Bruxismo: Causas, Síntomas y Tratamientos

El bruxismo es un trastorno en el que las personas rechinan, aprietan o crujen los dientes de manera involuntaria. Este hábito involuntario puede tener diversas causas y manifestaciones, afectando tanto la salud bucodental como el bienestar general.

¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo es más una respuesta fisiológica que una enfermedad en sí, según algunos expertos. Se manifiesta de manera inconsciente a través de una presión añadida sobre la mandíbula. Quien lo padece presiona, durante el sueño, la mandíbula generando fricción entre los dientes.

Tipos de bruxismo

El bruxismo puede clasificarse en dos tipos principales:

  • Bruxismo Diurno: Suele estar relacionado con el estrés y la ansiedad.
  • Bruxismo Nocturno: Ocurre durante el sueño y puede estar asociado con trastornos del sueño como la apnea. Es el tipo más común de bruxismo y puede ser más difícil de detectar, ya que el individuo no siempre es consciente de sus acciones.

Además, el bruxismo puede ser primario o idiopático, cuando no tiene una causa definida, relacionado generalmente con la tensión y el estrés; o secundario, que tiene un origen concreto y asociado a otras enfermedades, principalmente neurológicas.

Causas del bruxismo

Las causas del bruxismo son multifactoriales y pueden incluir:

  • Estrés y ansiedad: El factor desencadenante del bruxismo es el estrés. Distintos estudios han mostrado que la gran mayoría de pacientes que sufren de bruxismo dental es a causa del estrés o la ansiedad. El estrés no es negativo, pero su mantenimiento en el tiempo sí.
  • Problemas emocionales y psicológicos: Pueden existir razones de tipo emocional para que se dé un bruxismo infantil prolongado.
  • Trastornos del sueño: Los trastornos del sueño, como la apnea del sueño, están estrechamente relacionados con el bruxismo nocturno. Dormir mal y tener posturas incorrectas en la cama dificultará la capacidad de relajar la mandíbula.
  • Mala alineación dental (maloclusión): Tener los dientes mal alineados puede forzar ciertas posturas algo incómodas para la mandíbula. Una alineación incorrecta de los dientes, conocida como maloclusión, puede causar bruxismo. Los dientes mal alineados pueden producir un desgaste poco natural de las piezas dentales. El cuerpo, de manera inconsciente, busca alinear y mejorar la oclusión. Sin embargo, esto produce un impacto negativo y agrava el cuadro pudiendo derivar en bruxismo y ATM.
  • Factores genéticos: El bruxismo puede ser heredado.
  • Hábitos alimenticios: Casi nunca se tiene en cuenta que los hábitos alimenticios también influyen en la aparición del bruxismo. De hecho, la gente que consume más dulces y azúcares, además de lácteos, tienen más posibilidades de desarrollarlo.
  • Uso de sustancias psicoactivas: El bruxismo dental puede aparecer en los casos donde se utilizan sustancias psicoactivas que producen excitación o alteran el ritmo del sueño como el alcohol, la cafeína y otro tipo de drogas legales como ilegales.
  • Postura: La postura que tenemos enfrente del ordenador, que puede ser encorvada durante muchas horas, por ejemplo.

Síntomas del bruxismo

El bruxismo puede manifestarse con una variedad de síntomas que afectan tanto la boca como otras partes del cuerpo. Puedes sospechar que tienes bruxismo si presentas:

  • Dolor o tensión en los músculos de la mandíbula.
  • Dientes desgastados. La manifestación más clara del bruxismo dental es el desgaste de los dientes que lleva a la sensibilidad de los cambios térmicos.
  • Sonido de rechinamiento al dormir.
  • Ruidos e inflamación de la ATM: El bruxismo y ATM se manifiesta en una ATM inflamada por la tensión que se ejerce sobre la zona causando dolor y, en los casos más graves, acúfenos. Por otro lado, también es posible notar chasquidos en la zona de la mandíbula al apretarla.

Otros síntomas incluyen:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de oído.
  • Sensibilidad dental.
  • Problemas de sueño.

Es recomendable contactar a un médico si presentas dolor persistente en la mandíbula, dientes desgastados, o si tus síntomas afectan tu calidad de vida.

Tratamientos para el bruxismo

Dado que es de origen multifactorial, el tratamiento del bruxismo varía en cada individuo y va orientado a disminuir la sintomatología en los pacientes. Los tratamientos pueden incluir:

Férulas de descarga

Normalmente, la primera intervención que se realiza es para salvaguardar la salud de los dientes y del sistema masticatorio. Para ello, se coloca una férula bucal protectora especial de resina transparente hecha a medida que, cuando se lleva durante el sueño, evita el contacto entre los dos arcos dentales al rechinar los dientes. La férula impedirá que los dientes de arriba y los de abajo contacten. Se usa por la noche e impide el rechinamiento de los dientes, además de relajar los músculos y evitar que se tensionen.

Inyecciones de toxina botulínica

Mediante la infiltración de una neurotoxina en los músculos maseteros, mejorando de forma espectacular y combatiendo las secuelas y alteraciones del bruxismo.

Terapia Psicológica

Un psicólogo es útil cuando el bruxismo dental tiene un origen emocional que puede ser ansiedad, estrés u otro trastorno mental. El estrés es uno de los principales desencadenantes, por lo que puede ser crucial reducir el nivel de ansiedad y aprender a gestionarlo mediante técnicas de relajación, escuchando música clásica o practicando la meditación. La actividad física ligera y regular también ayuda a desestresarse y a liberar todas las tensiones acumuladas durante el día. Tener un buen estado emocional es fundamental para trabajar y controlar el bruxismo.

Fisioterapia

Un fisioterapeuta trabaja con el paciente para reducir los síntomas asociados al bruxismo y ATM por medio de ejercicios mandibulares. De esta forma, se alivian los síntomas y aumenta la comodidad para el paciente.

Medicina del sueño

En los casos donde se encuentran problemas con el sueño, es necesario trabajar con un especialista en el área que realice un estudio completo y determine si existen episodios como la apnea.

Ortodoncia

Una mala oclusión se soluciona por medio de la ortodoncia. Una revisión por parte de un especialista en ortodoncia puede daros soluciones para mejorar este punto, con una oclusión perfecta las fuerzas bucales se reparten de una manera uniforme y estable en la boca haciendo que todos los musculos, piezas dentales y estructuras fáciles que intervienen sufran menos desgaste.

Remedios caseros y consejos

La forma de remediar el bruxismo dependerá de si es diurno o nocturno, pero aún así, hay diferentes consejos que te ayudarán a reducirlo como no tomar té, café y no cenar mucho antes de dormir. También procura que tu habitación tenga una temperatura ideal y esté ventilada para favorecer la respiración y el sueño. No favorece el descanso nocturno hacer ejercicio después de las 6 de la tarde. Como remedios caseros, viene bien no masticar chicle en exceso y para calmar el dolor, aplica calor húmedo o hielo en la mandíbula. Saca la mandíbula procurando cubrir el labio inferior con el superior.

Además, reducir el consumo de alcohol y de bebidas estimulantes, especialmente en las horas de la noche, puede favorecer un sueño más tranquilo y apacible.

Un ejercicio recomendable es poner la punta de la lengua en el paladar, justo detrás de los dientes.

Bruxismo infantil

El bruxismo infantil se suele dar entre los seis y diez años de edad, coincidiendo con la caída de los dientes de leche. El hábito de apretar los dientes mientras se duerme, es una forma natural de favorecer la formación muscular y ósea de la cara.

Automasaje de mandíbula para relajar la tensión

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