La interposición lingual es un hábito que consiste en poner la lengua entre los dientes de la arcada superior e inferior cuando el paciente se encuentra en reposo, en el momento de la fonación, y para la deglución (deglución atípica). Como consecuencia de ello se producen alteraciones en el lenguaje o fonación y en la deglución, influyendo negativamente en el desarrollo de los huesos maxilares y produciendo alteraciones en la mordida. Para evitar este tipo de alteraciones es necesario conocer la posición en la que debe encontrarse la lengua en todo momento y se debe prestar atención desde la erupción del primer diente.
La posición y presión de la lengua pueden influir en la alineación de los dientes superiores.
La protrusión lingual implica un movimiento anómalo de la lengua, ya sea al hablar, al tragar o incluso estando en reposo. Es un trastorno que afecta a niños y, si no se aborda en edades tempranas, acarrea consecuencias en su desarrollo bucodental y fonético.

¿Cuál es la Posición Correcta de la Lengua en Reposo?
La lengua en estado de reposo debe colocarse apoyando la punta en la parte dura del paladar, justo detrás de los incisivos centrales sin tocarlos o tocándolos ligeramente.
Un truco muy sencillo es decir varias veces: » ne-ne-ne-ne…» , ese es el lugar donde debe posicionarse la lengua.
Signos de Alarma de una Deglución Atípica o Interposición Lingual
- El niño siempre está con la boca abierta y le cuesta sellar los labios.
- La respiración siempre suele ser por la boca.
- Los incisivos centrales suelen estar inclinados hacia delante.
- El paladar no es está desarrollando correctamente en anchura, pudiendo presentar un paladar en forma de cueva (paladar ojival).
- La mordida puede estar alterada, puede presentar una mordida cruzada unilateral o bilateral.
- Puede presentar fascies adenoidea (cara alargada, ojeras, boca entreabierta…).
- Dificultad para pronunciar algunos fonemas como la D, la S o la T.
Si sientes que tu mordida está cambiando debido a la posición de tu lengua o si observas que tus dientes están desalineados, es importante buscar atención profesional.
Causas de la Protrusión Lingual
Al hablar del origen de la protrusión lingual debemos diferenciar dos aspectos: fisiológicos y no fisiológicos. El factor genético hace que una persona sea más o menos propensa a padecer ciertas enfermedades o a tener un desarrollo inadecuado. En este sentido, existe una enorme incidencia de protrusión lingual en niños con síndrome de Down, dado que una de las consecuencias es tener una lengua mayor de lo habitual. Esta característica, conocida como macroglosia, contribuye al empuje de la lengua contra los dientes. Aun así, la protrusión lingual se explica también por otra serie de factores físicos y del propio desarrollo del niño. Estudios que han observado la prevalencia de este trastorno en niños han concluido que son los hábitos no fisiológicos aquellos que son responsables de la mayoría de maloclusiones bucodentales. De ahí la importancia de una detección temprana para enseñar al niño a dejar dichas prácticas.
Algunos niños desarrollan el hábito de empujar la lengua contra los dientes como parte de actividades rutinarias como hablar, tragar o incluso en reposo.
La constante presión de la lengua sobre los dientes no solo puede llevar a su desplazamiento sino también a cambios en la forma del arco dental.
La protrusión lingual en adultos es un problema que merece atención especializada debido a que puede resultar más desafiante de tratar en comparación con los casos en niños.
Consecuencias del Hábito de Interposición Lingual
El empuje constante de la lengua sobre los dientes superiores puede tener consecuencias negativas en la salud dental a largo plazo.
La protrusión lingual es un trastorno que requiere atención debido a su potencial para alterar de manera significativa la estética dental y la funcionalidad de la mordida.
Las consecuencias de este trastorno afectan directamente al desarrollo del sistema orofacial. Por tanto, las anomalías que perjudican a dicho sistema son también responsables del mal desarrollo bucodental, con los problemas que implican para el día a día: complicaciones para hablar, no poder tragar correctamente y aparición de maloclusiones.
Cuando la colocación de la lengua es inadecuada en el momento de tragar el alimento, decimos que se trata de un problema de deglución atípica. También se conoce a este hábito de interposición lingual como hábito de lengua.

Consecuencias en la deglución:
Deglución atípica o deglución infantil. Para tragar correctamente es necesario realizar correctamente las fases de deglución. Al inicio de ésta, la lengua debe hacer correctamente un movimiento que lleva el bolo alimenticio hasta la faringe. Para esto es necesario que los labios estén sellados y que se contraigan los músculos maseteros en lugar de la musculatura peri-oral (no debemos ver contracción de los labios).
Consecuencias en la fonación y articulación de determinados fonemas:
Si la lengua no se coloca correctamente y se posiciona siempre entre los dientes superiores e interiores, tu hijo desarrollará problemas en la pronunciación de determinados fonemas como la D, la T, la S o la R.
Desarrollo de maloclusiones:
Cuando la lengua no se posiciona correctamente se generará un problema en el desarrollo de los huesos maxilares y en la posición de los dientes. Es muy probable que si es hábito de interposición lingual lleva instaurado bastante tiempo, los incisivos superiores e inferiores se encuentren proinclinados, es decir, se vean hacia delante. Cuando esto ocurre se genera una mordida abierta. Esto quiere decir que no existe contacto entre los dientes anteriores y solo contactan los dientes posteriores.
Otra de las consecuencias es la aparición de una mordida cruzada. Esta maloclusión ocurre cuando la lengua no se apoya en el paladar y no permite que se desarrolle correctamente apareciendo un paladar estrecho.
Otras consecuencias:
- Maloclusión: Cuando la lengua empuja constantemente los dientes, puede llevar a una mordida desalineada. Esto no solo afecta la estética dental, sino que también puede resultar en un desgaste dental innecesario y problemas en la articulación temporomandibular.
- Apiñamiento Dental: La presión constante ejercida por la lengua puede causar un apiñamiento de los dientes, lo que complica la higiene bucal y puede requerir tratamiento de ortodoncia.
- Dificultades Fonéticas: Una posición incorrecta de la lengua puede interferir en la pronunciación de ciertos fonemas, lo que podría requerir terapia del habla.
- Problemas Alimenticios: En particular en niños, empujar los dientes con la lengua puede dificultar la ingesta de alimentos sólidos, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales.
- Hipotonía Buccofacial: La debilidad en los músculos de la lengua, labios y mejillas puede resultar de la mala posición de la lengua.
- Respiración Bucal: La posición incorrecta de la lengua puede contribuir a la respiración bucal, lo que a su vez puede llevar a problemas respiratorios y de sueño.
- Alteraciones Posturales: La posición de la lengua también puede influir en la postura general, lo que puede llevar a dolores de espalda y cuello.
- Desarrollo Facial Inadecuado: En casos extremos, la presión constante de la lengua puede afectar el desarrollo facial, especialmente en niños en crecimiento.
- Problemas Psicológicos: La estética dental afectada puede llevar a problemas de autoestima y confianza, especialmente en adolescentes.
Tratamientos para la Interposición Lingual
El tratamiento de la protrusión lingual es multifacético y debe ser personalizado según las necesidades específicas del paciente y la severidad del problema. Antes de iniciar cualquier tratamiento, es crucial realizar un diagnóstico preciso. Esto generalmente involucra una evaluación detallada de la historia dental y médica del paciente, un examen clínico, y a menudo el uso de imágenes radiográficas para evaluar la posición de los dientes y la estructura ósea subyacente.
Para evitar todos los problemas mencionados anteriormente, lo más importante es la realización de un correcto diagnostico precoz para poder evitar que se instaure el hábito y que desarrolle futuros problemas que requieran un tratamiento más complejo.
En la mayoría de los casos es necesario la acción conjunta de un ortodoncista y un logopeda.
El papel que desempeña el Ortodoncista es el de detectar si se está produciendo algún problema esquelético para poder interceptarlo y ver si el paciente tiene necesidad de tratamiento o no. Lo primero que tendrá que diagnosticar es:
- Si el problema se ha instaurado en el hueso generando una compresión maxilar o estrechez de paladar.
- Si el problema se ha instaurado en los dientes, produciendo una inclinación de estos hacia fuera.
- Si el problema se ha instaurado en el hueso y en los dientes produciendo una mayor deformidad.
Dependiendo del caso se usará un tratamiento distinto. Existen distintos aparatos interceptivos para abordar el problema:
- Disyuntor maxilar: se usa en casos de estrechez de paladar para poder ensancharlo. Es muy frecuente encontrar un paladar ojival (estrecho y en forma de cueva) en casos de interposición lingual.
- Rejilla lingual: este elemento es una especie de «cárcel» para evitar que la lengua se posicione entre los dientes. Los resultados son espectaculares, y la mordida se puede cerrar sobre todo en pacientes de corta edad. Es muy importante rehabilitar el hábito de interposición ya que de lo contrario podría recidivar. Esta rejilla se puede incorporar en un aparato fijo ( Quad Helix) o en un aparato removible (placa de expansión , placa de hawley).
Por otro lado, como hemos mencionado anteriormente, es necesario la ayuda de un logopeda para rehabilitar el hábito de interposición lingual. Para ello, el logopeda empleará una terapia miofuncional orientada a corregir la malposición de la lengua. Esta terapia abarca distintos ejercicios linguales que el paciente deberá realizar , primero bajo la supervisión de un logopeda y mas adelante realizarlo en casa.
La terapia miofuncional es una de las piedras angulares en el tratamiento de la protrusión lingual. Consiste en una serie de ejercicios específicos que se centran en mejorar la función y coordinación de los músculos orofaciales. Los ejercicios son diseñados para enseñar al paciente a posicionar correctamente la lengua en reposo y durante actividades como hablar y tragar.
En casos donde la protrusión lingual ha causado desplazamientos dentales significativos o maloclusión, el uso de aparatos ortopédicos o tratamientos de ortodoncia puede ser necesario.
Tratar la protrusión lingual eficazmente requiere un enfoque integral y personalizado que abarque tanto las intervenciones físicas como las conductuales. Con el tratamiento adecuado y el compromiso del paciente, es posible corregir este hábito y prevenir futuras complicaciones dentales y ortodónticas.
Además, para reforzar el tratamiento, los logopedas también podemos proporcionar una serie de ejercicios específicos que el paciente puede practicar en casa. Estos ejercicios complementan el tratamiento en la clínica y son fundamentales para asegurar una recuperación exitosa y duradera.
Etapas del tratamiento logopédico para la deglución atípica:
La base del trabajo del logopeda es el sistema bucomaxilofacial, que se encarga de funciones esenciales como la respiración, succión, deglución, masticación, el habla, bostezar, llorar, vomitar, etc.
Para corregir el hábito de empujar los dientes con la lengua, el logopeda puede actuar antes, durante y después de la ortodoncia:
- Intervención antes de la ortodoncia: Es muy habitual que los logopedas trabajemos antes del tratamiento ortodóncico, sobre todo en el caso de los niños de corta edad que aún no están preparados para iniciar la corrección de su mordida. En esta fase podemos trabajar trastornos como la deglución atípica, la respiración bucal o malos hábitos orales (ejemplo: succión del pulgar).
- Revisiones y seguimiento durante el tratamiento ortodóncico: En este momento, el logopeda trata de verificar que el proceso va bien y se han generalizado los patrones aprendidos anteriormente para así evitar que surjan recaídas.
- Tratamiento postortodóncico: El logopeda también puede realizar tratamiento en aquellos pacientes con la mordida corregida y que aún mantienen el hábito de empujar los dientes con la lengua. Esto sucede porque el paciente no ha efectuado una terapia miofuncional previa o conjunta, lo cual puede desestabilizar la oclusión.

Ejercicios miofuncionales para corregir la posición de la lengua.
La Importancia de un Diagnóstico Precoz
Es muy importante diagnosticar precozmente el hábito para poder evitar la aparición de problemas esqueléticos y dentarios en un futuro. Para ello deberás visitar a tu Ortodoncista desde la erupción de sus primero dientes y siempre antes de los dos años de edad, ya que antes de los dos años los problemas derivados de este tipo de hábito suelen ser reversibles.
Como todo hábito, el empujar los dientes con la lengua, la deglución atípica y una mala posición lingual se pueden corregir. Puede suponer un poco de trabajo porque este hábito es algo que hacemos de forma inconsciente, pero cuentas con toda nuestra ayuda y experiencia para conseguirlo y evitar así todos los problemas que una lengua rebelde te puede ocasionar.
No dejes de llevar a tu hijo a un especialista para que pueda detectar estos problemas y evitarle complicaciones en el futuro.