Uno de los problemas bucodentales que provoca más temor entre los pacientes es la pérdida de piezas dentales. Y es que existen diversas patologías, tanto orales como sistémicas, que pueden conducir a esta problemática. En este artículo, te explicamos qué patologías provocan la caída de los dientes y cómo abordarlas.

¿Por qué tener una dentadura completa es tan importante para el bienestar general?
Llegar a la vejez y vivirla con una dentadura sana y completa es posible, pero para ello es necesario mantener un buen cuidado de los dientes y encías a lo largo de toda la vida. La importancia de una boca sana, con todas las piezas dentales, es vital por varias cuestiones. Cuando la dentadura no está completa falla la funcionalidad, afectando a acciones cotidianas como masticar o hablar.
La falta de piezas dentales también ocasiona diversos problemas de salud; además, esta problemática también supone un impacto estético que puede tener un efecto sobre la autoestima. Por todos estos motivos, resulta esencial prevenir las patologías que provocan la caída de los dientes.
Patologías que Provocan la Caída de los Dientes
Existen diversas enfermedades y hábitos que pueden llevar a la pérdida de dientes. A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes:
1. Caries Dental
La caries es una de las patologías bucodentales más extendidas del mundo. Esta enfermedad, de gran prevalencia entre la población, tiene lugar cuando la acumulación de placa bacteriana y sarro provocan daños en los dientes. Aunque ataca directamente al esmalte y al resto de estructuras del diente, se puede prevenir y luchar contra ella, evitando que llegue a generar la pérdida del diente. ¿Cómo? Gracias a los empastes dentales.
Las revisiones bucodentales periódicas son vitales a la hora de detectar trastornos de forma precoz y evitar el avance de la enfermedad. En caso contrario, una caries en estado avanzado puede suponer la necesidad de extracción de la pieza.

No obstante, la higiene oral es clave para evitar la acumulación de placa bacteriana y sarro, que pueden causar la aparición de caries. Es aconsejable tratar la caries a tiempo para poder conservar todo el tiempo posible tu diente.
2. Periodontitis
Sin duda alguna, la periodontitis es una de las principales causas de pérdida de piezas dentales. La acumulación bacteriana en la línea que separa encías y dientes compromete los tejidos que sostienen los dientes. La primera fase de esta patología, denominada gingivitis, comienza con la acumulación de placa bacteriana, que irrita las encías y se manifiesta mediante su enrojecimiento, inflamación y sangrado.
Los principales síntomas de la enfermedad periodontal en su primera fase -la gingivitis- son el enrojecimiento de las encías y su sangrado. Si no se trata a tiempo, puede avanzar hasta llegar a la segunda fase: la periodontitis. En este momento se producen problemas más severos que pueden ocasionar la pérdida de la pieza dental.
Para que la enfermedad no avance tanto, te recomendamos acudir a tu dentista, quien te proporcionará una solución eficaz y evitará, en la medida de lo posible, la pérdida de tus dientes.
3. Diabetes
Las personas que padecen diabetes es probable que tengan más problemas en relación a la salud bucodental, en el caso de que las concentraciones de glucosa en sangre sean altas. Este factor puede provocar que tanto los dientes como las encías empeoren, llegando incluso a la situación en la que los dientes se puedan caer.
Por ello, lo más aconsejable es que si tienes diabetes, acudas al especialista para poder corregir cifras elevadas de azúcar en sangre y cuentes con la recomendación de tu dentista para evitar cualquier tipo de problema.
4. Traumatismo
Otra causa muy habitual de la pérdida de piezas dentales son los traumatismos. Un golpe puede desencadenar fisuras o roturas en los dientes o, incluso, directamente la avulsión de la pieza dental. También es probable que un mal uso de tu dentadura pueda ocasionar un gran susto. Por ejemplo, abrir una botella con ayuda de los dientes está totalmente desaconsejado, puesto que podría provocar su pérdida.
5. Bruxismo
Causas, síntomas y tratamientos del Bruxismo
Por último, el bruxismo es un hábito que también podría desencadenar la pérdida de dientes a largo plazo. Se trata de una patología que se manifiesta por una tendencia del paciente a apretar en exceso los dientes o rechinarlos de manera inconsciente, casi siempre durante el sueño.
Esto provoca molestias y desgaste en los propios dientes, que pueden llegar a ocasionar su pérdida a largo plazo. La mejor solución en estos casos, que generalmente se agravan durante la noche, es la férula de descarga, que corrige la mordida durante la noche para que la mandíbula no tenga tendencia a apretar, relajando la zona y permitiendo un descanso excelente.
Otras Enfermedades y Factores que Contribuyen a la Pérdida de Dientes
Además de las patologías mencionadas, existen otros factores y condiciones que pueden contribuir a la pérdida de dientes:
- Descalcificación dental: La pérdida de minerales como el calcio y el fósforo debilita la estructura dental, aumentando el riesgo de caries y fracturas.
- Hipoplasia dental: Esta enfermedad en el desarrollo del esmalte dental provoca un esmalte más débil y vulnerable.
- Mala higiene bucal: Una higiene deficiente permite la acumulación de placa bacteriana, lo que conduce a la descalcificación y desmineralización de los dientes.
- Mala nutrición: Una dieta desequilibrada, baja en calcio y fósforo, puede causar descalcificación dental.
- Reflujo gástrico: El ácido estomacal puede desmineralizar progresivamente los dientes.
- Bajos niveles de saliva: La saliva actúa como un limpiador natural de la boca, y su falta puede aumentar el riesgo de descalcificación.
- Factores genéticos: La genética influye en la formación del esmalte dental, y algunas personas pueden tener una predisposición a tener un esmalte más delgado o más débil.
- Uso prolongado de brackets: Los brackets pueden dificultar la higiene dental y favorecer la acumulación de placa.
- Abrasión: La pérdida progresiva del esmalte dental causada por acciones mecánicas distintas de la masticación o el contacto entre dientes.
- Erosión: La pérdida progresiva de superficie dental por la disolución química o ácida.
- Atrición: La pérdida progresiva de la superficie dura de los dientes causadas por la masticación o el rechinamiento contra los dientes opuestos o antagonistas.
¿Qué hacer si se me caen los dientes?
En este caso, se puede realizar una cirugía compleja con implantes dentales a la que llamamos carga inmediata. Es una cirugía muy gratificante porque el paciente, en un mismo día, pasa de verse con una mala salud oral (porque además en este tipo de pacientes normalmente va asociado un mal olor que les acompleja bastante además de una mala estética, un aspecto malo) a verse con dientes fijos y poder reír de nuevo con seguridad. Con lo que, en un día recuperan salud y autoestima.
¿Cómo es el proceso?
En el mismo día, le sacamos sus dientes en un mismo día, le colocamos los implantes necesarios y planificados para cada caso, y ese mismo día le colocamos dientes fijos atornillados sobre esos implantes, (si el caso nos lo permite colocarlos fijos, sino serán de quita y pon).
Una cirugía de este tipo la realizamos por la mañana, son cirugías que normalmente se hacen con sedación, la realiza una médico anestesista que colabora con nosotros, y ese mismo día por la tarde es cuando le colocamos los dientes fijos atornillados, PROVISIONALES.
A los tres meses normalmente, comenzamos a hacer los moldes y pruebas necesarias para colocar ya los dientes definitivos. Estas pruebas son cruciales para el buen resultado del tratamiento porque es donde efectuamos las pruebas estéticas, por tanto, donde nos van a influir las expectativas estéticas que tenga ese paciente y lo que espera conseguir.
¿Cuánto dura este proceso?
En una primera cita le realizamos al paciente unos moldes de la situación actual, tac, radiografía panorámica y fotos, todo esto, para hacer un estudio previo de la planificación. Y poder simular la cirugía en nuestro tac de forma virtual antes de realizarla en el paciente, así sabremos ya, cuando llegue el paciente, que tipo de implante se le coloca, que grosor, largo, inclinación, posición y demás baremos para que el resultado sea el ideal.
En una segunda cita, le extraemos los dientes afectados, colocamos los implantes y ese mismo día, dientes fijos atornillados a esos implantes si el caso nos lo permite.
A los siete días se sacan los puntosAl mes una revisiónY ya a los tres meses, normalmente, se colocan los dientes definitivos.
Una vez realizado todo el tratamiento, haremos revisiones cada seis meses para controlar que todo vaya correctamente
¿Cualquier persona puede hacerse una carga inmediata?
Sí, los implantes se pueden colocar en cualquier persona tenga la edad que tengaEn el caso de enfermedades como la diabetes, hipertensión o enfermedades cardíacas, simplemente hay que tenerlas controladas antes de proceder a la CIRUGÍA.
¿Es molesto?
Aunque parezca sorprendente No. Las molestias asociadas al procedimiento son mínimas. Se aplica anestesia local durante la intervención, para que el paciente no note ningún tipo de dolor. Y también se tiene controlado con la medicación necesaria.
Tratamientos para la Descalcificación Dental
La descalcificación dental puede producirse a cualquier edad, pero los niños, los ancianos y las embarazadas son los que tienen mayor probabilidad de presentar esta condición. A pesar de esto no existen tratamientos médicos específicos para curar esta condición. Pero afortunadamente hay algunas formas de prevenirla y tratarla para mejorarla progresivamente.
Mejora tu higiene bucal
La mejor forma para prevenir y tratar las consecuencias de la falta de calcio en tus dientes es teniendo una buena rutina de higiene bucodental, incluyendo cepillado, uso de hilo dental y enjuague bucal. De esta forma puedes prevenir la acumulación de placa bacteriana sobre tus dientes y eliminar los residuos de azúcares, almidón y ácidos.
Tener una buena higiene dental no solo implica cepillar tus dientes. Si no también asistir de forma periódica a citas con tu dentista y realizarte por lo menos una limpieza dental profesional cada 9 meses. Si tienes niños debes enseñarles buenos hábitos de limpieza bucal y asegurarte de que cumplan con sus rutinas.
Debes asegurarte que cuando visites a tu odontólogo este te ofrezca la opción de enjuagar tu boca con enjuague bucal que posea una alta concentración de fluoruro.
Usa productos de higiene dental específicos
Existen pastas dentales y enjuagues bucales que poseen fluoruro, calcio, fosfatos y otros componentes que te ayudan a proteger tu boca de la descalcificación dental por agentes externos como el ácido estomacal. Este tipo de productos también te ayudan a reponer el esmalte debilitado y favorecen la absorción de minerales en los dientes. Lo que te ayudará a mantenerlos más fuertes y saludables.
Otro elemento con el que debes estar atento es con tu cepillo de dientes. Asegúrate que las cerdas de este no sean demasiado duras. Ya que empezarías a desgastar progresivamente el esmalte de tus dientes y se volverían mucho más sensibles y vulnerables ante los ataques de las bacterias.
Modera el consumo de alimentos azucarados y ácidos
Reduce el consumo de alimentos y bebidas con un gran contenido de azúcar, almidón o demasiado ácidos. Los zumos de lima y naranja, la bebidas energéticas, el vinagre, el vino, la soya y el café son algunos alimentos que debes consumir de forma moderada y poco frecuente para evitar la descalcificación de tus dientes. En el caso de los niños asegúrate de que no ingieran caramelos o dulces con mucha frecuencia.
Alimentos como la manzana, el apio, la zanahoria y la pera son muy recomendados, ya que poseen fibra. Esta ayuda a remover placa e impurezas de los dientes y además refrescan el aliento. Por otro lado, las legumbres y hortalizas poseen grandes cantidades de fósforo. Así que debes incluir buenas cantidades de estas en tus comidas.
Consume alimentos ricos en calcio y otros nutrientes
Todos los alimentos que contengan lactosa pueden proporcionarte buenos porcentajes de calcio y vitamina D. El queso, el yogur y la leche reducen la probabilidad de padecer de descalcificación y aumentan la dureza de los dientes. El calcio proveniente de estos alimentos se mezcla con la placa y luego se adhiere a los dientes, creando una capa protectora. Y a largo plazo refuerza y reconstruye el esmalte dental.
También es importante que consumas alimentos ricos en vitamina C. Esta te ayuda a mantener las encías y otros tejidos saludables. Aunque existen muy pocos alimentos que contienen flúor, el tomate, las patatas, las sardinas y las cerezas cuentan con pequeños porcentajes de este elemento tan beneficioso para los dientes.
Siempre debes recordar la importancia de la nutrición en la salud bucodental y cómo afecta al estado de tus dientes.
Consume suplementos
En caso de que no puedas consumir las cantidades necesarias de calcio y fosfatos por medio de alimentos, puedes hacerlo tomando suplementos que contengan esos minerales. Pero es importante que consultes con tu médico cuál es la mejor opción para ti y si de verdad lo requieres. En caso de que tu dentista te lo indique también puedes consumir tabletas de flúor o aplicar un gel de flúor sobre tus dientes.
Mantén una producción de saliva óptima
El proceso de mineralización de los dientes puede verse afectado por factores como un pH demasiado ácido en la boca, altos niveles de placa bacteriana sobre la superficie de las piezas y otros. Pero uno de los elementos capaz de regularlos es la saliva.
La saliva posee múltiples funciones dentro de tu boca. Una de ellas es que actúa como un agente limpiador que elimina las fuentes de acidez dentro de la cavidad oral. Además posee iones de calcio y fosfato que promueven la remineralización de los dientes. Para mantener una buena producción de saliva es importante que consumas mucha agua. También puedes masticar goma sin azúcar o consumir frutos secos.
Otros tratamientos
En caso de que tu deficiencia de calcio y fosfatos sea a causa de una enfermedad o condición. Puedes optar por colocarte carillas dentales para que no se vean las manchas en los dientes y reforzarlos. El uso de este tratamiento va a depender del diagnóstico de un dentista especialista que te indicará si eres un buen candidato o no.
Soluciones para la Pérdida Dental
La odontología actual ofrece una amplia variedad de soluciones para reemplazar los dientes perdidos. Algunas de las opciones más comunes incluyen:
- Implantes dentales: Son unas pequeñas piezas compatibles con nuestro organismo, que reproducen la función de la raíz de un diente y permiten la posterior colocación de una funda o corona dental.
- Puente dental: Es la unión de dos o más coronas dentales utilizadas para reponer el espacio que han dejado uno o varios dientes perdidos.
- Dentaduras removibles: Son prótesis concebidas para reemplazar todos o gran cantidad de los dientes perdidos. Ayudan a recuperar la estética dental, la salud, y/o la capacidad fonética y masticatoria.

Medidas de Prevención
Prevenir el desgaste dental es especialmente importante, ya que el esmalte no se regenera una vez se ha producido el desgaste. Algunas medidas preventivas incluyen:
- Reducir la frecuencia de consumo de bebidas carbonatadas y zumos de frutas con altos niveles de acidez.
- Evitar el cepillado de dientes inmediatamente después de consumir bebidas y alimentos ácidos.
- Utilizar pastas de dientes poco abrasivas.
- En el caso de bruxismo, utilizar una férula de descarga durante el sueño.
- Adoptar una técnica de cepillado correcta.
- No usar los dientes como una herramienta para agarrar o sostener objetos.
- Visitar al dentista para una revisión cada seis meses.
La higiene bucodental, la alimentación y las revisiones en el dentista constituyen los pilares fundamentales del cuidado oral. Si has sufrido este problema, visita a tu dentista de confianza lo antes posible para realizar un diagnóstico precoz que evite la aparición de mayores complicaciones.