¿Te duelen los dientes al comer sopa caliente o beber agua helada? ¡Sabemos lo frustrante que puede ser la sensibilidad dental! Este problema común puede afectar a personas de todas las edades y, aunque puede ser incómodo, hay formas de aliviarlo y disfrutar de tus comidas favoritas sin molestias. A menudo se produce al comer o beber algo caliente, frío, dulce o ácido.

Afortunadamente, no tienes que sufrir por la sensibilidad de los dientes para siempre. En Clínicas Sanium, entendemos que la sensibilidad dental puede ser una fuente de malestar y preocupación para muchos pacientes. Por eso estamos comprometidos a dar soluciones efectivas y personalizadas para aliviar la sensibilidad dental y mejorar tu salud bucal. Nuestro equipo de profesionales está aquí para ofrecerte el cuidado y la atención que necesitas para disfrutar de una sonrisa saludable y sin dolor.
¿Qué es la Sensibilidad Dental?
La sensibilidad dental, también conocida como hipersensibilidad dentinaria, es una condición en la que los dientes experimentan dolor o molestias cuando se exponen a estímulos externos, como alimentos o bebidas frías, calientes, dulces o ácidos, e incluso al cepillarse los dientes o al respirar aire frío. Los dientes sensibles al dolor están muy extendidos: Según las fuentes, entre una cuarta parte y más de la mitad de la población padece sensibilidad dental y reacciona a determinados estímulos con punzadas de dolor.
La sensibilidad dental suele aparecer entre los 18 y 40 años de edad, curiosamente con un mayor número de casos detectados entre las mujeres. Cuando sufrimos sensibilidad dental, el dolor siempre es intenso pero de duración muy corta, actuando solo cuando está en contacto con el estímulo que provoca el dolor. No obstante, la sensibilidad dental es un problema muy fácil de diagnosticar, que a veces confundimos con otras patologías similares pero que no son exactamente lo mismo.
Si el dolor que sentimos, no es detectado a raíz del contacto con un estímulo externo, o es difícil de localizar, entonces el diagnóstico no es de sensibilidad dental.
Causas de la Sensibilidad Dental
Para entender esto mejor, es necesario recordar cuáles son las partes de un diente. En primer lugar, se encuentra el esmalte, que es la capa externa del diente y al que presenta la mayor dureza de todas ellas. En segundo lugar, encontramos la dentina. La segunda parte del diente es mucho más sensible que la anterior, al ser un tejido más blando y contener millones de agujeros. La dentina se sitúa en una zona mucho más profunda, alcanzando la raíz y junto a la denominada membrana periodontal.
En condiciones normales, la dentina que está en el interior del diente (la capa que rodea al nervio) está cubierta en la parte superior (corona) por el esmalte y por las encías que rodean al diente. También las encías pueden retraerse con el tiempo, exponiendo la dentina de la superficie de la raíz que antes cubrían. La dentina contiene un gran número de poros o túbulos que van desde el exterior del diente hasta el nervio central. La exposición de la dentina puede deberse a varios factores.
Los dientes sensibles al dolor se producen cuando la dentina está expuesta en algunos lugares y las terminaciones nerviosas quedan expuestas porque las encías se han retraído o hay huecos en el esmalte. Cuando las encías se retraen, los cuellos de los dientes quedan expuestos. Así pues, la retracción de las encías y los daños en el esmalte son las causas más comunes de los dientes sensibles al dolor.

Aquí hay algunas causas comunes de la sensibilidad dental:
- Caries dental: La caries se produce cuando las bacterias de la caries se multiplican en la placa y convierten el azúcar en ácido en la superficie del diente. A continuación, el ácido ataca el esmalte dental y, con el tiempo, se disuelve por partes, permitiendo que las bacterias penetren en el interior del diente. Esto deja al descubierto la dentina.
- Retracción de las encías: Las encías también pueden retraerse con el tiempo, exponiendo la dentina de la superficie de la raíz que antes cubrían. La exposición de la dentina también se puede producir porque quede descubierta una zona no protegida por el esmalte, como es en la encía. Es decir, que detrás hay una retracción de la misma que termina por descubrir una parte más profunda del diente y donde su primera capa es la dentina.
- Bruxismo nocturno: La acumulación de estrés, la ansiedad y el agotamiento mental son a menudo manifestados por algunas personas a través del bruxismo, conocido más comúnmente como rechinar los dientes. Realizamos esta acción a raíz de la tensión que se ejerce sobre la mandíbula. En muchos casos es una acción que se realiza de manera inconsciente, por lo que es difícil de detectar.
- Alimentos y bebidas ácidas: Los alimentos cítricos como la naranja, el limón o la lima, los refrescos carbónicos como la naranja con burbujas y el azúcar provocan un efecto erosivo y de descalcificación sobre nuestros dientes, sobre todo a nivel de su cuello (en la línea de las encías). Además de las bebidas ácidas, otras formas de ácidos son también posibles causas de los dientes sensibles al dolor.
- Cepillado dental agresivo: ¿Sabías que cepillarte los dientes con demasiada fuerza podría desgastar tu esmalte dental y hacer que la línea de las encías retroceda? Estos dos problemas de salud bucal pueden, en última instancia, exponer el nervio de los dientes a estímulos externos, causando sensibilidad.
- Tratamientos dentales: Algunos tratamientos odontológicos como por ejemplo una ortodoncia pueden causar también molestias de hipersensibilidad dental. Además, el aumento de la sensibilidad es muy frecuente, sobre todo con el blanqueamiento. Alrededor del 80% de los pacientes se quejan temporalmente de que les duelen los dientes. Esto se debe a que en el blanqueamiento se utiliza peróxido de hidrógeno, que reseca temporalmente el esmalte y también irrita las encías.
Cómo Aliviar la Sensibilidad Dental
Si la sensibilidad se debe a que la dentina está expuesta, hay una serie de medidas que tú o tu profesional de la salud dental podéis tomar para ayudar a reducirla. Aplicar fluoruro en las zonas sensibles para ayudar a reforzar el diente.

Aquí hay algunos consejos para aliviar la sensibilidad dental:
- Visita al dentista: Si tienes sensibilidad dental, lo primero que debes hacer es programar una cita con el dentista. Esto se debe a que la sensibilidad dental puede ser un síntoma de un problema de salud bucal mayor, como caries, enfermedad de las encías, un diente fracturado o incluso una restauración rota (como un empaste, una corona, una incrustación, etc.).
- Usa pasta de dientes desensibilizante: La próxima vez que vayas a la tienda, busca pasta de dientes desensibilizante. Estas marcas de pasta de dientes en realidad ayudan a bloquear la transmisión de estímulos desde el esmalte dental al nervio de tu diente.
- Utiliza un cepillo de dientes de cerdas suaves: Si tienes un cepillo de dientes de cerdas duras y sufres sensibilidad en los dientes, es importante que lo reemplaces de inmediato por uno de cerdas suaves.
- Considera el uso de flúor: Para que los dientes sean menos sensibles, el dentista puede sellar los cuellos dentales abiertos o dañados por el esmalte con un barniz especial de flúor o también cerrar los túbulos dentinarios -los pequeños túbulos nerviosos de la dentina responsables de transmitir el estímulo al nervio dentario- con un plástico. Esto detiene la transmisión del estímulo y el dolor deja de producirse.
- Higiene bucal adecuada: Un buen cepillado es uno de los pilares principales de tu salud dental, pero aún existe un gran desconocimiento sobre cómo realizar este ejercicio diario de manera correcta.
Prevención de la Sensibilidad Dental
Por supuesto, el mejor remedio es la prevención. Para ello, hay que dejar de tomar bebidas frías o calientes en la medida de lo posible, así como bebidas ácidas o carbonatadas. La higiene bucal es clave para esta tarea, siendo una limpieza profunda en la eliminación de placa, pero no agresiva. Para ello, el cepillo de dientes debe de ser de cerdas suaves.
Aquí hay algunos consejos para prevenir la sensibilidad dental:
- Evita alimentos y bebidas ácidas: Tus dientes estarán contentos si son atacados por el ácido lo menos posible. Si picas constantemente entre horas o bebes refrescos de cola, zumo de naranja o bebidas energéticas durante mucho tiempo, no le estás haciendo ningún favor a tu esmalte dental. Es mejor darse un capricho consciente con algo dulce después de una comida principal y beber bebidas dulces relativamente rápido.
- Espera antes de cepillarte los dientes después de comer alimentos ácidos: Sobre todo si has comido algo ácido o dulce, debes esperar 30 minutos antes de cepillarte los dientes porque el ataque ácido reblandece el esmalte dental y corres el riesgo de desgastarlo aún más.
- Mantén una buena higiene bucal: Un buen cepillado es uno de los pilares principales de tu salud dental, pero aún existe un gran desconocimiento sobre cómo realizar este ejercicio diario de manera correcta.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales.