¿Cómo Quitar las Caries de Forma Segura y Efectiva?

La caries no es la patología bucal más peligrosa, pero sí es la que mayor prevalencia tiene entre la población, según los resultados de la Encuesta de Salud Oral 2020 realizada por el Consejo General de Dentistas. Es cierto que el porcentaje ha disminuido en los últimos lustros, pero todavía hay una enorme cantidad de personas que desarrollan caries y que incluso las dejan sin tratar, por pereza o por miedo al dentista, hasta que comienzan a doler intensamente.

Como decimos, la caries en sí no es peligrosa. Lo que es peligroso es ignorar su existencia y dejar pasar el tiempo como si fuera a curarse sola. Cuando duele un diente por caries significa que la infección se acerca al centro de la pieza (pulpa), donde se encuentran los nervios.

En este punto, la destrucción provocada por la caries es bastante significativa y, si continúas sin ir al dentista para tratarla, puedes tener consecuencias mayores. Para que puedas evitarlo, te contamos qué hacer cuando duele un diente por caries y cómo puedes evitar que la infección llegue tan lejos.

¿Por qué Duele un Diente por Caries?

Una caries dental es básicamente una destrucción localizada del diente causada por bacterias. Una caries es un proceso destructivo generado por la acumulación de placa bacteriana. Las bacterias de la boca tienen un mecanismo por el cual metabolizan los azúcares y generan ácidos que hacen que disminuya el PH, provocando desmineralización de los tejidos duros del diente como son el esmalte y la dentina pudiendo llegar a la pulpa si no se frena a tiempo.

El proceso suele ocurrir así: al inicio aparece una mancha blanca opaca en el diente, señal de que el esmalte está perdiendo minerales. En ese punto podemos detener e incluso revertir el daño inicial usando flúor y mejorando la higiene (el esmalte aún puede repararse a sí mismo reabsorbiendo minerales).

El esmalte es el tejido más duro de nuestro cuerpo; por tanto, una vez la infección consiga perforar esta barrera y traspasarla, la caries no encontrará mayor dificultad para continuar avanzando por la dentina y alcanzar la pulpa dental. Pero si no hacemos nada, los ácidos continúan atacando y el esmalte termina por perforarse. Cuando las bacterias atraviesan el esmalte y llegan a la dentina (la capa interna, más blanda), se crea un agujero: esto es ya una caries en toda regla.

La pulpa contiene los nervios del diente, que perciben estímulos externos como el frío o el calor. Cuando la infección que arrastra la caries la alcanza, los nervios mandan impulsos a nuestro cerebro y se genera un dolor punzante y esporádico. Cuando duele un diente por caries, también se puede producir sensibilidad dental y molestias al masticar.

Si llegados a este punto sigues sin acudir al dentista para tratar la caries, la infección continuará y puedes llegar a perder la pieza.

Es importante entender que una caries no desaparece por sí sola. Una vez formado el agujero en el diente, el cuerpo no puede regenerar esa parte perdida de manera espontánea. La caries es un daño permanente que debe ser reparado con un empaste puesto por un dentista. Dicho de otro modo: si la lesión ya cavitó el diente, necesitaremos limpiar y rellenar esa zona para detener la destrucción.

Resumiendo, una caries se forma por la interacción de bacterias + azúcares + tiempo. La mala higiene bucal y la dieta alta en azúcares son los principales culpables, pero también influye la susceptibilidad de cada persona (por ejemplo, dientes muy apiñados donde es difícil limpiar, o poca saliva que favorezca el ambiente ácido). Es un problema extremadamente común - de hecho, la caries no tratada en dientes permanentes es la enfermedad más prevalente a nivel mundial según la OMS - pero la buena noticia es que podemos tratarla y prevenirla eficazmente.

¿Cómo Aliviar el Dolor de Dientes por Caries?

La mayoría de los dolores dentales suelen estar asociados a una infección por caries. Como hemos comentado, es imprescindible ponerse en manos de un profesional cuando duele un diente por caries. De no ser así, el problema se agravará cada vez más.

Os dejamos una serie de consejos para aliviar el dolor de dientes por caries si no se puede acudir de manera inmediata a la consulta de un odontólogo:

  • Utilizar colutorio o enjuagues de agua templada
  • Evitar tomar alimentos excesivamente fríos o calientes
  • Cepillar cuidadosamente y con frecuencia las piezas dentales
  • Aplicar frío a la zona afectada
  • Evitar alimentos azucarados

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¿Cómo se Quita una Caries en el Dentista?

La forma más segura y efectiva de quitar una caries es acudir al dentista para que realice un tratamiento de restauración. Sé que a veces da miedo imaginar “la fresa” o el sillón dental, pero te explicaré cada paso del proceso tal como lo hago en mi consulta, para que sepas exactamente qué ocurre y por qué. Verás que, con las técnicas modernas, suele ser rápido y prácticamente indoloro.

Todo empieza con un buen diagnóstico. Cuando llegas con sospecha de caries, el odontólogo primero examina tu diente visualmente usando un espejo y sonda, buscando puntos blandos, oscurecidos o cavidades visibles. A veces la caries no se ve a simple vista (por ejemplo, si está entre dos dientes), por lo que es común tomar una radiografía dental. Con la exploración y/o radiografía, confirmamos la presencia de la caries y su severidad. Esto es importante para decidir el tratamiento adecuado. Por ejemplo, no es lo mismo una caries pequeñita superficial que se soluciona con un empaste sencillo, que una profunda que tal vez requiera endodoncia.

Ejemplo real: A veces los pacientes vienen por una molestia leve en una muela y dicen “creo que tengo una caries”. Al examinar, encuentro un puntito oscuro. Con una radiografía confirmamos que, efectivamente, hay una lesión moderada en la muela.

Si la caries ha progresado más allá del esmalte (lo cual es muy común), el siguiente paso es asegurar que el procedimiento no te cause dolor. Para ello, normalmente aplicamos anestesia local. Esto implica inyectar un anestésico (como lidocaína) en la encía cerca del diente afectado. Una vez administrada, esperaremos unos minutos a que la zona quede totalmente adormecida. Notarás que el labio, mejilla y diente se “duermen” - eso es buena señal. Con la anestesia, no sentirás dolor alguno mientras quitamos la caries. Este paso es fundamental para que tengas una experiencia cómoda. Muchos pacientes se sorprenden de lo indoloro que resulta todo gracias a la anestesia.

Ahora sí, con el área adormecida, procedemos a eliminar la caries en sí. Esto significa remover toda la parte del diente que esté descompuesta o infectada por las bacterias. ¿Cómo lo hacemos? Tradicionalmente, con la famosa fresa dental (el “taladrito” de alta velocidad). Iremos limpiando cuidadosamente la cavidad, retirando el esmalte y dentina que estén cariados. El ruido de la fresa puede ser un poco molesto para algunos, pero recuerda: no habrá dolor, solo el sonido y quizás una leve sensación de vibración. De vez en cuando te iremos aspirando la saliva y echando agüita para enfriar la zona (la fresa genera algo de calor). Si en algún momento sientes aunque sea un pequeño pinchazo, ¡levanta la mano!

Nota: Hoy en día también existen otras técnicas para remover caries. Por ejemplo, en ciertas clínicas usan láser dental o abrasión por aire (un chorro de micro-partículas) para eliminar el tejido cariado sin el ruido de la fresa. Incluso hay un gel que disuelve la dentina cariada en casos específicos. Sin embargo, el método más común sigue siendo la fresa, por su eficacia y rapidez.

Durante este proceso de limpiar la caries, es crucial ser minucioso: debemos quitar todo el tejido enfermo y dejar solo diente sano. Si queda algún resto de caries, podría continuar el daño debajo del empaste. A veces utilizamos unos detectores químicos o instrumentos manuales para verificar que la dentina restante esté firme y limpia.

Con el “agujero” ya libre de caries, nos queda una cavidad limpia que hay que rellenar. Este paso se conoce comúnmente como poner un empaste (o obturación). Primero, preparamos la cavidad con forma adecuada para que el material de relleno se asiente bien. Dependiendo del tamaño y ubicación de la caries, elegiremos el material restaurador.

Supongamos que en tu caso usamos resina, que es lo más común para una caries típica. Procedemos entonces a aislar el diente (muchas veces colocando un dique de goma, que es como un “parche” de látex alrededor del diente, para trabajar en seco). Aplicamos un gel ácido suave en la cavidad (para que la resina se adhiera mejor), luego una capa de adhesivo, y finalmente vamos colocando la resina en capas.

El dentista dará forma a la resina imitando la anatomía original del diente - por ejemplo, si es una muela, recreará sus cúspides y ranuras para que encaje con el diente opuesto al morder. ¡Es casi un trabajo de artesano! No te extrañe vernos concentrados tallando y puliendo el empaste.

Con el empaste ya colocado, estamos casi listos, pero faltan los toques finales. Retiramos cualquier aislamiento que hayamos usado y luego comprobamos tu mordida. Para esto te daremos a morder un papel de articular (tinta) que marca los puntos de contacto. También nos aseguramos de que no queden bordes ásperos o material sobrante entre los dientes. Pasaremos hilo dental por el contacto entre ese diente y el vecino para verificar que esté liso y libre.

Ahora sí, ¡hemos quitado la caries exitosamente! El diente quedó limpio y restaurado. Te mostraremos con un espejo cómo se ve. La mayoría de las veces, ni notarás dónde estuvo la caries; el diente se ve y se siente como nuevo.

Recomendaciones Post-Tratamiento:

  • Esperar a que pase el efecto de la anestesia antes de comer (para no morderte la mejilla o lengua sin querer).
  • Si el empaste fue grande o estaba cerca del nervio, puede haber sensibilidad leve al frío/calor en los primeros días. Esto es normal y debería ir disminuyendo.
  • Acudir a los controles periódicos que te recomendemos.

En la mayoría de casos, quitar una caries es un procedimiento de una sola visita (30-60 minutos según la extensión) y sales de la clínica pudiendo hacer vida normal. Si eran caries múltiples, podríamos planificar varias visitas.

Materiales para empastes dentales

  • Resina compuesta (composite) del color del diente: es un material plástico reforzado con partículas minerales. Tiene la ventaja de que se adhiere al diente y estéticamente se mimetiza (nadie notará que tienes un empaste).
  • Amalgama de plata: es una aleación metálica (plata, estaño, cobre y mercurio) muy resistente. Se usó por décadas en muelas posteriores por su durabilidad.

Mitos y Remedios Caseros para las Caries

Es comprensible buscar alternativas caseras o trucos de internet cuando nos enteramos de que tenemos una caries, especialmente si nos da temor el dentista. Sin embargo, debo ser muy claro al respecto: ningún remedio casero eliminará una caries que ya ha perforado el diente.

  • “Si me enjuago con clorhexidina/bicarbonato/agua oxigenada, se me quitará la caries.” Los enjuagues antisépticos o soluciones alcalinas pueden disminuir la cantidad de bacterias en la boca momentáneamente o neutralizar ácidos, lo cual es bueno para prevenir empeoramiento. Pero una vez que hay un agujero en el diente, no “mata” la caries ni rellena el hueco.
  • “Pasta de dientes o gel remineralizante la va a curar.” El flúor y otros minerales en pastas especiales ayudan a remineralizar el esmalte antes de que se forme la caries (en la etapa de mancha blanca) y son excelentes para prevenir. Pero si la caries ya cavitó, no hay suficiente remineralización posible: la estructura está destruida y las bacterias anidadas dentro del diente no se eliminan solo con pasta dental.
  • “Aplicar ajo, clavo de olor u otros remedios naturales.” Hay remedios populares como poner un trozo de ajo machacado o un clavo de olor en la muela picada, enjuagues de aceite de orégano, hojas de neem, entre otros. Realidad: algunos de estos ingredientes tienen propiedades antimicrobianas o analgésicas leves. Por ejemplo, el aceite de clavo se ha usado para aliviar dolor de muelas (contiene eugenol, un anestésico natural) y el aceite de orégano es antibacteriano. Podrían darte algo de alivio temporal del dolor o reducir ligeramente las bacterias de la superficie, pero no removerán la caries. La infección seguirá dentro del diente.
  • “Tengo una caries, pero si no me duele puedo esperar y se curará sola.” Este es un mito peligroso. Las caries inicialmente no duelen hasta que alcanzan capas profundas. Que no duela no significa que no esté avanzando. Nunca se curarán solas; más bien, si esperas a que duela, es señal de que ya está cerca del nervio, haciendo el tratamiento más complejo. Lo ideal es tratarla antes de que duela.
  • “Empastar un diente es peor, he oído que la caries puede ‘secarse’ sola.” No, al contrario. Un empaste bien hecho elimina la infección y protege el diente. Sin empaste, la caries se profundizará.

En conclusión, ningún atajo casero sustituye la visita al odontólogo. Lo que sí funciona en casa es prevenir (buena higiene, dieta baja en azúcar, flúor) o aliviar molestias en lo que esperas el tratamiento (por ejemplo, tomar un analgésico de venta libre para el dolor, enjuagar con agua tibia salada si hay inflamación de encía, etc.).

La ciencia odontológica ha avanzado mucho y hoy contamos con tratamientos indoloros y efectivos. Así que no dejes que estos mitos retrasen tu tratamiento. Mientras más pronto quitemos la caries profesionalmente, mejor prognosis para tu diente.

Tratamientos Dentales Según la Gravedad de la Caries

No todas las caries son iguales. Dependiendo de qué tan avanzada esté la lesión, el tratamiento para quitarla puede variar.

Caries Incipientes: Remineralización

Si la caries se detecta muy temprano, cuando apenas hay una desmineralización del esmalte sin cavidad visible, sí es posible evitar que progrese e incluso revertirla en cierta medida.

Empastes (Obturaciones)

Esta es la caries típica que se trata con un empaste (obturación). Aquí el procedimiento es el que describimos en la sección “¿Cómo se quita una caries?” paso a paso: remoción del tejido cariado y relleno con material.

Endodoncia

Cuando la caries se ha dejado tanto tiempo que las bacterias llegan al nervio del diente (pulpa), suele producir un dolor intenso, absceso (infección) o la pulpa empieza a necrosarse. En este escenario, solo quitar la caries y empastar no es suficiente, porque dentro de los conductos radiculares quedan bacterias y tejido dañado.

Extracción Dental

Lamentablemente, hay casos en que la caries ha hecho estragos irreversibles. Por ejemplo, el diente está tan destruido que queda poca estructura sana donde agarrar un empaste o corona; o la infección crónica ha dañado el hueso y encía alrededor del diente; o la caries llegó debajo de la línea de la encía de forma irrecuperable.

Dolor Después de un Empaste Dental: Causas y Soluciones

Es común que después de un empaste no tengamos molestias, pero en algunos casos se puede sentir sensibilidad o dolor. Dependiendo del origen e intensidad de las molestias puede ser necesaria una nueva visita al dentista e incluso realizar otro tipo de tratamiento.

Cuando el empaste es profundo o muy cercano al nervio el procedimiento puede irritarlo. Esto provoca molestias leves o moderadas que desaparecen en unos días. Si es esta la causa debemos: Evitar estímulos muy fríos o muy calientes y tomar algún antinflamatorio que nos recete el odontólogo.

Un empate que ha quedado alto y choca de más al morder puede provocar dolor. Si durante unos días estamos mordiendo con esa pieza, antes que con las demás, estaremos cargándola en exceso y se producirá una inflamación del diente/muela porque recibe una presión excesiva. En este caso debes volver para que el dentista corrija la altura del empaste y el dolor desaparecerá.

En caries muy grandes y/o profundas podemos no haber llegado a tiempo y que la caries haya dañado al nervio de manera irreversible. El dolor suele ser bastante fuerte y no remite con el paso de los días.

Posibles causas de dolor después del empaste dental

  • Obturación muy profunda
  • El empaste no ajusta bien y afecta la oclusión
  • Sensibilidad dental tras un empaste
  • Dolor por inflamación en el nervio dental
  • Reacciones alérgicas al material del empaste
  • Restos de empaste en la boca
  • Dolor en la mandíbula

¿Cómo aliviar el dolor después del empaste dental?

  • Tomar analgésicos
  • Evitar alimentos duros o pegajosos
  • Cepillarse los dientes con un cepillo de cerdas suaves
  • Evitar el consumo de cigarrillo

¿Cómo Evitar Perder un Diente por una Caries?

En nuestra clínica dental de Las Palmas trabajamos con las tecnologías más avanzadas de odontología conservadora para tratar las infecciones dentales por caries. Aun así, nuestra recomendación siempre es la prevención. Lo ideal para evitar un dolor en el diente por caries, es:

  • Acudir periódicamente al dentista para comprobar el estado de salud de tus dientes. Hay caries que no son tan visibles y es con ellas con las que debemos tener especial cuidado, pues la caries avanza con mayor rapidez en aquellas zonas en las que nuestra higiene es más deficiente. Visita a tu dentista para que pueda detectarlas y sanarlas a tiempo, cuando aún es posible recurrir a un empaste, y evitar que te causen dolor.
  • Tener una óptima higiene oral. Recuerda cepillarte los dientes todos los días, especialmente después de comer y antes de irte a dormir, y complementa tu cepillado con otros instrumentos de higiene como la seda dental o el colutorio.
  • Vigila tu alimentación. Los azúcares responsables de las caries también están presentes como azúcares añadidos en productos prefabricados. Trata de limitar el consumo de azúcar en tu dieta habitual.

Si sigues estos consejos, conseguirás que las caries queden como un pequeño susto y que tu salud oral no se vea perjudicada a largo plazo. ¿No tienes claro qué hacer cuando duele un diente por caries? Antes de comenzar, su dentista tomará las medidas necesarias para minimizar el dolor que pueda sentir durante el proceso. Por ejemplo, le aplicará anestesia local para adormecer las encías y partes de la boca.

Un anestésico local solo desensibiliza la zona tratada, lo que significa que se mantendrá consciente durante el procedimiento y podrá interactuar con el dentista. La administración del anestésico se efectúa en tres partes. El dentista seca suavemente el interior de la boca con una gasa o aire a presión. Luego, aplica un gel sobre el lugar de inyección, el cual adormece el tejido gingival y atenúa el dolor que se siente al inyectar la lidocaína en la boca. No obstante, es posible que note una ligera sensación de escozor cuando el dentista le inyecte el anestésico.

Cuando el dentista haya terminado su labor y empiece a remitir el efecto de la anestesia, es posible que note un hormigueo en la boca. Algunos pacientes también presentan sensibilidad dental después de un empaste. Habitualmente, la sensibilidad desaparece pasados unos días. El dentista puede recetarle analgésicos para aliviar las molestias tras el empaste de una caries.

Si tiene más de un empaste, por ejemplo, en el maxilar superior y el inferior, podría llegar a experimentar un choque galvánico, una auténtica descarga eléctrica en la boca. Esta situación puede darse si los empastes están hechos de metales diferentes, como una amalgama y un empaste de oro. Un empaste debe mejorar la salud y el bienestar bucodental, no empeorarlos.

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