Nuestra boca está expuesta a todo tipo de bacterias. Las sales minerales que contiene la saliva, ayudan a calcificar y endurecer la placa que las bacterias van generando, especialmente en la parte inferior de nuestros dientes. El especialista puede recurrir a varios procedimientos para eliminar esa capa de bacterias que afea nuestra sonrisa y que es un cúmulo de bacterias.
La acumulación de sarro dental en encías y dientes es uno de los problemas orales más comunes entre la población. Estos restos acumulados se endurecen con el tiempo sobre la superficie de los dientes denotando una completa falta de higiene o una limpieza bucodental insuficiente.
El sarro, también llamado cálculo o tártaro dental, es consecuencia del endurecimiento de la placa bacteriana. La placa bacteriana es una película que se deposita sobre los dientes y está compuesta de bacterias, saliva, restos de comida y células muertas. Aparece en todas las personas.
La placa dental va depositándose continuamente en los dientes, a lo largo del día y la noche. Incluso, después de cepillar los dientes, la placa se desarrolla en su superficie al cabo de unas 24 horas. Si la placa no se retira mediante el cepillado, después de aproximadamente 72 horas, comienza a endurecerse y se convierte en sarro al entrar en contacto con sales minerales presentes en la cavidad bucal.
El sarro es por tanto resultado del endurecimiento de esa placa bacteriana no retirada. Forma un recubrimiento blanquecino o amarillento en la base de los dientes, en especial en los dientes inferiores anteriores por el lado de la lengua y en los molares superiores por el lado de la mejilla.
La placa puede eliminarse mediante el cepillado diario, sin embargo, el sarro no puede eliminarse mediante cepillado y solo pueden eliminarlo adecuadamente un dentista o un higienista dental.
¿Qué es el Sarro?
El sarro es la placa que no se ha eliminado y se ha endurecido y vuelto poroso a causa de los minerales de la saliva. Es de un color amarillento o pardo y aparece en la línea de las encías.

La acumulación de sarro puede provocar caries, deteriorar los dientes provocar periodontitis y llegar a provocar incluso su caída. Si no se elimina, el sarro continúa creciendo y calcificándose.
El sarro está compuesto por los restos microbianos, la acumulación de residuos de alimentos y de saliva. El biofilm dental y los restos de alimentos se deben eliminar a diario evitando que lleguen a endurecerse. Estos restos pueden presentar una coloración que va desde un tono blanquecino, amarillento, hasta un color marrón en los casos más severos.
El sarro está compuesto en su mayor parte (del 70 al 90%) por elementos inorgánicos ―sales minerales―, que se combinan con sustancias orgánicas como proteínas, carbohidratos y, en menor medida, lípidos. Además de poder provocar problemas de salud como caries dentales, gingivitis o halitosis, el sarro dental constituye un problema estético.
¿Qué Causa el Sarro?
Como acabamos de ver, la ausencia o deficiencia de higiene dental es la principal causa de formación del sarro: si no se retira periódicamente, la placa dental se acumula, endurece y mineraliza, lo que da lugar a la formación del sarro. Otro factor que provoca la aparición de sarro es la forma que tengan tus dientes: si no están alineados, es más fácil que se acumule entre ellos y solo los dentistas, mediante una limpieza profunda, pueden eliminarlo.
Factores de Riesgo
- El consumo excesivo de alimentos o bebidas ricos en azúcar.
- El tabaquismo.
- El consumo excesivo de café, té o vino.
- El uso incorrecto o prolongado de algunos colutorios.
- La malposición o mala alineación de los dientes.
- Factores genéticos que afectan a la saliva como el grado de acidez (pH).
- Producir una cantidad insuficiente de saliva debido al uso de medicamentos u otras condiciones médicas.
- Tener edad avanzada.
Tipos de Sarro
En función de su localización, el sarro puede ser:
- Supragingival: Se acumula en la superficie visible de los dientes y encías.
- Subgingival: Está por debajo de la encía, extendiéndose en la raíz del diente, por lo que puede llegar a formar bolsas periodontales, por no hablar de las caries y el mal aliento. Se localiza por debajo de la línea de la encía, por lo que es más difícil de percibir.
¿Cómo Afecta el Sarro a los Dientes?
Las bacterias que tiene el sarro pueden afectar de manera negativa a nuestras encías y dientes. El paso del tiempo y el crecimiento cada vez mayor del sarro, puede llevar a una enfermedad de las encías. Por ello es importante prevenirlo y así poder evitar la gingivitis.
Si no se elimina correctamente la placa bacteriana y se forma sarro, pueden producirse, en función del tipo de bacterias predominantes, los siguientes problemas en la boca:
- Gingivitis: La placa y el sarro irritan e inflaman las encías, que se hinchan y sangran. Se pueden formar “bolsillos” en los que pueden proliferar bacterias.
- Periodontitis: Es una forma más severa de la enfermedad de las encías, en la que los ligamentos y el hueso que soportan el diente se destruyen. Con frecuencia, desencadena la pérdida de la pieza dental.
- Caries dentales: Son agujeros o cavidades que dañan la estructura del diente. Se producen cuando las bacterias presentes en la placa metabolizan los azúcares y producen ácidos capaces de disolver el esmalte con el paso del tiempo.
- Mal aliento (halitosis): Los “bolsillos” que se crean por la gingivitis y periodontitis acumulan bacterias y pueden incrementar la halitosis. Debido a menudo a una mala higiene oral, las bacterias presentes en la boca segregan compuestos de azufre que producen un olor desagradable. Puede ocurrir que el sarro no sea visible, pero que sí se perciba el mal aliento.
- Aumento de la sensibilidad en los dientes, sobre todo al frío y/o al calor.
Además, los trastornos dentales pueden llegar a provocar una gran variedad de problemas de salud sistémicos como trastornos digestivos o enfermedades cardiovasculares, entre otros.
La primera consecuencia negativa que tiene el sarro en los dientes es un problema estético. El sarro también favorece la adhesión del biofilm dental. La acción de las bacterias que se acumulan en el sarro conlleva la infección de los tejidos gingivales. El sarro supragingival que se acumula en la superficie de los dientes y encías es el principal responsable de la caries dental. Cabe destacar también que la formación del sarro en los dientes está relacionada con problemas de halitosis o mal aliento.
¿Cómo se Trata el Sarro?
Una vez que se ha endurecido el sarro, la única forma de eliminarlo es a través de un higienista o dentista cualificado. A través de una limpieza dental profesional es posible desprender los cálculos y depósitos de sarro sobre el diente. Cuando el sarro se encuentra por debajo de la línea de las encías, la forma más habitual de eliminarlo es a través de un proceso manual.
No es posible eliminar el sarro con el cepillado. Una vez se ha formado, solamente el odontólogo puede retirarlo mediante una tratectomía, una limpieza dental que permite extraerlo mediante el uso de instrumentos especiales. Se trata de un procedimiento indoloro y que no requiere ningún tipo de anestesia, aunque puede resultar un poco molesto para personas con elevada sensibilidad dental; en este caso, puede emplearse un espray con un anestésico local para insensibilizar el área.
Asimismo, el sarro puede extraerse con un aparato que emite ultrasonidos que lo desintegran. En el caso de que el sarro se haya acumulado bajo las encías, es necesario realizar un curetaje o raspado dental. Este implica una limpieza más profunda, que sí suele requerir la aplicación de anestesia local.
Consejos para Prevenir el Sarro
La mejor opción antes de tener que revertir la creación de sarro, es no llegar a ese momento. Por eso desde LISTERINE te dejamos algunos consejos para prevenir la creación de sarro en tus dientes y tener una higiene bucodental saludable:

- Cepillar los dientes con regularidad: El cepillado es la técnica más sencilla, económica y eficaz contra el sarro, por ello habría que cepillarse los dientes al menos tres veces al día.
- Usar hilo dental: Para tener una buena salud bucal, no solo hay que cepillarse los dientes, sino que también es importante el uso de hilo dental para eliminar la placa que se queda entre los dientes y llegar a los sitios donde el cepillo no alcanza.
- Acudir al dentista: Además de una correcta higiene bucodental casera, es necesario ir al dentista al menos una vez al año para tener la opinión y el cuidado de un especialista. La eliminación del exceso de sarro por un especialista evitará futuras enfermedades bucales que podrían traer más problemas consigo.
- No fumar: Algunos estudios demuestran que las personas que fuman tienen más probabilidades de acumular sarro en sus dientes.
- Uso diario de colutorio: El cepillado cubre solo la limpieza de un 25% de la boca. Con uso de colutorio completa tu higiene bucodental eliminando los restos no alcanzados por el cepillado y reparando y protegiendo el esmalte y las encías.
¿Cómo hay que limpiar la boca para prevenir el sarro y la placa dental?
Para reducir al mínimo la placa bacteriana y evitar así que se forme el sarro, es necesario limpiar todos días los dientes, la lengua, las encías, el paladar y el interior de las mejillas. En concreto, una higiene oral completa debe incluir los siguientes cuidados personales:
- Cepillarse los dientes cuidadosamente.
- Cepillarse las encías.
- Usar un dentífrico con flúor.
- Limpiarse los espacios interdentales.
- Limpiarse la lengua.
Además, los expertos recomiendan un examen rutinario de los dientes al menos una vez al año y una limpieza profesional cada seis o doce meses con el fin de eliminar el sarro, ya que este puede acumularse en los dientes incluso aunque se lleve a cabo en casa una buena higiene dental.
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Instrucciones de Uso:
Utilizar el enjuague bucal dos veces al día. Verter 20 ml (4 cucharaditas de 5 ml) en un vaso, enjuagar dientes y encías durante 30 segundos y escupir. No recomendado para niños menores de 12 años. No ingerir. En caso de ingestión, solicitar asistencia médica. No utilizar en caso de alergia a cualquiera de los ingredientes. Detener el uso y consultar a un dentista en caso de irritación bucal. Mantener fuera del alcance de los niños. Conservar a temperatura ambiente.
Diferencias entre Sarro y Placa Dental
Sarro y placa dental son cosas distintas que la gente suele confundir debido a sus características en común.
A diferencia del sarro, que es duro y poroso, la placa dental es una película delgada que se forma sobre los dientes y que consiste en saliva y restos de comida atrapados que se acumulan en la línea de las encías. Si no se quita la placa dental todos los días con un cepillado suave, hilo dental y el correcto uso de enjuague bucal LISTERINE®, ésta puede solidificarse y convertirse en sarro.
El ácido de la placa puede atacar a los dientes inmediatamente después de las comidas y, si no se limpia, puede romper el esmalte y provocar caries. La placa dental también daña las encías y puede causar su enrojecimiento e inflamación, hacer que sangren con el cepillado o incluso que se retraigan.
En definitiva, el sarro es el empeoramiento y endurecimiento de la placa que no ha sido eliminada. Si la placa no se trata, aparece el sarro. Por ello es importante mantener una buena y completa higiene bucodental.
Colutorios Bucales
Los colutorios bucales, también conocidos como enjuagues bucales, son soluciones líquidas esenciales en la rutina de higiene oral. Tu dentista puede recomendarte el uso de enjuagues bucales específicos, especialmente si enfrentas condiciones como alto riesgo de caries, inflamación de las encías, boca seca (xerostomía) o halitosis (mal aliento).
En el mercado, existe una amplia variedad de colutorios, cada uno diseñado para necesidades específicas. Los enjuajes estéticos son ideales para aquellos que buscan una solución simple para mejorar la frescura de su aliento y eliminar residuos de comida tras el cepillado y el uso de hilo dental. Ayudan a controlar la placa bacteriana y reducir e inhibir la gingivitis.
Muchos de estos enjuagues contienen digluconato de clorhexidina. Estos enjuagues también son eficaces para acelerar la curación de las llagas o úlceras bucales que aparecen comúnmente en la boca. Los colutorios con flúor juegan un papel crucial en la protección de los dientes contra los ácidos producidos por la placa bacteriana. La elección entre enjuagues con o sin alcohol es un tema de debate. Los enjuagues con alcohol pueden causar una sensación de ardor y, en algunos casos, reducir la producción de saliva. Para mantener una excelente rutina de higiene bucodental, es importante recordar que los colutorios son complementarios al cepillado y uso de hilo dental.
Los colutorios bucales son un elemento esencial para una rutina de higiene oral completa.
COLUTORIOS BUCALES o ENJUAGUE bucal ¿Cuál usar?
Sarro Negro en los Dientes
El sarro negro en los dientes es un problema dental común que puede afectar la salud bucal y la apariencia de la sonrisa. El sarro, también conocido como cálculo dental, es una acumulación endurecida de placa bacteriana que se adhiere a los dientes. Cuando la placa no se elimina adecuadamente mediante el cepillado y el uso del hilo dental, se mineraliza y se convierte en sarro.
Causas del sarro negro:
- Mala higiene dental: La falta de cepillado y uso del hilo dental permite que la placa se acumule y se endurezca, formando sarro.
- Tabaco: Fumar o masticar tabaco es una de las principales causas del sarro negro.
- Enfermedad de las encías: El sarro que se acumula en la línea de las encías puede causar gingivitis, una forma leve de enfermedad de las encías.
Cómo eliminar el sarro negro:
- Limpieza dental profesional: La forma más efectiva de eliminar el sarro negro es mediante una limpieza dental profesional realizada por un dentista o higienista dental.
- Raspado y alisado radicular: En casos de sarro subgingival (debajo de la línea de las encías), se puede requerir un raspado y alisado radicular.
- Cepillado adecuado: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con una pasta dental fluorada.
- Dieta balanceada: Limita el consumo de alimentos y bebidas azucaradas y pigmentadas.
Prevención del sarro negro:
- Visitas regulares al dentista: Programa limpiezas dentales profesionales y exámenes al menos dos veces al año.
Podemos decir que el sarro negro en los dientes es un problema que puede prevenirse y tratarse con una combinación de cuidados profesionales y personales.
Mitos sobre los Remedios Caseros
Pero vamos a repasar algunos de los mitos sobre los remedios caseros que se aconseja aplicar. Puede usarse en pequeñas cantidades, mezclado con agua, formando un enjuague bucal. Cuidado, porque igual que pasa con el limón, es un ácido que con un uso contínuo, puede provocar erosión del esmalte y por tanto, ayudar a que se produzca sensibilidad dental y caries.
Productos para el Control del Sarro
El zinc es un elemento que se añade a los dentífricos y colutorios para facilitar el control de la placa dental y prevenir la formación del cálculo. La línea de cuidado diario GingiKIN B5 combina en su formulación lactato de zinc y cloruro de cetilpiridinio (CPC) para un control óptimo de la placa bacteriana. Por otro lado, la línea de mantenimiento gingival KIN Forte presenta una triple combinación de agentes antiplaca (clorhexidina 0,05%, CPC y zinc). Además, incorpora el complejo Alpantha, formado por provitamina B5 (pantenol) y alantoína, para mantener unas encías sanas y fuertes.
El pirofosfato es un elemento que juega un papel importante en la inhibición de la formación de cálculos. Esta molécula evita que se produzca la precipitación de iones minerales presentes en la saliva en la placa dental.