¿Quién no tiene en el recuerdo familiar una sopa de pescado? Es un plato al que de pequeña no prestaba mucha atención pero que ahora me conquista por completo. Esta receta es un plato de cuchara nutritivo, reconfortante y saciante, pero al mismo tiempo ligero y, sobre todo, sabrosísimo, como el mejor consomé.

Ingredientes Frescos y Preparación Inicial
El primer paso para preparar una sopa de pescado de cine es que el fumet o caldo de pescado sea casero. Aunque si no te queda otra, puedes usar uno industrial. Lo primero es quitar las barbas a los mejillones y lavarlos bien para quitar las adherencias que hay en las conchas. Luego ponlos en un cuenco grande o una olla y añade las almejas.
Cubre con agua, añade una cucharada pequeña de sal y deja en remojo un par de horas. Si no tienes tiempo no pasa nada porque después vamos a colar bien el caldo que sueltan cuando los abramos al vapor. Pon a remojo las almejas en agua fría y aprovecha mientras para ir preparando las verduras. Lávalas bien, pélalas y pícalas muy finitas.
Después, pela los langostinos en un recipiente para que vaya recogiendo los jugos y no ponerlo todo perdido. Reserva los cuerpos limpios aparte. La espina y el resto de huesos del rape, guárdalos, nos servirá más adelante. Pela los langostinos (o gambas) y guarda las cabezas. Reserva.
En una olla con abundante agua (unos 2 litros) pon a cocer las espinas, la cabeza del rape, la cabeza de la merluza , una ramita de perejil, una pizca de sal durante 25 minutos aproximadamente. Al cabo de un rato se formará una fea espuma en la superficie, retírala con una cuchara o espumadera.. Cuela y reserva.
Fumet de Langostinos para un Sabor Intenso
Para darle mucho sabor a esta sopa es bueno usar un pan con la corteza muy tostada (como el pan sopako del País Vasco). Así que coge tu trozo de pan y ponlo en el horno a 180ºC con el grill encendido y déjalo hasta que se tueste por un lado. Luego dale la vuelta con cuidado de no quemarte y que se tueste por el otro lado. Ahora vamos a abrir al vapor los mejillones y las almejas.
Ponlos en una olla con el medio vaso de vino blanco y la hoja de laurel. Tapa la olla y pon a fuego medio. De vez en cuando agarra la olla, con cuidado de que no se levante la tapa y de no quemarte, y dale un meneo para que los mejillones se muevan un poco en su interior. El vapor empezará a abrir las almejas y los mejillones. Saca de la olla los que se vayan abriendo y deja un poco más los otros.
Cuando se haya enfriado un poco quita las conchas de los mejillones y almejas y reserva su carne. Por otro lado cuela el caldo pasándolo por un colador con una gasa para que retenga todas las impurezas. Ahora pasamos a preparar el caldo de langostinos (o gambas si lo prefieres). Este caldo le dará muchísimo sabor a la pasta así que dedícale unos minutos para que quede perfecto.
Pon en una olla 100 ml. de aceite, cuando esté caliente, añade las cabezas de los langostinos, espolvorea una pizca de sal, sofríe a fuego fuerte, revuelve con una cuchara de madera, pasados unos 3 o 4 minutos, añade un litro de agua, mantén el fuego fuerte hasta que vuelva a hervir, baja a fuego medio y deja unos 20-25 minutos. Tritura y cuela. Reserva el fumet.

Sofrito y Cocción del Caldo Base
En una olla limpia pon un chorrito de aceite de oliva. Pela los langostinos y pon las cabezas y las pieles en la olla. Pon la olla al fuego y con una cuchara de madera o algo similar aprieta las cabezas de los langostinos para que suelten todo su jugo y se doren con el aceite. Cuando esté todo bien dorado, y antes de que se queme, echa el brandy y desglasa el fondo rascando con la cuchara de madera.
Cuando el brandy se haya reducido bastante añade un vaso de agua. Mientras se hace el caldo vamos a dorar los langostinos para darles más sabor. Pon 5 cucharadas de aceite de oliva en una olla limpia y añade los langostinos. Deja a fuego medio hasta que estén bien dorados por todos lados.
Ahora en el mismo aceite añade el puerro, la cebolla y los ajos bien picados. Si ves que hay poco aceite añade un poco más. Cocina el tomate hasta que pierda todo el agua y se concentre bien. Cuando el tomate esté en su punto aparta la olla del fuego, añade el pimentón y remueve bien. Añade el pan que habíamos tostado.
Añade también 4 de los langostinos salteados y un par de mejillones (si son pequeños echa cuatro). Solo queda probar de sal, no hemos añadido nada porque el marisco aporta mucha sal y si usas un caldo de pescado comercial también llevará sal así que ajusta con cuidado. No olvides una pizca de pimienta negra recién molida y si quieres añade un poco de perejil fresco recién picado.
Lava, pela y pica la cebolla, los puerros, el diente de ajo, y las zanahorias y rehoga en una olla con un chorrito de aceite. Espolvorea una pizca de sal y pimienta negra de molinillo. Cuando esté todo bien pochado, añade el brandy y flambea. Agrega el vino blanco, el tomate triturado, la mitad del caldo y cuece todo junto durante 20-25 minutos a fuego medio.
Añade el pan, deja que se empape bien durante un par de minutos y tritura todo con la batidora. Agrega el fumet de langostinos y el resto del caldo, apura un poco el fuego para vuelva a hervir y se mezclen bien los sabores y baja nuevamente el fuego, prueba de sal y agrega un poco si fuese necesario.
Añade las almejas, el rape y los langostinos troceados. Aguarda a que hierva y en 2 o 3 minutos estará listo. Deja reposar 5 minutos. Rectifica de sal, espolvorea perejil picado y sirve en plato hondo y riega con un finito hilo de aceite de oliva virgen extra.
Pon dos o tres cucharadas de AOVE a calentar en una olla y añádelos. Además, si tienes cabezas y espinadas de pescado, este es el momento de añadirlas. Echa sal y pimienta mientras salteas a fuego vivo para que "agarre" al fondo de la olla un poco. Cubre con agua y, bajando el fuego, lleva el caldo a ebullición. Tardará unos 20 minutos.
En la misma olla que has estado usando, pero después de limpiarla (o en otro cazo), calienta un poco de aceite y añade las verduras. Salpimiéntalas y pon el laurel y la ñora. Sofríe durante ocho minutos y añade el pimentón y el azafrán a media que vas removiendo muy bien y regando con el vino.
Cuando se evapore el alcohol, cubre con un litro de caldo y mantén la cocción durante 10 minutos. Por último, agrega el pescado limpio y troceado y, transcurridos cinco minutos, añade los langostinos. Cuando estos empiecen a coger color, echa las almejas bien escurridas y enjuagadas. Tapa la olla o cazo y espera a que se abran.
En el caso de que el líquido se empezara a consumir, añade más caldo. Retira el laurel, ajusta el punto de sal y ya estaría listo para servir.

Variaciones y Consejos Adicionales
Esta sopa de pescado es una receta básica que admite muchas variaciones, cambiando el pescado o el marisco, añadiendo un calamar o algunas gambas, etc. También tiene cabida en un menú más festivo como primer plato antes de la carne, o puede emparejarse con unas verduras o ensalada. Además, lo que sobre se puede aprovecharlo otro día echándole un puñado de fideos o de arroz.
Como os dije al principio de la receta a mi la sopa de marisco me encanta con arroz. Si tu también quieres tomarla con arroz añade un puñado de arroz de grano corto (unos 40 gramos) por cada persona. El mejor momento para añadir el arroz es justo al principio del paso 12. Añadimos el arroz y dejamos que se cocine mientras se mezclan los sabores.
¿Te gustaría hacer esta sopa pero tu economía no está ahora mismo para rape, langostinos y almejas? no te preocupes, compras mejillones que es el marisco más nutritivo y económico del mercado, sustituyes el rape por otro pescado de cierta textura como puede ser el bacalao fresco, pide consejo a tu pescadero para ver que te puede ofrecer para tu sopa de pescado, a veces hay unos pescados de roca muy ricos y muy económicos que te pueden resultar magníficos para tu rica sopa.
Los langostinos los puedes sustituir por gambas congeladas de pequeño tamaño que también le darán mucho sabor. ¿La textura de esta sopa es espesa? no, no muy espesa pero no puede ser muy líquida. Es el pan el responsable de esa textura, así que si al final ves que no te convence demasiado y crees que está demasiado líquida, tiene fácil arreglo, pones en el vaso de tu batidora dos cucharones de caldo y le añades un poco más de pan, trituras y listo, solucionado el problema.
Si te gusta el picante, cuando estés pochando las verduras puedes añadir un trocito de guindilla, pinchale un palillo para retirarla al final de la cocción. Lava bien las almejas, ponlas en un recipiente con agua y sal gruesa, déjalas beber para que eliminen las arenas, cámbiale el agua por lo menos, 3 veces. Cada vez que le cambies el agua, recógelas con ambas manos para una fuente, no las escurras o las arenas volverán a irse con ellas, si te fijas, la arena se deposita en el fondo del recipiente.
La sopa de pescado no lleva fideos pero recuerda que lo original ya no se lleva, así que esta es TU sopa de pescado, si te apetece con fideos se los añades antes de agregarle las almejas y el pescado.
He puesto nécoras porque las tenía y las cocí con el caldo para que dejaran todo su aroma, pero después las serví aparte, así que puedes obviarlas. Flambear no es otra cosa que prender fuego con una cerilla o encendedor al brandy para que queme el alcohol. Ten cuidado con este paso, que no hay niños cerca y apaga la campana extractora para mayor seguridad y siempre ten a mano la tapa de la olla para apagar el fuego sin problema.
Sopa de Pescado Económica
Esta receta de sopa de pescado nos enseña que no siempre hace falta comprar ingredientes caros para conseguir un plato sabroso y contundente. Y es que su base son las cabezas de pescado que pueden haber quedado de una comida anterior y un trozo de pan duro que le va a aportar cuerpo y calorías. Es una gran opción al igual que la tradicional sopa de picadillo, la deliciosa sopa de ajo o la sopa de cebolla, recetas muy económicas y llenas de sabor.
Una forma de ahorrar un montón de dinero en la celebración de fechas especiales como vuestra Navidad, donde es perfecta como entrante. Los pescados blancos ideales para preparar esta receta son la merluza, rodaballo, un bacalao, el congrio y el rape. Si no tenemos en casa no pasa nada, seguramente nuestro pescadero estará encantado de prepararnos alguna cabeza cortándola en trozos generosos.
Además de su bajo coste esta receta no necesita ninguna preparación previa, durante gran parte del tiempo que necesitamos para hacerla podemos limitarnos a remover de vez en cuando mientras aprovechamos para preparar el segundo plato. Como estimación hemos empleado 1 kg de pescado para una sopa para 4 comensales. El resto de ingredientes, como el puerro (que puedes sustituir por cebolla si lo prefieres, aunque aquel le aporta un toque más suave).
Estos ingredientes acaban dando lugar a un plato delicioso en torno al inconfundible sabor del pescado. En una cazuela amplia cocemos el pescado cubierto con agua y acompañado de la cebolla partida a la mitad y la zanahoria pelada y partida en tres o cuatro trozos. Dejamos media hora a fuego medio (5 ó 6 sobre 10) y vamos retirando la espuma a medida que es necesario.
Mientras tanto, cortamos el pan en rodajas y lo tostamos ligeramente en el horno o la tostadora. Cocemos durante unos minutos (unos 15, hasta que el pan se deshaga). Retiramos las espinas y la piel y nos quedamos sólo con la carne del pescado. Cortamos el puerro en trozos pequeños o medianos y picamos el diente de ajo muy fino.
Cuando el puerro está dorado añadimos un par de cucharadas de salsa de tomate (preferiblemente casero) y la guindilla cayena. Cocción de la sopa de pescado. Vertemos el contenido de la sartén en la cazuela con el caldo y el pescado. Tostamos una pizca de azafrán en aceite y también lo incorporamos a la cazuela. Si el presupuesto es muy ajustado, podemos cambiar este ingrediente por colorante alimentario.
O también quitarlo de la lista de ingredientes. Dejamos que cueza todo junto media hora más a fuego medio (5 sobre 10). Y luego dejamos fuera del fuego reposar 10 minutos. Podéis añadir un puñadito de arroz o fideos si queréis que tenga más consistencia. Como con casi todas las sopas, esta está todavía más rica después de reposar durante un día. En ese momento la calentamos sin prisa removiendo con cuidado para volver a mezclar todos los ingredientes y ya la tenemos lista para disfrutar.
Última revisión: 22 septiembre 2025 Hemos trabajado 3 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula? 90 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales. 😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.