En el amplio mundo de la Odontología, contar con instrumentos adecuados es esencial para lograr intervenciones precisas y de alta calidad. Entre estos, las fresas dentales desempeñan un papel fundamental al permitir a los odontólogos realizar procedimientos de gran eficiencia y precisión. Conoce hoy todo lo que requieres sobre fresas dentales.
Las fresas dentales son instrumentos utilizados en odontología con diferentes objetivos, como puede ser cortar y pulir la superficie dental, eliminar caries, para usos en el laboratorio… Las fresas constan de 3 partes, el tallo, el cuerpo y la parte activa, que es la que realiza la función para la que ha sido diseñada. Se componen fundamentalmente de tres partes: tallo, cuerpo y la parte activa.
La elección correcta de la fresa dental es crucial para el éxito de los procedimientos odontológicos. No solo influye en la calidad del trabajo, sino también en la comodidad del paciente y la eficiencia del tratamiento. Para comenzar, es necesario tener en cuenta el tipo de tratamiento que se va a realizar para elegir el tipo de fresa adecuado.
Para poder catalogar la enorme variedad de fresas existentes hoy en día, existen varios métodos de clasificación, que usan un código estándar utilizado por cualquier fabricante de este tipo de instrumento odontológico. Es el código ISO, que reproducimos en esta imagen:

Según estos métodos de clasificación las fresas dentales se pueden dividir por:
- El instrumental rotatorio con el que son compatibles (o vástago)
- El material en el que están fabricadas
- La forma
- La granulometría
- Diámetro de la parte activa
1. Clasificación según el instrumental rotatorio
Los instrumentos rotatorios con los que pueden emplearse son turbina, contra ángulo o pieza de mano, cada uno de ellos con una velocidad de trabajo distinta.
Las fresas dentales pueden clasificarse según la variedad de instrumento rotatorio con el que se utilizarán:

- Fresas para turbina (o Friction Grip): Las fresas de menor tamaño se utilizan con turbinas dentales de gran velocidad. Cuentan con un diámetro de mango de 1.6mm y extremo libre. Son aquellas de menor tamaño para utilizar con turbinas dentales de alta velocidad. Cuentan con un diámetro de mango de 1.6mm y extremo libre. Resultan las ideales para realizar obturaciones o empastes, ya que permite eliminar la caries y preparar la cavidad con rapidez y eficacia.
- Fresas para contra-ángulo (o Right Angle): Estas fresas son de tamaño intermedio, y se utilizan con contra-ángulos dentales a una velocidad baja o media. Con un diámetro de mango de 2.35mm y una muesca en el final del mango que las fija en el cabezal del instrumento. De tamaño intermedio para utilizar con contra-ángulos dentales de baja/media velocidad. El contra ángulo es una pieza más grande y con una velocidad de trabajo baja o media con el que generalmente se realiza la colocación de implantes y pulidos dentales.
- Fresas para piezas de mano (o Hand Piece): Las fresas más grandes se utilizan con una pieza de mano. Estas fresas son las de mayor tamaño que pueden utilizarse en la clínica dental y en el laboratorio, con un mango de diámetro de 2.35mm. Este tipo de fresa odontológica trabaja a velocidades bajas. Se utiliza para realizar procedimientos quirúrgicos, como la extracción de cordales incluidos o muelas del juicio.
2. Clasificación según el material de fabricación
En cuanto al material del que están compuestas, pueden ser de carburo de tugsteno o de diamante y según las necesidades del tratamiento, el grosor del grano empleado será diferente. Hay una gran variedad de fresas dentales en el mercado, y cada una ofrece unas ventajas específicas.
Existen diferentes tipos de fresas dentales que son esenciales en los procedimientos bucales de tus pacientes.

- Diamante: Las fresas dentales de diamante brindan una excelente calidad y precisión ya que su parte activa está formada por varias capas de polvo de diamante. Permiten un corte más preciso, por lo que normalmente se utilizan para pulir o cortar. Este tipo de fresas odontológicas ofrecen una excelente calidad y precisión gracias a las capas de polvo de diamante que tiene en su parte activa.
- Carburo de Tungsteno: Este material es el nuevo sustituto de las antiguas fresas de acero. Tienen como característica principal que son resistentes, duraderas y fiables, gracias a la utilización del carburo de tungsteno en su fabricación. Su principal ventaja frente a las fresas de diamante es que tienen una menor vibración durante los tratamientos y que deja la superficie dental muy más lisa. Estas fresas odontológicas están fabricadas con una aleación que optimiza y hace más fácil el trabajo de los profesionales, potenciando las propiedades físicas de la herramienta. Son las utilizadas para eliminar amalgamas, tallar resinas, o realizar acabados y pulidos.
- Cerámica: Este material facilita el mantenimiento y resistencia de la fresa, ya que no se calienta tanto como ocurre en los otros modelos.
- Acero: Este tipo de fresas odontológicas está especialmente diseñada para la extracción de dentina o la preparación de cavidades.
3. Clasificación según la forma
Hay muchísimas formas de fresa, con nombres tan singulares como “torpedo”, “bola” “llama” o “rueda”. Pero para que no haya confusiones, lo mejor en esta clasificación es guiarnos por la normativa ISO, en la que encontramos cada forma de fresas dental con distinta numeración.
Cada uno de los tipos de fresa dentales posee una forma por la cual también pueden llegar a diferenciarse:
- Fresa de Bola: son aquellas que tienen forma esférica.
- Fresa Cilíndrica, cabeza ángulo recto: son los modelos que tienen forma cilíndrica y una cabeza perpendicular al eje.
- Fresa Cilíndrica, cabeza curva: estas tienen forma cilíndrica y una cabeza curvada.
- Fresa Cónica de punta redonda: aquellas que tienen forma cónica y una punta redondeada.
- Fresa Cónica, cabeza ángulo recto: las de diseño de forma cónica y una cabeza perpendicular al eje.
- Fresa Cono invertido: las que tienen forma de cono, pero en posición invertida.
- Fresa Rueda: estas fresas tienen forma cilíndrica.
- Fresa Torpedo: aquellas que tienen forma alargada y cilíndrica en la punta.
Fresas de Diamante
Según dicha regulación, los tipos del 001 al 140 se corresponden con aquellas fresas de diamante cuya punta es redonda, con forma romboidal o cilíndrica.
Los tipos 141-199 son más puntiagudos, aunque podemos encontrar diversas formas según las necesidades del odontólogo.
Por último, los tipos 210 se caracterizan por tener partes activas muy distintas y destacan por ser útiles en distintas intervenciones odontológicas.
Fresas de Tungsteno
Estas fresas se engloban en la normativa ISO desde los tipos 001 al 698. Para distinguirlos hay que ver el número de filos que posee la fresa.
4. Clasificación según la granulometría
Aunque las fresas dentales puedan tener la misma forma, su grosor del grano puede variar según las necesidades del tratamiento. Una misma fresa dental, con una misma forma, puede tener distintos grosores de grano según su utilización. Puede ser desde grano ultrafino hasta supergrueso.
Puede ser desde grano ultrafino hasta supergrueso. Se pueden distinguir, además de por la numeración ISO, por la coloración específica que encontramos en el anillo de color del cuello de la fresa.
De este modo, de grano más grueso a grano más fino encontramos:
- Negro: fresas dentales de grano super grueso, de máximo 180 micras.
- Verde: fresas de grano grueso, de máximo 135 micras.
- Azul: fresas dentales de grano medio, de máximo 120 micras.
- Rojo: fresas de grano fino, de máximo 45 micras.
- Amarillo: fresas dentales de grano superfino, de máximo 35 micras.
- Blanco: fresas de grano ultrafino, de máximo 15micras.
5. Clasificación según el diámetro de la parte activa
Esta clasificación especifica el tamaño de la punta o parte activa de la fresa, de manera que dentro de un mismo modelo de forma podemos encontrar distintos tamaños. La más pequeña, por ejemplo, es ideal para trabajos detallados como limpiar puntos de caries incipientes y los diámetros grandes se pueden usar por ejemplo en prótesis o cirugía.
El diámetro de la parte activa de la fresa se refiere al tamaño de la punta.
Fresas más utilizadas en ortodoncia
En ortodoncia las fresas se utilizan sobre todo para realizar stripping y acabados.
1. Fresas para acabado
Las fresas para retirar adhesivo o composite están fabricadas en carburo de tungsteno, y son un producto clave en el acabado y pulido del esmalte dental al finalizar el tratamiento de ortodoncia. Sirven para retirar con éxito todos los restos de adhesivo tras el descementado de brackets, ataches, o aditamentos intraorales, sin dañar el esmalte dental de forma conservadora y segura para el paciente, protegiendo la encía, permiten al ortodoncista obtener una gran satisfacción del paciente en una de sus visitas más importantes.
Existen distintos modelos, por ejemplo:
- Fresa para retirar el adhesivo cónica
- Fresa para pulido de adhesivo residual
- Fresa Football
2. Fresas para stripping
Para una reducción interproximal (IPR) segura y definida. Uno de los modelos más utilizados es el de punta de lanza, ya que ofrece un tallado más rápido, preciso y uniforme al clínico.
Aplicaciones de las fresas dentales
Principalmente para la eliminación de caries de manera rápida y segura, garantizando el relleno posterior del soporte permanente mediante una formación precisa. Este tratamiento requiere de un ajuste óptimo de los materiales del cuerpo y de los ajenos a él proporcionando a la corona gran durabilidad y firmeza. En este caso es imprescindible la más alta precisión en todos los pasos del proceso.
Otros usos:
- Eliminación de forma segura y completa de coronas antiguas, rellenos o incluso amalgama.
- La técnica de Veneer se aplica sobre un diente sano.
- Procedimiento para aumentar el espacio que hay entre dientes.