Dientes de Fumadores de Crack: Causas y Tratamiento

Es bien sabido que las drogas tienen efectos nocivos para la salud, sobre todo cuando se consumen con frecuencia y/o en grandes cantidades. Sin embargo, la mayoría de estas sustancias tienen, además, un especial perjuicio en la boca. El consumo de narcóticos tiene un impacto negativo en la salud de la persona. El abuso de los mismos genera diversas dolencias, desde problemas cardíacos hasta odontológicos.

A lo largo de la historia, el ser humano ha encontrado diversidad de sustancias con efectos psicotropos, catalogadas como drogas de abuso debido a su potencial adictivo y efectos negativos. En este artículo, exploraremos los efectos del consumo de drogas en la salud bucal, los tipos de drogas involucradas y las opciones de tratamiento disponibles.

El impacto de las drogas sobre la salud oral

¿Qué son las drogas de abuso?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud las drogas de abuso son las sustancias de uso no médico con efectos psicoactivos. Estas pueden alterar el razonamiento y el juicio de valor de las personas al afectar el sistema nervioso central. Llegan a crear dependencia, a padecer problemas de salud y provocar daños a terceros. Estas pueden ser opiáceos, estimulantes, alucinógenos, sedantes, marihuana, alcohol, entre otros. Se autoadministran causando cansancio, sudoración, aumento de la temperatura corporal, náuseas, alucinaciones, sequedad en la boca, etc. Estudios señalan que más de 243 millones de personas consumen alguna droga ilícita. Sus edades oscilan entre los 15 y 64 años. Aparte de los problemas físicos las drogas de abuso causan daños mentales. Los afectados pueden llegar a sufrir trastornos como la depresión.

Drogas de Síntesis

Emulando el extraordinario desarrollo de la industria farmacéutica con la síntesis de innumerables fármacos, se ha desarrollado una industria química clandestina cuyos laboratorios logran, en muchas ocasiones a partir de productos conocidos y medios rudimentarios, sintetizar drogas para el consumo no médico y fines muy diversos: sedantes, estimulantes, alucinógenos, etc., generalmente asociados a ambientes de ocio y lúdicos de fin de semana y de determinados ambientes, tipos de música y baile («ruta del bakalao», rave parade), pasando a consumirse (uso, consumo y policonsumo) de manera masiva por decenas de miles de usuarios, con un amplio abanico de edades, muchos de ellos adolescentes. En general, se conocen como drogas de síntesis o de diseño, cuyas sustancias más emblemáticas serían los derivados anfetamínicos y en particular MDMA (3,4-metilenodioxianfetamina) o «éxtasis». La propia terminología usada: «síntesis», «diseño», «pastillas» supone entre los consumidores una buena novedad (estamos en la época del diseño, la rapidez, lo fácil, lo económico, etc., y ello es «bueno») en contraposición a lo que se ha establecido como «peligroso» (drogas por vía intravenosa), «costoso» que precisa grandes plantaciones, grandes laboratorios, una red sofisticada de distribución de narcotráfico.

En estas páginas pretendemos dar a conocer de manera sucinta las características del consumo y los principales productos usados en estos momentos. Obviaremos algunos productos clásicos y bien conocidos y no menos graves, como:

  1. El alcohol con todos sus efectos directos inmediatos o tardíos sobre el organismo o sus efectos indirectos (accidentabilidad).
  2. La heroína, cuyo uso por fin ha quedado restringido a un determinado grupo, y la cocaína que supondría la redacción de un artículo monográfico y de la que existe una reciente revisión que referimos al final de estas páginas.
  3. El cannabis.
  4. Los alucinógenos que vuelven a circular en el mercado de las club drugs en su forma más conocida, la dietilamida del ácido lisérgico o LSD ("ácido», «tripi», del inglés trip: «viaje») que se consume por vía oral en diversas formas, como los micropuntos, con decenas de dibujos semejantes a cromos de papel absorbente impregnados de la sustancia que el consumidor chupetea; también es el creciente consumo de psylocibina, psilocina, muscarina, mescalina, etc., sustancias alucinógenas que se encuentran en innumerables hongos de países africanos o latinoamericanos como el peyote mexicano (mescalina) o en Europa la Amanita muscaria (muscarina) u otras plantas o cactos de los que se obtiene el producto que se consume en infusiones o fumadas.

Smart Drugs, «drogas inteligentes»

Con ellas se pretende potenciar las funciones del cerebro y en la última década han conseguido una gran aceptación. Se pueden dividir en tres grupos:

  1. Drogas con supuesto efecto psicotropo: piracetam, hydergina, vasopresina, centrophenoxina y DMAE (dimetilaminoetanol).
  2. Nutrientes sin efecto psicotropo, formados por aminoácidos, vitaminas y antioxidantes, a los que se añaden las bebidas supuestamente estimulantes que alcanzan cuotas elevadas de publicidad en los medios audiovisuales, de venta en parafarmacias y en supermercados, y que parece que no sea posible iniciar, actualmente, una jornada laboral sin tomarlas, pero que los jóvenes consumen también en el tiempo lúdico o deportivo.
  3. Hierbas con efectos psicoestimulantes según su naturaleza (herbal drugs) y de las que se encuentra amplia información en la Red. Adquieren su nombre en argot, según el sitio de consumo o con más frecuencia por el síntoma descrito por los consumidores: «discos» (taquicardia), «proscrito mental», «gogós» (estimulante), «niebla purpúrea» (embriaguez), «triple X» (afrodisíaco).

También conviene saber que en las smart shops existen diversos productos que utilizan la palabra «éxtasis» para su distribución en el mercado. Ello puede dar lugar a confusión entre los poco iniciados ya que, por una parte, «éxtasis» es el nombre con el que se conocen los estimulantes derivados metilenoanfetamínicos conocidos más propiamente como drogas de síntesis. Entre ellas destacan por su mayor difusión la 3, 4-metilenodioximetanfetamina (MDMA) y el denominado «éxtasis líquido», producto de reciente implantación en España y que no tiene nada que ver con el anterior ya que se trata de un sedante, el ácido gammahidroxibutírico (GHB). Entre los productos que encontramos en las mencionadas tiendas en forma de comprimidos o líquido (fig. 1) está el herbal ecstacy, que no contiene productos químicos y cuya base es el Ma-huang, que tiene como elementos la efedrina y otras hierbas estimulantes. La efedrina tomada a altas dosis puede producir efectos psiquiátricos similares a los producidos por las anfetaminas.

Efectos del consumo de drogas en la salud bucal

Las drogas pueden afectar el tejido dental y la mucosa bucal provocando manifestaciones orales como la xerostomía. También aparece la alteración del flujo salival, abrasión y erosión del esmalte de los dientes, caries. Mientras que, los efectos más graves son la pérdida de piezas dentales y enfermedad periodontal. Estos daños son directamente asociados al tipo de droga y tiempo de consumo. Se ha demostrado que los adictos a estas sustancias presentan mayor incidencia de caries. Esto se debe a que les provoca consumir altas cantidades de azúcar o carbohidratos refinados.

El consumo de cocaína es un importante problema de salud pública en todo el mundo; es cada vez más frecuente en Europa y sobre todo en España. La cocaína puede ser utilizada de varias formas y sus efectos sobre la cavidad oral varían según la vía de administración. El clorhidrato de cocaína por vía nasal o intravenosa, y la cocaína base, conocida como crack, fumada en pipa son la vías de administración más frecuentes.

Además, es frecuente que estos consumidores descuiden su dieta, recurriendo a una alimentación poco saludable, rica en hidratos de carbono, pues suministran una energía inmediata a través de los azúcares. La dependencia a las drogas los lleva a descuidar su higiene personal y bucodental y a no recibir asistencia médica ni dental. Todos estos factores unidos actúan sinérgicamente, incrementando el riesgo de numerosas patologías bucodentales, entre las cuales se encuentra el cáncer oral.

Desde el Consejo General de Dentistas se advierte de los riesgos que tiene para la salud bucodental el consumo de cualquier tipo de droga. Por ejemplo, se ha demostrado que el cannabis provoca xerostomía (sequedad bucal), lo cual se asocia a un mayor riesgo de caries. Además, el tetrahidrocannabinol (THC), principal principio activo de esta droga, es un estimulante del apetito, lo que lleva al consumo de productos azucarados con mucha frecuencia y puede conllevar deficiencias nutricionales con repercusión en la salud general y en la salud oral. Todo ello explica el que se encuentren caries en superficies libres donde habitualmente no es normal hallarlas.

El consumo de cocaína es un importante problema de salud pública en todo el mundo; es cada vez más frecuente en Europa y sobre todo en España. La cocaína puede ser utilizada de varias formas y sus efectos sobre la cavidad oral varían según la vía de administración. El clorhidrato de cocaína por vía nasal o intravenosa, y la cocaína base, conocida como crack, fumada en pipa son la vías de administración más frecuentes.

Por vía nasal, puede provocar una ulceración isquémica del paladar como consecuencia de la perforación del septo nasal. Además, también puede provocar falta de ventilación nasal, rinitis y sinusitis. Para evitar estos daños, hay usuarios que prefieren frotar la cocaína en la encía, consiguiendo un efecto parecido al conseguido por vía nasal.

Tipos de droga y sus efectos en la salud bucal

Algunos de los efectos del consumo de drogas en la salud bucal son los siguientes:

  • Metanfetamina: Su daño es conocido como «boca de metanfetamina». Es una de las más peligrosas para la salud bucal. Los consumidores de “met” o “met de cristal”, tienen los dientes laterales cariados y desgaste en las zonas de las encías. Debido a que sus componentes son altamente ácidos ablandan el esmalte dental, hasta puede eliminarlo en unas semanas. Por la ansiedad que genera los lleva a que rechinen los dientes acelerando la erosión. Sumado a esto aparece otro síntoma como el de la boca seca que hace que proliferen las bacterias y aumente la aparición de caries. Los consumidores generalmente no se cepillan y sienten muchas ganas de ingerir golosinas, lo que atenta contra su higiene bucal. Lucen dientes ennegrecidos, manchados, podridos, desprendidos o estillados.
  • Éxtasis: El 99 % de las personas que la consumen tienen el síndrome de la boca seca, lo que aumentas las probabilidades de que aparezca la caries. Así como de sufrir de enfermedades en las encías. El bruxismo es otro efecto secundario, se trata de apretar los dientes o rechinarlos teniendo como consecuencia dolor en la mandíbula.
  • Marihuana: Igual que en las otras aparece la sequedad bucal al consumirla. Además de la caries y enfermedades en las encías. Puede ayudar a la aparición de cáncer en la boca; esto se debe a que interrumpe el flujo de la sangre en esta zona. Así como ensanchamiento gingival.
  • Cocaína: Cuando se mezcla con la saliva las sustancias ácidas que contiene desgastan los dientes. Uno de los efectos de la droga en la lengua es que daña el paladar y dificulta el hablar, comer y beber. Al consumirla los adictos pueden frotar la droga en las encías causando úlceras en la boca, además de daño en el maxilar. También aparece el bruxismo, y boca seca.
  • Heroína: Igual que las anteriores tiene como consecuencia caries dental, boca seca, rechinamiento de los dientes, desgaste y enfermedad en las encías. Además de hongos en la boca, infecciones virales y decoloración en la lengua.
  • Alcohol: Aunque el alcohol no es una droga como tal, y su venta es legal, se trata de una sustancia que crea adicción. La mayoría de las bebidas alcohólicas están elaboradas de azúcar fermentada, además contiene ácidos. El alcohol origina inflamación en los tejidos orales, sequedad, temblores en la lengua y las glándulas salivales se debilitan. Su consumo continuo puede causar:
    • Acumulación de placa.
    • Formación de caries, debido a la cantidad de azúcar.
    • Desgaste en los dientes, productos del reflujo.
    Los licores de colores oscuros pueden manchar los dientes. Bebidas alcohólicas como el whisky y el vodka tienen alto contenido de alcohol y esto causa sequedad en la boca. Igualmente, desencadena pérdida de dientes, enfermedad periodontal, necesitando implantes dentales en el futuro.
  • Tabaco: Los efectos del tabaco en la salud bucal, pueden ser graves. Fumar es una de las causas del cáncer en la boca, lengua, labios o garganta. Al igual que fumar, masticar tabaco también puede provocar cáncer en la boca. Otros efectos del uso de tabaco, son sequedad en la boca, mal aliento o halitosis, daños en las encías, y enfermedades periodontales. Adicional a esto, cuando la persona es fumadora, los tratamientos bucales pueden no ser tan efectivos. El tabaco ayuda a que las encías pierdan oxígeno y soporte óseo, por lo que los dientes lucen amarillos. En general, estos pacientes presentan halitosis severa u olores fétidos por los diversos problemas que tienen en la cavidad bucal.

Otras consecuencias del uso de drogas en los dientes

El uso sostenido de sustancias como la cocaína tiene severas consecuencias en el nivel orofacial (boca y cara). Logran perforar el septum nasal y paladar, producen lesiones gingivales y dificultad para masticar. Se relacionan con trastornos en el sentido del olfato sinusitis crónica y dientes fracturados. Fumar cocaína y crack induce a la aparición de úlceras y quemaduras en labios, cara y cavidad bucal. La cocaína a largo plazo se relaciona con la descamación epitelial, eritema gingival y ulceración, la destrucción irreversible del hueso alveolar.

¿Cómo prevenir los problemas bucales causados por las drogas?

Lo que consideramos más importante para evitar problemas bucales, causados por drogas, es eliminar o reducir su consumo. Ya que no aportan ningún beneficio, más bien podemos decir, que es todo lo contrario. Este tipo de hábitos resultan dañinos tanto para la salud general del cuerpo como para los dientes, encías, lengua y garganta. Si logras disminuir su consumo o mejor aún deja de utilizar estas sustancias, ya no tendrá que enfrentar estos problemas con la salud de su boca.

En los casos en los que utilice estas sustancias prohibidas y dañinas, es hora de que ponga especial cuidado en tener una higiene dental adecuada, porque esta es la mejor forma de evitar problemas de salud bucal. Tener hábitos de cepillado y uso de hilo dental al menos dos veces al día podría minimizar los efectos que, consumir drogas y alcohol, causan en la boca.

Consultar a un dentista cada 6 meses es algo que debemos tener en nuestra agenda como un asunto importante, sobre todo si estás consumiendo sustancias que puedan dañar la boca. En este caso debe hablar con su dentista, y ser sincero en cuanto a las drogas que consume, así como cualquier otro medicamento, ya sea con receta o sin ella.

Manejo odontológico del paciente drogadicto

El especialista debe tener mucho cuidado al tratar a este tipo de pacientes debido a que se puede empeorar su condición. Ante un adicto a la cocaína hay que tener presente que puede presentar hemorragia aguda. Y al ser expuesto a la anestesia aumenta el riesgo de complicación cardíaca. Por ello se les debe efectuar un examen general para determinar el tratamiento dental adecuado y seguro.

Se recomienda que los tratamientos quirúrgicos leves se hagan basados en la preparación personal. En caso de que requiera hospitalización debe ser atendido por un equipo multidisciplinario. El objetivo es suspender la droga y sustituirla por barbitúricos de acción corta, clonidina o metadona.

El equipo quirúrgico y de anestesiólogos tendrá que tener en cuenta que el adicto puede desarrollar tolerancia a algunos fármacos. Estos hay que reemplazarlos pronto. Los médicos deben estar alerta ante ciertos síntomas o manías: irritabilidad, inquietud o hiperactividad. Además, de asegurarse de que el paciente sea sincero sobre cuál o cuáles drogas usa y la frecuencia.

Por otro lado, los adictos que padecen xerostomía inducida por medicamentos deben evitar el uso de enjuague bucal. Esto puede acelerar una recaída a los alcohólicos o a los que consumen drogas y alcohol. Los odontólogos se inclinan a que el tratamiento periodontal algunas veces se limite a terapia no quirúrgica, aunque la misma no está contraindicada. Se enfatiza en mantener un alto nivel de higiene oral.

Lo mejor es que el paciente sea sincero con el especialista para evitar riesgos innecesarios.

Tabla 1: Efectos de las drogas en la salud bucal

Droga Efectos en la salud bucal
Metanfetamina "Boca de metanfetamina" (caries severas, desgaste dental, dientes ennegrecidos)
Éxtasis Xerostomía, caries, enfermedades en las encías, bruxismo
Marihuana Xerostomía, caries, enfermedades en las encías, cáncer oral
Cocaína Desgaste dental, daño al paladar, úlceras en las encías, bruxismo, xerostomía, perforación del septo nasal
Heroína Caries, xerostomía, bruxismo, enfermedades en las encías, hongos en la boca, infecciones virales, decoloración de la lengua
Alcohol Inflamación de tejidos orales, sequedad, temblores en la lengua, debilitamiento de glándulas salivales, caries, desgaste dental, pérdida de dientes, enfermedad periodontal
Tabaco Cáncer oral, xerostomía, halitosis, daños en las encías, enfermedades periodontales, dientes amarillos

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