A la hora de cepillarse los dientes, es común olvidarse de una parte fundamental de nuestra boca: la lengua. No obstante, una correcta higiene de la lengua es clave para prevenir ciertas afecciones bucales.

¿Por qué es importante limpiar la lengua?
En la rutina del cuidado bucal, los protagonistas suelen ser los dientes y las encías, olvidándonos de un componente crucial: la lengua. La limpieza de la lengua es fundamental para la higiene bucal, ya que es en este rincón de nuestra boca donde se acumulan numerosas bacterias.
Esto se debe a que en la lengua se concentran muchas bacterias. Además, por sus particularidades anatómicas - su superficie no es lisa, sino que está formada por diferentes surcos - pueden acumularse restos de alimentos cuando estos no son correctamente eliminados.
La superficie de la lengua está cubierta de miles de papilas. Estas papilas nos ayudan a desarrollar el sentido del gusto. Las bacterias y los restos de comida pueden acumularse en la lengua y favorecer las caries, las enfermedades periodontales y el mal aliento.
Por todo ello, una inadecuada limpieza de la lengua puede contribuir a la proliferación de bacterias implicadas en la aparición de enfermedades bucodentales como las caries, la gingivitis y la periodontitis, así como al mal aliento.
En nuestra boca viven en torno a unas 700 especies de bacterias, y la mayoría de ellas se acumulan en la zona de las papilas de la lengua, para desde aquí trasladarse a la superficie de tus dientes.
La llamada halitosis tiene su origen, en un 90 % de los casos, en la propia boca, sobre todo asociada al llamado cubrimiento lingual, lo que se refiere a esas bacterias que se van acumulando en la lengua, concretamente en la parte posterior de esta.
Aunque no lo creas, un correcto cepillado de la lengua permite que tu boca tenga las condiciones óptimas para percibir mucho mejor los sabores y aromas de los alimentos que tomes.
Por ello, la limpieza diaria de la lengua con un limpiador lingual es un paso clave en la rutina diaria de higiene bucodental. De este modo, es importante incluir el raspado lingual en la rutina de higiene para poder disfrutar de una boca sana y sin halitosis.
Beneficios de cepillarse la lengua
Limpiar tu lengua de manera correcta no solo ayuda a mantener una buena higiene bucal, sino que también proporciona una serie de beneficios para la salud:
- Refresca el aliento: la acumulación de bacterias en la lengua es una de las principales causas del mal aliento.
- Mejora la percepción del sabor: las papilas gustativas se encuentran en la superficie de la lengua y son responsables de detectar los sabores.
- Previene la acumulación de placa: Recuerda que esta causa problemas de salud bucal, como caries, gingivitis y periodontitis.
- Previene problemas: la acumulación de bacterias en la lengua puede extenderse a otras áreas de la boca y contribuir a una variedad de problemas bucales, como la gingivitis y la periodontitis.
- Promueve una buena salud general: La acumulación de bacterias en la boca puede tener un impacto negativo en la salud general del cuerpo.
- Complementa el uso de otros productos de higiene oral: el cepillado de la lengua es un complemento importante para otros productos de higiene oral, como el hilo dental y los enjuagues bucales.
En consecuencia, estas bacterias pueden contribuir al desarrollo del mal aliento y acumulación de placa si no se controlan adecuadamente.
IMPORTANTE! ¿Por qué hay que limpiar la lengua?
¿Cómo limpiar la lengua correctamente?
La limpieza lingual debe ser una parte integral de tu rutina de higiene bucal, complementando el cepillado regular de dientes y el uso de hilo dental. Incorporar este hábito no solo mejorará tu salud bucal, sino que también contribuirá a un aliento más fresco y un mejor sentido del gusto.
Es importante limpiar desde la parte posterior de la lengua y avanzar hacia adelante en movimientos suaves y circulares. Es importante cubrir toda la superficie de la lengua, incluidos los laterales y la parte superior.
La forma correcta de llevar a cabo la higiene bucodental es pasando el limpiador como si estuvieses raspando la lengua, yendo desde la parte más interna hacia la más exterior. Intenta realizar esta acción varias veces, asegurándote de llegar bien a todas las zonas de la lengua, incluyendo los laterales, aunque sin hacer excesiva presión.
No olvides lavar el limpiador tras cada pasada para no volver a introducir las bacterias y residuos ya eliminados.
Pasos para limpiar la lengua
- Empieza por la parte central de la lengua, utilizando la cara del limpiador que presenta un saliente.
- Para ello, se tiene que sacar la lengua e introducir el dispositivo en la boca, intentando alcanzar la parte más profunda de la lengua.
- A continuación, se debe arrastrar el limpiador lingual hacia la parte delantera de la boca y, al finalizar, enjuagarlo con agua.
- Posteriormente, hay que utilizar la cara lisa del limpiador para los laterales de la lengua, aclarándolo después de cada pasada.
- Al acabar, se puede enjuagar la boca con agua o, para una higiene bucodental completa, con un colutorio específico según las necesidades de cada persona.
Así pues, la limpieza de la lengua es un hábito sencillo que solamente sumará un par de minutos más a nuestra rutina de cepillado de dientes. Un pequeño esfuerzo que bien merece la pena por los diferentes beneficios.
¿Qué usar para limpiar la lengua?
Para ello, nada mejor que utilizar a diario un limpiador lingual. En el mercado existen distintos tipos de instrumentos que sirven para realizar esta función, son los llamados raspadores linguales que se utilizan para limpiar la lengua.

Si bien se puede usar un cepillo dental, se ha demostrado científicamente que utilizar un raspador o limpiador lingual resultaría mucho más efectivo para reducir la concentración de bacterias en la boca y combatir el mal aliento. Esto se debe a las particularidades de este elemento para la higiene bucodental, pues está específicamente diseñado para la correcta limpieza de esta parte de la boca.
En ese sentido, algunos limpiadores linguales, como el de Halita, cuentan con dos caras. Una de ellas, con un perfil ondulado para adaptarse a la depresión central de la lengua. Y, la otra, de perfil liso para limpiar los laterales de manera más óptima. De este modo, en cuanto a la limpieza lingual, no se trataría de ‘frotar’ la lengua, sino más bien de ‘rasparla’ para poder arrastrar las bacterias y los posibles restos de comida fuera de la boca.
Así pues, los limpiadores linguales consiguen una limpieza de la lengua mucho más precisa que los cepillos dentales. Además, esta es mucho más higiénica y suave.
Existen varios tipos de limpiadores de lengua disponibles en el mercado, pero ¿Cómo saber cuál es el mejor para ti?
- En primer lugar, elige un limpiador de lengua que sea cómodo de usar. Los limpiadores de lengua vienen en diferentes formas y tamaños, y algunos son más cómodos de usar que otros.
- En segundo punto, considera el material del limpiador de lengua.
- En tercer lugar, asegúrate de que el limpiador lingual sea fácil de limpiar. Después de cada uso, debe limpiarse y desinfectarse adecuadamente para evitar la acumulación de bacterias.
- Por último, considera la calidad del limpiador de lengua. Uno de alta calidad dura mucho tiempo y funciona mejor que uno de baja calidad.
Cepillo de dientes vs. Limpiador lingual
Si bien es posible utilizar un cepillo dental para limpiar la lengua, esta práctica no es la más recomendable. Los cepillos dentales están específicamente diseñados para cuidar los dientes, no para la limpieza lingual. El uso de un cepillo dental en la lengua puede resultar demasiado agresivo, provocando irritación o pequeñas heridas.
Aparte de esto, la forma y las cerdas de los cepillos dentales no permiten acceder de manera óptima a todas las zonas de la lengua.
¿Con qué frecuencia debo limpiar mi lengua?
La limpieza lingual es un hábito que debería realizarse, al menos, una vez al día. Concretamente, se tendría que usar el limpiador lingual después del cepillado de los dientes y la limpieza interdental.
¿Qué hacer si la lengua tiene manchas o mal olor?
Podría pasar que tu lengua tiene un color blanquecino o amarillento, o un mal olor persistente, en esos casos, es importante tomar medidas para identificar y tratar la causa subyacente.
- Realizar una limpieza lingual profunda: aumenta la frecuencia, al menos dos veces al día, y sube la intensidad a la hora de cepillarse la lengua. El objetivo es eliminar los restos de comida y bacterias.
- Identifica la causa subyacente: El mal aliento y las manchas en la lengua pueden ser causados por diversas razones, como la mala higiene bucal, enfermedades bucales, problemas de salud en general o la alimentación. Trata de identificar la causa subyacente y busca el tratamiento necesario.
- Cambia tus hábitos alimentarios: Considera ajustar tu dieta.
- Bebe suficiente agua: La falta de hidratación puede causar sequedad en la boca, lo que puede llevar a un mal aliento y manchas en la lengua.