Anatomía y Drenaje del Seno Maxilar: Variaciones y su Importancia Clínica

Los senos paranasales son extensiones aéreas de la cavidad nasal, constituidas por los senos etmoidales, frontales, esfenoidales y maxilares. Los senos maxilares son las cavidades sinusales de mayor tamaño; ocupan el cuerpo del maxilar superior y se encuentran limitados por cuatro paredes, sin embargo pueden presentar tabiques internos.

La enfermedad de los senos paranasales, particularmente la de los senos maxilares, es común y puede causar sintomatología que simula patología dental. Debido a la estrecha relación entre las estructuras dentales y los senos maxilares, puede presentarse también alguna patología odontogénica que afecte los senos maxilares. De esta forma, la enfermedad sinusal es importante terapéuticamente en el campo de la medicina y la odontología.

Anatomía de los senos paranasales (Fuente: Gray's Anatomy)

Anatomía del Seno Maxilar y su Vía de Drenaje

La pared medial del seno maxilar es la más compleja, presentando un orificio natural de drenaje (ostium maxilar) hacia el cual el moco es transportado por la actividad ciliar. La pared medial puede presentar además defectos descritos como ostium accesorios, los cuales corresponden a orificios que se abren en el sitio de las fontanelas nasales.

Se ha señalado que tanto el infundíbulo etmoidal como el meato medio constituyen unas de las estructuras más afectadas por variaciones anatómicas, produciendo estrechez de estas vías, facilitando a su vez procesos infecciosos.

Actualmente para el estudio de los senos paranasales, se utilizan algunas tecnologías avanzadas en imágenes diagnósticas que reemplazan de cierta manera a la radiología convencional. Es así como la tomografía computarizada ofrece una excelente delineación de la anatomía ósea de los senos paranasales.

Sonkens y cols. (6), identificaron cinco patrones de enfermedad sinusal inflamatoria a través de tomografía computarizada, incluyendo un patrón infundibular que involucra enfermedades limitadas a la ruta de drenaje de los senos maxilares, con obstrucción del ostium maxilar y/o del infundíbulo etmoidal (6,7). Las variantes anatómicas que pueden causar este patrón inflamatorio son las celdillas de Haller, la neumatización del proceso unciforme y la bulla etmoidal grande (6).

Variaciones Anatómicas Comunes

  • Septo interno del seno maxilar: Puede ser completo o incompleto.
  • Celdillas de Haller: Celdillas ubicadas bajo la bulla etmoidal.
  • Proceso unciforme: Puede ser horizontal o vertical, y desviarse medial o lateralmente.
  • Bulla etmoidal: Estructura que puede variar en tamaño y obstruir el infundíbulo etmoidal.

Variaciones anatómicas del complejo osteomeatal

Por su parte, la tomografía computarizada de haz de cono (TCHC), introducida a finales del siglo XX para el estudio de las estructuras dentomaxilofaciales, permite la obtención de imágenes milimétricas a través de la adquisición de un volumen de datos que proporcionan información en las tres dimensiones del espacio. Debido a sus ventajas que incluyen alta resolución, baja dosis de radiación y bajo costo, comparado con la tomografía computarizada helicoidal, se ha convertido en una modalidad de diagnóstico por imagen, que permite una adecuada visión de las cavidades paranasales (8-10).

El objetivo de un estudio fue determinar la prevalencia de variaciones anatómicas del seno maxilar y de las estructuras involucradas en su drenaje, utilizando la TCHC.

Resultados de un Estudio sobre Variaciones Anatómicas

Un estudio incluyó los exámenes descriptivos de TCHC de 48 pacientes con edades entre 13 a 55 años. Se identificaron variaciones morfológicas en el septo interno del seno maxilar (Figura 1), la celdilla de Haller, el proceso unciforme (Figura 2) y la bulla etmoidal.

Se observó septo interno del seno maxilar en el 76,74% de los pacientes. Se encontró septo completo bilateral en 42,86% de los sujetos y septo bilateral parcial en el 57,14%. Se encontraron septos completos en el lado derecho (46,67%) y en el lado izquierdo (53,33%).

Se identificó presencia de celdillas de Haller en el 16,28% de los sujetos. El proceso unciforme horizontal se observó en el 79,07% de los individuos y el vertical en el 20,93%. Se identificaron bullas etmoidales bilaterales en el 62,79% de los casos.

Las siguientes tablas resumen los hallazgos del estudio:

Seno maxilar y odontología

Tabla 1: Variaciones en el Septo Interno del Seno Maxilar según Sexo

Sexo Septo Completo Bilateral (%) Septo Bilateral Parcial (%) Septo Completo Derecho (%) Septo Completo Izquierdo (%)
Mujeres X X X X
Hombres X X X X

Tabla 2: Proceso Unciforme Vertical y Horizontal según Sexo

Sexo Proceso Unciforme Vertical (%) Proceso Unciforme Horizontal (%) Derecho (%) Izquierdo (%)
Mujeres X X X X
Hombres X X X X

Tabla 3: Distribución de Bulla Etmoidal según Sexo

Sexo Bulla Etmoidal Bilateral (%) Bulla Etmoidal Grande Bilateral (%) Bulla Etmoidal Grande Unilateral (%)
Mujeres X X X
Hombres X X X

Los senos paranasales presentan variaciones anatómicas marcadas fundamentalmente por su desarrollo prenatal y postnatal, ligados a la neumatización general del neumocráneo y a estructuras que inhiben o permiten su desarrollo. El conocimiento previo a una cirugía, a través de estudios radiológicos, es de importancia relevante para el éxito del acto quirúrgico.

Normalmente en nuestra clínica, este hueso procede de otras especies animales (xenoinjerto). La recuperación de una cirugía de elevación de seno maxilar, es relativamente rápida y buena. Es posible que tras la intervención haya sangrado nasal, no debes asustarte. Se indica reposo durante los primeros días, no realizar ejercicio físico y tomar alimentos fríos. Todo ello ayuda a minimizar la inflamación.

Se realiza en casos muy concretos, en los que solo se necesitaría la ganancia de unos milímetros óseos.

Elevación del seno maxilar

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