La Historia del Hada de los Dientes para Niños

La caída de los primeros dientes de leche es un hito importante en el desarrollo infantil, un momento que puede generar tensión en los niños. Para transformar esta experiencia en algo mágico e inolvidable, muchos padres recurren a la leyenda del Hada de los Dientes.

¿Cuál es la Historia del Hada de los Dientes?

En el resto de Europa y Estados Unidos, es el Hada de los Dientes quien se ocupa de esta importante tarea. El ritual es muy parecido al del Ratoncito Pérez: el niño deja el diente debajo de la almohada para que, en este caso, el hada le deje un regalito a cambio.

Cuenta la leyenda que hace muchos años, en el país de las hadas, vivía una madre hada con sus tres hijas. Las dos mayores eran muy aplicadas y seguían los pasos y órdenes de la madre. Sin embargo, la más pequeña, Estrella, era diferente. Un día la madre se acercó a Estrella y le dijo: «Tus hermanas están haciendo grandes progresos, pero a ti tan sólo te gusta jugar, divertirte e imaginar otros mundos de niños».

La pequeña, tímidamente, contestó: «Lo sé, madre. A mí no me gusta la magia, me fascina volar y hacerme invisible en la oscuridad, pero me gustaría ser una niña normal».

Al decir esto, Estrella tenía miedo a la reacción de su madre, pero, sorprendentemente, su madre la abrazo con cariño y le susurró: «Mi joven y dulce hija, eres especial y tienes habilidades que los niños humanos no tienen».

Rápidamente la pequeña le interrumpió: «A mí me gusta jugar, me encantan los niños».

Al siguiente día, la madre les dijo a las tres hijas que habían aprendido la lección del arte de la magia y que quería conocer las habilidades que habían adquirido y cómo las iban a utilizar. El hada pequeña se puso muy nerviosa porque sabía que sus hermanas estaban más preparadas que ella.

La madre comenzó: «Tú, la mayor de mis hijas, te responsabilizarás de la luna y las estrellas. La mediana te ocuparás de generar amor entre los humanos.

La pequeña no podía creer lo que estaba diciendo su madre.

La madre hada dijo: - Yo tengo la solución, sé cuál es la manera en la que puedes emplear tus poderes, pero atenta, que es un trabajo muy especial. Volarás constantemente sobre los niños y las niñas y cuando vayan creciendo y pierdan sus dientes, harás que ese momento sea mágico. Te convertirás en el Hada de los Dientes, te quedarás sus pequeños dientecillos para convertirlos en estrellas en el firmamento, guardando así para siempre su infancia. En su lugar, dejarás regalos y así los niños podrán tener en ti, una amiga muy especial.

La pequeña hada no cabía en sí de la alegría. Su destino era ser el Hada de los Dientes, finalmente podía cumplir su sueño de estar cerca de los niños, convertirse en su amiga y verlos crecer y divertirse.

El Origen de la Leyenda del Hada de los Dientes

El origen de la leyenda del Hada de los Dientes se remonta a la Edad Media, a las culturas del norte de Europa. Por aquel entonces, existían muchas supersticiones en torno a los dientes de leche. Por ejemplo, en Inglaterra se les pedía a los niños que quemaran sus dientes de leche para protegerse de las adversidades de la vida más allá de la muerte, pues se creía que si no lo hacían se pasarían toda la eternidad buscándolos.

Por su parte, para los vikingos eran un símbolo de fortaleza, por lo que les pagaban a los niños por sus dientes para llevarlos colgados de su cuello y atraer la buena suerte en las batallas.

Sin embargo, la leyenda del Hada de los Dientes proviene específicamente en la tradición de la *tand-fé* o *tooth fee*. Según esta tradición, cuando los niños perdían su primer diente de leche debían dejarlo bajo la almohada para que el Hada de los Dientes se los cambiara por cierta cantidad de dinero o un regalo como recompensa por haber sido tan valientes y por la nueva etapa que comienzan.

Entonces, se los llevaba consigo a su mundo mágico, donde los coleccionaba en el firmamento. De ahí que, cuando los niños mirasen al cielo, podían ver sus primeros dientes caídos convertidos en preciosas estrellas.

Hoy día, la tradición poco ha variado. Muchos padres siguen contándoles a sus hijos la historia del Hada de los Dientes para prepararlos para ese momento y ayudarles a convertir la caída de sus primeros dientes en una experiencia inolvidable que recordarán con mucho cariño a medida que crezcan.

El Hada de los Dientes y el Ratoncito Pérez: Socios Inesperados

Cuando empezaron a caerse los dientes de leche, aparecieron unas nuevas criaturitas: el Ratoncito Pérez y el Hada de los Dientes, que recogían nuestros dientes y nos daban a cambio dinero, chuches o incluso juguetes.

Hace mucho tiempo, cuando el Hada de los Dientes era una niña, también se le cayó un diente. Con toda la ilusión del mundo, el Hada de los Dientes puso su diente debajo de la almohada y se durmió, esperando un regalo. Pero cuando se despertó, su diente seguía allí.

El Hada de los Dientes volvió a probar suerte al día siguiente, pero el resultado fue el mismo: su diente seguía allí.

Muy triste, el Hada de los Dientes dejó de recoger los dientes de los niños, así que los niños dejaron de ofrecerle a ella sus dientes, y empezaron a dárselos al Ratoncito Pérez.

Al principio, el Ratoncito Pérez estaba muy contento porque se estaba haciendo rico con tantos dientes.

Al poco tiempo, el Ratoncito Pérez se dio cuenta de que era demasiado trabajo para él. Y es que había días que no podía recoger todos los dientes, y como consecuencia, había niños que se quedaban sin su regalo.

Tendré que hablar con el Hada de los Dientes, a ver qué pasa -pensó Pérez.

Cuando fue a ver al Hada de los Dientes, el Ratoncito Pérez se encontró que la pobre estaba dormida y que, junto a su cama, había una carta. En el sobre iba dirigido a "quien quiera quedarse con mi diente".

Pérez, que era un ratón muy astuto, en seguida se dio cuenta de lo que pasaba, y pensó: - Me llevaré su diente y le dejaré un regalo. Seguro que así recuperará la ilusión y volverá a hacer su trabajo.

A la mañana siguiente, cuando el Hada de los Dientes despertó, se encontró un maravilloso regalo.

- ¡Es un saco mágico para guardar los dientes de los niños! -gritó el hadita muy feliz-. ¡Justo lo que necesitaba! ¿Quién habrá sido?

Entonces, descubrió una nota junto a su cama que decía: Siento haber tardado tanto, compañera. No te volveré a fallar.

- Este tiene que haber sido Pérez -dijo el Hada de los Dientes-. Y yo pensando que le caía mal… ¡qué injusta he sido!

Desde entonces, el Ratoncito Pérez y el Hada de los Dientes son algo así como socios, y se ayudan el uno al otro para que ningún niño se quede nunca sin su regalo por su diente.

Otras Tradiciones en el Mundo

¿Conoces qué costumbre hay en otros países respecto a los dientes de leche? ¿Qué historias cuentan las amas de otros países a sus niños cuando se les cae el primer diente?

Sin embargo, también existen tradiciones en otros países de Europa. En Escocia los dientes los recoge una especie de hada-ratón de color blanco que compra los dientes de los niños a cambio de monedas.

En Asia, curiosamente, si el diente que se cae es del maxilar superior los niños lo entierran.

Por último, en Nigeria la tradición es completamente diferente. Los niños dibujan siete círculos en el suelo y tienen que bailar en cada uno de ellos.

La leyenda del hada de los dientes para afrontar la caída de los dientes de leche.

El Hada de los Dientes | Cuento de colores en Español

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