Endodoncia en Diente Muerto por Golpe: Tratamiento y Prevención de la Necrosis Pulpar

La necrosis dental o necrosis pulpar es una afección en la que la pulpa o nervio localizado en el interior del diente muere tras una enfermedad dental. La pulpa es un diseño complejo de vasos sanguíneos y nervios localizados en el interior de los dientes que ayudan a mantenerlos sanos. Cuando hablamos de que el nervio del diente ha muerto, nos referimos a que se ha producido una necrosis pulpar.

¿Por qué ocurre la necrosis pulpar?

La muerte del nervio dental puede deberse a varias causas:

  • Caries profundas: Cuando la caries dental no se trata, avanza hasta llegar al nervio e infectarlo.
  • Traumatismos y lesiones dentales: Los traumatismos en la boca, como golpes fuertes, pueden provocar que no fluya sangre hacia el diente.
  • Múltiples restauraciones o tratamientos dentales invasivos: Realizarse múltiples restauraciones o tratamientos dentales invasivos en un diente, puede causar la muerte de la raíz del diente.

Un simple golpe en un diente puede parecer cosa de niños o una anécdota sin importancia, pero en realidad, muchas personas están sufriendo las consecuencias de traumatismos dentales que, con el tiempo, derivan en un problema serio: la necrosis pulpar. Y lo más preocupante es que puede pasar desapercibida durante meses, incluso años.

Y es que nuestros dientes están compuestos por tres capas: el esmalte dental, la dentina y el nervio (o pulpa). El nervio pulpar es la parte del diente que puede sentir la temperatura cuando comes o bebes algo frio/caliente. Por lo contrario, decimos muerte pulpar o que un diente está muerto cuando no tiene acceso a nutrientes ni flujo de sangre. Como todos los vasos sanguíneos y fibras nerviosas están localizadas en la pulpa, si está muere, el diente muere también.

Es por eso que decimos que está “vivo”. Y como está vivo, hay algunas circunstancias que pueden provocar que deje de estarlo. Es decir, que muera.

Signos y Síntomas de un Diente Necrosado

La existencia de necrosis pulpar, en ocasiones, solo se puede descubrir después de someterse a un examen dental. En un estadio muy inicial la inflamación puede ser reversible y tras la valoración del endodoncista, se puede controlar el proceso mediante la eliminación de la caries dental y la posterior restauración del diente con el material indicado.

Al principio, en un diente necrosado los síntomas son leves y pueden pasar desapercibidos. Pero cuando avanza un poco la condición se hacen presente algunos signos que es importante tener en cuenta. Entre ellos:

  • Dolor intenso: Uno de los signos más evidentes es el dolor de muelas. Tener un diente necrosado puede causar fuerte dolor o un dolor punzante, que se vuelve constante y que puede empeorar al morder o ejercer presión. También se puede llegar a tener mucha sensibilidad en la zona, en especial cuando consumes alimentos o bebidas fríos o calientes
  • Cambio de color: Un diente con el nervio muerto a veces se vuelve más oscuro. Un diente con necrosis pulpar puede cambiar de color, y volverse más oscuro, amarillento o con un tono grisáceo. El diente se pone negro marrón en función del tiempo y la presencia de bacterias.
  • Abscesos: En algunos casos, la infección puede avanzar más allá del diente y formar un absceso en la encía. Otro síntoma suele ser una hinchazón inexplicable o la aparición de pus en la zona. Estos signos son normalmente el resultado de un absceso.
  • Mal aliento: El mal aliento también es un síntoma que indica que algo no va bien en la boca. Todas las decadencias de la cavidad oral provocan la descomposición y, por lo tanto, la halitosis.
  • Pérdida de sensibilidad: A medida que avanza la afectación pulpar, el diente deja de percibir estímulos al frío o al calor, siendo esto un síntoma claro de necrosis. También ese diente tendrá menor o ninguna sensibilidad, porque la pulpa está muerta.

Siempre que el individuo sienta una sensación de sensibilidad localizada con el frio, debe acudir de inmediato al dentista para valorar el diente afectado. Otro signo claro de una inflamación irreversible del nervio, es cuando se produce un dolor espontaneo sin que exista algún estímulo que lo produzca.

Cuando el paciente sufre un dolor dental y este cesa de repente, existe la tendencia a creer que el problema ha desaparecido, pero no suele ser así. Todo diente que presente dolor leve, moderado o severo; debe ser valorado por un endodoncista.

Sin embargo, en la mayoría de ocasiones el diente muerto se vuelve oscuro, gris, negro o marrón.

¿Tienes un diente de otro color? ¿Cuál es la SOLUCIÓN?

Diagnóstico de la Necrosis Pulpar

Detectar la necrosis pulpar no siempre es fácil sin un examen dental completo. Es difícil saberlo solo con mirarlo.

Es necesario poder identificar los síntomas comunes de un diente necrosado, pero recuerda que solo un dentista puede realizar el diagnóstico correcto. Este profesional lo hace a través de una evaluación física, de radiografías o de pruebas de sensibilidad para determinar si la pulpa del diente está viva o muerta.

Y, además, existen las llamadas pruebas de vitalidad. Se aplican estímulos térmicos o eléctricos sobre el diente para comprobar si responde.

Tratamientos para un Diente Necrosado

Existen varios tratamientos para tratar un diente necrosado. Estos son la endodoncia y la extracción de la pieza dental que ha sido afectada.

Luego de la evaluación del dentista, este será quien determine cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente. La decisión dependerá de la gravedad del caso y en qué etapa se encuentre la condición, ya que en algunos casos es posible tratar el diente, pero en otros deberá extraerse.

Endodoncia y Conservación del Diente

La buena noticia es que la necrosis pulpar tiene tratamiento, y si se detecta a tiempo, se puede conservar el diente sin tener que extraerlo. El tratamiento de un diente muerto o con necrosis pulpar es la endodoncia.

La endodoncia es un procedimiento dental en el que se elimina la pulpa muerta o infectada del interior del diente. Posteriormente, el canal radicular se limpia, desinfecta y se rellena con un material especializado para prevenir futuras infecciones.

A través de una endodoncia, el dentista se encarga de extraer la pulpa del diente que está dañada o infectada. Al eliminar los tejidos muertos de la cámara pulpar y la raíz, es posible conservar el diente. Durante el procedimiento, el especialista limpiará y desinfectará la cavidad interior del diente, para luego rellenar con un empaste especial o material sellador. Para finalizar, se debe cubrir el diente con una corona para proteger la rotura.

Si el diente se pone negro o marrón debido a la muerte pulpar, después de la endodoncia se puede blanquear el diente para que vuelva a tener un color natural. Finalmente, para devolver el aspecto natural al diente tratado, aplicamos un blanqueamiento interno cuidadosamente diseñado.

Extracción y Opciones de Reemplazo

Si el diente está fracturado o muy dañado estructuralmente, no queda otra opción que extraerlo. Si la necrosis del diente ha llegado a un estado grave, y no es posible realizar una endodoncia para salvarlo, lo más probable es que el dentista decida extraer el diente por completo. En estos casos, luego de que el médico retire la pieza dental, el paciente va a necesitar un implante dental o un puente que pueda reemplazar el diente perdido.

Tratamientos Adicionales Post-Endodoncia

La endodoncia se suele combinar con otros tratamientos dentales para restaurar completamente la funcionalidad y estética del diente afectado.

  1. Después de una endodoncia, el diente puede debilitarse debido a la pérdida de estructura dental interna. Por ello, es muy común colocar una funda dental sobre el diente tratado para protegerlo, restaurar su función y mejorar su apariencia.
  2. Si el diente no ha perdido demasiada estructura, se puede realizar una reconstrucción o empaste dental después de la endodoncia para cerrar y sellar el acceso al conducto radicular.
  3. En casos donde el diente ha perdido mucha estructura y no es lo suficientemente fuerte como para sostener una corona por sí solo, se puede colocar un poste de fibra de vidrio o metálico dentro del conducto tratado.
  4. Para dientes que han oscurecido después de un traumatismo o una endodoncia no bien realizada, es común realizar un blanqueamiento dental interno.
  5. Aunque no se combina directamente, en algunos casos donde la endodoncia no puede salvar el diente o el diente está demasiado dañado, se puede recomendar un implante dental.
  6. En algunos casos, la endodoncia puede combinarse con tratamientos periodontales para mejorar la salud de las encías alrededor del diente afectado.

Prevención de la Necrosis Pulpar

En general, la mejor manera de prevenir la necrosis pulpar es cuidar adecuadamente los dientes y encías.

La buena noticia es que la muerte del nervio dental es prevenible en muchos casos. Si experimentas dolor, cambios de color en los dientes o cualquier síntoma relacionado, acude al dentista lo antes posible. Un diagnóstico temprano y un tratamiento a tiempo pueden salvar tu diente y prevenir problemas mayores.

Para prevenir la necrosis es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida y acudir una vez al año al dentista.

Si tu diente golpeado mantiene su color, responde al frío y no duele, probablemente esté bien. Pero si hay cambios, no lo dejes pasar. La clave está en la prevención, la observación y la actuación a tiempo.

En casos de lesiones o traumatismos, no es tan sencillo prevenir la necrosis pulpar, aunque sí es posible actuar rápido para evitar complicaciones. Pero lo cierto, es que son muchos los casos en los que una buena rutina de higiene y las visitas periódicas al dentista pueden ser muy efectivas para reducir el riesgo de desarrollar un diente necrosado.

Higiene Dental Efectiva

Los hábitos de higiene dental correctos son un factor determinante para evitar muchas enfermedades dentales, y la necrosis pulpar no es la excepción. Como hemos podido ver, las caries y las infecciones son dos de las principales causas de un diente necrosado. Y ambas condiciones se pueden evitar si tenemos una adecuada rutina, que incluya cepillarse al menos dos veces al día, con una crema dental con flúor, por dos minutos. En la rutina de higiene también es importante, utilizar hilo dental al menos una vez al día y completar con el uso de un enjuague bucal. De esta forma se pueden eliminar las bacterias, placa y sarro que se acumulan en la boca.

Visitas Regulares al Dentista

Agendar tu cita con el dentista de manera regular es otra manera de prevenir la necrosis pulpar. El especialista de salud dental es la persona capacitada para identificar a tiempo cualquier signo en tu boca que pudiera luego convertirse en un diente necrosado, y es quien puede indicar un tratamiento oportuno y efectivo. Adicionalmente, en tu visita anual al odontólogo, puedes hacerte una limpieza profesional que ayudará a mantener los dientes y tu boca más sana.

Visitando regularmente tu dentista, te permitirá tratar los dientes antes de que se produzca la muerte pulpar.

Prevención en Niños

En pacientes pediátricos, el oscurecimiento dental puede tener diversas causas, como caries avanzadas o traumatismos dentales. En nuestra clínica, contamos con los mejores especialistas en odontopediatría, quienes utilizan tecnología de vanguardia para diagnosticar y tratar estos casos de manera precisa y eficaz. Por ello, recomendamos instaurar desde edades tempranas hábitos de higiene oral efectivos, controlar el consumo de alimentos azucarados y realizar revisiones periódicas con nuestros expertos en odontología pediátrica.

La prevención es muy importante para evitar que tengas un diente necrosado por un golpe, por eso recomendamos el uso de protectores dentales para la práctica de deportes de contacto.

Primeros Auxilios en Caso de Traumatismo Dental en Niños

A los niños les encanta jugar. Siempre están corriendo, persiguiéndose unos a otros, lanzándose pelotas… Y alguna vez terminan en el suelo o con algún golpe. Por lo general, estos choques son muy leves, basta con un “sana, sana, culito de rana”, y a los pocos minutos están jugando de nuevo. Pero otras veces pueden traer alguna complicación.

  • Fractura parcial del diente: en los siguientes días hemos de visitar al odontopediatra.
  • Caída total del diente (avulsión): buscar el diente inmediatamente. Si está limpio, cogerlo sin tocar la raíz y colocárselo inmediatamente (ha de quedar a la misma altura que el resto de los dientes). Dar al niño una gasa humedecida para mantener el diente en su sitio y, claro está, acudir al odontopediatra de urgencias.

Hemos de tener en cuenta que, si al encontrar el diente está sucio, debemos lavarlo, pero sin frotar porque dañaría las células del diente. En los días posteriores, de 10 a 15 días, deberá seguir una dieta blanda, ya que no podrá morder con la misma intensidad. También se tendrá especial cuidado en la limpieza de los dientes accidentados, usando un cepillo dental suave y enjuagando con un enjuague bucal especial. En los menores de 6 años es preferible aplicar el enjuague bucal en una gasa para evitar que se lo traguen. Ah, ¡y nada de deportes de contacto en los días siguientes!

Impacto en la Salud General

Los estudios demuestran que las enfermedades bucales, cuando empeoran y no son tratadas, no sólo afectan a las partes que conforman la boca (dientes, encías, lengua, etc.), sino que también pueden tener un impacto directo sobre la salud general de la persona. Incluso llegar a convertirse en una condición grave.

Conexión con Enfermedades Sistémicas

En el caso de un diente necrosado, cuando no es tratado, puede traer complicaciones. Las bacterias, producto de la muerte de la pulpa del diente, puede provocar una fuerte infección en las encías y convertirse en una enfermedad periodontal. En esos casos, si no se busca atención médica, aumenta el riesgo de que la infección puede causar enfermedades cardiovasculares, endocarditis, infartos, diabetes, enfermedades respiratorias y problemas durante el embarazo.

Importancia de un Tratamiento Temprano

Un tratamiento temprano puede evitar que la infección se propague más allá del diente y pueda traer mayores complicaciones al paciente. Recibir atención médica a tiempo puede evitar la extracción de un diente necrosado, y que sea necesario sólo una endodoncia. Recuerda que en casos graves, es más probable que se requiera una extracción del diente.

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