Dientes Propensos a Caries: Causas y Prevención

Las caries dentales son una infección crónica que afecta tanto a los dientes de leche como a los permanentes. En España, esta condición afecta a más del 90% de los adultos mayores de 35 años. Para entender mejor este problema, es esencial conocer sus causas, los tipos que existen y cómo prevenir su aparición.

¿Qué son las caries?

Las caries dentales son zonas dañadas en la superficie de los dientes, provocadas por la acción de bacterias que se alimentan de los restos de azúcar y producen ácidos. Estos ácidos atacan el esmalte dental, debilitándolo hasta formar cavidades. En resumen, la caries es una enfermedad dental que destruye los tejidos duros del diente.

Para que te des una idea de la importancia del tema: prácticamente todo el mundo tiene o tendrá caries en algún momento de su vida. De hecho, la Organización Mundial de la Salud estima que entre el 60% y 90% de los niños y casi el 100% de los adultos han sufrido caries dentales. La caries no tratada es la enfermedad más común a nivel global, afectando aproximadamente a 2.500 millones de personas.

Cómo Prevenir las Caries en Niños y Adultos | SALUDABLEMENTE TV

Causas principales de las caries

La causa principal de las caries es un proceso que involucra bacterias, azúcares y tiempo. A continuación, se detallan los factores más importantes:

  • Placa bacteriana y ácidos: En nuestra boca viven muchas bacterias, algunas de las cuales son capaces de producir caries. Cuando comemos alimentos con azúcares o almidones, esas bacterias aprovechan esos restos para alimentarse. Al metabolizar el azúcar, producen ácidos que se acumulan en la placa bacteriana y comienzan a corroer el esmalte de nuestros dientes. Inicialmente extraen minerales del diente (desmineralización) y crean una lesión microscópica.
  • Tiempo sin limpieza: Las caries no aparecen de la noche a la mañana. Hace falta tiempo para que el esmalte se desmineralice lo suficiente. Si después de comer no nos cepillamos en un buen rato, la placa bacteriana permanece activa produciendo ácido durante horas.
  • Susceptibilidad del diente: No todos los dientes son iguales de resistentes. Algunos tienen el esmalte más débil (por genética, por ejemplo) o poseen fisuras y surcos profundos donde la comida se atora más (como las muelas con sus “rincones” difíciles de limpiar). Estos dientes serán más proclives a desarrollar caries.
  • Higiene oral deficiente: Si uno no se cepilla los dientes con regularidad (al menos dos veces al día) ni usa hilo dental, la placa bacteriana campa a sus anchas. Una mala técnica de cepillado o usar una crema dental sin flúor también contribuye.
  • Dieta alta en azúcares o carbohidratos frecuentes: Comer o beber muchos azúcares aumenta el alimento disponible para las bacterias. Además, si uno está “picando” todo el día (golosinas, bebidas azucaradas, snacks), los dientes prácticamente están bañados en ácido continuamente.
  • Falta de flúor: El fluoruro es un mineral que ayuda a remineralizar el diente y hacerlo más resistente al ácido. Si no usamos pasta dental con flúor, o en nuestra zona el agua no está fluorada, perdemos esa protección extra.
  • Boca seca (poca saliva): La saliva es un gran protector natural; neutraliza ácidos y ayuda a limpiar restos de comida. Cuando alguien tiene la boca seca - ya sea por genética, por tomar ciertos medicamentos, por respirar por la boca, o por alguna enfermedad - las caries tienen más facilidad.
  • Encías retraídas: En adultos mayores, o en personas con enfermedad de encías, la retracción de las encías deja expuesta la raíz del diente. La raíz tiene una capa (cemento) más blanda que el esmalte, así que es aún más fácil que se forme caries allí.
  • Edad (muy jóvenes o mayores): Los bebés y niños pequeños pueden desarrollar caries rápidamente si sus dientes se exponen mucho a líquidos azucarados (es famosa la “caries del biberón”). Por otro lado, los adultos mayores pueden acumular factores como encías retraídas, más dificultades para limpiar bien, prótesis, boca seca por medicación, etc., lo que incrementa sus riesgos de caries nuevamente.
  • Factores genéticos o de salud: Algunas personas simplemente son más propensas a las caries aunque se cuiden - puede influir la genética en la composición de la saliva o del esmalte.

Tipos de caries

  • Caries del esmalte: Es la primera en aparecer y la más común.
  • Caries de dentina: Aparece con el tiempo en aquellos casos en los que el paciente no ha tratado una caries incipiente que afecte solo al esmalte. Este tipo de caries tiene un progreso mucho más rápido debido a la porosidad de este tejido.
  • Caries pulpar: Cuando la caries ya afecta a la pulpa el paciente seguramente ha pasado por una época de dolor intenso que de pronto desaparece.
  • Caries recurrente o secundaria: Son las caries que aparecen en zonas adyacentes a las ya tratadas con una caries previa.

Síntomas de las caries

Cuando recién comienza, una caries incipiente puede no dar ningún síntoma. Esa es la parte engañosa: en etapas muy tempranas es silenciosa. Por eso es importante las revisiones periódicas con el dentista, ya que él/ella puede descubrir una caries pequeñita antes de que duela. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor de diente o molestia espontánea: Puede ir desde una sensación leve de molestia hasta un dolor agudo que te despierta en la noche.
  • Sensibilidad dental aumentada: Sensibilidad al tomar cosas frías, calientes o muy dulces.
  • Manchas o decoloración en el diente: Una mancha blanca opaca en el esmalte o una mancha marrón oscura/negra en una fisura o superficie del diente.
  • Agujero visible o al tacto: Se siente un huequito o borde áspero al pasar la lengua.
  • Mal aliento o mal sabor persistente: Una caries grande donde se acumulan restos puede generar halitosis o sabor extraño en la boca.
  • Inflamación o absceso (en casos avanzados): Puede formarse un absceso (una bolsita de pus) en la encía cerca de ese diente.

Tratamientos para las caries

La única forma de curar una caries, una vez que ya existe el agujero, es que un dentista limpie la zona dañada y la repare. Los tratamientos varían según la gravedad de la caries:

  • Re-mineralización (fluoruración) de caries incipiente: Si la caries está en etapa muy inicial, el dentista puede aplicar un barniz de flúor concentrado u otros minerales sobre la lesión para ayudar al diente a remineralizarse y revertir la caries incipiente.
  • Empaste (obturación) dental: Consiste en remover la parte del diente que está cariada y luego rellenar el hueco con un material de restauración (resina compuesta del color del diente, amalgama plateada, etc.).
  • Tratamiento de conducto (endodoncia): Si la caries fue muy profunda y afectó la pulpa del diente (el nervio), el dentista realiza una endodoncia para remover el nervio enfermo, desinfectar el canal interno y luego sellarlo.
  • Corona dental (funda): Cuando una caries destruye gran parte del diente, se coloca una corona que cubre todo el diente protegiéndolo y devolviéndole su forma y fuerza.
  • Extracción dental: Este es el último recurso y realmente solo se hace si el diente no se puede salvar.

Prevención de las caries

La prevención es realmente la clave para ganarle la batalla a las caries. Aquí te comparto las estrategias más efectivas para prevenir la aparición de caries:

  • Cepillado dental adecuado: Debes cepillarte al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor.
  • Uso de hilo dental: Utiliza hilo dental diariamente para eliminar la placa y los restos de comida entre los dientes.
  • Limitar el consumo de azúcares: Reduce la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas.
  • Visitas regulares al dentista: Acude al dentista para limpiezas y revisiones profesionales.
  • Mantenerse hidratado: Beber agua ayuda a neutralizar los ácidos y eliminar los restos de comida.
  • Considerar un enjuague bucal con flúor: Si eres propenso a las caries, consulta con tu dentista sobre el uso de un enjuague bucal con flúor.

Caries en niños

El cuidado de la salud bucodental comienza en la infancia. La caries es la enfermedad crónica infantil más común y puede desarrollarse desde la aparición de los primeros dientes de leche. Es crucial:

  • Higiene dental infantil: Fomentar la higiene dental desde temprana edad.
  • Causas de la caries infantil: Incluyen falta de higiene, dieta rica en azúcares, uso excesivo de biberón, baja cantidad de saliva, factores hereditarios y falta de flúor.
  • Prevención en niños: Cepillado adecuado, uso de hilo dental, visitas frecuentes al dentista, control de la dieta, evitar el biberón con líquidos azucarados y beber agua.
  • Tratamientos para niños: Sellado de fisuras, aplicación de flúor, relleno de caries, coronas, pulpotomía y pulpectomía.

Prevenir las caries en los dientes de los niños es fundamental para garantizar una salud bucal adecuada y evitar problemas graves que pueden aparecer en el futuro.

Causa Prevención
Mala higiene bucal Cepillado diario con pasta fluorada
Consumo excesivo de azúcares Limitar la ingesta de dulces y bebidas azucaradas
Falta de flúor Usar pasta dental y enjuagues con flúor
Boca seca Mantenerse hidratado y consultar al médico
Visitas irregulares al dentista Acudir al dentista cada 6 meses

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