¿El Diente de Leche Tiene Raíz? Todo lo Que Necesitas Saber

Son numerosos los pacientes que vienen a nuestra clínica dental y nos preguntan cuestiones acerca de los dientes de leche, o también llamados temporales. Como odontopediatra, a menudo me preguntan cuál es la diferencia entre los dientes de leche y los definitivos. Si eres padre, madre o cuidador de un niño pequeño y tienes dudas sobre este tema, estás en el lugar indicado.

Los dientes de leche son aquellos que salen los primeros en la boca de los niños con el fin de ser temporales antes de los dientes definitivos. Es por eso, que se pueden llamar también dientes temporales. Los dientes de leche, por supuesto, son para que el niño comience a poder masticar alimentos sólidos y comenzar a poder pronunciar sonidos que hacen mejorar su fonación. También tienen la función de ir creando espacio para el desarrollo de los dientes definitivos.

En este artículo te voy a explicar todas las diferencias entre la dentición temporal (dientes de leche) y la dentición permanente (dientes definitivos). Además, compartiré consejos prácticos para cuidar ambas dentaduras y responderé a las preguntas más frecuentes.

Las CARIES en niños con DIENTES DE LECHE no hace falta tratarlas. 🤥¡MENTIRA!

¿Cuántos dientes de leche tenemos?

No hay tantos de leche como dientes definitivos. En concreto, normalmente se suele tener un total de 20 dientes de leche. Cada niño tiene un total de 20 dientes de leche: 8 incisivos (2 mediales en la parte superior e inferior y 2 laterales en la parte superior e inferior), 8 molares (4 superiores y 4 inferiores) y 4 caninos (2 superiores y 2 inferiores)). Los 20 dientes de leche generalmente terminan de salir antes del tercer cumpleaños del niño.

Diferencias entre dientes de leche y dientes definitivos

La primera diferencia que salta a la vista es el tamaño y la cantidad de los dientes. Los dientes de leche (también llamados dientes temporales o primera dentición) son más pequeños y menos numerosos que los dientes definitivos.

  • Cantidad de dientes: La dentición temporal incluye 20 piezas: 8 incisivos, 4 caninos y 8 molares. En cambio, la dentición permanente suma 32 piezas en total: además de incisivos (8) y caninos (4), incorpora 8 premolares (que no existen en la dentición de leche) y 12 molares (incluyendo los 4 terceros molares o muelas del juicio, que suelen erupcionar en la adultez). Esta diferencia se debe a que la mandíbula y el cráneo crecen con la edad, pudiendo albergar más dientes en la etapa adulta.
  • Tamaño individual: Cada diente temporal es más pequeño que su sucesor permanente. Por ejemplo, los incisivos y molares de leche ocupan menos espacio, acordes al tamaño de la boca del niño. Conforme el niño crece, su mandíbula también se expande.

Los dientes de leche tienden a separarse un poquito entre sí hacia los 5-6 años, creando el espacio necesario para que broten los dientes permanentes más grandes. Por eso, es normal que alrededor de esa edad veas espacios entre los dientes de tu hijo: la naturaleza está haciendo sitio para la dentición definitiva. Un niño tiene menos dientes y de menor tamaño.

Esta es una adaptación evolutiva: la boca infantil es pequeña y no podría alojar las piezas grandes de un adulto.

Otra diferencia clave está en la edad de aparición y recambio de cada tipo de diente.

  • Erupción de los dientes de leche: Los primeros dientes de leche suelen aparecer alrededor de los 6 meses de edad (a veces un poco antes, a veces después del primer cumpleaños, cada bebé tiene su ritmo). Normalmente, los incisivos centrales inferiores son los pioneros en salir. Durante la etapa de dentición infantil que abarca aproximadamente de los 6 meses a los 30 meses (2 años y medio), irán emergiendo todos los dientes temporales.
  • Transición y caída (dentición mixta): Los dientes de leche empiezan a aflojarse y caerse típicamente alrededor de los 5 o 6 años. Este proceso de recambio se da de forma gradual y se conoce como dentición mixta, porque conviven en la boca dientes temporales que aún no caen junto a dientes permanentes que van saliendo.

Por ejemplo, los incisivos centrales de leche suelen caer a los 6-7 años y dar paso a los incisivos permanentes, que a veces aparecen justo detrás o debajo antes de que caiga el de leche (¡esos “dientes de tiburón” pueden asustar, pero suelen resolverse solos!). Entre los 6 y 12 años aproximadamente, tu hijo irá perdiendo todos sus dientes de leche poco a poco.

  • Erupción de dientes definitivos: A la par que caen los de leche, van erupcionando los dientes permanentes. Algunos dientes permanentes no sustituyen a ninguno de leche, sino que salen nuevos: por ejemplo, los primeros molares permanentes aparecen alrededor de los 6 años detrás del último molar de leche (por eso se llaman “molares de los 6 años”) y los segundos molares permanentes hacia los 12 años (las “muelas de los 12 años”).

Estos molares no reemplazan a ningún diente existente; simplemente ocupan espacio nuevo en la arcada.

La cronología es distinta: los dientes temporales empiezan a los 6-12 meses de vida y están completos a los 3 años, luego se caen entre los 6 y 12 años; mientras que los permanentes emergen entre los 6 años hasta alrededor de los 13 años (excepto cordales). Cada niño es un mundo, así que las edades pueden variar un poco. Si notas retrasos muy marcados en la caída o salida de dientes, consulta al odontopediatra, pero en general hay un rango amplio de normalidad.

Podrías pensar que los dientes de leche no importan tanto porque “de todos modos se van a caer”.

Función Descripción
Reservar el espacio y guiar a los permanentes La principal misión de los dientes de leche es mantener el espacio adecuado en los maxilares para que, en su momento, puedan salir correctamente los dientes permanentes. Los dientes temporales actúan como “marcadores de posición”.
Desarrollo de huesos y músculos faciales La presencia de la dentición temporal estimula el crecimiento adecuado de la mandíbula y el maxilar. Al masticar y ejercer funciones con ellos, el hueso recibe estímulos que favorecen su desarrollo.
Masticación y nutrición Los dientes de leche permiten al niño triturar los alimentos durante la infancia, lo cual es esencial para una buena nutrición.
Aprender a hablar correctamente Los dientes, incluso los temporales, son importantes para la fonación. Contribuyen a pronunciar bien ciertos sonidos.
Estética y confianza La sonrisa de un niño, completa con sus dientecitos blancos, también juega un papel en su autoestima y socialización.

En cambio, los dientes definitivos serán los encargados de todas estas funciones durante la vida adulta: masticar eficientemente todo tipo de alimentos, mantener la estructura facial (imagina el rostro hundido de alguien sin dientes), permitir un habla clara, y por supuesto lucir una sonrisa saludable.

Color y Textura

Si has visto juntos un diente de leche y uno permanente, habrás notado que no tienen el mismo color. Los dientes de leche suelen verse más blancos o claros, mientras que los definitivos tienden a un tono más amarillo o crema. ¿Por qué ocurre esto?

  • Esmalte y dentina: Los dientes están formados por capas, principalmente el esmalte (la capa externa dura y blanca) y la dentina (la capa interna amarillenta debajo del esmalte). En los dientes de leche, el esmalte y la dentina son mucho más delgados que en los permanentes. Esto tiene dos consecuencias: primero, al haber menos dentina (que es amarilla), el diente de leche se ve más blanco o “lechoso”. De hecho, su nombre común viene de ese color blanco “como la leche” que suelen tener. Segundo, el esmalte más fino hace que sean menos resistentes.
  • Textura y bordes: Los dientes de leche suelen ser más lisos en la superficie. En particular, fíjate en el borde de los incisivos (los dientecitos frontales): en los niños pequeños, el borde de sus incisivos de leche es liso y recto. En cambio, cuando erupcionan los incisivos permanentes, a menudo presentan un borde irregular con pequeñas serraciones o “piquitos”. Esos bordes dentados se llaman mamelones y son protuberancias de esmalte normales en los dientes nuevos.

Sirven para ayudar al diente a perforar la encía al salir. Con el uso (al morder y comer), los mamelones de los incisivos permanentes se van desgastando y hacia la adolescencia el borde de esos dientes se vuelve más recto. Así que no te alarmes si ves que las paletas nuevas de tu hijo “tienen forma de sierra”, es algo temporal y natural.

¿Los dientes de leche tienen raíz?

Los dientes de leche sí que poseen raíz porque es la forma que tienen de agarrarse al hueso y la encía y ser fuertes ante la masticación. Pero es habitual escuchar esta afirmación de que no tienen raíz porque cuando un diente temporal se cae sale sin raíz.

Esto se debe a que cuando el diente definitivo va a salir y empuja al diente temporal, se va reabsorbiendo la raíz del diente temporal con el fin de estar menos agarrado y poder caerse de manera natural.

Muchas personas creen que los dientes de leche no tienen raíz porque cuando se caen, normalmente los vemos sin ella. La realidad es que sí tienen raíces, solo que más finas, cortas y divergentes que las de los definitivos. Las raíces de los dientes temporales suelen ser más delgadas proporcionalmente y están más separadas entre sí (en el caso de los molares de leche, que tienen varias raíces, estas divergen en forma de “abanico”). Esto es así para dejar espacio entre las raíces donde se irán colocando los gérmenes (y luego las coronas) de los dientes permanentes que vienen debajo.

¿Por qué no vemos la raíz cuando el diente de leche se cae? Porque en el proceso de recambio, la raíz del diente de leche se va reabsorbiendo. El diente permanente empuja desde abajo y literalmente “disuelve” la raíz del de leche, provocando que el diente de leche se afloje y finalmente caiga prácticamente sin raíces. Es un mecanismo biológico perfecto: el diente temporal hace sitio al definitivo y desaparece sin dejar rastro de raíz.

¿Cuándo salen los dientes de leche?

Los dientes de leche empiezan la formación en el útero materno durante las semanas 6 y 8 del periodo de gestación. El primer diente de leche sale entre los dos y los tres años. denominan “paletas”. Posteriormente salen las “paletas” superiores y luego los de al lado de estos.

¿Hay que lavar los dientes de leche?

Sí, es fundamental. Los dientes de leche a pesar de que vayan a ser dientes temporales en la boca de los niños, hay que cuidarlos para que duren hasta el día que tienen que caerse. Si desarrollan caries será una señal de que el niño o niña no está realizando una correcta higiene y los mismos problemas que está teniendo en los dientes de leche, lo más probable es que también los desarrolle en los dientes definitivos.

Si los quitamos en vez de empastar cuando tienen caries o se caen antes de tiempo, el niño o niña perderá la función de masticación que le aporta ese diente, pero sobre todo, perderá el espacio que mantiene ese diente. Todo diente de leche mantiene un espacio para el diente definitivo. Si no hay diente de leche, a la hora de erupcionar un diente definitivo, lo que suele pasar es que en vez de empujar al diente de leche para que se caiga y ocupar su lugar, es mas sencillo que erupcioné por el espacio que dejó el diente que se cayó y aquí es cuando comienzan los problemas de desorden de los dientes.

¿Qué se debe hacer si se mueve un diente de leche?

¿Tu hijo tiene un diente de leche que se mueve y no puede dejar de tocarlo? Esto es bastante comprensible, pero se recomienda evitar sacarlo y dejar que se caiga. De hecho, es el empuje del diente permanente lo que permitirá que la raíz del diente de leche se corte y se caiga sin dolor ni sangrado. Si tu hijo parece estar particularmente molesto por un diente de leche que se mueve mucho, puedes ofrecerle morder una manzana, ¡pero ten cuidado de no tragarse el diente!

¿Qué hacer para mantener los dientes de leche sanos?

Cuando van a salir los primero dientes los niños suelen estar incómodos. Para ellos puede ser un momento doloroso que les inquieta y no saben cómo resolver. Cuando erupcionan pueden cursar con un pequeño estado febril en los niños, con enrojecimiento de las encías y sus horas de descanso pueden verse afectadas.

En estos casos, se les puede ayudar con mordedores. Los mordedores les alivian la sensación de dolor y además, si son mordedores que se pueden enfriar, les reducen la sensación de molestia.

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