Consejos para el Cuidado y Conservación de los Dientes de Leche

¿Te has preguntado alguna vez cuándo se inicia el recambio dental? En este artículo, descubre información importante sobre la caída del primer diente de leche, su secuencia de exfoliación y su conservación tras esta. Los dientes deciduos, también conocidos como dientes primarios o dientes de leche, comienzan a caerse gracias a múltiples procesos, destacando entre ellos la reabsorción de la raíz a causa de la erupción de los dientes permanentes.

El proceso de erupción se realiza de manera paulatina donde constan de fases activas, pudiendo causar irritación y molestia en nuestros pequeños, y fases de reposo. Dos de las principales dudas que acechan a madres, padres y tutores sobre este tema se refieren a la edad a la que se empiezan a caer los dientes de leche (cronología) y el orden en el que lo hacen (secuencia). Si bien es verdad que dicho reloj cronológico se ve alterado por el género, ya que el reloj de ellas suele ser más temprano.

Los dientes deciduos brotan a partir de los 6 meses de edad y empiezan a caerse alrededor de los 6 años, dejando paso a la erupción de los definitivos. Los profesionales de la salud oral aconsejan cuidarlos bien, pues de esa manera, se evita la aparición de caries en la dentadura definitiva.

Si quieres que la salud bucal de tu hija o hijo sea correcta, los expertos aconsejan realizar una primera visita al dentista cuando el primer diente deciduo aparezca en boca. Si buscas los mejores expertos del País Vasco en el cuidado de dientes para niños, en IMQ podemos ayudarte.

Además de todo ello, ¿qué puede tener de especial un diente temporal? ¿Por qué es importante cuidar estas piezas, a pesar de que sabemos que son provisionales?

Beneficios e importancia de cuidar los dientes de leche - HogarTv producido por Juan Gonzalo Angel

La Importancia de los Dientes de Leche

Los dientes de leche tienen una importancia clave para el desarrollo de una sonrisa sana y fuerte en la etapa adulta, según explica el Dr. Germán Zarandieta, especialista de las clínicas Milenium Dental de Sanitas. Los dientes deben cuidarse desde su aparición.

Los dientes de leche no solo cumplen funciones estéticas, sino que también ayudan a masticar, hablar y mantener el espacio adecuado para los dientes permanentes. Aunque los dientes de leche eventualmente serán reemplazados por los permanentes, su cuidado temprano es crucial.

Funciones Clave de los Dientes de Leche:

  • Masticación: Facilitan la correcta alimentación.
  • Desarrollo del habla: Contribuyen a la correcta pronunciación de las palabras.
  • Espacio para dientes permanentes: Guían la erupción de los dientes definitivos.

Higiene y Cuidado de los Dientes de Leche

El cuidado dientes de leche es fundamental para garantizar una correcta salud bucal durante la infancia y sentar las bases de unos dientes permanentes fuertes y sanos. Una higiene adecuada desde los primeros dientes reduce significativamente el riesgo de caries y otras afecciones dentales. Además, la prevención de problemas dentales en la infancia contribuye a desarrollar hábitos de cuidado bucal que acompañarán al niño toda su vida.

El cepillado dientes infantiles desde la aparición del primer diente es esencial, ya que las caries infantiles pueden afectar la alimentación, el habla y la autoestima del niño. Aunque aún no haya dientes visibles, es recomendable limpiar las encías del bebé después de cada toma. Esto se puede hacer con una gasa o un paño húmedo y limpio, pasando suavemente por encías, lengua y paladar.

Cuando el primer diente hace su aparición, generalmente entre los 6 y 12 meses, es momento de iniciar el cepillado dientes infantiles de manera regular. Usa un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor en cantidades muy pequeñas, del tamaño de un grano de arroz. Es importante cuidar dientes de bebé desde esta etapa para prevenir la aparición de caries. El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día: después del desayuno y antes de dormir.

Además de la higiene, el Dr. Zarandieta, uno de los máximos especialistas de las clínicas Milenium Dental de Sanitas aconseja que, durante los primeros años se evite que los niños se vayan a la cama con un biberón de zumo o leche, ya que puede provocar caries que llegan a ser muy agresivas. Es aconsejable que los pequeños visiten al dentista cada seis meses para una revisión y para realizar fluorizaciones, que ayudan a reforzar el esmalte.

Lavarse los dientes tres veces al día, una vez después de cada comida. Dejar que el niño vaya participando en la higiene bucal según su edad. Es aconsejable utilizar el hilo dental por las noches, sobre todo entre los molares puesto que es la zona más propensa a la aparición de caries en los niños y el cepillo no llega a limpiar esta zona de forma adecuada. Después de lavarse los dientes, solo se puede beber agua.

Consejos para el Cuidado Dental Infantil:

  • Limpiar las encías del bebé con una gasa húmeda antes de la erupción del primer diente.
  • Cepillar los dientes con un cepillo suave y pasta dental con flúor (tamaño de un grano de arroz).
  • Limitar el consumo de azúcares y evitar el biberón con líquidos azucarados antes de dormir.
  • Visitar al dentista cada seis meses para revisiones y fluorizaciones.

El Ratoncito Pérez y la Conservación de los Dientes de Leche

Pocos rituales hacen tanta ilusión a los niños pequeños como dejar sus dientes de leche recién caídos debajo de la almohada para que el Ratoncito Pérez se los lleve y deje a cambio algún regalo. Precisamente por esa nostalgia, muchos optan por conservar esos dientes de leche a modo de recuerdo.

Para unos padres primerizos no hay nada más emocionante que descubrir cómo nace el primer diente de leche de su hijo. Y para un niño pequeño todavía es más apasionante recibir la visita del angelito o del «ratón Pérez» porque le ha caído un diente y, a cambio, obtendrá un regalo.

Los dientes de leche representan una etapa muy especial en la vida de toda persona y es la de su más tierna infancia. Apenas duran unos años, los primeros en salir (que suelen ser también los primeros en caerse), unos 5 o, como mucho, seis años, que es cuando el Ratoncito Pérez empieza a hacer acto de presencia en las habitaciones infantiles para llevarse el diente en cuestión y dejar un regalo a cambio debajo de la almohada. El hecho de que se empiecen a caer estos primeros dientes representa el paso de la infancia a la niñez y, en cierto modo, se deja atrás al bebé y al pequeñín que fue el niño o la niña. De este modo, lo que para ellos es un momento cargado de ilusión (en el que tiene mucho que ver la sorpresa que le dejará el afamado ratoncito), para los padres se transforma casi en nostalgia de lo que empieza a dejar de ser. De ahí que muchas mamás y papás guarden los dientes de sus hijos como recuerdo.

Ideas para la Conservación de los Dientes de Leche:

  • Cajitas de plata o de oro.
  • Organizadores de madera con forma de cara de bebé.
  • Colgantes con dientes de leche convertidos en joyas.

Colgantes con Dientes de Leche: Un Recuerdo Especial

Aunque guardar los dientes de leche en una caja puede ser un bonito recuerdo, ¿qué hacer con ellos con el paso de los años? Es bastante probable que, cuando el niño o la niña sea adulto, antes o después acaben en la basura. Para evitarlo, ¿por qué no conservarlos en una joya? Es lo que hacen los colgantes con diente de leche, que convierten en eso, en una joya, los dientecitos de los niños.

Hay dos maneras de realizar estas joyas, como nos cuenta Laura González Reyes, CEO de Tesoros de Vida (tesorosdevida.es), una empresa dedicada a convertir en tesoros los momentos más especiales de la vida de un niño y de su madre (además de dientes de leche, la leche materna, el cordón umbilical… y hasta cenizas). “Una es convirtiendo el dientecito en un polvito muy fino” y otra es colocar la pieza completa. En el primer caso, “se va lijando el diente hasta sacar todo el polvito; después se mezcla con el esmalte transparente especial de joyería y se solidifica”, nos detalla Laura. “Así podemos realizarlo en cualquier tipo de joya”.

Con la otra manera de hacerlo, es decir, si la mamá o el papá quiere conservar el diente entero de su hijo, hay varios diseños. Lo más habitual es colocarlo “dentro de una argollita que tenemos de plata”, cuenta la CEO de Tesoros de vida. Para hacerlo así, el primer paso es limpiar muy bien el diente y, a continuación, blanquearlo mediante un proceso especial; “luego ya se coloca dentro de esa pieza de plata y se esmalta por fuera también en transparente para que no sufra con el pasp del tiempo ni se pueda estropear”.

En caso de que una mamá o un papá decida encargar una joya con un diente de leche de su hijo o de su hija, ¿debe guardarlo de manera especial? ¿Es necesario seguir algún tipo de cuidado? “No, no es necesario”, asegura Laura. “Directamente lo envían en una bolsa o en un kleenex y luego envuelto en papel de aluminio. Ahí tienen que poner su número de pedido y su nombre y solicitamos que este se coloque en un sobre acolchado o en una caja pequeña; luego el transportista lleva una bolsa para el transporte y lo introduce dentro de esa bolsa precintada, a la que pega la pegatina de la dirección”.

El Valor de las Células Madre en los Dientes de Leche

Hace unos pocos años, la conservación de los dientes de leche era un acto puramente emocional. Hoy en día, sin embargo, este simple acto puede llegar a salvar vidas, ya que hay células madre en la pulpa dental. En ella, se guardan hasta dos docenas de células madre de una calidad excelente que puede multiplicarse hasta conseguir trillones y utilizarse en terapias regenerativas.

Numerosas investigaciones han probado que los dientes de leche contienen gran cantidad de células madre de alta calidad. El citado estudio concluyó que en los dientes de leche humanos hay una gran concentración de células madre con un alto potencial para distintos objetivos de salud. Además, se ha demostrado que las células madre presentes en los dientes de leche apenas han estado expuestas a daños medioambientales.

El hecho de que estas células madre puedan convertirse en cualquier otra célula del cuerpo las postula como muy valiosas y prometedoras para tratamientos de numerosas enfermedades, tales como el cáncer, la regeneración ósea, regeneración del hígado, regeneración de tejido ocular o de células neuronales. Actualmente, la médula ósea es la fuente principal de células madre, pero este órgano presenta un acceso más complejo.

Teniendo en cuenta que los dientes de leche son una rica fuente de células madre, los padres deberían conservarlos. Si un niño desarrolla una enfermedad en algún momento, esas células podrían ser la solución necesaria. En pocas palabras, los médicos y dentistas pueden utilizar las células madre que se encuentran en los dientes de leche para desarrollar otros tejidos. Esto no sólo ayuda desde el punto de vista médico, sino también dental.

Por lo general, un dentista pediátrico puede extraer las células madre de la pulpa del interior de los dientes de leche recolectarlas. Una vez hecho esto, un doctor recomienda a los padres guardarlos en un banco de dientes. Allí, la pulpa permanece en un ambiente controlado, preservando las preciadas células. Dado que este tipo de banco congela criogénicamente las células madre, normalmente duran 20 años, a menudo más.

Junto con los dientes de leche, las muelas del juicio también son una rica fuente de células madre. Incluso los molares sanos proporcionan el mismo beneficio. En lugar de tirar los dientes como hacen algunos padres, tiene más sentido extraer la pulpa de los dientes de leche.

Aplicaciones de las Células Madre:

  • Tratamiento de cáncer.
  • Regeneración ósea.
  • Regeneración de hígado, tejido ocular y células neuronales.
  • Trasplantes de médula ósea.

Cómo Conservar Correctamente los Dientes de Leche

Para una conservación correcta, lo adecuado es acudir a bancos especializados en la preservación de dientes durante 48 horas posteriores a la caída de las piezas.

Mitos y Curiosidades sobre los Dientes de Leche

¿Conoce personas que conserven los dientes de leche de sus niños ? Si es así, probablemente se pregunte por qué. Algunos padres hacen esto como una forma de aferrarse a algo que formaba parte de la vida del bebé.

Para una conservación correcta, lo adecuado es acudir a bancos especializados en la preservación de dientes durante 48 horas posteriores a la caída de las piezas.

Además de todo ello, ¿qué puede tener de especial un diente temporal? ¿Por qué es importante cuidar estas piezas, a pesar de que sabemos que son provisionales?

  1. Símbolo de la buena suerte: «Quien posea un diente de leche de un niño tendrá poder y victoria en una batalla». Esto es el que pensaban los vikingos.
  2. En la Edad Mediana: Era tradición que los niños lanzaran sus dientes de leche al fuego como gesto para protegerse y no tener que volver a recuperarlos después de la muerte.
  3. En Galicia: Las abuelas explicaban a sus nietos que por el agujero que deja el diente cuando cae se escapan las mentiras.
  4. El ratón Pérez: Cuando los pequeños pierden un diente de leche, lo esconden bajo la almohada para que durante la noche se lo lleve un ser mágico. A cambio les dejará un obsequio (una moneda, golosinas, etc.) La leyenda del ratón Pérez se basa en un cuento escrito en el 1894 por un sacerdote jesuita, consejero de la casa real española para el niño Rey Alfonso XIII de 8 años.
  5. El angelito.
  6. Los dientes de leche contienen células madre: Resulta que son una valiosa fuente de células madre y que se podrían utilizar para la regeneración de tejidos de la boca o la reparación dental. Se encuentran en la pulpa dental.
  7. Nacer con dientes: Curiosamente, algunos bebés ya tienen algún diente cuando nacen.
  8. Cantidad de dientes: Los pequeños tienen 20 dientes de leche (10 arriba y 10 abajo), que se sustentan con una raíz poco desarrollada. A partir de los 4-5 años, se empiezan a mover porque el diente definitivo empuja para salir.
  9. ¿Cuándo caen?
  10. ¿Y si no aparecen?: Cada niño es diferente y el proceso de formación de la boca puede variar. Sin embargo, si se observa que a los 15 meses de vida los dientes todavía tardan en salir, es crucial consultar un odontopediatra.

Visitas al Dentista y Ortodoncia Temprana

Las visitas al dentista deben iniciar tan pronto como aparece el primer diente o a más tardar al cumplir un año. La atención profesional permite:

  • Detectar problemas a tiempo.
  • Aplicar selladores dentales y flúor en caso necesario.
  • Recibir recomendaciones personalizadas según la etapa de desarrollo del niño.

Un seguimiento regular fortalece la prevención caries infantil y establece un vínculo positivo del niño con la consulta dental.

La ortodoncia en dientes de leche puede ser muy útil en algunos casos. Una falsa creencia que se suele tener es esperar a tener los dientes definitivos para apostar por un tratamiento de ortodoncia. En CRISTINA VIYUELA + CO defendemos una ortodoncia temprana, siempre que tras la valoración de nuestro equipo médico, se consensúe que puede aportar beneficios al pequeño. Algunos de los beneficios que aporta aplicar una ortodoncia en dientes de leche son:

  • Normalizar la forma, tamaño y posición del maxilar y la mandíbula.
  • Permitir un crecimiento simétrico y coordinado de los huesos que facilite la erupción de las piezas definitivas.

En nuestra clínica dental ofrecemos distintas opciones para empezar a cuidar los dientes de los pequeños con tratamientos ortodónticos. Sin duda, el más vanguardista es MYOBRACE. Los más pequeños de la casa pueden disfrutar también de la comodidad y la estética de la ortodoncia invisible gracias a este sistema. MYOBRACE es un aparato de ortodoncia infantil en tres etapas. Está diseñado para corregir los malos hábitos orales mientras trata los problemas de desarrollo de los maxilares superior e inferior. Los aparatos de MYOBRACE tienen tres tamaños,K1, K2 y K3, dependiendo de la edad y el desarrollo de cada paciente. Este sistema es más efectivo cuando los dientes permanentes están empezando a erupcionar, en las edades comprendidas entre los 5 y los 10 años. ¿Quieres saber más? La Dra. Cristina Viyuela es especialista en esta técnica y te asesorará en todo lo que necesites.

Consejos Finales para el Cuidado de los Dientes de Leche

El cuidado de los dientes de leche es un proceso que requiere constancia, educación y supervisión. Desde limpiar las encías antes del primer diente hasta acompañar al niño en su rutina diaria de higiene y visitas al dentista, cada paso es fundamental para garantizar una sonrisa saludable.

Cuidar los dientes de leche es fundamental para garantizar la salud bucal de los niños, ya que estos dientes no solo permiten una adecuada alimentación y el desarrollo del habla, sino que también juegan un papel crucial en la formación del arco dental y la guía para la erupción de los dientes permanentes. Aquí tienes algunos consejos para mantener la salud de los dientes de leche y la importancia de visitar al odontopediatra:

  • Establecer una rutina de higiene oral: Empieza a cepillar los dientes de leche tan pronto como erupcionen, utilizando un cepillo de dientes suave y una pequeña cantidad de pasta dental con flúor (del tamaño de un grano de arroz para los menores de 3 años). Asegúrate de cepillar todas las superficies de los dientes.
  • Limitar el consumo de azúcares: Evita alimentos y bebidas azucaradas, como refrescos, jugos industriales y golosinas, que pueden contribuir a la formación de caries. Fomenta una dieta equilibrada con frutas, verduras y productos lácteos.
  • Evitar el uso prolongado de biberones: No permitas que el niño se quede dormido con un biberón en la boca, ya que esto puede causar caries por biberón. Si el niño necesita un biberón para dormir, rellénalo solo con agua.
  • Incentivar el consumo de agua: Promueve el consumo de agua, especialmente después de las comidas, para ayudar a limpiar los dientes y la boca. El agua fluorada también ayuda a fortalecer los dientes y prevenir caries.
  • Realizar visitas regulares al odontopediatra: Programa citas con el odontopediatra a partir del primer año de vida o cuando erupcione el primer diente. Las visitas regulares permiten la detección temprana de problemas y la educación sobre el cuidado oral.
  • Fomentar hábitos saludables: Enseña al niño la importancia de una buena higiene bucal y haz que el cepillado sea una actividad divertida. Puedes usar canciones o juegos para motivar al niño a cepillarse los dientes.
  • Supervisar el cepillado: Supervisa el cepillado de los dientes hasta que el niño sea lo suficientemente mayor para hacerlo de manera efectiva (generalmente alrededor de los 7 años). Ayuda a corregir técnicas si es necesario.
  • Prestar atención a cambios en la boca: Observa cualquier cambio en los dientes de leche, como manchas, sensibilidad o dolor. Estos pueden ser signos de caries o problemas dentales que requieren atención profesional.

tags: #dientes #de #leche #guardar