El Piercing en la Lengua: Consecuencias para tus Dientes

Desde hace años, los piercings orales en el labio, la lengua o los frenillos están de moda. Muchos jóvenes deciden ponerse un piercing en la lengua o en los labios, sin ser conscientes de que este accesorio es uno de los factores de riesgo más importantes para la salud bucodental.

El piercing en la punta de la lengua puede parecer inofensivo, pero conlleva riesgos como infecciones, sangrado, inflamación o daños en los dientes. Es nuestra labor como profesionales en odontología informar de los riesgos que suponen para nuestra salud bucal, y en especial la salud de nuestras encías.

A continuación explicamos con mayor profundidad estos peligros.

RIESGOS de usar PIERCINGS en la LENGUA y BOCA y cómo evitarlos | Dentalk! ©

¿Qué es un Piercing en la Lengua?

Se trata de una perforación realizada en la parte más frontal de la lengua, generalmente en el centro o ligeramente hacia un lado, dependiendo de la anatomía de cada persona. El procedimiento es relativamente rápido y sencillo cuando lo lleva a cabo un profesional con experiencia. El nivel de dolor varía según la sensibilidad de cada persona.

Si se realiza en un estudio profesional y se siguen los cuidados adecuados, el riesgo es mínimo.

La boca es un ambiente húmedo y lleno de bacterias, lo que la convierte en un lugar propenso a infecciones si no se cuidan bien los hábitos de higiene.

Riesgos y Complicaciones del Piercing en la Lengua

Los piercings en la lengua chocan contra los dientes y encías y pueden provocar daños en el diente, problemas periodontales e infecciones.

Daños Físicos a los Dientes y Encías

Los piercings en la lengua (y también los que se colocan en los labios o las mejillas) pueden causar daños físicos a los dientes y las encías. El contacto constante entre el piercing y los dientes puede desgastar el esmalte dental, provocar fracturas o astillas, e incluso causar la pérdida de piezas dentales.

Fracturas y fisuras dentales: frecuentemente, las personas con piercings intraorales adquieren el hábito de morderlos y jugar con ellos empujándolos contra los dientes, lo que puede producir fracturas y fisuras en el esmalte dental.

La constante fricción entre piercing y dientes provoca que estos se rayen, se debiliten y pierdan esmalte dental. Y esto a la larga puede generar muchos problemas ya que esta capa es la que realmente protege los dientes y no se regenera de forma natural. Por eso, el piercing facilita que se produzcan roturas que deben repararse con carillas y fundas.

Problemas Periodontales

La fricción del piercing contra las encías puede causar daño gingival, inflamación y recesión gingival.

Retracción de las encías: si el piercing se coloca en el labio inferior provocará la recesión de las encías en la cara vestibular de los incisivos inferiores.

Este es uno de los problemas más preocupantes que se derivan de la colocación de un piercing en la lengua ya que, al inflamarse las encías, se puede producir una recesión gingival . Es decir, que las encías comiencen a “desaparecer”, dejando el soporte del diente más libre.

La resección gingival es una de las consecuencias más importantes de los piercings orales (especialmente de los colocados en los labios) en la estética y la salud bucodental. Se retraen las encías, dejando más superficie dental al descubierto, lo que favorece la pérdida de inserción del diente, lo que puede causar su movilidad y posterior pérdida.

Además de la inflamación de encías puede desencadenar en la pérdida del hueso que soporta el diente.

Infecciones

La boca está llena de bacterias, y los piercings orales (en lengua, labios o mejillas) aumentan el riesgo de sufrir infecciones. Las heridas causadas por la perforación o por algún tipo de desgarro que tenga lugar pueden infectarse, provocando inflamación, dolor o dificultades para comer y hablar.

Infecciones: al ser un entorno húmedo, en la boca se reproducen cientos de bacterias, por lo que es necesario emplear las medidas higiénicas adecuadas en el momento de hacer el piercing y también después. Si no se cumplen estas pautas se puede desarrollar una infección local que podría llegar al torrente sanguíneo y alcanzar a otros órganos.

La herida que provoca el piercing puede provocar una infección, debido a la suma de las bacterias que hay en la boca mas las bacterias nuevas que provienen del piercing y de su manejo.

Otros Riesgos y Complicaciones

  • Alergias: Algunas personas pueden desarrollar alergias a ciertos metales como el níquel. La alergia, es otra de las posibles complicaciones, en función de la aleación con que se ha confeccionado el piercing. Cuando se pone un piercing existe el riesgo de sufrir rechazo, dolor e incluso infecciones. Otra complicación mas frecuente es alergia al material del que esta hecho el piercing (plata, niquel, acero, oro…etc).
  • Dificultad en el Habla y la Masticación: Un piercing en la lengua puede perjudicar la capacidad de hablar y masticar correctamente. Al chocar con los dientes puede dificultar la pronunciación de ciertos sonidos. Sí, al principio puede dificultar la pronunciación de algunas palabras debido a la inflamación y la presencia de la joya. Los primeros días tras la perforación es común notar dificultades para pronunciar ciertos sonidos o hablar con normalidad.
  • Desgarros: Los desgarros son una complicación de los piercings en la lengua que nunca debería olvidarse. Cuando la perforación no se realiza correctamente o si se coloca joyería inadecuada, existe un riesgo mayor de que el piercing se enganche en objetos externos (cepillos de dientes, prendas de vestir, etc.) o directamente en los alimentos. Los desgarros en la lengua pueden ser dolorosos y requerir atención médica para detener el sangrado y reparar la lesión.
  • Daño a Nervios: Al perforar la lengua, se puede dañar el nervio y ocasionar la pérdida de sensibilidad de la misma de forma temporal o permanente. La lengua tiene tres nervios principales. Uno regula la sensibilidad general, otro la movilidad y el último regula el gusto. La perforación puede alterar el funcionamiento de alguno de ellos y es relativamente frecuente que afecte al sentido del gusto, ya sea de forma temporal o permanente. Cuando se coloca un piercing se puede dañar el nervio, perdiendo la sensibilidad dando lugar a problemas de movimiento.
  • Cicatrices Queloideas: Las cicatrices que dejan los piercings son abultadas y fibrosas que pueden ser dolorosas al tacto y no se pueden abordar quirúrgicamente.
  • Hemorragias: La lengua es un órgano muscular muy vascularizado por lo que, además de ocasionar alguna hemorragia al realizar la perforación, podría alterar el sentido del gusto e incluso dañar alguna función motora si resulta afectado algún nervio. Cuando se trata de un piercing lingual, la lengua está muy vascularizada y enervada y puede tener lugar una hemorragia o alteraciones del gusto e incluso si se ve afectado algún nervio puede verse afectada alguna función motora.
  • Mal aliento: Sí, si no se mantiene una buena higiene bucal, el piercing puede acumular bacterias y restos de comida, lo que puede generar mal aliento. Se produce por acumulación de placa bacteriana a nivel del piercing.
  • Maloclusión: La colocación del piercing lingual altera las fuerzas generadas en los dientes y como consecuencia se producen alteraciones en la mordida.
  • Endocarditis bacteriana: Cuando la infección persiste y pasa al torrente sanguíneo puede general problemas en el corazón y en sus válvulas.
  • Transmisión de enfermedades: Se pueden transmitir distintas enfermedades como hepatitis B, hepatitis C, Herpes…etc.
  • Tragarse el piercing: En ocasiones puede darse esta consecuencia produciendo lesiones a nivel digestivo e incluso problemas respiratorios o asfixia.

Cuidados y Recomendaciones

El éxito de la cicatrización depende en gran medida de los cuidados que se sigan en los días posteriores a la perforación.

  • Higiene Bucal: La limpieza se debe hacer con enjuagues bucales sin alcohol después de cada comida.
  • Cambio de Joya: No, es recomendable esperar hasta que la perforación haya cicatrizado completamente antes de cambiar la joya.
  • Atención a los Síntomas: Si notas enrojecimiento excesivo, dolor intenso, secreción amarillenta o hinchazón prolongada, lo mejor es acudir a un especialista.

Recomendaciones Finales

Hacerse un piercing en la punta de la lengua es una decisión que debe tomarse con responsabilidad, ya que conlleva ciertos riesgos para la salud bucal, como infecciones, daños en los dientes y encías o dificultades en el habla y la alimentación.

Como odontólogos, no recomendamos la perforación bucal bajo ningún concepto, pero, si cuentas con un piercing oral, no dudes en contactar con nosotros para llevar un seguimiento de tu caso.

Si esta joyería te apasiona y no quieres renunciar a ella, sí es importante que entiendas que necesitas seguir muchos cuidados, extremar tu higiene bucal y realizar más revisiones periódicas.

En Clínicas Cleardent, recomendamos siempre acudir a un especialista para evaluar el estado de tu boca antes de realizarte una perforación y asegurarte de mantener una correcta higiene bucal para evitar complicaciones.

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