Todos sabemos que debemos cuidar nuestros dientes y encías, pero ¿sabías que una mala salud bucal puede provocar problemas en otras partes del cuerpo? La salud bucodental merece atención para prevenir enfermedades bucales o evitar dolores. Está demostrado que conservar una buena higiene bucodental evita el riesgo de muchas afecciones crónicas relevantes. Las infecciones bucales no son solo un asunto estético, sino que también presentan riesgos para la salud en general si no se controlan adecuadamente. El cuidado dental apropiado es una parte importante de tu salud en general.
Prevenir enfermedades bucodentales comienza con acudir regularmente al dentista para chequeos y limpiezas. Además, hay algunas acciones diarias que puedes tomar para ayudar a mantener tus dientes sanos, como lavarse los dientes dos veces al día con un cepillo adecuado. Usar el hilo dental para eliminar la acumulación de placa entre tus dientes es importante y, también, es aconsejable el uso de enjuague bucal para ayudar con la prevención. Si has desarrollado alguna enfermedad bucodental, existen varios tratamientos disponibles que pueden ayudar, desde restauración dental hasta cirugía o incluso limpiezas profundas.
Cómo prevenir enfermedades bucodentales
Enfermedades Dentales y Bucales Más Habituales
Las enfermedades dentales son mucho más comunes de lo que creemos y pueden ocasionar problemas mucho más serios de lo que pensamos. A continuación, vamos a hablar de las enfermedades más frecuentes en Odontología:
- Caries
- Periodontitis
- Halitosis
- Bruxismo o apretamiento
- Cáncer bucal
1. Caries Dental
La caries es una enfermedad infecciosa causada por bacterias que producen ácidos al digerir azúcares que obtienen de restos de alimentos que no se han limpiado correctamente. Estos ácidos disuelven los minerales que forman los dientes. Es la más común, y suele ocasionar dolores agudos cuando se hacen profundas, pudiendo llegar a afectar al nervio y causar la necrosis del diente, en cuyo caso puede perderse. La forma más efectiva de prevenirla es con una correcta higiene.
El tratamiento una vez se produce la enfermedad dependerá del grado de afectación del diente. Lo más frecuente y deseable será recurrir a una obturación o “empaste”. Antiguamente se usaba para este tratamiento amalgama de plata, pero este material, por su baja estética y su posible asociación a problemas de salud como el Alzheimer, está en desuso. Cuando la caries es muy extensa y afecta al nervio puede que la única solución para salvarlo sea realizar una endodoncia.

2. Periodontitis
Esta enfermedad es prácticamente tan frecuente o más que la caries, la periodontitis es en cambio mucho menos conocida entre la población. Se trata también de una enfermedad infecciosa, aunque las bacterias que la causan son diferentes de las que causan la caries. En este caso las bacterias causan una inflamación de las encías, que da lugar a la pérdida del hueso que soporta a los dientes. Sin un tratamiento adecuado esta pérdida ósea avanza hasta causar la pérdida de los dientes.
Además, al haberse perdido el hueso, la posterior colocación de implantes para reponer la dentadura será más complicada. El tratamiento consistirá en limpiar en profundidad el cálculo (o sarro) acumulado debajo de las encías. Esto se consigue por medio de raspados y alisados de la raíz del diente y, en los casos más graves, recurriendo a la cirugía periodontal. Sin embargo, todavía más importante que el diagnóstico y el tratamiento, es el mantenimiento posterior.
La enfermedad periodontal es una enfermedad crónica que si no se trata periódicamente recidiva: esto quiere decir que regresa la inflamación de las encías y la pérdida de hueso. Si el paciente acude a sus revisiones y mantenimientos las encías siempre estarán sanas y la enfermedad no progresará. La periodontitis es una infección grave de las encías que, si no se trata, destruye el hueso que sostiene los dientes. Si notas alguno de estos síntomas, es crucial acudir a un especialista en periodoncia.
3. Halitosis
Comúnmente conocida como mal aliento, tiene con frecuencia su origen en la boca por lo que debe ser evaluada por un odontólogo especialista. Principalmente es consecuencia de una mala higiene bucal asociada a infecciones en forma de caries extensas o de enfermedad periodontal activa. La solución pasa por identificar la causa y después tratar el problema según corresponda. Es decir, mejorar los hábitos de higiene y tratar las posibles infecciones.
4. Bruxismo
Aunque su causa no se conoce perfectamente, el bruxismo o apretamiento se asocia con una somatización del estrés de la persona. Debido a que el día a día de muchas personas es cada vez más estresante esta patología es probablemente la que más crece de las enfermedades bucales y dentales de la lista. Consiste en el hábito nocivo de apretar los dientes durante períodos prolongados, ya sea de día o de noche, siendo esto segundo más habitual ya que el paciente lo hace de forma inconsciente.
Los dientes se abrasionan, perdiéndose la capa de esmalte (el tejido más duro que recubre los dientes). Al exponerse la dentina la progresión se acelera, ya que ésta es más blanda que el esmalte, y el paciente llega a tener mucha sensibilidad al quedar la pulpa (donde se encuentra el nervio del diente) muy cerca de la superficie. Otro efecto de los desgastes causados por el bruxismo es la pérdida de dimensión vertical.
Esta enfermedad no puede ser eliminada completamente, salvo que el paciente tenga la posibilidad de pasar a llevar una vida más tranquila. Esto no es posible casi en ningún caso, por lo que la actitud debe ser la de poner barreras que limiten la destrucción dentaria. En primer lugar se aconseja que el paciente utilice una férula de acrílico para dormir, y también de día en caso de que el paciente note que aprieta durante el día y si su actividad le permita utilizarla.
La férula dental se interpone entre los dientes superiores e inferiores como un amortiguador, desgastándose en lugar de que erosionen los dientes. Cuando el paciente presenta desgastes importantes la solución va a ser restaurar el tejido dentario por medio de prótesis, ya sean coronas o incrustaciones. Esto va a permitir proteger los dientes para reducir o eliminar la sensibilidad y devolver al paciente la dimensión vertical y la estética facial.
Los pacientes bruxistas no dejan de serlo por lo que tienen que entender que si han destruido sus propios dientes es muy posible que las prótesis que se les coloquen también sufran desgastes y fracturas. Para limitar esto es todavía más importante si cabe utilizar una férula. Y sobre todo comprender que tendrá que sustituir las prótesis por unas nuevas cuando sea necesario.
5. Cáncer Bucal
El cáncer bucal es sin lugar a duda la más grave de la lista. Existen diversos tipos de cáncer en la boca, ya sea en las encías y mucosas o en los huesos. Los más frecuentes se producen en los tejidos blandos y están asociados a la presencia de traumas constantes como el roce de una prótesis, la mala higiene o el fumar. Es relativamente complicada de identificar, al menos rápidamente.
Cualquier llaga, úlcera o inflamación prolongada puede constituir un síntoma. Es importante que el paciente acuda a sus revisiones en el odontólogo para que éste pueda revisar las mucosas, encías y también los huesos en radiografías.

Problemas Dentales Comunes Según la Edad
Seguro que has oído en alguna ocasión la expresión “la salud bucodental no entiende de edad”. Nuestro cuerpo va cambiando y evolucionando y, con él, los cuidados específicos que debemos darle a nuestra boca. Por eso, a continuación, te explicamos cuáles son los problemas dentales más comunes según cada edad.
En Bebés
- Dolor de la primera dentición.
- Úlceras bucales.
- Caries del biberón.
- Succión digital o chuparse el dedo.
En Niños
- Caries dentales.
- Mala oclusión dental.
- Traumatismos dentales.
- Paladar estrecho.
En Adultos
- Caries dentales.
- Enfermedades periodontales.
- Llagas o aftas.
- Pérdida de uno o varios dientes.
En Adultos Mayores
- Encías retraídas y enfermedad periodontal.
- Pérdida de dientes.
- Cáncer bucal.
- Sequedad en la boca.
Enfermedades Vinculadas a la Salud Oral
Partos prematuros, enfermedades cardiovasculares, diabetes, artritis e incluso hemorragias cerebrales… Son muchas y diversas las afecciones graves que pueden verse influenciadas por infecciones bucales. ¿Cuáles son las enfermedades más vinculadas a nuestra salud oral?
- Alzheimer: La enfermedad parece potenciar su avance cuando el enfermo padece periodontitis.
- Enfermedades Cardiovasculares: La Asociación Americana de Cardiología, recomienda “el cuidado de las encías como una más de las estrategias de prevención de la cardiopatía isquémica”.
- Partos Prematuros: Infecciones como la periodontitis podrían duplicar el riesgo de partos prematuros.
- Artritis: Investigadores alemanes parecen haber establecido que la periodontitis afecta hasta ocho veces más a las personas que padecen artritis que a las que no.
- Diabetes: Sufrir diabetes incrementa los riesgos de padecer infecciones bucales que a su vez pueden influir negativamente en otro tipo de enfermedades.
- Hemorragias Cerebrales: La Universidad de Medicina de Lousiville y el Centro Cardiovascular y Cerebral Nacional de Osaka, en Japón, han establecido una relación entre determinados tipos de derrame cerebral y una bacteria oral.
Conclusión
En cualquier caso, y aunque no se pueda establecer a ciencia cierta una relación directa causa-efecto entre las afecciones orales y otro tipo de enfermedades graves como las que hemos visto, parece ser que el mejor modo de prevenirlas está en la práctica de hábitos de vida saludable y en unas pautas de higiene oral que mantengan nuestra boca en condiciones óptimas. Más allá de todo esto, hay que decir que enfermedades como la peridontitis y otras infecciones orales se pueden tratar con éxito y que, la investigación y los avances en la ciencia dan como resultados tratamientos cada vez menos invasivos e indoloros y mucho más eficaces que los convencionales.
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