Seguridad y Riesgos de la Radiación en Odontología: Dosis y Protección

En la odontología actual, los exámenes radiográficos desempeñan un papel vital en el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades orales. Las radiografías dentales son una herramienta que se usa con mucha frecuencia para detectar problemas en las bocas de los pacientes y poder planificar tratamientos acordes a sus necesidades.

Los exámenes radiográficos dentales -como los exámenes panorámicos, cefalométricos y la tomografía computarizada de haz cónico- son necesarios de manera habitual, cuando no diaria, en toda clínica dental. Sin embargo, la seguridad de las radiografías dentales es una preocupación común entre los pacientes.

Es fundamental tener la seguridad radiológica dental siempre presente porque los rayos X utilizados en Odontología emiten radiación ionizante, la cual puede ser dañina si no se maneja adecuadamente. Por lo tanto, es crucial que los dentistas sigan prácticas de seguridad radiológica estrictas para minimizar la exposición al paciente y al personal a los rayos X.

Para ayudarte a ofrecer el mejor servicio posible, te contamos todo lo que debes tener en cuenta para mantener las medidas de seguridad óptimas durante este tipo de exámenes.

¿Cuánta Radiación Tiene una Radiografía Dental?

Seguro que más de una vez has escuchado que las radiografías pueden llegar a provocar problemas de salud y que, incluso, aumentan las probabilidades de padecer un cáncer. ¿Quieres saber cuánta radiación tiene una radiografía dental?

Una radiografía dental es una herramienta o parte fundamental para realizar un correcto diagnóstico. El diagnóstico por imagen facilita a los odontólogos ver el interior y los alrededores de las estructuras dentales donde suelen aparecer las patologías y principales problemas.

Con una radiografía dental podrás detectar caries entre los dientes o bajo las amalgamas, el grado de pérdida ósea, presencia de infecciones crónicas o incluso tumores y quistes, etc. Sin embargo, esa radiación de la radiografía dental que es absorbida por el paciente es casi insignificante, por lo que no produce ningún tipo de daño o secuela.

En resumen, la cantidad de radiación que se recibe durante una radiografía dental es mínima, especialmente comparada con fuentes de radiación cotidiana como vuelos o exposición solar.

La respuesta es sí. Las radiografías dentales son seguras y no representan un riesgo significativo para tu salud. La dosis de radiación que recibes durante una radiografía dental es mínima.

Para ponerlo en perspectiva, la unidad de medida utilizada es el milisievert (mSv). Para comparar, la probabilidad de sufrir efectos adversos, como el cáncer, aumenta considerablemente solo con dosis superiores a 100 mSv, según la Sociedad Española de Protección Radiológica.

Para poner en contexto, es importante señalar que recibimos dosis de radiación casi a diario, dependiendo del lugar en el que vivamos. Se estima que, según el Consejo de Seguridad Nacional (CSN), recibimos una dosis media de 3,7 mSv al año, de la cual, aproximadamente solo 1,3 mSv proviene de fuentes médicas. Con estos datos, se puede determinar, por tanto, que la radiación de una radiografía dental no supone ningún tipo de peligro para los pacientes.

En nuestra vida cotidiana también estamos expuestos constantemente a radiaciones radiactivas. Una pequeña radiografía de los dientes tiene una exposición de unos 5μSv. En Alemania, la exposición natural a la radiación procedente del espacio y del suelo es de unos 2,1mSv. La exposición anual en la vida cotidiana es, por tanto, unas 400 veces superior a la exposición de una radiografía. Una tomografía volumétrica digital en 3D, en la que el tubo de rayos X gira alrededor de toda la cabeza del paciente, produce una exposición de unos 100μSv.

A pesar de la baja exposición a la radiación, los dentistas deben reducir el riesgo residual en la medida de lo posible y evitar las radiografías innecesarias.

Unidades de Medida de la Radiación

  • 1 milisievert (mSv): equivale a una milésima parte de un sievert (1 mSv = 0,001 Sv).
  • 1 microsievert (µSv): es una cantidad aún más pequeña: una millonésima parte de un sievert (1 µSv = 0,000001 Sv). Es la unidad más utilizada en radiografías dentales, ya que las dosis que se reciben son mínimas.

Tipos de Radiografías Dentales

No todas las radiografías son iguales. Existen varios procedimientos para obtener imágenes de los dientes o de la zona mandibular.

Las radiografías consisten en un tipo de energía lanzada desde el disparador de rayos, que es capaz de atravesar los tejidos, tanto duros como blandos.

  • Radiografía intraoral: son las que se toman dentro de la boca. Suelen ser radiografías de pequeño tamaño, que sirven para valorar 1-3 dientes con el máximo detalle y precisión. Son las radiografías que menos radiación necesitan, por lo que pueden realizarse varias para un tratamiento completo. Este tipo de radiografías incluye las Rx de Aleta de mordida(para el diagnóstico de caries entre dientes en la zona de molares y premolares), y las radiografías periapicales (muestran toda la raíz del diente a diagnosticar).
  • Radiografía Extraoral: Son las que se toman fuera de la boca. Suelen realizarse con máquinas grandes en salas plomadas dentro de la clínica dental. Sirven para valorar de manera global el conjunto de los dientes, hueso y estructuras. Este tipo de Rx incluye las radiografías panorámicas u ortopantomografías o el TAC Dental 3D (para planificación de implantes dentales). Genera imágenes 3D de alta calidad para analizar las estructuras óseas y dentarias, útil para cirugía, implantología y ortodoncia. El TAC dental es la prueba más común en tratamientos de implantes. Se suele utilizar para obtener información anatómica general de la boca, principalmente en la primera cita para tener una visión general de la situación del paciente.

Radiografía Digital vs. Radiografía Convencional

Si, con la radiografía digital tanto intraoral como extraoral, se recibe mucha menos radiación que con la radiografía convencional o de películas. Las radiografías digitales producen hasta un 90% menos de exposición a la radiación. Por ello, algunas consultas dentales realizan radiografías dentales sin delantal de plomo .

La diferencia entre analógico y digital en rayos X es similar a la de la fotografía: al igual que una cámara analógica, un aparato de rayos X analógico necesita película para obtener imágenes de los rayos. En las radiografías digitales, en cambio, se utilizan placas de imagen o sensores. Esto tiene la ventaja de que las imágenes digitales tienen una mayor calidad de imagen y también se pueden procesar posteriormente con un programa de tratamiento de imágenes. Por ejemplo, el dentista puede ajustar el brillo, aumentar los contrastes o ampliar las zonas llamativas para que puedan evaluarse mejor. Las imágenes se guardan digitalmente para que el dentista pueda verlas directamente en el monitor. Otra ventaja es que las radiografías digitales emiten mucha menos radiación radiactiva que las analógicas, ya que los sensores y las placas de imagen son mucho más sensibles que las películas radiográficas y, por tanto, requieren menos radiación.

¿Son peligrosas las radiografías dentales para mi salud?

Medidas de Seguridad y Protección Radiológica

Como hemos visto, seguridad y rayos X en la clínica dental son cruciales para minimizar la exposición al paciente y al personal de clínica a la radiación, que puede ser dañina si no se maneja adecuadamente.

Cuando se realiza una radiografía dental, la radiación pasa a través de los tejidos del paciente, y una pequeña parte es absorbida. Esta radiación se mide en “milisieverts” (mSv) y es conocida como “dosis efectiva”. Esta radiación recibida se compara con la “radiación natural de fondo” que es la cantidad de radiación recibida de fuentes naturales, como la exposición al sol, teléfonos o satélites.

Además se coloca un delantal de plomo sobre el pecho, abdomen y región pélvica para evitar cualquier exposición innecesaria a la radiación en los órganos vitales. Informarse sobre el estado de gestación de las pacientes en edad fértil. Utilizar protección para el paciente, como placas de protección para el cuello, tórax y abdomen y delantales de plomo.

A este respecto, merece una consideración especial el collarín tiroideo. La glándula tiroides es uno de los órganos más radiosensibles. Durante las radiografías dentales, la radiación dispersa y el haz primario pueden poner esta zona en riesgo, algo que un protector, como un collarín tiroideo, puede conseguir que la exposición se reduzca entre un 33% y un 84% en adultos y entre un 63% y un 92% en niños.

Para que los dentistas conozcan las normas de seguridad vigentes en materia de rayos X, deben asistir a un curso de rayos X cada cinco años como máximo.

¿Cuándo Evitar las Radiografías Dentales?

Aunque ya hemos especificado que la radiación de una radiografía dental no supone ningún tipo de riesgo o peligro para los pacientes, sí es importante señalar que existen algunos casos y contraindicaciones que hay que tener en cuenta.

Las mujeres embarazadas o que creen estarlo, deben evitar todo tipo de radiografías porque esta radiación puede afectar al desarrollo del feto. Mujeres embarazadas o que piensen que pueden estarlo, ya que la radiación podría llegar a afectar al correcto desarrollo del feto. El embarazo es una excepción a la regla. El riesgo de que la radiación llegue al útero durante las radiografías dentales es muy bajo, sobre todo si la paciente lleva un delantal de plomo en la zona pélvica. No obstante, dado que el riesgo residual es mínimo, los dentistas suelen posponer las radiografías hasta después del parto. El embrión en crecimiento es especialmente sensible al principio del embarazo, es decir, en las primeras semanas. Si quieres tener hijos, tiene sentido ir al dentista antes de empezar a planificar la familia y hacerte las radiografías necesarias antes de la implantación.

Las radiografías en el dentista son seguras durante la lactancia y no tienes que interrumpirla.

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