¿Qué es la Enfermedad Periodontal? Causas, Síntomas y Tratamientos

La enfermedad periodontal es una afección inflamatoria que afecta las encías y los tejidos que rodean los dientes. Si no se trata a tiempo, puede provocar la pérdida de dientes. Es una enfermedad muy común y, si no se diagnostica y se trata a tiempo, puede destruir el hueso que sostiene los dientes y provocar la pérdida de los mismos.

La enfermedad periodontal tiene consecuencias tanto individuales como generales para la salud humana. Muchos de los síntomas individuales, como el sangrado, el mal aliento, la retracción de las encías, la movilidad de las piezas dentales, el dolor y la eventual caída del diente, pueden afectar enormemente la calidad de vida de los pacientes y causar incomodidad y ansiedad.

¿Cómo detectar la enfermedad periodontal? Signos de alarma y síntomas

Puede ser complicado diagnosticar la periodontitis de forma casera y sin la exploración de un dentista, pero a continuación te enumeraremos algunos signos que pueden indicarte que debes pedir cita en tu clínica dental de confianza para una revisión con el odontólogo:

  • Encías de color rojo intenso o morado.
  • Encías inflamadas o hinchadas.
  • Encías sensibles.
  • Encías que sangren fácilmente.
  • Dolor al masticar.
  • Creación de nuevos espacios entre los dientes.
  • Pus entre los dientes y las encías.
  • Mal aliento.
  • Teñir de rosa el cepillo de dientes después del cepillado habitual.
  • Escupir sangre al cepillarse los dientes o bien al usar el hilo dental.
  • Encías retraídas.
  • Dientes flojos o pérdida de dientes.
  • Modificación de la forma en que se unen los dientes al morder.

El sangrado de las encías es habitual en todas las fases, y es posible que los pacientes también experimenten dolor y sensibilidad debido a la inflamación gingival. Esto podría afectar al disfrute de determinados alimentos y dificultar una higiene oral adecuada. A medida que la enfermedad periodontal avanza, las encías se retraen y dejan expuesta la dentina de la raíz. En consecuencia, junto con la periodontitis aparece la hipersensibilidad dentinaria y las caries radiculares, que empeoran aún más la calidad de vida y exigen un tratamiento más invasivo.

La periodontitis crea bolsas entre las piezas dentales y las encías que pueden resultar difíciles de limpiar. Los alimentos y las bacterias pueden quedarse atrapados ahí, lo que genera mayor acumulación de placa y halitosis o mal aliento. Esto puede ocasionar al paciente unos niveles considerables de vergüenza y ansiedad. La enfermedad periodontal avanzada puede ocasionar la caída de piezas dentales, lo que también puede resultar perturbador para los pacientes.

Si la pieza dental es visible, su ausencia podría menoscabar la confianza y la autoestima del paciente. Desde el punto de vista de la salud sistémica, la inflamación persistente de los tejidos periodontales podría contribuir al aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular, nefropatía crónica y artritis reumatoide, y afectar negativamente al control de la diabetes y el desenlace del embarazo.

Tipos de Periodontitis

La enfermedad periodontal puede detectarse en diferentes estadios según el grado de afectación:

  • Periodontitis inicial: Es la fase posterior a la gingivitis (la cual, es reversible con tratamiento). Se evoluciona a esta etapa si las bacterias persisten por la acumulación de placa y la irritación e inflamación de las encías destruyen hueso. En este momento ya aparecen bolsas periodontales y aumenta el surco de la encía, por tanto, se hace totalmente necesario realizarse un tratamiento periodontal.
  • Periodontitis moderada: En esta etapa de la enfermedad periodontal, la encía se retrae y las bacterias destruyen hasta un tercio del hueso que sostiene el diente.
  • Periodontitis avanzada: Cuando la enfermedad periodontal llega a este estadio es porque se ha producido una pérdida del nivel de inserción de más de la mitad de la superficie radicular. Es probable que haya dientes que se caigan de forma espontánea.
  • Periodontitis necrosante: La EPN (enfermedad periodontal necrosante) es la infección que se caracteriza por la necrosis de las papilas interdentarias, la cual, se manifiesta con hemorragia gingival y dolor.
  • Periodontitis crónica: Es la forma más común de enfermedad periodontal, y ocurre con mucha más frecuencia en personas mayores de 45 años. Esta enfermedad crónica se caracteriza por la inflamación de las encías y la destrucción progresiva del tejido gingival y óseo.
  • Periodontitis ulcerosa-necrótica: Es una forma muy grave, caracterizada por la presencia de verdaderas úlceras a nivel de la encía, con necrosis de todo el aparato de soporte del diente. Aunque es poco frecuente se produce en la edad adulta joven, habiendo una mayor incidencia en los países en desarrollo, con factores de riesgo como la desnutrición grave, la ausencia de higiene bucal, la depresión inmunitaria y las enfermedades sistémicas crónicas.

Causas de la Enfermedad Periodontal

Las causas de la periodontitis o enfermedad periodontal pueden ser varias, sí que es cierto que, en la gran mayoría de casos, el desarrollo de la enfermedad periodontal suele empezar en la placa microbiana, conocida también como placa o biofilm dental. Y es que en la boca viven alrededor de 700 tipos de bacterias y cuando la higiene oral no es la adecuada, estas bacterias crecen, se agrupan y se acumulan en los espacios entre dientes, causando surcos en las encías y fisuras detales.

Asimismo, existen otros aspectos que pueden provocar el desarrollo de la periodontitis. Entre ellos se encuentra fumar tabaco, el estrés, las enfermedades como las diabetes, tener las defensas bajas y los cambios hormonales.

Además, hay otros factores de riesgo que acentúan la enfermedad periodontal:

  • Fumar o masticar tabaco, marihuana o el consumo de drogas.
  • Estrés.
  • Genética.
  • Enfermedades sistémicas, como por ejemplo la diabetes, la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn.
  • Defensas bajas.
  • Cambios hormonales, como los que tienen lugar durante el embarazo o la menopausia.
  • Obesidad.
  • Hábitos de salud bucodental insuficientes.
  • Gingivitis.
  • Algunos medicamentos que provocan sequedad de la boca o cambios en las encías.
  • Deficiencia de vitamina C y mala o poca nutrición.
  • Afecciones que causan una disminución de la inmunidad, como la leucemia, el VIH/SIDA y el tratamiento del cáncer.
  • La edad. No es que envejecer incremente la posibilidad de sufrir periodontitis, sinó que el efecto acumulativo de depósitos de cálculo y biofilm, así como la pérdida de hueso, explican la prevalencia de la enfermedad periodontal en personas de edad avanzada.

¿Qué es la PERIODONTITIS? - TRATAMIENTO, síntomas y causas de la enfermedad periodontal | Dentalk! ©

Tratamiento de la Enfermedad Periodontal

El objetivo principal del tratamiento es controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamientos pueden variar dependiendo de hasta donde se ha extendido la enfermedad de las encías. Cualquiera de las opciones requiere que el paciente continúe con un buen cuidado diario de los dientes en su casa.

En la actualidad existe una gran variedad de tratamientos para la periodontitis, que se aplican dependiendo de la gravedad y las condiciones del paciente. Este se determina por el dentista profesional. Entre los tratamientos destacan:

  • Raspado y alisado radicular: El raspado consiste en remover el sarro que se ha depositado por encima y por debajo de la línea de las encías. El alisado de la raíz elimina las áreas ásperas que pueda tener la raíz del diente donde se acumulan los gérmenes. Ayuda a quitar las bacterias que favorecen la enfermedad. En el caso de las fases más básicas, se suele realizar un raspado para eliminar el sarro y las bacterias en la superficie; además, se puede hacer un alisado radicular para alisar las superficies de las raíces.
  • Cirugía de colgajo: En casos más avanzados y en manos expertas, se debe recurrir a la cirugía, necesaria cuando todavía tiene inflamación y bolsas profundas, a pesar de haber recibido tratamiento con limpieza profunda y medicamentos. En casos más avanzados de periodontitis se suele requerir intervención quirúrgica. Esto incluye cirugía con colgajos, que consiste en reducir las bolsas en las que se acumula el biofilm y también para hacerlas más sencillas de limpiar.
  • Injertos: Otro de los tratamientos consiste en el injerto de tejido blando si se presenta la pérdida de tejido o injerto óseo en caso de la pérdida del hueso. Los casos graves de periodontitis, pueden requerir injertos de hueso o tejido para sustituir el que está infectado. El injerto puede consistir en una técnica llamada «regeneración tisular guiada«, en la que se introduce un pequeño trozo de membrana entre el hueso maxilar y la encía para permitir la regeneración del hueso y el tejido.

Es importante tener en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica, lo cual significa que no se curará con un solo tratamiento. Esto incluye realizar controles periódicos con el especialista para evaluar el avance de la enfermedad y hacer los ajustes necesarios con respecto al tratamiento.

¿Cómo prevenir la periodontitis?

La enfermedad periodontal se puede prevenir si se mantiene regularmente una buena higiene bucal, es decir, si se realiza un cepillado al menos dos veces al día y se usa hilo dental antes del cepillado para eliminar las partículas de alimentos y bacterias.

Para prevenir que la enfermedad avance, hay que intentar solucionarlo desde el momento en el que se recibe el diagnóstico del especialista en periodoncia. Con el uso del cepillado y la seda dental al menos tres veces al día podemos ayudar a eliminarla. El problema surge cuando esta placa no se retira, se endurece y forma unos incómodos depósitos denominados “sarro”. Estos incómodos depósitos son complicados de eliminar y el cepillado diario ya no es capaz de removerlos.

Y por supuesto, para evitar la periodontitis, es importante visitar con regularidad al odontólogo para te haga revisiones e higienes dentales.

Diez consejos para prevenir la aparición de periodontitis

La salud de nuestros dientes y encías puede condicionar nuestra vida, casi sin darnos casi cuenta. Desde bien pequeños deberíamos saber de su importancia y cuidar de ellos diariamente para que nos duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones, porque esto se traduce en una mejor calidad de vida.

  1. Lávate los dientes todos los días. Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
  2. Más allá del cepillo. Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
  3. Refuerza la limpieza con el enjuague. Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
  4. Evita ciertos alimentos… Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
  5. …Y apuesta por otros. La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
  6. No picotees entre horas. No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
  7. Cuídate si estás embarazada. Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
  8. Máxima precaución ante ciertas enfermedades. Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
  9. Presta más atención si tienes predisposición genética. En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
  10. Destierra el miedo a ir al dentista. La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis. Hay varios síntomas que produce este padecimiento, a los cuales tienes que prestarles atención y acudir al especialista de inmediato.

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