Los hitos del desarrollo son habilidades o destrezas físicas observadas en lactantes y niños a medida que crecen y se desarrollan. Sentarse, gatear, caminar y hablar se consideran todos hitos o acontecimientos fundamentales. Es importante que los padres entiendan que el crecimiento del niño consiste en aumento de peso, talla y perímetro cefálico debe ir a la par con el desarrollo del niño, esto consiste en la adquisición progresiva de habilidades funcionales, reflejo de la maduración de las estructuras del sistema nervioso central.
La adquisición de estas habilidades funcionales o desarrollo psicomotor es un proceso continuo que va de la concepción a la madurez, con una secuencia similar en todos los niños, pero con un ritmo variable. Mediante este proceso el niño adquiere habilidades en distintas áreas: lenguaje, motora, cognitivo y social, que le permiten una progresiva independencia y adaptación al medio. La estimulación temprana que deben realizar los padres o cuidadores del niño es un requisito indispensable para el óptimo desarrollo del cerebro del bebé y la adquisición de estas habilidades funcionales para alcanzar y superar cada hito del desarrollo del niño.
El niño precisa de estímulos a diario, desde el momento de su nacimiento. Si el niño recibe estímulos pobres, de forma irregular o en cantidad deficiente, el cerebro no desarrolla adecuadamente sus capacidades al ritmo y con la calidad que cabría esperar. Por otro lado, una estimulación temprana, abundante, periódica y de buena calidad nos garantiza un ritmo adecuado en el proceso de adquisición de distintas funciones cerebrales.
El desarrollo de un bebé durante el primer año de vida se caracteriza por una serie de hitos significativos en diferentes áreas: motricidad, comunicación, cognición y socialización. A continuación, te presento un desglose de los hitos más importantes:
✨👣 Ejercicios para ESTIMULAR a BEBÉS de 1 Mes
Desarrollo Físico y Motriz
El desarrollo motor de los bebés es una de las etapas más fascinantes y complejas de su crecimiento. Durante el primer año de vida, los pequeños atraviesan una serie de hitos que les permiten ganar control sobre su cuerpo, desde los primeros movimientos de sus extremidades hasta la exploración activa del entorno. Sin embargo, este proceso no sigue un patrón lineal.
Al nacer, el bebé pasa de un ambiente intrauterino sin gravedad a un entorno con nuevos estímulos sensoriales. En esta etapa predominan los reflejos primitivos, como el reflejo de succión y el reflejo de prensión palmar.
- 1-2 meses: Sostiene la cabeza en posición vertical durante breves períodos; puede mover los brazos y las piernas.
- 3-4 meses: Levanta la cabeza y los hombros al estar acostado boca abajo; comienza a rodar de frente a espalda (generalmente alrededor de los 4 meses).
- 5-6 meses: Se sienta con apoyo; puede rodar de un lado a otro; empieza a agarrar objetos y a llevarse las manos a la boca.
- 7-8 meses: Se sienta sin apoyo; puede gatear o desplazarse arrastrándose; puede pasar objetos de una mano a otra.
- 9-12 meses: Puede ponerse en pie con apoyo y dar pasos con ayuda (alrededor de los 12 meses); algunos comienzan a caminar sin apoyo; mejora la coordinación mano-ojo.
Control cefálico: Desde las primeras semanas, el tiempo boca abajo es fundamental para fortalecer los músculos del cuello y tronco. Mayor control cefálico: tumbado boca abajo el niño va consiguiendo mayor capacidad de enderezamiento y a partir del 4º mes y medio puede ser capaz quitar un brazo del apoyo para ir a coger un objeto que le pongamos delante. Prensión voluntaria: en posición de boca arriba el niño empieza a coger objetos más allá de la línea media de su cuerpo, lo que da lugar a que empiece a desplazar su centro de gravedad lateralmente.
Sedestación independiente: Hacia los 9 meses, logra sentarse sin apoyo y jugar con las manos libres. Verticalización: El bebé busca apoyos para ponerse de pie. Marcha con apoyo: Entre los 10 y 12 meses, muchos bebés comienzan a caminar mientras se sujetan de muebles o de las manos de sus padres. Muchas veces se desarrolla primero una marcha lateral apoyado en muebles.
Para facilitar el desarrollo motor de tu bebé, es importante ofrecerle oportunidades de movimiento adaptadas a sus capacidades y esto es algo que podemos hacer tanto en niños con desarrollo normotípico como en niños en los que existe alguna patología o alteraciones en su desarrollo motor. Si tienes dudas sobre el desarrollo motor de tu bebé o quieres saber cómo estimularlo de manera adecuada, en nuestra clínica de fisioterapia neurológica podemos orientarte.
Desarrollo Cognitivo
- 1-3 meses: Comienza a seguir objetos con la mirada; muestra interés por el entorno.
- 4-6 meses: Reconoce rostros familiares y reacciona a las emociones de los demás; comienza a experimentar con objetos (agarrar, soltar).
- 7-9 meses: Desarrolla el concepto de permanencia del objeto (entiende que los objetos siguen existiendo incluso si no los puede ver).
- 10-12 meses: Explora más activamente el entorno; comienza a mostrar interés por los libros; puede usar objetos de forma más intencionada (por ejemplo, apilar bloques).
Desarrollo del Lenguaje y la Comunicación
Para un desarrollo del lenguaje adecuado hay que hablar con el bebé, así como cantarle canciones.
- 1-3 meses: Emite vocalizaciones, como balbuceos y gorgoteos; responde a sonidos y voces.
- 4-6 meses: Balbucea con diferentes combinaciones de sonidos y comienza a imitar sonidos sencillos.
- 7-9 meses: Empieza a entender algunas palabras simples y responde a su nombre; puede hacer sonidos como «mama» o «papa» sin asociarlos necesariamente.
- 10-12 meses: Dice algunas palabras básicas (como «mamá» o «papá») y muestra comprensión de órdenes simples; continúa explorando sus habilidades de vocalización.
Desarrollo Social y Emocional
La sonrisa social (voluntaria) a las 6 semanas es un hito muy importante y muy constante. Durante los siguientes meses, el lactante muestra cada vez mayor respuesta social. Por eso, en esta etapa es muy importante el inicio de los “juegos” (cantando, mostrando cuentos, conversando…). A los 8 meses muestra ansiedad y disgusto cuando se separa de la madre y a los 10 meses dice adiós con la mano. A los 18-24 meses disfruta con el juego simbólico y emplea juguetes pequeños, muñecas, cucharilla… como si fuera su equivalente real.
- 1-3 meses: Responde a las sonrisas; empieza a establecer vínculos con los cuidadores.
- 4-6 meses: Muestra preferencia por cuidadores y reacciona ante personas desconocidas; puede mostrar alegría o frustración.
- 7-9 meses: Desarrolla ansiedad por la separación; muestra una mayor interacción social y comienza a jugar juegos simples (como el escondite).
- 10-12 meses: Puede mostrar comportamientos de apego más marcados; empieza a imitar acciones de los adultos; disfruta de la interacción social y el juego con otros.
¿Qué es el Desarrollo Psicomotor?
Son aquellas habilidades que el niño va adquiriendo de forma continuada a lo largo de su primera infancia. Es la evolución del desarrollo neurológico del bebé. La secuencia del desarrollo es la misma para todos los niños, aunque el momento de la adquisición puede ser variable.
Se agrupan en varias áreas:
- Desarrollo motor grueso y fino.
- Desarrollo sensorial (visual y auditivo).
- Desarrollo afectivo y social.
- Desarrollo cognitivo y del lenguaje.

¿Cómo es el Desarrollo Psicomotor en el Recién Nacido en el Área Motora?
El recién nacido tiene un tono muscular elevado (hipertonía fisiológica) y suele tener una postura fetal con los cuatro miembros en flexión. Boca arriba suele tener una postura asimétrica. Suele tener las manos cerradas y los pulgares cerrados (en aducción).
El recién nacido presenta reflejos arcaicos. Estos son movimientos automáticos ante maniobras o estímulos. Indican integridad del sistema nervioso y el grado de maduración.
Estos reflejos desaparecen en los primeros meses de vida y son los siguientes: reflejo de moro, prensión palmar, reflejo de succión, reflejo de búsqueda, reflejo tónico del cuello, reflejo de caminar y reflejo de Babinsky.
¿Cómo es el Desarrollo Psicomotor del Recién Nacido en el Área del Lenguaje?
El recién nacido emite gruñidos. El llanto es su forma de expresar sus necesidades físicas y emocionales. Hay que atender este llanto. Poco a poco los padres van aprendiendo a diferenciar los diferentes tipos de llanto y cuáles van siendo las necesidades del recién nacido.
¿Cómo es el Desarrollo Sensorial del Recién Nacido?
El oído es el sentido que antes desarrollan los bebés. Para más información sobre el apego, ver: La importancia del apego en el desarrollo infantil | Familia y Salud.
¿Cuándo Debo Preocuparme? ¿Cuáles son los Signos de Alerta?
- Hipotonía marcada en el recién nacido.
- Movimientos rítmicos y anormales de las extremidades.
- Falta de succión o succión débil.
- Bebé extremadamente dormido o difícil de despertar con estímulos.
- Ausencia de reflejos arcaicos.
- Ausencia de llanto o llanto muy débil.
Actividades para Estimular el Desarrollo Psicomotor
Es muy importante aclarar que las habilidades motoras se van desarrollando una vez que el niño ha alcanzado cierta maduración neurológica. Por consiguiente, es difícil acelerar el desarrollo psicomotor, lo que sí se puede hacer es favorecer que el desarrollo del niño se produzca de manera normal, y para ello es muy importante que el niño esté bien alimentado, tenga buena salud, se le facilite un entorno donde tenga libertad para moverse y desarrollar sus habilidades etc.
No se trata por tanto, de enseñarles destrezas motoras básicas como caminar, gatear, agarrar, etc., sino proporcionarles y facilitarles el espacio necesario para realizarlo. Se ha demostrado que los niños que viven en un ambiente deficiente y pobre en estímulos suelen presentar retraso en todas las áreas del desarrollo. Así, por ejemplo, no sacarles a pasear, sujetarles el biberón en vez de dejarlos que lo hagan ellos solos, tenerlos la mayor parte del tiempo tumbados o sentados sin permitirles moverse, no jugar con ellos o no proporcionarles juguetes puede producir retrasos importantes en el desarrollo evolutivo del niño.
Las actividades más recomendadas son:
- Ejercicios de relajación: para conseguir que el tronco y las extremidades adquieran flexibilidad. Estos ejercicios se pueden realizar después del baño o antes de ir a dormir durante unos 10 minutos. Consisten en acariciarle la espalda, la barriguita, hacerle mover las piernas y los brazos e intentar que chapotee. Es un buen momento para hablarle y sonreírle. Para el bebe, escuchar la voz de su madre le da seguridad y protección.
- Movimientos suaves: colocar al niño encima de una alfombra de goma o espuma y moverle suavemente los hombros, cruzarle los brazos, hacerle sentir sus manos, dedos, moverle las piernas, articular las rodillas, conseguir que estire las piernas y muslos. De esta forma va a sentir el contacto de su propio cuerpo.
- Jugar con un rodillo: se coloca al niño encima del rodillo y mirando hacia abajo. Los ejercicios consisten en sujetar al niño de los muslos y la pelvis y empujarle suavemente con movimientos de vaivén.
- Jugar con juguetes: muñecos de tela o goma, sonajeros, llaves, mordedores, cuentos de tela, alfombras que tienen objetos para realizar actividades manipulativas.
- Estimulación visual: Colocar cerca de la cuna objetos que se muevan y pueda seguir con la vista.
- Jugar con un balón de goma: hacer que el niño se apoye con las manos en el balón, mover el balón de un lado a otro para que el niño intente cogerlo, etc. Hacerlo rodar sobre sí mismo muy suavemente.
A medida que el niño va desarrollando la habilidad de moverse por sí mismo se va dando cuenta de que su comportamiento tiene un efecto en su propio mundo, comprueba que los objetos y las personas se ven de distinta forma (más cerca, más lejos, de frente, de espalda, etc.) según se vaya moviendo. Tiene percepción y sensación de dominio de su entorno y esto le produce seguridad y confianza en sí mismo.
Para apoyar al bebé durante el desarrollo psicomotor, es esencial proporcionarle un entorno seguro y estimulante, junto con ejercicios específicos y una supervisión cuidadosa.En las primeras etapas de desarrollo del bebé, es posible ayudarlo a fortalecer los músculos necesarios para mantener la posición sentada animándolo a jugar en decúbito prono, con la ayuda de una alfombra de juego infantil, para desarrollar la parte superior del tronco.
El uso de juguetes interactivos es igualmente importante para estimular el interés del bebé y fomentar su participación activa durante las sesiones de juego. Los juguetes suaves, coloridos y táctiles pueden captar la atención del bebé y animarlo a alcanzar, agarrar y manipular objetos a su alrededor, estimulando la experiencia sensorial.
Durante las primeras experiencias de sentada independiente, es fundamental garantizar un entorno protegido para el recién nacido. Es recomendable colocar cojines o alfombras suaves alrededor del recién nacido, y permanecer siempre cerca durante las sesiones de juego.
A medida que el pequeño crece, es importante ofrecerle juegos y estímulos adecuados a la fase de crecimiento. Entre los 6 y los 9 meses, los juegos de múltiples actividades pueden ser útiles para estimular su deseo de descubrir y los juegos de entrelazado o apilamiento que apoyan no sólo la coordinación ojo-mano sino también la motricidad fina.
Alrededor de los 9 meses, cuando el niño poco a poco va tomando más conciencia de sus emociones, los juegos educativos pueden resultar útiles para ayudarle a aprender y reconocer las emociones, como Teddy, el osito de las emociones de Chicco.
La marcha independiente representa uno de los hitos fundamentales en el desarrollo psicomotor del recién nacido, contribuyendo a su crecimiento tanto psicológico como motor. Una vez que el recién nacido comienza a dar sus primeros pasos, es fundamental prestar especial atención a dos elementos fundamentales: los juguetes y el calzado.
Los correpasillos son uno de los productos favoritos de pediatras y padres en la fase de primeros pasos. Representan una excelente manera de ayudar al recién nacido a mejorar el control de su cuerpo, fomentando la exploración con un soporte seguro y estable. Además, son perfectos para ayudarle a mejorar su sentido del equilibrio y su desarrollo psicomotor de forma natural y espontánea.
Al mismo tiempo, es fundamental elegir un calzado adecuado para los primeros pasos: debe ser flexible en los puntos adecuados, suave y con una plantilla que pueda dar los estímulos adecuados al pie, para acompañar correctamente al niño durante la transición del gateo.
