una selección de especies comunes de cetáceos, representativas de la diversidad y adaptabilidad de este grupo:
- Ballena Azul (Balaenoptera musculus): El animal más grande del planeta, conocido por su impresionante tamaño y su canto distintivo.
- Ballena Jorobada (Megaptera novaeangliae): Famosa por sus espectaculares saltos fuera del agua y sus complejas “canciones”.
- Orca (Orcinus orca): También conocida como “ballena asesina”, es un inteligente depredador con una dieta variada y un comportamiento social complejo.
- Delfín Común (Delphinus delphis): Ampliamente distribuido, este delfín es conocido por su curiosidad hacia los humanos y su comportamiento juguetón.
- Cachalote (Physeter macrocephalus): El mamífero buceador más profundo, reconocido por su enorme cabeza y por ser el protagonista de la nobela “Moby Dick”.
- Narval (Monodon monoceros): Distintivo por su largo “cuerno”, en realidad un diente elongado, que lo hace único entre los mamíferos marinos.
Cada una de estas especies ilustra la rica diversidad de los cetáceos y subraya la importancia de su conservación.
Dentición en Tiburones
Una de las principales características diferenciales de los tiburones es su dentición. Los dientes de los tiburones no están anclados a las mandíbulas (o mejor dicho, a los cartílagos mandibulares), sino que se encuentran frágilmente implantados en una capa de tejido conocida como epitelio basal.
Esto les permite reponer los dientes sin descanso durante toda su vida, teniendo siempre sus “herramientas” en perfecto estado de uso. Los dientes de los tiburones, están compuestos fundamentalmente de dentina recubierta de esmalte.

Dientes de tiburones en diferentes etapas de desarrollo.
Estos dientes se generan en la parte interna de la mandíbula y van creciendo por filas, moviéndose hacia delante de forma parecida a la de una escalera mecánica. De esta forma van rompiendo el fino epitelio que los protege y estableciéndose como nueva hilera de dientes completamente funcional.
Así, estos animales presentan una sustitución continuada de su dentición durante toda su vida. Los tiburones pueden presentar entre 5-15 filas de dientes aunque sólo entre 1 y 3 filas de dientes son funcionales, dependiendo de las especies. El resto que se pueden ver se encuentran en proceso de eliminación (las más anteriores) o de formación (las más posteriores).
Además, evolutivamente, los tiburones y las rayas han desarrollado una gran diversidad morfológica en las formas de sus dientes. Tanto es así, que nos sirven como herramienta identificativa de las diferentes especies. Esto podría deberse a una estrategia adaptativa en la que la diferencia de presas (y la consiguiente adaptación de los dientes) habría permitido a los tiburones aprovechar una amplia variedad de nichos alimentarios, minimizando la competitividad entre especies similares.
A lo largo de la evolución, este hecho ha proporcionado una grandísima variedad de denticiones adaptadas a los diferentes hábitos alimentarios de cada especie.
Clasificación General de Denticiones de Tiburón
Haciendo una clasificación generalista en grandes grupos, podemos encontrar:
- Dientes vestigiales y diminutos de forma cónica: Son dientes no funcionales en proceso de desaparición en aquellas especies que se alimentan de plancton como el tiburón ballena (Rhincodon typus) o el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus).
- Dientes romos en formación de mosaico: Utilizados para aplastar y triturar conchas o caparazones de invertebrados como moluscos o crustáceos. Los presentan algunas especies de rayas y tiburones, como por ejemplo las musolas (Mustelus spp).
- Dientes con muchas cúspides puntiagudas pequeñas: Para desgarrar y trocear al mismo tiempo, como el olayo (Galeus melastomus) o las pintarrojas (Scyliorhinus canicula).
- Dientes puntiagudos, largos, lisos y estrechos con forma de gancho: Para sujetar presas grandes y poder tragarlas progresivamente. Una vez sujeta, la presa no tiene escapatoria ya que la forma de gancho impide que pueda escaparse. Un claro ejemplo sería el marrajo (Isurus oxyrinchus) o el solrayo (Odontaspis ferox).
- Dientes planos, triangulares y aserrados: Para cortar grandes presas o arrancar grandes trozos de carne de un bocado moviendo lateralmente la cabeza. Por ejemplo el tiburón blanco (Carcharodon carcharias).
- Dientes muy diferentes (dimorfismo) entre las dos mandíbulas: Normalmente, los dientes inferiores planos y con muchas cúspides en forma de hoja de sierra y los de arriba finos y puntiagudos (a veces también con varias cúspides). Los de arriba sujetan y los de abajo cortan. Por ejemplo la cañabota (Hexanchus griseus).
Un último detalle curioso. Algunos de los dientes que se pierden caen, pero otros son reabsorbidos y en algunas especies incluso tragados para reaprovechar las sustancias minerales que les permiten crear dientes nuevos.
Peces Óseos: Características Generales
Como peces se conoce a un numeroso y variado grupo de vertebrados acuáticos dotados de aletas, que respiran mediante branquias y, como su propio nombre indica, tienen forma de “pez”. Su tamaño varía desde especies con unos pocos milímetros de longitud hasta los más de 10 m del tiburón ballena.
La forma del cuerpo de los peces es muy variable, normalmente son alargados, fusiformes y algo comprimidos lateralmente, especialmente en la parte posterior. En los de tipo anguiliforme es muy largo, más o menos cilíndrico en la parte anterior y muy comprimido en la posterior. Muy similares, pero con la parte anterior también comprimida lateralmente, son los de tipo acintado. Los de tipo rayiforme tienen el cuerpo comprimido dorso-ventralmente. Con forma ovalada y muy compimido lateralmente son los de tipo pleuronectiforme. Los de tipo globoso poseen el cuerpo no muy largo y grueso.
La forma nos indica, en muchas ocasiones, su modo de vida. Los nadadores rápidos, como las peces limón, poseen un cuerpo hidrodinámico y una cola ahorquillada. Los escorpénidos, que cazan al acecho, tienen la cabeza y la boca grande con protuberancias para pasar desapercibidos.
La cabeza se extiende desde el extremo anterior hasta los opérculos o, en el caso de los elasmobranquios, las aberturas branquiales. En los condrictios los dientes sólo se encuentran en las mandíbulas y se consideran escamas placoideas. Están formados por dentina y cubiertos por una capa de esmalte. Hay varias filas de dientes en diferentes estados de desarrollo, pero sólo es funcional la última fila.
Justo en la parte posterior de la cabeza se encuentran los opérculos, expansiones óseas que protegen las branquias, o las hendiduras branquiales. Las branquias son estructuras muy vascularizadas, de ahí su color rojo, que permiten el intercambio gaseoso en un medio más denso como es el agua. Están formadas por un arco branquial y dos láminas o hemibranquias.
Los condrictios, excepto las quimeras, no presentan opérculos y los arcos branquiales se abren al exterior a través de 5 a 7 pares de hendiduras. En ellos las láminas branquiales o hemibranquias están separadas por septos o tabiques branquiales. Los peces óseos, normalmente, presenta cuatro a cada lado y los septos están reducidos o carecen de ellos.
Una gran parte de los elasmobranquios poseen, detrás de los ojos, unos orificios denominados espiráculos dotados de una hemibranquia.
Cubriendo el cuerpo de los peces, de la misma forma que en otros vertebrados, está la piel formada por dos capas: la epidermis y la dermis, y protegida por un mucus de naturaleza glicoprotéica. En la mayoría de los peces óseos modernos está revestida por escamas dérmicas denominadas elasmoideas, compuestas por capas óseas y tejido conjuntivo y se insertan en la dermis de forma imbricada.
Las escamas de las rayas y tiburones se denominan dentículos dérmicos o escamas placoideas y presentan una estructura similar a la de un diente con una cavidad interna donde se encuentra la pulpa, irrigada por pequeños vasos y rodeada de dentina cubierta de esmalte. Constan de una placa ósea basal, fuertemente fijada a las capas más internas de la piel, y una parte externa formada por una corona con una o varias espinas orientadas hacia la parte posterior. Al contrario que las escamas de los peces óseos, no crecen al aumentar el tamaño del pez. Las escamas placoideas contribuyen a disminuir el rozamiento, al canalizar el agua y producir un flujo laminar.
Los peces bentónicos, normalmente, presentan colores crípticos para pasar desapercibidos de sus depredadores o presas. La función del color es variada: defensiva, comunicación, reproducción, de aviso, etc. Algunos peces cambian de color según su estado (reproducción, peligro, etc) o si es de día o de noche.
Estructuras con función locomotora y estabilizadora, son expansiones membranosas sostenidas por radios esqueléticos. Los radios pueden ser cartilaginosos (ceratótricos) u óseos (lepidotricos). Hay aletas pares e impares.
Las aletas pectorales se encuentran justo detrás de los opérculos y pueden tener distintas funciones: desplazamiento, estabilizadora o maniobrar. En los peces óseos están constituidas por radios blandos o segmentados y en las especies más primitivas se sitúan en posición ventral.
Las aletas pelvianas sirven para maniobrar, pero pueden tener otras funciones: reproductoras, defensivas y soporte. En los peces óseos, normalmente, están constituidas por un radio espinoso y por varios radios de tipo segmentado. Los peces, como las anguilas, que carecen de aletas pelvianas se denominan ápodos.
Las aletas impares son la dorsal, anal y caudal. La dorsal, normalmente, tiene una función direccional y estabilizadora y su número varía entre una y tres. En los peces óseos los primeros radios son espinosos, el resto son de tipo segmentado ramificado y, generalmente, se puede plegar. Los radios espinosos de la aleta dorsal de los peces ballestas (Balistes capriscus) tienen función defensiva.
La aleta anal se encuentra en la región caudal, entre el ano y el pedúnculo caudal, y la mayoría de los peces tienen una sola, los gádidos dos.
La aleta caudal está situada en la parte posterior del pez y tiene una finalidad propulsora. Su forma es muy variada y nos indica el tipo de vida. Los peces pelágicos como los cupleidos la tienen cortada y en los de nado rápido, túnidos y carángidos, la forma es semilunar.
La musculatura del tronco es la responsable del movimiento de la aleta caudal y consiste en músculos que van desde la cabeza hasta el pedúnculo caudal. Hay dos tipos de musculatura, una se encuentra muy vascularizada, de ahí su color rojizo, y es la responsable de que el pez pueda mantener velocidades de natación constante durante mucho tiempo.
La proporción entre roja y blanca es variable, siendo mayor en los peces pelágicos como el atún rojo (Thunnus thynnus), marrajo (Isurus oxyrinchus), pez espada (Xiphias gladius), etc. que en los bentónicos.
La temperatura interna de alguno de estos peces, a pesar de ser de sangre fría, es superior a la del medio gracias a la actividad muscular y a que la musculatura roja se sitúa cerca de la columna vertebral para disminuir la perdida de calor. En el caso del atún rojo (Thunnus thynnus) esta diferencia es de casi 10º.
Como soporte interno se encuentra el esqueleto. En los agnatos y condrictios es cartilaginoso y en los peces óseos está calcificado, excepto en los esturiones. Se compone del craneo, el esqueleto axial (columna vertebral y costillas) y el esqueleto apendicular.
Los peces tienden a hundirse debido a su mayor peso específico con respecto al agua del mar, esto implicaría un gasto energético si no fuera por la presencia de un órgano de flotación, en los peces óseos, denominado vejiga natatoria. Ésta se encuentra situada por debajo de la columna vertebral, en la cavidad ventral y hay dos tipos. Uno de ellos, en los peces denominados fisóstomos, con un conducto que la conecta con el esófago, con lo que adquieren el aire subiendo a superficie.
Aparte de la eliminación de los productos nitrogenados, el aparato excretor tiene como función mantener un equilibrio constante con el medio. Dentro de los agnatos, los mixinos son isosmóticos, poseen en los fluidos corporales la misma concentración de sales que el agua que les rodea.
Los peces óseos marinos son hiposmóticos, la concentración de sales de sus tejidos es menor que la del agua, por lo que tenderían a perder agua hasta deshidratarse.
La concentración de sales de los condrictios es similar a la de los peces óseos, por lo que se produciría un proceso similar de pérdida de agua.