Regeneración Ósea Maxilar: Tratamientos y Técnicas para Recuperar el Hueso Dental Perdido

La regeneración ósea dental es un conjunto de técnicas enfocadas a dotar al hueso maxilar o a la mandíbula de las condiciones adecuadas para dar soporte a un implante. Si has sufrido una pérdida de masa ósea maxilar es posible que necesites un tratamiento para estimular la formación de nuevo tejido.

La regeneración ósea dental consiste en recuperar el nivel de masa ósea que se haya podido perder en los maxilares por diferentes causas. Esta técnica se utiliza sobre todo en implantología cuando el tratamiento dental final es la colocación de piezas dentales artificiales. Para la colocación exitosa de un implante dental, es fundamental que el paciente tenga una cantidad y calidad óptima de hueso.

¿Por Qué es Necesaria la Regeneración Ósea?

Existen diferentes técnicas para regenerar hueso dental perdido y garantizar esa sujeción máxima que requiere una dentadura funcional. ¿Por qué es necesario recurrir a un procedimiento de regeneración ósea? La pérdida ósea del hueso alveolar tanto de la mandíbula como del maxilar superior es una consecuencia común de la periodontitis crónica y de la pérdida de dientes. La causa más común de pérdida ósea es la pérdida de dientes que no se reemplazan, especialmente cuando son varios dientes seguidos.

El hueso de los maxilares se conserva mediante la presión y el estímulo de masticar. Cuando se extraen dientes, el hueso se reabsorbe. El hueso alveolar forma las crestas en las que están incrustados los dientes.

Uno de los casos más extremos de pérdida de hueso por falta de diente es el de la extracción de los molares del maxilar superior. La desaparición de estas piezas puede provocar una reabsorción adicional del hueso debido a la expansión de la cavidad sinusal. Al contrario, las dentaduras postizas pueden acelerar la pérdida ósea al desgastar las crestas del hueso sobre las que se colocan. Cada vez que se mastica o se aprietan los dientes, se está ejerciendo presión sobre la cresta, lo que provoca en consecuencia su reabsorción.

Las personas que usan dentaduras postizas pueden experimentar otra consecuencia grave de la pérdida ósea: el colapso del tercio inferior de la cara. La pérdida del hueso de la cresta acerca la barbilla a la nariz, lo que hace que la mandíbula sobresalga y la nariz parezca sobresalir más porque el labio superior se ha arrugado. Aparecen arrugas profundas alrededor de la boca y la piel de las mejillas se vuelve flácida.

La pérdida ósea se puede prevenir colocando dientes de reemplazo con una raíz que pueda ejercer la misma presión o una presión similar a la de los dientes naturales. Un implante de un solo diente o un puente dental con tres o cuatro dientes sostenidos por dos implantes proporcionan un poder de masticación del 99% de la fuerza de mordida natural.

Cuando los huesos pierden densidad, se vuelven más porosos. La baja densidad del hueso alveolar se puede detectar con anticipación mediante la captura de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico. Cuanto más blanco es el color del hueso en la radiografía, más denso es.

En los casos en los que ya se ha perdido hueso, es posible que se necesite un injerto de hueso para proporcionar una base ósea suficiente para la colocación de implantes dentales. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente.

Cuando se han extraído los molares superiores, el hueso de la cresta se reabsorbe y la cavidad sinusal se expande, de modo que finalmente el hueso que separa la cavidad sinusal y la cavidad oral es muy delgado. Los implantes dentales no se pueden colocar en huesos tan delgados y en estos casos hay que realizar una elevación de los senos nasales. El seno se eleva empujando suavemente hacia arriba la membrana que recubre el seno y empaquetando material de injerto óseo en el espacio donde estaba la cavidad del seno. Una buena planificación mediante la realización de un buen estudio a través de la obtención de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico, permite ver los dientes, los maxilares y las estructuras relacionadas en una vista completa de 360º.

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¿Cómo se Puede Regenerar el Hueso Dental? Técnicas Comunes

Antes de realizar el tratamiento, se realizan estudios para evaluar las necesidades y el estado maxilar del paciente. Hay varias causas que pueden provocar pérdida ósea dental. A la hora de poner implantes es importante tener un buen tejido óseo para que puedan sostenerse en la boca del paciente durante mucho tiempo. ¿Cuáles son los casos en los que se debe realizar una regeneración ósea? La regeneración ósea dental está indicada en todos los casos anteriores.

Por suerte, los avances tecnológicos nos brindan también otras alternativas a la regeneración. En la actualidad se están investigando alternativas a estos tratamientos de regeneración del hueso. Los avances van encaminados a implantes más pequeños o que se puedan colocar en diferentes ángulos para aprovechar el hueso existente.

1. Injerto Óseo

El tratamiento realizado para recuperar el hueso dental perdido es el injerto de hueso. Los injertos son pequeños “transplantes de hueso”, que pueden ser fragmentos del hueso del propio paciente (autoinjertos), de otra especie (xenoinjertos) o con materiales sintéticos, como cerámicas cristalinas. La opción más preferente siempre es la del hueso del propio paciente, pero no siempre son posibles. En muchos casos, la integración del injerto óseo en el maxilar no sucede fácilmente, y los implantólogos deben recurrir al uso de membranas para conseguir que se quede inmóvil hasta que se integre en el resto del hueso. Estas membranas pueden ser sintéticas o de moléculas biológicas, como el colágeno.

El injerto de hueso dental permite restaurar el hueso dental perdido. En ocasiones, surgen complicaciones en la integración del injerto, por lo que se recurre al uso de membranas para que este no se mueva y se integre de forma óptima en el hueso.

Existen diferentes tipos de injertos óseos:

  • Injerto óseo autólogo: Esta técnica implica la obtención de hueso del propio paciente, generalmente de zonas como la cadera, la mandíbula o el cráneo. Estos injertos utilizan el hueso del propio paciente en otras zonas de la boca o de su cuerpo.
  • Injertos óseos de banco: Se emplean injertos óseos de origen externo (de banco de tejidos), los cuales pueden ser huesos humanos donados y sometidos a procesos de esterilización. Provienen de tejido óseo de individuos de la misma especie. Es un biomaterial que consigue excelentes resultados, con una regeneración rápida. Se obtienen de bancos de tejidos especializados en preservación, transformación y distribución de tejidos óseos.
  • Injertos de origen sintético: Se conocen como aloinjertos. Se trata de un sustituto procedente de especies distintas al receptor. Se obtienen de la matriz ósea de animales o de minerales. Presenta una buena biocompatibilidad y capacidad de osteoconducción (para que las células del hueso se adhieran y proliferen).

2. Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF)

Esta técnica se basa en utilizar las proteínas del plasma sanguíneo del paciente para estimular el crecimiento de los tejidos en la zona en la que falta hueso. La regeneración ósea dental por injerto óseo consiste en una intervención quirúrgica que busca reponer el hueso perdido. Por otro lado, la técnica por Plasma rico en Factores de Crecimiento consiste en valerse de sangre del paciente para obtener las proteínas que se encuentran en el plasma.

Estas proteínas se aplican en la zona a tratar con el objetivo de regenerar el tejido. Los factores de crecimiento estimulan la producción de vasos sanguíneos, la multiplicación de las células, evitan la multiplicación de bacterias y modulan la inflamación. Con este procedimiento se logra regenerar el hueso en los alrededores de los implantes mejorando su consolidación.

Otras Técnicas

  • Regeneración ósea guiada (ROG): Se utilizan membranas biocompatibles que cubren el defecto óseo, permitiendo que el hueso del paciente se regenere en esa zona específica.
  • Distracción ósea: Esta técnica implica la separación gradual de dos segmentos óseos mediante un dispositivo, lo que permite que el hueso crezca entre ellos.
  • Implantes cigomáticos: Cuando la atrofia del maxilar superior es muy severa y las técnicas convencionales no son viables, los implantes cigomáticos son una alternativa. Los implantes cigomáticos se fijan en el hueso del pómulo. Un seno maxilar grande puede limitar el espacio disponible para la inserción de implantes dentales en la región posterior del maxilar superior.

El Procedimiento y la Recuperación

Durante la valoración, nuestros especialistas realizarán un diagnóstico exhaustivo, que puede incluir pruebas de imagen como tomografías para evaluar el estado del hueso maxilar. Puedes pedir tu cita fácilmente a través de nuestra página web o llamándonos directamente.

En general, el cirujano utiliza anestesia local durante la intervención. Durante la cirugía se emplea anestesia general o local con sedación, por lo que el paciente no siente dolor. A continuación, introduce el injerto óseo más indicado para tu caso. En algunas ocasiones se recubre con una membrana para que no se pierda el material, y se fija para evitar que se mueva.

Después de la cirugía, se aconseja seguir una dieta fría y blanda durante las primeras 24 horas, y no realizar deporte. No debes escupir ni enjuagarte la boca, ni cepillarte los dientes en 24 h. Al día siguiente se puede realizar una vida social y laboral normal. ¿La cirugía de injertos óseos tiene mucha inflamación? En general sí. La recuperación depende del tipo de técnica utilizada y la extensión del procedimiento. Cada paciente es diferente y es fundamental seguir las indicaciones del profesional.

Una vez terminada la regeneración ósea, la mejora no es inmediata. Pasado este tiempo, han de transcurrir otros 3 o 4 meses tras la colocación del implante antes de colocar la corona sobre el implante. La colocación de los implantes depende de la integración del injerto óseo, lo cual puede llevar varios meses. Una vez realizado el tratamiento de regeneración ósea, debemos esperar entre 8 o 9 meses para colocar el implante, ya que es el tiempo que tarda en formarse el nuevo hueso.

Cuidados Postoperatorios y Recomendaciones

Además, se puede potenciar el crecimiento del hueso con una serie de aportaciones alimenticias que favorecen la creación de ese tipo de tejido. El calcio es un mineral que está presente en todos nuestros huesos, incluidos los dientes, y juega un papel importante en otras funciones importantes de nuestro cuerpo. La vitamina D ayuda a la absorción del calcio, posibilitando que los dientes y huesos se refuercen. Está presente en los pescados azules, la leche y los huevos. Están presentes en la carne, el pescado, los huevos y en algunos vegetales, especialmente en las legumbres y algunas verduras.

Después de la intervención, se recomienda:

  • Enjuagues con antisépticos como la clorhexidina o agua tibia salada, pasadas 24 horas de la intervención para favorecer la correcta formación de un coágulo y evitar sangrados.
  • Aplicación de frío en la zona operada como antiinflamatorio muy útil.

Beneficios de la Regeneración Ósea

Este procedimiento no solo busca mejorar la funcionalidad de la mandíbula, permitiendo la correcta masticación y soporte dental, sino también devolver la armonía estética al rostro. El principal beneficio de la regeneración del hueso alveolar es que te permite ponerte implantes dentales y mantener un adecuado volumen de tus tejidos. La regeneración ósea permite que se puedan colocar adecuadamente implantes dentales en los pacientes con problemas óseos en la mandíbula. Si no tengo suficiente hueso ¿No puedo ponerme implantes? ¿Por qué? Si tienes el problema de que no tienes suficiente hueso, al no haber una base ósea suficiente para anclar un implante, las posibilidades de fracaso de dicho implante dental son mucho más altas, haciéndote perder tu tiempo y dinero.

El coste de la regeneración ósea varía según la extensión de la zona a tratar y el número de implantes que se requieren. ¿Cuál es el precio de una regeneración ósea dental? El precio de este tratamiento oscila entre 280€ a 800€ aproximadamente.

Factores que Contribuyen a la Pérdida Ósea

Las enfermedades periodontales, que afectan a la encía, pueden dañar no solo los tejidos blandos, sino también el hueso alveolar. Este hueso es el que sujeta nuestros dientes y, cuando se daña, pierden su soporte. ¿El resultado? Además de la periodontitis avanzada, los traumatismos también pueden causar daño en el hueso maxilar.

La periimplantitis es una inflamación de los tejidos que rodean un implante dental, provocada generalmente por una infección bacteriana.

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