Emergencias Médicas Odontológicas: Tipos y Tratamientos

Aunque tengamos una boca con buen estado de salud, las urgencias odontológicas pueden ocurrir en cualquier momento. Ir al dentista con urgencia es lo más recomendable; en nuestra clínica procuramos ofrecerte una atención rápida y eficaz a tu problema dental.

Se considera una urgencia dental a toda complicación o lesión que empeora o se desarrolla en la boca, generando un nivel de dolor e incomodidad agudos para el paciente. Así como ocurre con otras partes del cuerpo, nuestra boca también sufre imprevistos que nos hacen acudir con inmediatez al odontólogo.

Existen diferentes tipos de urgencias dentales como pueden ser flemones, fracturas dentarias o de hueso, dolor, traumatismos dentales, sintomatología por las muelas del juicio, o un sangrado que no remite. Ya que en ocasiones no es posible acudir de inmediato, os damos la respuesta a las preguntas más frecuentes, además de una serie de pautas y recomendaciones.

Urgencia Dental - Clínica Merced 👩‍⚕️👨‍⚕️

Tipos de Urgencias Dentales Más Comunes

A continuación, te vamos a mostrar las urgencias dentales más comunes que se pueden encontrar en una clínica dental:

  1. Dolor de dientes y muelas
  2. Fractura o rotura de una pieza dental
  3. Pérdida de un diente
  4. Problemas con aparatos de ortodoncia
  5. Absceso dental
  6. Problemas con las muelas del juicio
  7. Diente Flojo o se mueve
  8. Pérdida de un Empaste o Corona
  9. Mandíbula rota o dislocada
  10. Sangrado postoperatorio
  11. Infecciones después de una cirugía dental
  12. Heridas en los tejidos blandos

1. Dolor de Dientes y Muelas

El dolor de dientes y encías es uno de los problemas dentales más comunes. Es uno de los problemas más frecuentes de las urgencia dentales. Puede ser causado por varias cosas, incluyendo una caries profunda, una infección, una lesión o un absceso dental.

Qué hacer:

  • En casa, hacer enjuagues con agua tibia salada pueden ofrecer un alivio temporal.
  • Pero debes acudir a un dentista para un diagnóstico adecuado y su tratamiento.
  • No tomes medicación por tu cuenta.

2. Fractura o Rotura de Pieza Dental

A pesar de que los dientes son duros, si reciben fuertes impactos o son forzados a masticar elementos muy duros, estos pueden fracturarse o romperse. Los dientes pueden fracturarse o romperse por un golpe o al morder algo duro. Un diente astillado o roto puede ser causado por un golpe o una caída, o simplemente por una caries que ha debilitado el diente.

En algunos casos estas situaciones no solo afectan la estética de la boca, sino también la estructura interna del diente y la encía. Por eso es importante que acudas de emergencia a tu dentista en caso de una fractura.

Qué hacer:

  • Si esto ocurre, enjuaga la boca.
  • Guarda el fragmento del diente.
  • Aplica una compresa fría si hay hinchazón.
  • Debes acudir al dentista tan pronto como sea posible, ya que el diente roto de forma parcial puede ser reconstruido con resina o un material similar de gran dureza. Esto le regresará a tu boca su funcionalidad y estética original.
  • Si uno de tus dientes se fractura, debes enjuagar tu boca con agua tibia para eliminar cualquier tipo de suciedad o residuo.
  • Luego, limpia con agua el fragmento de diente que se cayó.
  • Si estás sangrando, aplica presión en el área con una gasa por 10 minutos o hasta que el sangrado pare.
  • Colócate una compresa fría en tu cara en caso de que presente hinchazón.

3. Pérdida de un Diente

La pérdida total o caída de un diente se puede originar por un golpe o impacto muy fuerte en la boca. También es conocida como avulsión dental. La pérdida de un diente es una urgencia que debe tratarse de inmediato. Actuar con rapidez incrementa las posibilidades de un reimplante exitoso.

Qué hacer:

  • Llama a una clínica dental de emergencia.
  • Enjuaga tu boca.
  • Coloca una gasa para controlar el sangrado.
  • Llama a una clínica dental en donde puedan atenderte de emergencia y te apliquen un tratamiento de la avulsión dental.
  • Toma el diente caído, sujétalo por la corona, que es la parte del diente que se ve normalmente, enjuaga la raíz con agua. No lo frotes ni retires ningún fragmento que esté adherido a este.
  • Si es posible vuelve a colocar el diente en el alvéolo, orientándolo correctamente, no lo fuerces. Si no puedes reinsertarlo, coloca el diente en leche para conservarlo mientras esperas a que tu dentista empiece a tratar la emergencia.
  • Usa agua potable con una pizca de sal si no tienes leche.
  • Dependiendo del estado de la pieza y de tu encía podría ser reimplantado.
  • Luego, enjuaga tu boca con agua y coloca una gasa para controlar el sangrado.

El dentista tiene más probabilidades de salvar tu diente si lo vuelve a colocar en el alvéolo en el lapso de una hora tras la caída. Los traumas dentales son muy comunes en niños, pueden ser clasificados como fracturas, luxaciones, intrusiones y avulsiones.

4. Problemas con Aparatos de Ortodoncia

Los pacientes que usan aparatos de ortodoncia o brackets pueden presentar emergencias que deben ser atendidas rápidamente, puesto que provocan muchas incomodidades. Entre las más habituales están:

  • Caída o ruptura de alguna de las partes del aparato como un bracket o la banda tubo que va fijada en las muelas. Los restos de los elementos en ocasiones rozan con la mucosa o partes blandas de la boca y producen heridas.
  • Puede pasar que el ortodoncista deja los extremos del alambre muy largos. Esto puede ocasionar que penetren parte de la encía, lengua o mejillas.
  • Llagas en la boca.

Debes acudir al dentista antes de que las consecuencias de este problema se vuelvan graves. Podrías pensar que puedes tratar esta situación en casa, pero lo mejor es que consultes al dentista para un tratamiento adecuado.

5. Absceso Dental

Los abscesos dentales son un tipo de infección que se generan debido a la acumulación de bacterias en una fisura del diente o la encía. Un absceso es una infección que produce hinchazón, fiebre y dolor intenso. Esta consiste en la formación de pequeñas llagas dolorosas llenas de pus y pueden afectar las zonas internas como la raíz del diente y también la encía.

Es una condición seria, que puede dañar el tejido y el área alrededor de este. Si esta patología no se trata a tiempo, la infección avanzará rápidamente. Y al igual que otro tipo de infecciones puede causar dolor, hinchazón de la zona y fiebre, además se puede expandir a otras partes del cuerpo. Por eso se considera una urgencia bucodental.

Qué hacer:

  • Es muy importante acudir al dentista de inmediato para recibir el tratamiento adecuado, que usualmente incluirá antibióticos y drenaje del absceso.
  • Mientras te atiende el dentista, puedes aliviar el dolor enjuagando tu boca con una solución de agua tibia con media cucharadita de sal varias veces al día.

6. Problemas con las Muelas del Juicio

Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, suelen crecer entre los 17 y los 25 años. Muchos pacientes dicen que el dolor de las muelas del juicio es de los más dolorosos que se pueden experimentar, sin embargo muchos otros pacientes ponen en entredicho esta teoría ya que hay personas que no notan en absoluto que en su boca están saliendo las muelas del juicio.

Qué hacer:

  • Si experimentas dolor de muelas del juicio, es importante buscar atención dental para evaluar si es necesario extraerlas.

7. Diente Flojo o Extruído

Muchos de los impactos en la boca no generan rotura de piezas dentales ni su caída, pero sí hace que estas se aflojen. En caso de que el diente que se aflojó sea permanente, es indispensable que visites al dentista lo más rápido que puedas para que evalúe tu caso, te brinde un diagnóstico y te indique lo que debes hacer.

Qué hacer:

  • Mientras esperas que el especialista te atienda, no toques el diente flojo con los dedos ni lo presiones con la lengua.
  • Si sientes dolor, aplica una compresa fría en la mejilla en la zona exterior del área afectada. También puedes tomar analgésicos de venta libre.

8. Pérdida de un Empaste o Corona

Las coronas o empastes de relleno ayudan a restaurar dientes previamente dañados, para devolverles su apariencia óptima y función. La pérdida de una corona o empaste es incómoda y puede exponer el diente a infecciones. Si estos se rompen, necesitarás tratamiento lo antes posible, para así prevenir un daño mayor o una reinfección.

Qué hacer:

  • Intenta guardar la pieza y evita masticar por ese lado de la boca.
  • Acude al dentista para una reparación lo antes posible.
  • Si encontraste el pedazo que se rompió puedes intentar guardarlo en una bolsa bien cerrada y llevárselo al dentista. Y ponerte en la zona dañada una goma de mascar sin azúcar. Pero toma en cuenta que esto es algo totalmente temporal, debes ir al dentista tan pronto como sea posible.

9. Mandíbula Rota o Dislocada

Algo tan simple como un bostezo, abrir demasiado la boca para comer o más serio como un golpe o accidente, pueden llevar a una dislocación de la mandíbula. Una mandíbula rota o dislocada es una emergencia grave que requiere atención médica.

Qué hacer:

  • La mandíbula dislocada o rota debe atenderse lo más pronto posible. Deberán hacer radiografías para determinar la magnitud del problema.

10. Sangrado Postoperatorio

Es normal experimentar cierto dolor y sangrado tras una extracción dental, pero si persisten, morder una gasa estéril puede ayudar. Es normal sentir cierto dolor postoperatorio e incluso sangrado, pero si esto persiste por mucho tiempo después de la cirugía debes llamar al dentista.

Qué hacer:

  • Morder una gasa estéril aplicando presión puede ayudar a controlar el sangrado.
  • Este te dirá qué puedes hacer mientras asistes a la consulta.
  • Evita comer por el lado de la boca donde tienes la extracción, para que haya menos molestias mientras te atienden.
  • Por otro lado, el sangrado oral también puede deberse a gingivitis o periodontitis.

11. Infecciones Postcirugía Dental

Después de una cirugía dental -puede ser una extracción u otro tipo- necesitarás entre dos y cuatro días para recuperarte, pero si el dolor aumenta, hay mal aliento, un mal sabor en la boca, sensibilidad y si hay fiebre, puede deberse a una infección. Las infecciones postoperatorias son serias y se presentan con fiebre, dolor y sensibilidad en el área.

Qué hacer:

  • Si se trata de una infección debes consultar con el dentista el mejor tratamiento, tendrás que asistir a consulta.

12. Heridas en los Tejidos Blandos

Los tejidos blandos de la boca son los labios, encías, la parte interna de las mejillas y la lengua. Cuando una de estas estructuras sufre una herida, la persona encargada de atenderte es un dentista.

Qué hacer:

  • Enjuaga la herida con agua tibia y aplica presión si hay sangrado.
  • Las heridas en los tejidos blancos incluyen laceraciones, perforaciones y desgarros que deben ser enjuagados con agua tibia antes de aplicar presión para que cese el sangrado.
  • En algunos casos basta con llamar a tu dentista y explicarle lo qué pasó, este podría darte instrucciones; en otros, requerirás asistir a una consulta de emergencia.

Qué hacer ante un sangrado

Nos podemos encontrar con diferentes situaciones de sangrado dentro de la cavidad oral. Este sangrado puede ser dental, de la encía o de los tejidos adyacentes como mofletes, labios y lengua. En función de la cantidad del sangrado, la extensión y el origen de la lesión tendremos que actuar de una forma u otra.

  • Cuando sufrimos una mordedura accidental, es habitual que se inicie un proceso de sangrado. Normalmente la herida que provocamos es pequeña y el tejido puede cicatrizar por sí mismo. Lo único que tenemos que hacer es lavar la zona y aplicar frío. En caso de que el sangrado no remita por sí mismo en unos minutos, podemos aplicar presión sobre la zona con los dedos ayudándonos con una gasa.
  • En algunas ocasiones la mordedura puede ser de mayor gravedad, llegando a separarse parte del tejido, en estos casos seguiremos las mismas pautas, pero acudiremos a la consulta de nuestro odontólogo de confianza para que pueda aproximar los tejidos mediante puntos.
  • En el caso de la pérdida de un diente, el origen de la lesión es muy importante, no es lo mismo el sangrado en un niño por el recambio de un diente temporal a la pérdida por un traumatismo, ya sea en niños o en adultos. En el recambio del “diente de leche” felicitaremos al niño porque va a venir el ratoncito Pérez y le daremos una gasa estéril para que muerda y pueda cortar el sangrado.
  • Si el sangrado es derivado de un traumatismo dental seguiremos las pautas descritas en el apartado anterior sobre qué hacer ante la pérdida de un diente. Lo más importante es mantener la calma y acudir lo antes posible a consulta.
  • Cuando el sangrado tiene su origen en la encía y no es derivado de un cepillado agresivo o de un accidente, podemos estar hablando de gingivitis, un proceso inflamatorio derivado de una acumulación de placa. En estos casos debemos vigilar el cepillado para llevarlo a cabo de forma correcta, incidiendo repetitivamente en las zonas con sangrado, pero siempre siendo delicados para no dañar el tejido. Si una vez mejorados nuestros hábitos de higiene, el sangrado no remite deberemos visitar a nuestro dentista para que pueda realizarnos una limpieza dental y controlar la inflamación gingival.
  • En algunas ocasiones, después de algunas intervenciones odontológicas como la extracción de un diente puede aparecer sangrado espontáneo. No debemos preocuparnos, esto no indica que haya ninguna complicación, simplemente debemos aplicar presión mediante una gasa durante al menos 15 minutos y repetir el mismo procedimiento, si después de retirar la gasa continúa sangrando, ampliando esta segunda vez el tiempo de presión. Si llevamos puntos y tiramos del tejido accidentalmente o se nos retiene comida en la zona de la intervención, es posible que perdamos algún punto o que abra la zona intervenida apareciendo algo de sangrado. En este caso de nuevo debemos aplicar presión sobre la zona y avisar a nuestro odontólogo para que determine la necesidad o no de acudir a la clínica.
  • Cuando la fractura dental es profunda y afecta al interior del diente donde hay vasos sanguíneos también va a presentar sangrado que podremos controlar de igual forma mediante presión, pero en este caso debemos acudir cuanto antes al odontólogo, ya que será necesario hacer una endodoncia (enlazar a tratamientos endodóncicos) para evitar el dolor derivado de la exposición del nervio. Una vez controlado el sangrado y el dolor se podrá realizar la reconstrucción de la pieza.
  • Otra de las causas del sangrado puede derivarse de algunos elementos de la ortodoncia que pueden provocar roces en el tejido adyacente. Estas heridas suelen ser muy superficiales y podemos disminuirlas ayudándonos de ceras o siliconas para ortodoncia que cubrirán los brackets para que no continúen rozando, dando descanso a la zona y permitiendo que la herida cure.
  • En la mayoría de los casos el sangrado será muy leve y no requerirá de atención por nuestra parte cortándose solo. En el caso de producir un sangrado algo mayor aplicaremos presión sobre la zona mediante una gasa con cuidado de no enganchar los brackets.

¿Qué es un flemón dental, causas y cómo actuar?

Un flemón en la boca es una infección que provoca una dolorosa acumulación de pus que puede llegar a ser visible en el rostro por la inflamación y enrojecimiento que puede llegar a ocasionar.

Las causas de un flemón pueden ser muy variables aunque normalmente son caries que han avanzado hacia el interior del diente afectando al nervio y provocando una infección.

En ocasiones podemos tener un flemón sin dolor, esto es una buena noticia para el paciente, pero no debemos restarle importancia, sino tomarlo como una oportunidad de atajar el problema a tiempo, antes de que se agrave complicando y alargando el tratamiento. Puede reducirse el dolor si la bolsa de pus se rompe, ya que se ve aliviada la presión, pero el contenido puede contaminar otras zonas cercanas como el área del ojo.

Aunque pueda parecer tentador nunca intentes romper tu mismo la bolita de pus, en lugar de ello, acude a tu dentista, ya que al romperla estamos dejando abierto un camino hacia el interior del diente que será contaminado por otros tipos de bacterias produciendo una resistencia al tratamiento. Para el dolor puedes utilizar tu analgésico habitual y aplicar frío en la mejilla. Si notas que te supura enjuágate con agua para limpiarlo y acude a tu dentista lo antes posible.

Tengo dolor de muelas ¿qué puedo hacer?

En la mayoría de los casos el dolor de muelas o dientes está asociado a la presencia de caries, aunque existen otros motivos, por ejemplo la salida de las muelas del juicio o restos de comida que se quedan retenidos en la encía, algo muy típico después de una sesión de cine y palomitas.

Aunque son muchos los remedios caseros para el dolor de muelas que podemos encontrar por internet, no todos son recomendables y debemos tener cuidado a la hora de elegir llevarlos a cabo para no empeorar nuestro problema dental. Como profesionales de la odontología os vamos a dar una serie de consejos seguros para que puedas aliviar tu dolor de muelas:

  • Enjuaga tu boca con agua tibia para eliminar posibles restos de comida.
  • Pasa el hilo dental con cuidado.
  • Si hay inflamación o rojez coloca frío en la mejilla.
  • Evita consumir alimentos muy fríos o muy calientes.

Si te estás preguntando “qué tomo para el dolor de muelas” la respuesta es muy sencilla, solo debes tomar tu analgésico habitual. Algunos de los más frecuentes en la población general son paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno, metamizol, diclofenaco o tramadol. Si no sueles tomar estos medicamentos es aconsejable consultar con el médico o con tu dentista antes de tomarlos.

¿Qué hago si se me fractura un diente?

Normalmente las fracturas en los dientes aparecen como consecuencia de un golpe en la boca (traumatismos dentales) o incluso por morder algo extremadamente duro sin esperarlo, por ejemplo, alguna pequeña piedra que se haya colado en algún alimento. Dependiendo del tamaño y la profundidad de la fractura podremos estar hablando de una situación seria que requerirá una visita urgente al dentista o de un caso que no necesita tratamiento salvo por una cuestión estética.

Cuando la fractura es profunda y afecta al nervio, será necesario hacer un tratamiento de endodoncia para eliminar el dolor, mientras tanto, lo único que podremos hacer será tomar medicación. De nuevo, os dejamos una serie de pautas:

  • Limpia suavemente el fragmento de diente desprendido y consérvalo para llevarlo a tu dentista.
  • Enjuaga tu boca y elimina todos los restos que tenga de alimentos u otros residuos que se hayan introducido por el golpe.
  • Aplica frío en la zona de la mejilla para disminuir la inflamación y el dolor.

¿Y qué hago si pierdo un diente?

Si recibimos un golpe excesivamente fuerte como en un accidente de tráfico o en deportes de contacto, es posible llegar a tener una fractura mandibular, en ese caso debe inmovilizarse la zona con un pañuelo y acudir urgentemente al hospital.

También es posible perder una pieza dental completa por un traumatismo dental, sin que haya afectado a otras estructuras. Ante una urgencia de este tipo lo más importante es acudir al dentista cuanto antes, este tipo de urgencias, ¡no pueden esperar!, y deben ser atendidas antes de 60 minutos.

Mantén la calma y sigue estos consejos:

  • Lo primero que debemos hacer es controlar el sangrado presionando con una gasa estéril en la zona de la pérdida dental.
  • Recoge el diente siempre por la corona (nunca por la raíz) y límpialo en el grifo con un flujo de agua suave, aproximadamente durante 10 segundos.
  • Una vez limpio, la mejor opción para mantenerlo es guardarlo dentro de la boca colocado en el moflete.
  • Si además de la pérdida del diente te has hecho una herida en el labio o la mejilla colócate frío en la zona para reducir la inflamación.
  • Localiza un dentista cercano y acude cuanto antes.

Si el diente perdido es un diente de leche, no es necesario conservarlo, pero si acudir al dentista para evaluar lesiones producidas en otras zonas y poder mantener el espacio de la pieza perdida hasta que erupcione el diente definitivo. Si el diente no se ha desprendido por completo, pero si se ha desplazado de lugar o tiene una movilidad excesiva, igualmente se debe acudir al dentista. Mientras se llega a la clínica debemos evitar cualquier contacto con esa zona.

¿Cómo prevenir emergencias odontológicas?

A pesar de que las emergencias odontológicas ocurren por situaciones accidentales que se salen de nuestro control, en la mayoría de los casos, puedes seguir algunos consejos para disminuir el riesgo de que se produzcan.

  • Evita comer alimentos demasiado duros o sostener y abrir objetos con los dientes. Recuerda que tus dientes son fuertes, pero se pueden romper o agrietar con facilidad. Si muerdes un caramelo o un trozo de carne muy duro se pueden dañar. Piensa antes de morder, así tendrás menos riesgos. Y evita el exceso de azúcar.
  • Usa un protector bucal o férula si practicas deportes de contacto físico como fútbol americano, rugby y otros.
  • Cuando te desplaces en un coche utiliza el cinturón de seguridad. De esta forma, si ocurre un accidente o el coche se detiene de forma muy brusca las probabilidades de que sufras lesiones y daños en la boca serán menores.
  • Visita a tu dentista con regularidad y mantén una buena rutina de higiene dental para mantener tu salud bucodental en buen estado.
  • No mastiques cosas que no sean comida. Las fijaciones orales, como morderse las uñas o los lápices, son malos hábitos que dañan tus dientes.

A modo de resumen, una emergencia dental implica sangrado que no se controla, dolor muy fuerte o fracturas en los huesos faciales. Si no se trata puede llevar a problemas mayores, como movilidad de los dientes, pérdida de estos o extensión de la infección. Por eso, el tiempo es clave, contacta a tu dentista o ve a urgencia lo antes posible ante alguna de las situaciones que hemos mencionado aquí.

tags: #emergencias #medicas #odontologicas