Los mamíferos se caracterizan porque sus mandíbulas albergan varios tipos de dientes. Aunque la forma y disposición de éstos varían en función de la nutrición de cada animal: herbívoros, carnívoros y omnívoros.
Los dientes se encuentran en la cavidad bucal y son indispensables para triturar y desgarrar la comida. Están fijados a los maxilares superior e inferior (mandíbula), incluidos en los denominados procesos alveolares mediante prolongaciones llamadas raíces. Hay distintos tipos de dientes que se denominan según la forma y posición.
Macroscópicamente el diente posee una zona no visible que se inserta en los alveolos de los huesos que se llama raíz y una parte que sobresale denominada corona.
De fuera a adentro los dientes tienen varias capas:
- Esmalte: es la capa más externa, fina y dura del diente. No puede ser reparado puesto que sólo se forma una vez y ya no se renueva. Es la única estructura mineralizada que no deriva de tejido conjuntivo sino que lo hace de un epitelio. Se considera como parte más dura del organismo ya que está formada en un 99 % por fosfato de calcio en forma de cristales de hidroxiapatita. Su grosor es mayor en las zonas expuestas encargadas de la trituración, pudiendo llegar hasta 2,5 mm en humanos.
- Dentina: constituye la mayor parte de la estructura del diente tanto en la corona como en la raíz y es algo menos duro que el esmalte. La dentina es el material calcificado que forma la mayor parte del interior del diente. Se dispone bajo el esmalte y bajo el cemento. Contiene un 80 % de cristales de hidroxiapatita, menos que el esmalte, pero más que el cemento y el hueso. La dentina deja una cavidad interna en el diente ocupada por tejido conectivo, denominado pulpa o cavidad pulpar. La dentina no posee células y su formación se debe a los odontoblastos, los cuales forman una sola capa de células cilíndricas altas dispuestas en el límite entre la dentina y la pulpa. Las estrías que se observan en secciones de diente, y que aparecen en la dentina, se deben a oleadas de secreción por parte de los odontoblastos de material que forma la dentina. Cuando se observa a mayores aumentos, la dentina muestra una gran cantidad de canalículos dispuestos de manera radial que son los restos de los huecos que crearon las prolongaciones de los odontoblastos durante la liberación de material para formar la dentina.
- Pulpa dental: es una cavidad donde se encuentran los vasos sanguíneos y nervios. La pulpa o cavidad pulpar está delimitada por la dentina y la forma un tejido conectivo laxo muy vascularizado e inervado por numerosos nervios. Tanto vasos sanguíneos como nervios entran al hueso por una abertura en los ápices de las raíces denominada orificio radicular.
- Cemento: recubre externamente la raíz de los dientes y es menos dura que la dentina. El cemento es una capa de material muy similar al hueso que cubre la raíz del diente, pero a diferencia del hueso carece de vasos sanguíneos. Es la capa responsable de fijar el diente a la pared alveolar ósea gracias a la emisión de fibras de colágeno que actúan a modo de anclajes. Estas fibras colágenas, conocidas como fibras de Sharpey, presentan una dirección oblicua desde su punto de anclaje en el cemento hasta su unión con el hueso.
El diente está sujeto al hueso mediante el ligamento periodontal. Externamente la encía recubre el hueso.
Tipos de dientes
Cuatro tipos:
- Los incisivos son dientes pequeños y planos con el borde cortante. Incisivos: ocupan la parte delantera de la boca, tanto en la parte de arriba, maxilar, como abajo en la mandíbula.
- Los caninos son dientes puntiagudos que sirven para desgarrar la carne y otros alimentos correosos. Caninos o colmillos: se encuentran un poco más atrás de los incisivos, son dos pares, en ambos lados.
- Los premolares son dientes pequeños y planos con crestas cortantes (ideales para triturar).
- Los molares son dientes de iguales características que los premolares, pero más grandes, por lo que resultan muy útiles para moler los alimentos (en especial, los de origen vegetal).
En humanos adultos hay 2 incisivos mediales, 2 incisivos laterales, 2 caninos, 4 premolares y 6 molares, en cada maxilar. Cada uno de ellos está especializado, los incisivos para cortar, los molares para triturar. Los incisivos, los caninos y los premolares, excepto el primer premolar del maxilar superior, tienen una sola raíz. Los molares tienen una raíz triple y a veces cuádruple.
La dentadura de un perro sigue la llamada fórmula dental, que indica el orden, tipo y número de dientes que tiene un animal. El numerador indica los dientes de la parte superior, el denominador los de la parte inferior de la boca o mandíbula.
La dentición es el paso de la dentadura de leche a la definitiva. Los cachorros tienen 28 dientes, seis de ellos incisivos, dos caninos y seis premolares. Los perros nacen sin dientes, a partir de los 15 días comienza la erupción de los colmillos, primero aparecen los superiores, los inferiores tardan unos pocos días más. A continuación aparecen los incisivos en el mismo orden que los caninos y crecen desde los extremos al centro. Entre el mes y los dos meses y medio se van nivelando los dientes superiores e inferiores.
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Adaptaciones en diferentes especies
Es importante destacar que no todos los mamíferos tienen dientes. Los mamíferos marinos que se agrupan bajo el grupo de los Misticetos en lugar de dientes cuentan con formaciones queratinosas -como el pelo o las uñas-, denominadas barbas (que cuelgan de la mandíbula superior, dentro de la boca, como si de un peine se tratara), con las que filtran el krill de entre el volumen de agua que ingieren (y que luego expulsan). Es el caso de la ballena azul, la ballena gris o la ballena franca austral, por ejemplo. En tierra, encontramos al oso hormiguero, que no necesita dientes porque gracias a su poderosa lengua puede atrapar los casi 40.000 insectos que necesita cada día. Y también al raro pangolín (amenazado de extinción debido al comercio ilegal de sus escamas).
Los dientes de los reptiles, a diferencia de los de los mamíferos, son del mismo tipo. La mayor parte de los vertebrados tienden a presentar denticiones compuestas por muchos dientes iguales (dentición homodonta) que se reponen de forma continua (peces óseos, cocodrilos, Figura 1 A, B). Su función básica es retener la presa antes de engullirla entera. Hay variaciones, sin embargo, como en el caso de tiburones y rayas capaces de presentar denticiones modificadas para trocear (dientes afilados o aserrados) o triturar (placas dentarias) a sus presas (Figura 1 D, E).
Aves y tortugas sustituyen la dentición por los picos (estructuras corneas de origen epidérmico). En los mamíferos, sin embargo, la dentición se reduce y especializa para triturar el alimento y favorecer su digestión (dentición heterodonta).
Los herbívoros, sin embargo, tienden a presentar series molares separadas de los incisivos por diastemas (antílopes). Los molariformes son todos iguales, presentan coronas planas especializadas en la trituración de las fibras vegetales (frecuentemente duras y mineralizadas) y tienden a presentar crecimiento continuo.
Los delfines y cachalotes, especializados en el consumo de peces y cefalópodos, presentan de nuevo una dentición homodonta útil en la captura de estas presas escurridizas.
Los caninos, en los herbívoros, pueden faltar, estar atrofiados o ser grandes y tener funciones no relacionadas con la masticación. El castor, así como otros roedores, por ejemplo, tienen potentes incisivos para cortar troncos y abrir frutos secos.

Diagrama de los dientes humanos y sus nombres.
Salud dental en mascotas
La dentadura es una de las zonas del perro o gato a la que a menudo y por lo general, los propietarios prestamos menos atención en nuestras mascotas y es que no es para menos, puesto que normalmente tiene sarro y produce mal aliento. Pero como el animal sigue comiendo, nos despreocupamos y pensamos que todo está bien.
Sin embargo, la boca desempeña una función muy importante ya que permite la ingesta de alimentos y los dientes se ocupan de su masticación, y son muy importantes para llevar a cabo estas funciones adecuadamente durante toda la vida del animal.
Las consultas relacionadas con problemas en la boca y en los dientes son bastante frecuentes en el día a día de la clínica veterinaria. Los propietarios rápidamente acuden a nosotros cuando detectan que su animal no come, que babea más de lo normal o que mastica raro o con dolor. Y es que los problemas dentales son bastante fáciles de detectar en casa dado que en su mayoría producen inflamación más o menos intensa y dolor, y lo primero que se observa es que los animales dejan de comer, lo cual es un signo claro de que algo no va bien.
La inanición o anorexia es un signo clínico muy general y puede estar asociado a múltiples problemas y enfermedades como fiebre, malestar digestivo, problemas comportamentales, infección, etc. Pero si el animal tiene las encías rojas e inflamadas, bastante sarro en los dientes y mal aliento, es más probable que se deba a enfermedad dental.
La periodontitis es la causa más habitual de enfermedad dental o periodontal en los perros y afecta a muchos de ellos a partir de los 2 años de edad. En gatos es menos frecuente, aunque sí que lo vemos en animales adoptados que originariamente eran callejeros y en algunos gatos de raza. Se habla de enfermedad periodontal porque está producida por varias causas y afecta tanto a los dientes como las encías.
A pesar de que los problemas dentales son relativamente fáciles de tratar, no lo es tanto cuando el problema está avanzado y hay gran cantidad de sarro donde apenas se ven los dientes, que es en la mayoría de las veces. Además, en este momento, la infección ha podido extenderse hacia órganos internos como el hígado, los riñones o el corazón.
Para evitar esto, cada vez más en medicina humana y veterinaria se tiende hacia la concienciación por la prevención de enfermedades, incluidos los problemas dentales y periodontales. En este caso para mantener los dientes blancos, libres de sarro y las encías rosadas, libres de infección, es recomendable hacer cepillados dentales diarios utilizando cepillo de dientes y pasta dental especial para animales.
En el momento en el que comienza a cumularse sarro por la retención de comida y bacterias, éste se calcifica y el cepillado no consigue retirarlo por sí sólo. En este momento es necesaria una limpieza de boca, que es de lo que vamos a tratar hoy.
Es aconsejable cepillar los dientes un par de veces por semana, como mínimo, para retrasar la aparición del sarro y evitar la enfermedad periodontal, los colutorios pueden colaborar. Si las placas de sarro ya hubieran aparecido se debe hacer una limpieza de boca.
Erupción de los dientes
La salida de los dientes se produce de forma ordenada según el tipo de diente y la edad del animal según sea un perro o un gato, de forma que por la cantidad de dientes que tenga y por el aspecto de éstos podemos aproximar la edad del animal.
Al igual que ocurre en las personas, los perros y los gatos tienen dos dentaduras a lo largo de su vida. La primera dentadura temporal aparece en animales jóvenes. Son unos dientes muy blancos y afilados, más blandos que los dientes definitivos que permitirán al animal iniciarse en la ingesta de pienso duro.
| Diente | Erupción |
|---|---|
| Incisivos | 5 - 6 semanas |
| Caninos | 3 - 4 semanas |
| Premolares | 4 - 12 semanas |
| Molares | No presentes en la dentición de leche |

Dentadura de un cachorro.