Dientes Sensibles: Causas, Tratamiento y Prevención del Dolor

La sensibilidad dental es un problema frecuente que experimentan muchas personas en su vida cotidiana. De la mano del Doctor José Antonio Pascual Aramburu, miembro de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), analizamos todo lo que tiene que ver con la sensibilidad dental, cuáles son sus causas y cómo prevenir este problema tan cotidiano típico de la salud bucodental.

¿Qué es la hipersensibilidad dentinaria?

La sensibilidad dental -que también puede denominarse hipersensibilidad o sensibilidad dentinaria- se define como un dolor corto y agudo que aparece en los dientes como respuesta a un estímulo térmico (frío o calor), táctil (la comida, la lengua, el cepillo de dientes), evaporativo (alimentos dulces) y que no puede atribuirse a ninguna otra patología o defecto dental.

¿A quién afecta?

La hipersensibilidad dental afecta a entre el 15% y el 25 % de la población general, aunque las mujeres y personas entre 20 y 40 años son quienes presentan más frecuentemente este problema. Además, es más común que aparezca afectación en los dientes premolares y los caninos, aunque la hipersensibilidad puede manifestarse en cualquier diente de la cavidad oral.

Causas de la Sensibilidad Dental

Los dientes sensibles pueden tener su causa en múltiples factores. En muchos casos, se trata de una combinación de hábitos y condiciones que, con el tiempo, afectan a la estructura del diente.

El dolor corto y agudo propio de la hipersensibilidad dentinaria suele estar causado por:

  • Desgaste del esmalte dental, provocado, a su vez, por:
    • Cepillado agresivo: origina que la encía se retire y también la pérdida del cemento radicular (un tejido óseo especial del diente), provocando la exposición de los túbulos dentinarios (unos conductos que recorren la dentina o capa que rodea la parte interna de los dientes).
    • Bruxismo (acto involuntario de apretar los dientes).
    • Maloclusiones dentarias (cuando la arcada superior e inferior de la boca no encajan).
    • Dietas muy ácidas (zumos de fruta, yogures, bebidas gaseosas, etc.), seguidas de un cepillado inmediato.
  • Retracción gingival (pérdida de encía), que deja expuesta la dentina a la cavidad oral. Puede aparecer por:
    • Enfermedades periodontales (periodontitis): cursan una pérdida de los tejidos de soporte del diente (encía, cemento radicular y hueso alveolar), provocando una mayor exposición de la superficie radicular, es decir, de la raíz.
    • Cepillados agresivos.
    • Maloclusiones dentarias.
  • Fracturas dentales.
  • Empastes defectuosos.
  • Caries no tratadas.
  • Tratamientos de blanqueamiento dental: pueden surgir episodios de sensibilidad dentinaria que, en la mayoría de los casos y con el tratamiento adecuado, son reversibles.

Sensibilidad Dental: Síntomas, Causas y Tratamientos

¿Cómo se desarrolla?

La dentina, que es la capa interior de los dientes, está compuesta por una gran cantidad de túbulos (conductos) dentales que comunican el nervio del diente (pulpa dentaria) con el cemento de la raíz o con el esmalte de la corona de los dientes. Cuando se produce la pérdida o desgaste de estos tejidos, por causas que hemos comentado anteriormente, deriva en la exposición de los túbulos a la cavidad bucal y se vuelven más sensibles a cualquier estímulo que allí se produzca, desencadenando así la respuesta dolorosa.

Así mismo, en pacientes con hipersensibilidad dentinaria hay mayor cantidad de túbulos dentinarios abiertos y de mayor diámetro.

Factores de Riesgo

En relación con las causas de este problema, los principales factores de riesgo de la hipersensibilidad dental son:

  • Un cepillado agresivo: como hemos mencionado, puede llegar a provocar la exposición de los túbulos dentinarios.
  • Una dieta ácida, seguida de un cepillado inmediato, hace que el esmalte dental no tenga tiempo de recuperarse, por lo que puede dañarse más fácilmente.
  • La enfermedad periodontal: porque puede desembocar en una mayor exposición de la raíz del diente.
  • El uso de cepillos dentales duros: ya que causan un trauma en los tejidos blandos periodontales.

Complicaciones de la hipersensibilidad dentinaria

La peor consecuencia de la sensibilidad dental guarda relación con las limitaciones que puede provocar en la vida cotidiana de los pacientes; algunos de ellos pueden llegar a sufrir una hipersensibilidad tan exagerada como para provocarles molestias incluso al respirar.

Normalmente, la mayoría de las personas se ven afectadas porque encuentran limitaciones a la hora de las comidas, especialmente con comidas frías y ácidas, así como en su higiene oral, debido a que el roce del cepillo sobre la localización afectada puede provocar dolor y hacer que el paciente evite cepillarse esa zona.

Diagnóstico de la Sensibilidad Dental

El diagnóstico de la hipersensibilidad dentinaria es clínico, en base a la sintomatología del paciente. Se pueden también realizar pruebas de:

  • Vitalidad pulpar: permite valorar si en determinados dientes hay una mayor sensibilidad a estímulos de cambio de temperatura con respecto a otros dientes.
  • Hipersensibilidad por estímulos de presión: la exploración clínica puede servir para detectar zonas de sensibilidad más localizadas.

Así mismo, se debe realizar un diagnóstico diferencial con otras patologías, como caries profundas que puedan estar causando patologías pulpares. En algunos casos, puede estar indicado realizar radiografías para descartar lesiones de caries interproximales (caries en los espacios interdentales).

Tratamiento para la Sensibilidad Dental

Existen dos líneas de tratamiento para la sensibilidad dentinaria:

  1. Oclusión de los túbulos dentinarios: el tratamiento se basa en cerrar los túbulos que están presentes en el espesor de la dentina y que se comunican con la pulpa, lo que reduce el movimiento del fluido contenido en su interior. Para conseguir esta oclusión, se utilizan numerosos agentes, que pueden aplicarse en la consulta dental (láser, técnicas adhesivas, barnices de flúor, etc.) o bien por el propio paciente (dentífricos, colutorios o geles) como parte del cuidado bucodental cotidiano. La eficacia de estos agentes depende de su capacidad para adherirse a la superficie dentinaria y para resistir la acción erosiva de los ácidos por lo que es recomendable usarlos repetidamente.
  2. Intervención sobre las fibras nerviosas que hay en la pulpa dental: se trata de lograr un efecto de despolarización, que se consigue con productos tales como las sales de potasio. Esta línea de tratamiento es más lenta y los resultados tardan más tiempo en notarse, por lo que esta técnica puede utilizarse para conseguir mantener los resultados obtenidos tras una fase aguda de oclusión.

10 Consejos para Prevenir la Hipersensibilidad Dental

  1. Mantén una correcta higiene oral. Utiliza un cepillo de dureza media o blanda, bien manual o eléctrico, y renuévalo cada tres meses para no perder su eficacia. La técnica de cepillado debe ser la adecuada, realizando movimientos del cepillo en sentido vertical y no horizontal.
  2. No te olvides del hilo dental. El hilo dental es tan importante como el cepillado de los dientes. Te ayudará a prevenir infecciones en las encías, eliminando los restos de alimentos que se quedan en los espacios interdentales o que son de difícil acceso para el cepillo de dientes.
  3. Elige bien tu pasta dentífrica. Opta por un dentífrico con un índice de abrasividad bajo para evitar desgastes del esmalte dentario y compleméntalo con un buen enjuague bucal, te ayudará a reducir la sensibilidad dental.
  4. Sigue hábitos dietéticos adecuados. Evita el consumo excesivo de alimentos ácidos, como la calabaza, las aceitunas y algunas frutas como las moras y los arándanos. Si los ingieres, espera, al menos, veinte minutos para lavarte los dientes, así darás tiempo a que el esmalte dentario se recupere de la agresión, gracias al efecto tampón de la saliva.
  5. Evita el consumo de bebidas y alimentos muy fríos o calientes. Los cambios bruscos de temperatura aumentan la sensibilidad dental e inflaman los nervios situados en el interior de tus dientes, provocando inflamación y dolor.
  6. Deja de fumar. El tabaco está directamente relacionado con la retracción o pérdida de las encías, pudiendo desarrollar hipersensibilidad dental y otras patologías bucales como la gingivitis o la aparición de caries.
  7. No hagas un uso indebido de tus dientes. Morder bolígrafos o lápices, cortar objetos o tirar de elementos con tus dientes acelerará su desgaste y la aparición de enfermedades bucodentales.
  8. Emplea férulas de descarga si sufres bruxismo. El acto involuntario de apretar los dientes puede desgastar tus dientes y provocar sensibilidad dental, dando lugar también a problemas en la articulación de la mandíbula.
  9. No caigas en falsos mitos para blanquear tus dientes. La aplicación de bicarbonato y zumo de limón en los dientes no es un magnífico método de blanqueamiento como popularmente se cree, sino todo lo contrario; ambos productos resultan muy dañinos para el esmalte del diente, causando la aparición de hipersensibilidad dentinaria.
  10. Consulta a tu dentista ante la aparición de hipersensibilidad dentinaria. Tu odontólogo, tras su diagnóstico según tu caso, determinará el tratamiento más adecuado y descartará la presencia de otras patologías.

Remedios Caseros para Dientes Sensibles al Dolor

El escozor o tirón puede evitarse temporalmente evitando las comidas y bebidas especialmente frías, calientes, dulces o ácidas. Los dientes dolorosos pueden ser una señal de alarma de una enfermedad como la periodontitis o la caries. Por eso debe concertar cuanto antes una cita con su dentista para que le examine los dientes.

Para que los dientes sean menos sensibles, el dentista puede sellar los cuellos dentales abiertos o dañados por el esmalte con un barniz especial de flúor o también cerrar los túbulos dentinarios con un plástico. Esto detiene la transmisión del estímulo y el dolor deja de producirse.

Cuidado Dental Diario

Si eliges el cepillo adecuado y sabes cómo limpiarte los dientes con suavidad y a fondo, en poco tiempo tus dientes serán mucho menos sensibles al dolor. Si crees que puedes cepillarte los dientes más a fondo con un cepillo duro o semiduro, lamentablemente te equivocas. Por un lado, es peligroso porque puedes dañar las encías. Pero también es menos minucioso.

Un cepillo de dientes suave tiene un cabezal mucho más denso y, en consecuencia, cerdas más flexibles que se adaptan bien a la estructura de la superficie dental y pueden eliminar la placa en profundidad. Que tus dientes sensibles al dolor empeoren o mejoren también puede depender mucho de tu pasta de dientes. Aquí hay dos factores importantes: ¿Cuál es el factor de abrasión? Y ¿contienen ingredientes que reduzcan la sensibilidad al dolor?

Es ideal que las personas con dientes sensibles al dolor elijan un dentífrico con un valor RDA inferior a 70. Estos dentífricos sólo contienen partículas finas y limpian con especial suavidad. Suelen llevar la etiqueta "sensible". Un ingrediente especialmente importante en la lucha contra los dientes sensibles al dolor es la hidroxiapatita, un mineral natural que constituye el 95 por ciento del esmalte dental.

Los dentífricos con hidroxiapatita pueden, con un uso regular, reconstruir el esmalte y reparar o sellar pequeños defectos de la superficie dental. Los dentífricos de la gama "Be you" de Curaprox no sólo limpian los dientes con especial suavidad, con un valor RDA de 30 a 60, sino que también refuerzan el esmalte dental con hidroxiapatita.

Si te resulta difícil realizar movimientos suaves y circulares con un cepillo manual, un cepillo eléctrico como el Curaprox Hydrosonic con cabezal "Sensitive" puede ser una buena elección. Los dentistas suelen recomendar el uso de un gel con flúor para dientes sensibles al dolor, que se puede adquirir en la farmacia o directamente en el dentista y se aplica una vez a la semana. El flúor endurece el esmalte y protege de la caries los cuellos de los dientes expuestos.

La Importancia de la Dieta

Como ya sabes, los alimentos ácidos y las bacterias atacan el esmalte dental. Tus dientes estarán contentos si son atacados por el ácido lo menos posible. Si picas constantemente entre horas o bebes refrescos de cola, zumo de naranja o bebidas energéticas durante mucho tiempo, no le estás haciendo ningún favor a tu esmalte dental.

Es mejor darse un capricho consciente con algo dulce después de una comida principal y beber bebidas dulces relativamente rápido. Con frutas ácidas como el kiwi, las grosellas, etc., puedes reducir la acidez comiendo las frutas junto con yogur natural.

Con el tiempo, las bacterias se acumulan en el cepillo y pueden provocar enfermedades dentales. Los espacios interdentales son el caldo de cultivo ideal para las bacterias. Dado que los cepillos de dientes convencionales no pueden llegar a los lugares ocultos entre los dientes, las bacterias se sienten especialmente cómodas aquí y pueden multiplicarse sin ser molestadas y, en última instancia, atacar el esmalte dental y las encías.

Tabla Resumen: Causas, Tratamientos y Prevención

Causa Tratamiento Prevención
Desgaste del esmalte Barnices de flúor, técnicas adhesivas Cepillado suave, evitar alimentos ácidos
Retracción gingival Injerto de encía Higiene oral adecuada, cepillado suave
Caries Empastes, endodoncia Higiene oral, visitas regulares al dentista
Bruxismo Férulas de descarga Control del estrés, relajación
Blanqueamiento dental Productos desensibilizantes Usar productos adecuados, supervisión profesional

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