La novela Dientes de Leche, escrita por Ignacio Martínez de Pisón, nos sumerge en la historia de una familia a lo largo de más de cuarenta años, desde 1937 hasta 1982 aproximadamente, comenzando con la Guerra Civil Española y llegando hasta la transición a la democracia. A través de tres generaciones de la peculiar familia Cameroni, somos testigos de cómo el tiempo transforma a los seres queridos, borra las promesas y desentierra los secretos.
Ignacio Martínez de Pisón nació en Zaragoza en 1960 y reside en Barcelona desde 1982. Es autor de más de quince libros, entre los que destacan las novelas La ternura del dragón (1984); Carreteras secundarias (1996); El tiempo de las mujeres (2003); Dientes de leche (2008), galardonada con el Premio San Clemente y el Premio Giuseppe Acerbi; El día de mañana (2011), por la que recibió el Premio de la Crítica, el Premio Ciutat de Barcelona y el Premio de las Letras Aragonesas; La buena reputación (2014), Premio Nacional de Narrativa y Premio Cálamo al Libro del Año; Derecho natural (2017); Fin de temporada (2020) y Castillos de fuego (2023). También ha publicado los ensayos Enterrar a los muertos (2005), que obtuvo los premios Rodolfo Walsh y Dulce Chacón y fue unánimemente elogiado por la crítica en varios países europeos, y Filek. El estafador que engañó a Franco (2018); el libro de relatos Aeropuerto de Funchal (2009) y sus memorias bajo el título Ropa de casa (2024). Su obra está traducida a una docena de idiomas.
La novela, publicada por Seix Barral, cuenta con 384 páginas y fue lanzada el 08/01/2008. Es una obra de narrativa española contemporánea que se disfruta con la emoción con que se comparten las cosas de casa.

Sinopsis Detallada
El italiano Raffaele Cameroni llega a España en 1937 para luchar como voluntario en el bando franquista. Pronto, su amor por una guapa enfermera española le hace renunciar a volver a su país. Raffaele no era fascista en Italia, sino un hombre pobre buscando sacar a su familia de la miseria. Ya en España, se apasiona con la vida militar y los ideales fascistas, aunque su apego es más a las tradiciones italianas que a una postura ideológica.
A través de la historia de tres generaciones de la peculiar familia Cameroni seremos testigos de cómo el tiempo transforma a los seres queridos, borra las promesas y desentierra los secretos. En Dientes de leche la saga familiar convive con una singular crónica de medio siglo de la reciente historia española.
La narración va dando saltos a lo largo de esos más de cincuenta años que ocupa la trama que termina aproximadamente en 1994, una vez concluida la transición a la democracia en España con la instalación en el poder del PSOE.
La novela está escrita en tercera persona, con un narrador omnisciente y un estilo que recuerda a José Luis Sanpedro. Martínez de Pisón se está convirtiendo en un narrador esencial para comprender la forma de ser y pensar de los españoles actuales.
Personajes y Temas Clave
Cameroni, con mucho trabajo, hace fortuna en España al mando de una pequeña empresa que fabrica pasta. Una vez casado tiene tres hijos varones que serán el hilo conductor de la novela. Tras ellos, tres mentalidades distintas: el pequeño de ellos es retrasado mental, pero no tonto, ya que sus sentimientos juegan un papel importante a lo largo del recorrido de la narración.
Los sucesos que les acontecen en 1943 y 1949 narran la más cruda posguerra sin concesiones, donde el hambre y la represión se podían palpar por las calles en la miseria y la falta de libertad. En los años cincuenta el estraperlo y las cartillas de racionamiento empezaron a pasar de moda y la vida fue siendo un poco más cruel.
En 1954, tras diez años de cautiverio en la Unión Soviética, llegaron al puerto de Barcelona los 200 supervivientes de la División Azul que fueron confinados en el gulag soviético. Los sesenta son los años de la adolescencia del protagonista Juan, nieto de Raffaele, hilo conductor con su abuelo de la novela. Martínez de Pisón sabe reflejar con pluma diestra los avatares de una época triste, melancólica, que se va abriendo a la ilusión y a la felicidad, no exenta de dolor.
En el hospital conoce a Isabel, una joven voluntaria con la que iniciará una historia de amor que le llevará a asentarse en España después de la guerra.
Los hijos van creciendo y empiezan a vivir sus vidas, sus amores, sus hijos, sus trabajos, sus problemas. Todo dentro de unas relaciones familiares complejas y de una sociedad cerrada donde no todo está bien visto. Me parece que la novela es una metáfora de las vueltas que da la vida, el pasado que vuelve y todo lo descoloca. O no. El pasado vuelve y “explota” y deja las cosas en otro sitio, pero la vida tiene que continuar y lo hace.

Análisis Temático
La novela resulta original, pues el autor se basa en episodios sobre los que no existen muchos testimonios, como la presencia de fascistas italianos en España durante la posguerra.
La novela va narrando la vida de aquellos años, saltando a los acontecimientos más importantes que ocurren a la familia. En 1937 los italianos llegan a España y son esperados como auténticos salvadores de una patria donde los principios católicos eran atacados todos los días. Raffaele Cameroni, tras salvar de los falangistas al padre de su futura mujer, decide quedarse en España y casarse con ella.
Martínez de Pisón sabe reflejar con pluma diestra los avatares de una época triste, melancólica, que se va abriendo a la ilusión y a la felicidad, no exenta de dolor. Con descripciones sorprendentemente duras da fiel reflejo de esa evolución que sufrió España.
Como dijo alguien “la vida es un borrador que no se puede pasar a limpio”. Hay mucho de venganza, de amor, de vuelta a los orígenes, pero también de ternura, de una aventura familiar de casi cincuenta años de duración.
Hay también páginas de angustia, de drama, de relato fiel de la vida en años duros, incrementado todo con unas relaciones familiares difíciles, separación de los hijos, etc.