Tener los dientes torcidos es uno de los principales problemas entre la población, y no se trata simplemente de un problema estético. Las malposiciones también pueden ocurrir debido a malos hábitos, especialmente en edades tempranas. A todos nos encantaría tener unos dientes perfectos. Sin embargo, una boca totalmente perfecta es una situación bastante rara de ver, ya que debido a causas genéticas como una arcada pequeña, problemas dentales como el apiñamiento dental o incluso los traumatismos pueden perjudicar la estética y salud de nuestra dentadura. Entre los problemas más frecuentes se encuentran también los dientes torcidos, tema que abordaremos en este artículo.

¿Por qué salen los dientes torcidos?
Los dientes torcidos son una condición en la que una o varias piezas dentales se encuentran rotadas o inclinadas, provocando problemas estéticos y de maloclusión dental. Los dientes torcidos de abajo o de arriba pueden deberse a varios factores. Ya desde niños, los dientes se tuercen porque puede haber algún problema genético -por herencia de los progenitores- o porque la boca sea demasiado pequeña, hecho que puede derivar en apiñamiento dental por falta de espacio.
Vamos a ver por qué se tuercen los dientes en las diversas etapas de la vida:
Dientes torcidos en bebés e infantes
La edad habitual para la erupción de los dientes de leche es entre los 6 y los 12 meses. Los dientes de los bebés o dientes de leche también pueden estar torcidos. Entre las causas más comunes encontramos:
- Dientes torcidos en bebés a causa de factores genéticos. Que nuestro bebé tenga los dientes torcidos no tiene porqué ser un problema. Sin embargo, como los dientes de leche sirven de guía a los definitivos, a veces sí que puede existir una correlación en la que si los dientes de leche salen torcidos también lo acaben estando los definitivos.
- Dientes torcidos por el chupete. Los dientes torcidos también pueden ser causa del uso del chupete. Según la Sociedad Española de Odontopediatría, si el hábito de succionar el chupete se deja antes de los 3 años, las posibles deformidades que se hayan podido ocasionar en la boca se solucionarán por sí solas. Sin embargo, si el hábito continúa después de los 4 años de edad, sí que se pueden crear deformidades que requerirán de la intervención del odontopediatra.
- Dientes torcidos por chuparse el dedo. Chuparse el dedo es un hábito bastante extendido entre los niños pequeños. Estos suelen hacerlo por diversos motivos: cuando se sienten cansados, por aburrimiento, para relajarse cuando se van a dormir o hasta cuando tienen hambre. El acto de chuparse el dedo les proporciona calma, seguridad y felicidad. Sin embargo, según la American Dental Association, si los niños siguen chupándose los dedos después de los 4 años, los padres deben animarlos a dejar de hacerlo. Si esto persiste, habrá que acudir a un pediatra o dentista pediátrico para que evalúe la situación e indique qué hacer para evitar que el niño continúe con esta práctica ya que, si el niño siguiera chupándose el dedo a partir de esta edad, podrían darse problemas de maloclusión.
Dientes torcidos en niños
Los dientes torcidos en niños es una condición bastante habitual. Es a partir de los 5 o 6 años cuando los dientes de leche empiezan a dar paso a los definitivos, que empiezan a erupcionar. Hay distintos motivos por los que los dientes definitivos salen torcidos, entre otros:
- Dientes incluidos. Un diente incluido es aquel que no erupciona y se queda dentro del maxilar. Los caninos son las piezas dentales que con más frecuencia se quedan sin erupcionar, ya que erupcionan más tarde que los incisivos, con lo que si hay falta de espacio en la arcada superior pueden quedar total o parcialmente incluidos. La pieza incluida suele impactar con las piezas que se encuentran a su lado, lo que puede derivar en la rotación o inclinación de la pieza impactada.
- Dientes torcidos por tener una boca pequeña. Debido a la evolución humana y al hecho de que no necesitamos arcadas tan grandes como nuestros antepasados, es cada vez es más frecuente ver pacientes que acuden a consulta por falta de espacio en las arcadas. Esto ocurre con más frecuencia cuando nacen los dientes definitivos, ya que tiene un mayor tamaño que los dientes de leche. Las arcadas pequeñas hacen que no quepan todas las piezas en ellas, derivando en el apiñamiento dental.
Dientes torcidos en adultos
En adultos, si no se ha tenido alguno de los problemas mencionados anteriormente, también se pueden tener los dientes de abajo o de arriba torcidos por los siguientes motivos:
- Dientes torcidos por la erupción de las muelas del juicio. Muchas veces, la erupción de las muelas del juicio puede crear una falta de espacio en las arcadas. Cuando estas erupcionan y la arcada es demasiado pequeña como para que quepan estas piezas dentales, se da lo que se conoce como apiñamiento dental, causando dientes torcidos o muy torcidos debido a la falta de espacio.
- Periodontitis. La periodontitis es otro de los factores de riesgo para padecer de dientes torcidos. Debido a que en esta condición va disminuyendo la fijación, es más fácil que los dientes se muevan, por lo que las piezas pueden sufrir alteraciones en su posición, pudiendo llegar a la pérdida de alguna de estas.
- Traumatismos. Los golpes o traumatismos también pueden alterar la posición de las piezas dentales y llegar a causar dientes muy torcidos.

¿Cómo afectan las muelas del juicio a la alineación dental?
Seguramente habrás escuchado alguna vez que los dientes se te apilan a causa de las muelas del juicio. La verdad es que científicamente no existe una prueba de que este mito sea cierto. Se trata de los terceros molares que se ubican al final, tanto en la parte superior como inferior de la boca. Esto significa que suelen tener muy poco espacio para poder salir y desarrollarse de manera normal.
En el momento de empezar su proceso de salida, estas muelas suelen causar dolor y lesiones. De igual manera, al tener poco espacio, pueden dañar a los dientes que tiene cerca. Son muchas las personas que llegan al consultorio diciendo que las muelas del juicio les han provocado daño en sus dientes. En otras palabras, cuando las muelas del juicio presentan un mal crecimiento, pueden causar el apiñamiento o movimiento de los otros dientes. Esta es una de las razones más importantes y constantes en el caso de dientes apiñados.
¿Dónde salen las muelas del juicio?
Las muelas del juicio suelen salir al final de la encía, justo detrás de los segundos molares. Pueden erupcionar en la parte superior o inferior de la boca y causar dolor, inflamación o presión. Es común que aparezcan entre los 17 y 25 años. Usualmente tenemos cuatro muelas del juicio, una en cada esquina al fondo de la mandíbula superior e inferior. Evolutivamente, estos molares cumplían la función de ayudar a masticar alimentos duros (raíces, carne cruda, etc.), cuando nuestros antepasados tenían mandíbulas más grandes y robustas. Se les llama “del juicio” porque típicamente erupcionan en la edad adulta joven, aproximadamente entre los 17 y 25 años, cuando se supone que la persona ha adquirido mayor madurez o “juicio”.
Las muelas del juicio salen en la parte más posterior de la boca, justo detrás de los segundos molares o muelas grandes que ya tenemos desde la adolescencia. En cada lado de la mandíbula hay una muela del juicio arriba (en el maxilar superior) y otra abajo (en la mandíbula inferior). Son, por así decirlo, las “últimas de la fila” en la arcada dentaria.
En general, las muelas del juicio inferiores tienden a causar más molestias en la mayoría de pacientes. La mandíbula inferior suele tener menos espacio disponible hacia atrás, por lo que es más frecuente que las cordales inferiores queden impactadas (atoradas contra el segundo molar o debajo del hueso). Una muela inferior impactada típicamente provoca dolor en la mandíbula y en ocasiones ese dolor puede irradiarse hacia el oído del mismo lado. Las muelas del juicio superiores a veces tienen un poco más de espacio en el maxilar (depende de la anatomía de cada persona). Sin embargo, también pueden generar problemas. Con frecuencia, he visto cordales superiores que erupcionan inclinadas hacia la mejilla; en esos casos pueden rozar la cara interna de la mejilla y causar irritación o llagas.
🦷¿Es necesaria la extracción de las muelas del juicio?
Tanto las superiores como las inferiores pueden doler y dar guerra, pero las de abajo son las campeonas en causar molestias intensas.
Tu cuerpo suele darte señales claras de que te está saliendo una muela del juicio:
- Dolor o presión en la encía posterior: Al fondo de la boca, detrás del último molar existente, puedes sentir molestia, presión o dolor sordo.
- Encías inflamadas o enrojecidas: La encía que recubre la muela del juicio puede hincharse y enrojecerse. Incluso puede haber un pequeño colgajo de encía cubriendo parcialmente la muela en erupción.
- Sensibilidad al masticar en la zona: Mientras la muela abre espacio, morder puede resultar molesto. Muchos pacientes me dicen que masticar hacia atrás les duele o sienten presión extra.
- Dolor referido a otras zonas: Curiosamente, el dolor de la muela del juicio puede sentirse más allá de la encía. Es común que cause dolor en la mandíbula e incluso en el oído del lado afectado, debido a la irradiación del nervio mandibular.
- Dificultad para abrir la boca (trismo): Si la inflamación es considerable o hay infección, puedes notar que te cuesta abrir la boca completamente, como si la mandíbula estuviera “tiesa”.
- Inflamación visible en la cara: En casos más agudos, una infección alrededor de la muela del juicio puede provocar que se hinche la mejilla o la zona mandibular externa.
- Mal aliento o mal sabor de boca: Cuando la muela del juicio está parcialmente afuera, es frecuente que se acumulen restos de comida y bacterias bajo el colgajo de encía que la cubre. Esto puede causar un sabor desagradable al fondo de la boca y halitosis (mal aliento).
Estos síntomas pueden presentarse en conjunto o solo algunos. Por ejemplo, es posible tener inflamación sin mucho dolor, o dolor de mandíbula sin inflamación visible. Cada persona es un mundo.
Consecuencias de tener los dientes torcidos
Como ya hemos comentado, unos dientes torcidos no son únicamente un problema estético, sino que conlleva múltiples consecuencias negativas para la salud dental y general:
- Problemas dentales: Los dientes montados y apiñados dificultan la limpieza bucodental. Consecuentemente se genera más placa bacteriana. Esto conlleva un mayor riesgo de contraer caries o problemas periodontales.
- Dolores musculares: Debido a la mordida incorrecta que conlleva la mala alineación de los dientes, genera tensiones innecesarias en la mandíbula y dentadura. Como resultado se pueden sufrir dolores en los músculos de la cara, dolores de cabeza o cuello.
- Problemas en el habla: Especialmente en niños que están empezando a desarrollar sus habilidades fonéticas.
- Caries, sarro y periodontitis. El apiñamiento y los dientes torcidos dificultan el acceso del cepillo a las zonas donde se da este problema, creando acúmulo de sarro, la aparición de caries y pudiendo llegar a causar periodontitis.
- Desgaste dental. Cuando hay dientes torcidos o inclinados puede darse un exceso de fricción dental en ciertas zonas que puede derivar en el desgaste de dichas piezas.
- Maloclusión. Otra de las consecuencias frecuentes de este tipo de problemas es la maloclusión dental.
- Recesión gingival. Debido al movimiento dentario, los dientes torcidos pueden ir migrando del hueso, causando la recesión gingival.

¿Cómo corregir los dientes torcidos?
No existe un único método para arreglar los dientes torcidos. Según la edad del paciente y el grado de complejidad del problema, existen varias soluciones para los dientes torcidos. A continuación los explicamos:
Ortodoncia interceptiva
La ortodoncia interceptiva es aquella que se realiza en niños para prevenir maloclusiones dentarias antes de que estas se den. Debido a que en esta etapa de la vida la mandíbula aún está en desarrollo, con la ortodoncia interceptiva se pueden prevenir malformaciones dentales o mandibulares.
Alineadores o brackets en dientes torcidos
En jóvenes y adultos, el uso de los brackets o del aparato dental invisible es la solución definitiva para corregir los dientes torcidos. Aunque se puede iniciar un tratamiento de ortodoncia a cualquier edad, es recomendable empezar lo antes posible para evitar o arreglar los dientes torcidos. Entre los sistemas de ortodoncia más conocidos en el mercado encontramos la ortodoncia invisible, como los brackets de cerámica, de zafiro, linguales o los alineadores invisibles. También encontramos los brackets tradicionales de metal o los brackets autoligables. Todos estos aparatos dentales son útiles para el objetivo que se busca: enderezar los dientes y arreglar los problemas de maloclusión.
Alineadores invisibles para corregir los dientes torcidos
Tal y como mencionamos, dentro de la ortodoncia invisible encontramos los tratamientos con alineadores, como los tratamientos Impress. El uso de alineadores es un método igual de efectivo que la ortodoncia tradicional para tratar los dientes torcidos. Mediante unas fundas transparentes, los pacientes pueden alinear sus dientes de manera casi imperceptible, obteniendo resultados igual de satisfactorios que con los métodos tradicionales.
Carillas dentales
Existen otros métodos con los que se pueden disimular los dientes torcidos, siendo las carillas dentales el método más común. Aunque no se pueden corregir los dientes torcidos sin ortodoncia, sí que se pueden disimular gracias al uso de las carillas. Las carillas solo suelen recomendarse cuando hay pequeños problemas como un diente ligeramente torcido. Aunque se trata de un método rápido e indoloro, hay que remarcar que los problemas más graves que comportan maloclusión o malposiciones dentarias severas, aparte de otros problemas dentales, deben ser solucionados mediante un tratamiento de ortodoncia. Las carillas se utilizan únicamente en las piezas dentales frontales. Pueden corregir desde diastemas (dientes separados) hasta apiñamientos o malposiciones leves.

¿Cómo evitar que los dientes salgan torcidos?
Para evitar que los dientes salgan torcidos, los niños a partir de los 5-6 años deben acudir a revisiones periódicas en el dentista. En algunos casos el especialista recomendará utilizar mantenedores de espacio dental removibles o fijos para evitar el apiñamiento y que los dientes salgan torcidos. La ortodoncia interceptiva también es eficaz para la prevención de los dientes torcidos. Además, otra forma de evitar que los dientes salgan torcidos es estar atentos a algunos hábitos de los más pequeños, como el uso prolongado de chupete y la costumbre de chuparse el dedo.
Mitos sobre las muelas del juicio y el apiñamiento
La duda sobre si las muelas del juicio mueven o desplazan los dientes es un tema que oímos en Asensio Odontología Avanzada continuamente desde hace muchos años. La pregunta viene de pacientes que están notando un apiñamiento progresivo en los dientes, aunque hayan llevado ortodoncia anteriormente. Existe la creencia de que las muelas del juicio, cuando “chocan” por un mal crecimiento, pueden apiñar los dientes delanteros.
Desde nuestra experiencia, nuestro criterio como dentistas nos indica que las muelas del juicio son la menor de las causas del desplazamiento y/o apiñamiento dental. Además de los factores mencionados, existen otras causas que lo provocan (rotación mandibular, factores oclusales, dientes supernumerarios, etc). Incluso, poniéndonos en el caso de que las muelas ejerzan mucha presión sobre el resto de molares, debemos indicar que muchos de éstos tienen un anclaje muy superior a la propia muela del juicio.
La causa para extraer las muelas del juicio no debe basarse en esta creencia, sino en que estén mal posicionadas, y/o puedan provocar quistes o infecciones.
¿Cuándo extraer las muelas del juicio?
Extraemos las muelas del juicio cuando su permanencia supone un riesgo o un daño para la salud bucodental del paciente. Si no, podemos dejarlas con seguimiento. Es importante tomar la decisión con base en radiografías y la historia clínica.
En resumen: no se sacan porque sí; se sacan por indicación médica.
En cualquier caso, lo más importante es visitar al dentista, quien determinará el mejor curso de acción para tu situación específica. En Clínica Pfaff recomendamos ponerle solución cuanto antes a los dientes torcidos.