El ajo, cuyo nombre científico es Allium sativum, es una hortaliza originaria de Asia y pertenece a la familia de las liliáceas, al igual que las cebollas y los puerros. Empleado desde antiguo como condimento, existen pruebas que demuestran que los antiguos egipcios lo consumían hace 6.000 años y que sus propiedades culinarias y medicinales eran igualmente alabadas por los griegos. El ajo no es solo un condimento, sino mucho más: es uno de los ingredientes más usados en las cocinas españolas. Pero, ¿realmente tiene tantas propiedades curativas?
Según los expertos, el ajo contiene aminoácidos esenciales, vitaminas, enzimas, lípidos, sales minerales y muchos componentes activos. El ajo lleva usándose desde hace cientos de años tanto para la cocina como para fines terapéuticos.

Valor Nutritivo del Ajo
A pesar de ser casi imprescindible como condimento y aromatizante de numerosos platos de nuestra cocina mediterránea, el ajo no se caracteriza por un gran valor nutricional. Además, si tenemos en cuenta que se emplea en pequeñas cantidades, es lógico suponer que su aporte nutritivo no es demasiado significativo. Sin embargo, esto no le resta un ápice de su importancia como ingrediente básico de nuestra cocina.
Su contenido calórico es de 114 kcal por cada 100 g. Sus componentes mayoritarios son el agua, los hidratos de carbono (24,3%) y la fibra (1,2%). En menor proporción, contiene proteínas (5,3%), grasas (0,23%) y minerales como cinc (1,1 mg/100 g), fósforo (134 mg), calcio (17,8 mg) y hierro (1,2 mg), y algunas vitaminas, entre las que destaca la vitamina C (14 mg) y en menor cantidad B1 (0,16 mg) y B2 (0,02 mg) e indicios de vitamina A.
El ajo además de contener los nutrientes descritos anteriormente, también posee alicina, manganeso, selenio y antioxidantes.
Propiedades y Beneficios del Ajo para la Salud
El ajo es un alimento que no debería faltar en tu dieta, ya que además de ser un condimento delicioso, tiene múltiples beneficios para la salud y puede ayudar a prevenir enfermedades. De ahí que lo de colgar ristras de ajos en las casas no sólo se hacía para espantar a los vampiros, sino porque ya en la Antigua Grecia, Hipócrates, padre de la medicina moderna, lo utilizaba para tratar distintas enfermedades.
Beneficios del ajo para tu salud / Salud con Gloria Contreras
Entre los compuestos medicinales más interesantes del ajo hay que mencionar la aliína un derivado azufrado que se transforma en alicina por acción de la enzima aliinasa cuando machacamos un diente de ajo. Gracias a este concentrado de nutrientes el bulbo de ajo nos brinda un sinfín de propiedades para nuestra salud y bienestar.
A continuación, te presentaremos un listado con algunas propiedades y beneficios del ajo:

- Fortalece el sistema inmunológico: El ajo es un potente estimulante del sistema inmunológico, lo que significa que puede aumentar las defensas naturales del cuerpo para ayudar a prevenir enfermedades e infecciones.
- Reduce el riesgo de enfermedades cardíacas: Otro de los beneficios del ajo para la salud, es que ayuda a reducir el colesterol y la presión arterial, por lo que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. De hecho, algunos expertos resaltan los beneficios de comer un ajo en ayunas para ayudar a aliviar este tipo de problemas, por lo que recomiendan incluir esta práctica en la dieta diaria.
- Efecto anticoagulante y vasodilatador: El efecto anticoagulante y vasodilatador del ajo, que ayuda a mejorar la circulación, se debe también a la alicina y a la vitamina B. Estos dos componentes hacen que aumente el flujo de sangre y la relajación de los vasos sanguíneos. Al mejorar el flujo de la sangre, también ayuda a prevenir coágulos o daños en los vasos sanguíneos, que deben estar en buen estado para cumplir su función de regular el flujo sanguíneo. Pero los beneficios del ajo en este caso no solo se deben al efecto anticoagulante, sino también a su efecto vasodilatador.
- Fortalece los huesos: El ajo puede ayudar a fortalecer los huesos y prevenir la pérdida ósea. Esto se debe a que es rico en compuestos de azufre que pueden ayudar a fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. El ajo contiene componentes que ayudan a cuidar los huesos como el calcio y el selenio.
- Reduce la inflamación: El ajo puede ayudar a reducir la inflamación en todo el cuerpo, lo que puede ser beneficioso para personas que sufren de enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis.
- Mejora la digestión: El ajo puede mejorar la digestión y prevenir problemas digestivos, como la diarrea y el estreñimiento. También puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar úlceras estomacales.
- Controla el azúcar en sangre: Por otra parte, el ajo ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes. Esto se debe a que algunos compuestos del ajo pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y ayudar a regular la glucosa en sangre. Tiene un efecto positivo en el metabolismo del azúcar en el cuerpo y equilibra el azúcar en sangre.
- Propiedades antibacterianas y antifúngicas: Tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas que pueden ayudar a prevenir infecciones. Estos efectos pueden ser útiles para tratar infecciones respiratorias, infecciones de la piel y candidiasis. Agregar ajo a las comidas resulta beneficioso para combatir infecciones, hongos y virus.
- Efectos anticancerígenos: Los beneficios del ajo no se limitan a combatir los virus y las bacterias, sino también a enfermedades como el cáncer. El elemento estrella que le brinda al ajo muchos de sus efectos beneficiosos, la alicina, también tiene su función para prevenir el cáncer, en especial el cáncer de estómago, esófago, colon y próstata. Otros estudios sugieren que el ajo no solo previene el cáncer colorrectal. Por ejemplo, en una revisión publicada en un número de 2020 de la revista Antioxidants se descubrió un vínculo entre el consumo de ajo y una reducción del cáncer de próstata, esófago, laringe, boca, ovario y células renales. Es más, se ha demostrado que el ajo incluso mitiga los efectos del cáncer de estómago.
El Ajo como Remedio Natural
El ajo es un remedio natural que podemos aprovechar en muchas situaciones gracias a sus innumerables propiedades. Uno de los beneficios más conocidos de esta planta medicinal es su poder antibiótico.
El ajo puede ser indicado también para prevenir y atenuar desequilibrios a nivel circulatorio, pues su poder vasodilatador ayuda a regular la tensión alta y reduce la formación de placas de colesterol.
El ajo es sobre todo un excelente desintoxicante para nuestro organismo. Nos ayuda a depurar toxinas, a eliminar parásitos y a liberar del cuerpo metales pesados como el mercurio o restos de medicamentos que el hígado no puede procesar.
Si cada vez que coges un resfriado acabas con mucha mucosas el ajo te viene muy bien porque descongestiona y es un buen antibiótico natural para tratar problemas pulmonares.
¿Cómo Consumir el Ajo para Aprovechar sus Beneficios?
La mejor manera de tomar ajo para aprovechar sus propiedades y beneficios consiste en consumir ajo crudo. Tanto Ward como Blatner hacen hincapié en que el ajo crudo retiene mejor sus propiedades nutricionales. Según explica Blatner, el ajo crudo que se ha dejado reposar unos minutos después de picarse o machacarse es la versión con más antioxidantes. La razón está en que machacar el ajo crudo activa muchos de sus fitoquímicos saludables, como la alicina.
El ajo es recomendable tomarlo crudo, ya que al cocinarse pierde muchas propiedades, y si puede ser en ayunas, mejor, ya que mejora el metabolismo estimulando los ácidos gástricos gracias al sulfuro de alilo y haciendo que los alimentos se asimilen mejor.
Hay que tener en cuenta que el ajo crudo repite más que cocinado, por lo que una buena opción es cortarlo por la mitad en vertical, retirarle el germen, que es el brote que llevan en su interior, y tragarlo con un poco de agua.
Para sacar provecho de todo lo que el ajo ofrece, corta un diente de ajo y déjalo en la boca, moviéndolo y masticándolo un poco, para activarlo, durante 15 minutos. Es más recomendable hacerlo después de comer, así se absorben todas las propiedades beneficiosas, que empiezan a actuar inmediatamente.
Los suplementos alimenticios de ajo también se comercializan en otras preparaciones. Este producto se consigue triturando el bulbo y extrayendo las sustancias activas oleosas con procesos de presión o decantación.
Además, el ajo en perlas es un suplemento nutricional que puedes adquirir fácilmente en tiendas de dietéticas y herbolarios también online. Eso sí, antes de comprar productos naturales a base de ajo, lo ideal es verificar su origen y que contenga ingredientes de calidad.
Otra alternativa consiste en enjuagar nuestra boca con medio vaso de agua con una cucharadita de bicarbonato. Si no tenemos mucho tiempo podemos masticar chicle para refrescar el aliento, lo que disimulará el olor y estimulará el flujo salival, ayudando a eliminar las partículas de ajo de nuestra boca.
¿Cómo Conservar el Ajo?
Para saber si un ajo está fresco hay que observar la “cáscara”, ver que esté tensa y no suelta o seca. Cuanto más fresco es un ajo, mayores propiedades beneficiosas para la salud tiene.
El mejor sitio para guardar un ajo es en un sitio con temperatura ambiente pero fresco y oscuro, sin que le dé la luz solar de forma directa, pero nunca en la nevera, ya que los sitios húmedos hacen que se reblandezcan. Se puede poner en un recipiente cerrado, pero es recomendable que los ajos puedan “respirar”: es decir, el recipiente debería tener agujeros para que se conserve lo mejor posible.