Ese pequeño pero persistente malestar, un dolor punzante que va y viene. Si hablamos de caries, seguro que te resultan familiares algunos de estos síntomas. Estamos ante una de las infecciones bucodentales más frecuentes en España.

Nuestros expertos lo tienen claro: prevenir es mejor que curar. Esta afección que afecta a toda la familia puede evitarse, y estamos aquí para mostrarte cómo.
¿Qué es una Caries?
Empecemos con una explicación científica muy sencilla: una caries se produce cuando las bacterias de la boca transforman los azúcares en ácidos. La placa bacteriana es la principal culpable cuando hablamos de caries. Se forma a partir de los restos de alimentos acumulados en los dientes y puede causar no solo caries, sino también otras infecciones bucales.
Las caries son una lesión de la estructura dental provocada por los ácidos de la placa bacteriana que no se ha eliminado eficazmente. Si la caries no se ataja a tiempo, puede seguir desarrollándose hasta llegar a la dentina y, posteriormente, al nervio del diente.
Si la caries avanza, las manchas se convierten en pequeñas aberturas y pueden ser responsables de la pérdida de piezas dentales. En casos de caries muy avanzadas que ya han dañado el nervio, la pieza dental ya no se puede reparar y es muy probable que el paciente acabe perdiendo el diente.
Factores de Riesgo de las Caries
Todos estamos en riesgo de tener caries, en mayor o menor medida. ¿Alguna vez te has preguntado por qué estamos tan expuestos a las caries? La respuesta va más allá de nuestra predisposición genética, aunque esta juega un papel importante: algunas personas tienen el esmalte dental más débil o una estructura dental que facilita la acumulación de placa y bacterias.
- Una higiene bucal inadecuada: Lavarse los dientes rápido y mal puede afectar gravemente a la formación de las caries.
- Exceso de azúcar: El azúcar hace que las bacterias de nuestra boca -que forman la placa bacteriana- produzcan un ácido que daña los dientes a largo plazo, rasgando poco a poco el diente hasta crear un pequeño agujero en el esmalte.
- Falta de flúor.
- Sequedad en la boca: La saliva también tiene un importante rol protector, ya que ayuda a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias.
En Clínica Dental Betanzos sabemos que las caries no dependen solo de una buena higiene bucodental, sino también de factores como la genética, el pH de la saliva, la alimentación, la calidad de tu esmalte….
Las caries aparecen cuando las bacterias de la boca descomponen los restos de comida y generan ácidos que dañan el esmalte dental. Lo que mucha gente no sabe es que, además de la buena higiene, (incluímos un buen cepillado, hilo dental, enjuague…), la genética también juega un papel muy importante.
- ✔️ Calidad del esmalte dental: Algunas personas tienen un esmalte más fuerte y resistente, mientras que otras lo tienen más poroso y vulnerable.
- ✔️ Microbiota oral: No todas las bocas tienen las mismas bacterias.
La saliva no solo nos ayuda a digerir los alimentos, sino que también juega un papel muy importante para proteger los dientes.
- 🔹 Saliva ácida (pH menor a 5.5): Favorece la desmineralización del esmalte y aumenta el riesgo de caries.
Tipos de Caries
Existen diferentes tipos de caries en función de su gravedad o de la zona del diente que afecten.
- Caries de corona: Son las más habituales entre la población infantil y aparecen normalmente en la superficie masticatoria de las piezas dentales.
- Caries de raíz: Son las que se producen en la raíz del diente y es una de las causas principales de la pérdida dental.
- Caries interdentales: Afectan al espacio interdental o interproximal, es decir, aparecen entre dos dientes.
- Caries secundarias: Afectan a las zonas contiguas en las que ya ha habido una infección previa.
- Caries rampante o caries del biberón: Es el tipo de caries que afecta normalmente a los bebés en periodo de lactancia. Su nombre, “rampante” hace alusión a la velocidad y agresividad con la que esta caries destruye el diente. Es el tipo de caries infantil más habitual.
- Caries blancas: Las caries se presentan como manchas en el esmalte dental, pueden ser negras, pardas o blancas, estas últimas son peligrosas ya que al tener un tono parecido al diente pasan más desapercibidas y no se tratan habitualmente en etapas tempranas.
- Caries de fisura: Aparecen por la introducción de placa dental en pequeñas fisuras presentes en nuestros dientes, son más comunes en los dientes posteriores. Para prevenir estos dos tipos de caries se usan selladores.

¿Cómo Prevenir una Caries?
Mantener una boca sana es esencial, y un buen cepillado diario es la clave. ¡Ya lo has visto! Todo es una cuestión de hábitos y factores en el que puedes ganarle la partida a las caries si juegas bien tus cartas. Acostúmbrate a seguir una rutina de higiene completa y adopta hábitos alimenticios saludables.
Las caries se pueden evitar a través de una higiene bucodental rigurosa. Se recomienda un cepillado después de cada comida para eliminar los restos de alimentos y las bacterias de la boca.
Para poder evitar la acumulación de placa bacteriana y, por ende, las caries dentales, es esencial mantener unas rutinas de higiene oral adecuadas. Así, podemos afirmar que la causa principal del desarrollo de caries dentales es una higiene oral deficiente.
Si bien la genética puede influir en la aparición de caries, los hábitos de higiene y alimentación siguen siendo lo más importante.
EVITA LAS CARIES – Causas, PREVENCIÓN y tratamiento de la caries dental | Dentalk! ©
1. Haz algo más que cepillarte los dientes
- Cepilla tus dientes después de cada comida: hazlo con delicadeza para no irritar las encías ni dañar los dientes.
- Incorpora el hilo dental o un irrigador: ¡son tus mejores aliados! Además también se aconseja el uso de la seda dental o los cepillos interproximales para evitar la formación de caries interdentales.
- Finaliza la limpieza con un colutorio: enjuaga tu boca durante 30 a 60 segundos.
Consejo de experto: es igual de importante que los peques de la casa sigan esta rutina de limpieza. Para que adopten estos hábitos saludables, haz que participen en el momento. ¡Les encanta imitar todo lo que ven!

2. Usa productos específicos contra las caries
No hay nada como maximizar la protección. Tip extra: ¿Sabías que el arándano rojo es un potente antioxidante con efecto antibacteriano? Este ingrediente ayuda a inhibir la formación de la placa bacteriana y a mantener el pH de la cavidad bucal.
✅ Limpieza dental impecable: Cepíllate los dientes después de cada comida con una pasta con flúor, usa hilo, cinta dental y/o cepillos interdentales a diario.
3. Reduce la ingesta de azúcares en tu dieta
Para mantener tus dientes sanos y fuertes, hay una serie de alimentos que pueden ser de gran ayuda. Las frutas y las verduras crudas son ricas en vitaminas, ayudan a limpiar los dientes y a evitar la inflamación de las encías. Un buen ejemplo es el dicho galés: An apple a day keeps the doctor away.
✅ Alimentación equilibrada: Reduce el consumo de azúcares, carbohidratos, bebidas ácidas e hidrocarbonadas, snacks pegajosos… y apuesta por alimentos saludables.
Por otro lado, es mejor reducir en lo posible los alimentos procesados con alto contenido en azúcar, como refrescos y caramelos, especialmente aquellos que se consumen durante un período largo de tiempo, como las piruletas. Estos pueden aumentar significativamente el riesgo de caries al proporcionar un ambiente favorable para las bacterias que causan la placa y los ácidos que dañan el esmalte dental. ¡Recuerda también hidratarte bien!
4. Visitas regulares al dentista
Y por último, pero no menos importante, ¡acude al dentista al menos una vez al año! También es importante acudir al dentista periódicamente para poder controlar la aparición de caries o de cualquier otra patología bucodental.
Las caries, cuanto antes se detectan, mejor se tratan. Tu dentista será la mejor persona para aconsejarte y limpiar en profundidad aquellos rincones más complicados.
Tratamientos para las Caries
Existen diferentes tipos de caries según lo avanzada que esté la infección y el tratamiento variará en función de la gravedad. Las caries se tratan dentro de la especialidad de la odontología conservadora.
Si la infección se coge a tiempo, bastará con realizar un empaste para ponerle remedio. Si sientes sensibilidad al comer o beber algo caliente, frío o dulce, mal aliento, dolor de muelas persistente, manchas en los dientes, inflamación de las encías en la zona afectada o pequeños agujeros visibles, podrías estar ante una caries. Si notas alguno de estos síntomas, lo mejor es que visites a tu dentista de confianza para que todo quede en un simple empaste.
Las caries se consideran graves cuando la infección llega hasta la raíz del diente, ya que puede provocar la pérdida de la pieza dental si no se trata a tiempo. En estos casos, lo habitual es realizar una endodoncia, aunque será el propio dentista quien determine el procedimiento correcto. ¡La única manera es acudir al dentista!
Si padeces algún tipo de caries dental y crees que podrías necesitar un tratamiento para ello, pide cita en BordonClinic, nuestra clínica dental en Madrid. La primera consulta es gratuita con diagnóstico inlcuido, estudiaremos tu caso y resolveremos todas tus dudas.
Las caries se tratan dentro de la especialidad de la odontología conservadora. Es el tratamiento más habitual para tratar las caires de esmalte, dentina, corona o interdentales.
- Endodoncia: La endodoncia se lleva a cabo en aquellos casos en los que la caries ha dañado el nervio dental. Consiste en la eliminación del nervio necrosado y se termina con un sellado de la zona afectada a través de una incrustación o corona dental.
- Extracción dental: Este tratamiento se lleva a cabo en los casos más graves en los que no funciona otro tipo de tratamiento.
- Tratamiento con flúor: Este tratamiento sólo se realiza cuando una caries daña un diente de leche.
Síntomas de las Caries
Si sientes sensibilidad al comer o beber algo caliente, frío o dulce, mal aliento, dolor de muelas persistente, manchas en los dientes, inflamación de las encías en la zona afectada o pequeños agujeros visibles, podrías estar ante una caries. Si notas alguno de estos síntomas, lo mejor es que visites a tu dentista de confianza para que todo quede en un simple empaste.
Las caries normalmente no producen dolor. Cuando duelen es cuando son muy grandes y afectan a los nervios o fracturan el diente.
Estructura del Diente
¡Y no lo olvides! Es posible que no recuerdes que los adultos disponemos de 32 piezas dentales y que éstas se dividen en 4 tipos diferentes.
- Corona: Es la parte normalmente visible del diente al abrir la boca. La forma de la corona determina la función del diente.
- Borde de la encía: Es la línea de unión entre los dientes y las encías.
- Raíz: Es la parte del diente que se inserta en el hueso.
- Esmalte: Es la capa externa del diente.
- Dentina: Es la capa del diente que está debajo del esmalte.
- Pulpa: Es el tejido blando que se encuentra en el centro de todos los dientes, donde están el tejido nervioso y los vasos sanguíneos.
- Caninos: Dientes con forma puntiaguda (de cúspide) que se utilizan para desgarrar los alimentos.
- Premolares: Estos dientes tienen dos cúspides puntiagudas en su superficie de masticación. A veces son denominados bicúspides.
