A pesar de los avances significativos en la salud bucal de las poblaciones, la caries dental sigue siendo un problema importante y prevenible de salud pública, incluso en países de altos ingresos, y especialmente entre los niños. La caries dental es, de hecho, la enfermedad más común de la infancia y afecta hasta el 60-90% de los niños en edad escolar en la mayoría de los países de ingresos altos.
Casi 486 millones de niños en todo el mundo sufren de caries en los dientes primarios. Así lo informa un estudio publicado en el journal PLoS ONE, que además resalta el hecho de que la mala salud oral puede afectar negativamente la calidad de vida de los niños hasta la edad adulta.
La caries dental afecta al 80% de la población mundial. La sección europea de la Alianza por un Futuro Libre de Caries va a colaborar , con la Organización Europea de Investigación contra la Caries (ORCA)y con la Asociación Europea de Salud Pública Dental (EADPH),aunando las áreas de conocimientos y experiencia, para poner de relieve la necesidad de disponer de datos epidemiológicos, actualizados y relevantes, sobre la caries.
La caries dental es una enfermedad compleja, evitable y, en sus primeras fases, reversible que afecta al 80% de la población mundial.
Según informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 60-90% de los escolares y casi el 100% de los adultos tienen caries dental en todo el mundo3. Los efectos de las enfermedades bucodentales en términos de dolor, sufrimiento, deterioro funcional y disminución de la calidad de vida son considerables y costosos. La OMS estima que el tratamiento representa entre el 5% y el 10% del gasto sanitario de los países industrializados, y está por encima de los recursos de muchos países en desarrollo.
En la aparición de caries intervienen múltiples factores. Algunos pertenecen al entorno bucal, como los microorganismos vivos o bacterias que se encuentran en el organismo, la resistencia a la desmineralización o la propia morfología. Otros factores se corresponden con el individuo: número de visitas al dentista, consumo apropiado de fluoruros y dieta. En tercer lugar, existen influencias a nivel familiar: nivel cultural, nivel socioeconómico, nivel de conciencia sanitaria, etc.
En un estudio observacional realizado en 130 escolares de edades comprendidas entre 3 y 12 años se observa una prevalencia de los niños con caries del 33%. Hay una relación estadísticamente significativa ( p <0,05) entre la caries y la nacionalidad ( p = 0,004) y el nivel de estudios de los padres ( p = 0,005). También existe una asociación estadísticamente significativa entre la caries y la presencia de placa ( p = 0,002), el tiempo de cepillado ( p = 0,005), el uso de chupete con azúcar ( p = 0,015) y el bruxismo ( p = 0,025).

Desigualdades Sociales en la Prevalencia de Caries Dental
La carga de la caries dental no se reconoce lo suficiente y las poblaciones en desventaja socioeconómica se ven afectadas de manera desproporcionada, continúa el estudio. Por este motivo, los niños de países de bajos ingresos tienen un mayor riesgo de caries y mayores necesidades de tratamiento insatisfechas que los que viven en países de altos ingresos. Pero lo cierto es que las familias que están en desventaja por bajos ingresos y/o baja educación experimentan niveles más altos de caries dental, tanto en países de ingresos altos como bajos.
Este estudio en concreto encontró que la prevalencia de caries varía del 12% al 55% de la población, y los niños que viven en familias con ingresos familiares más bajos y/o con baja educación materna tienen más probabilidades de sufrir caries dentales.
Las desigualdades según la educación materna son mayores en el sudeste de Suecia y Rotterdam, mientras que las desigualdades según los ingresos son mayores en Quebec y Rotterdam. Las estimaciones sugieren que se podrían reducir las tasas de caries dental entre el 2% y el 36% si se mejoraran las desigualdades y todos los niños tuvieran las mismas ventajas que las familias más ricas en cada jurisdicción.
Como ocurre con la salud general, existe un constante gradiente social para las enfermedades bucodentales y estas empeoran conforme lo hace el estatus socioeconómico. Este gradiente social es un fenómeno universal a lo largo de toda la vida, desde la infancia hasta la tercera edad, que afecta a casi todas las enfermedades bucodentales en diversos grados, como la caries dental, las enfermedades periodontales y el cáncer oral.
“Para poder abordar el problema de la enfermedad y las desigualdades de la caries en Europa, tenemos que entender bien la epidemiología de esta enfermedad», comentó el Dr. Georgios Tsakos, presidente de la EADPH. “Los mapas epidemiológicos actuales no reflejan el verdadero panorama de la caries en Europa y no se actualizan de forma regular. Los datos recabados deben abarcar las poblaciones adultas a las que afecta principalmente la dolencia, documentar las consecuencias de la enfermedad en la calidad de vida y destacar los determinantes sociales más generales para que podamos fácil tar intervenciones para la promoción de la salud que aborden los factores de riesgo que son comunes a otras muchas enfermedades crónicas»

Para afirmar que nuestra población cumple estas características de nivel socioeducativo bajo, nos basamos en los resultados del ya mencionado “Análisis de Situación de Salud”21, que revela que se trata de una población de nivel cultural bajo, con unas altas tasas de absentismo y abandono escolar. Esto genera una población poco cualificada, con acceso a empleos precarios, alta tasa de desempleo y muy dependiente de ayudas sociales. Uno de sus principales problemas es la dificultad económica para atender las necesidades básicas.
Existen profundas disparidades en la salud bucodental en las regiones, los países y dentro de los países. Estas pueden estar relacionadas a la situación socioeconómica, raza u origen étnico, edad, sexo o estado general de la salud. Si bien las enfermedades dentales comunes son prevenibles, no todos los miembros de la comunidad están informados o están en condiciones de beneficiarse de las medidas de promoción de la salud bucodental adecuadas, como refleja la Carta de Otawa25.
Prevención y Tratamiento de la Caries Dental
Los últimos estudios recientes avalan el rol primordial que tiene el azúcar en su desarrollo. Los azúcares proporcionan un sustrato para que las bacterias orales cariogénicas florezcan y generen ácidos desmineralizadores del esmalte8, produciendo una disbiosis de colonias de bacterias azúcar-dependientes9. La extensa bibliografía científica sobre la caries dental muestra que los azúcares libres son un factor dietético necesario en el desarrollo de la caries dental.
Actualmente hay un interés científico creciente en la relación entre los factores de riesgo comunes, como la ingesta de azúcares en la dieta, y las enfermedades no transmisibles: diabetes, obesidad o caries. La caries dental se puede prevenir reduciendo la ingesta de azúcares, con el uso apropiado de flúor y la promoción de una buena higiene oral.
La caries es un proceso dinámico, ya que en la superficie del diente se produce un ciclo continuo de desmineralización y remineralización.
Por otro lado, la fluoración del agua se ha asociado con una menor experiencia de caries en Australia, lo que beneficia a todos los estratos socioeconómicos de la comunidad. Un estudio reciente sugiere que la inclusión de servicios de atención dental dentro de la cobertura universal de salud puede tener un impacto significativo en la reducción de la desigualdad en la caries dental infantil.
Los resultados de este estudio destacan que los servicios de salud bucal presentan variaciones significativas entre los países estudiados. Por ejemplo, en Australia y Québec, el sistema de salud financiero con fondos públicos ofrece una cobertura de salud bucal limitada, lo que puede generar grandes gastos para los pacientes. En cambio, en los Países Bajos, el coste de la atención dental básica para niños se reembolsan a través del seguro médico obligatorio, mientras que en Suecia, la salud bucal es gratuita desde el nacimiento hasta los 23 años de edad.
Los autores del estudio añaden que la implementación de estrategias de promoción de la salud, incluida la implementación de cobertura de atención dental gratuita para todos los niños, combinada con medidas de salud pública, como la fluoración del agua, es lo que ha llevado a reducciones significativas en la caries dental y las desigualdades sociales. Los enfoques recomendados para reducir la prevalencia incluyen intervenciones que comienzan en el primer año de vida; gestión basada en pruebas y riesgos; y una financiación del sistema de atención de la salud que garantice la accesibilidad de la atención preventiva.

Los protocolos de prevención de la caries de las sociedades odontológicas aconsejan la primera visita del niño al odontopediatra al cumplir el primer año. En ese momento se debe evaluar de manera individual el riesgo de caries y para ello el odontopediatra puede ayudarse de varias herramientas que permiten establecer el riesgo de caries de cada individuo.
Trabajar con las familias para que adquieran el hábito de higiene oral diaria desde el periodo de lactante es un factor clave para la prevención de la caries5,8,26,27. Es nuestra responsabilidad como profesionales sanitarios hacer que los padres y cuidadores sean conscientes de su importancia.
Muchos padres desconocen que alimentos y bebidas nutritivas tales como leche de fórmula y jugos de fruta contienen azúcares que contribuyen al proceso de la caries, al igual que la lactancia materna a demanda y nocturna cuando ya han erupcionado los dientes. Debemos informar a los padres que desde la erupción del primer diente se debe comenzar con la higiene oral, cepillando con la cantidad de un grano de arroz de pasta fluorada (1000 ppm) al menos dos veces al día y siempre antes de dormir.
Para ello se puede utilizar un cepillo dental adecuado o un dedal de silicona, con el que limpiarán las encías y los nuevos dientes, tanto en el maxilar superior como en el inferior, sin aclararlo después. Este grano de arroz pasará a ser como una lenteja con tres años y como un guisante con cinco años, ampliando entonces la dosis de flúor hasta 1450 ppm8.
Debemos transmitir a padres y cuidadores que el cuidado de la boca de sus hijos es su responsabilidad hasta que el niño adquiera la habilidad motora suficiente para hacerlo por sí solo, lo cual no suele ocurrir antes de los siete u ocho años. La higiene oral desde el primer año sirve tanto para establecer buenos hábitos como para proteger los dientes temporales. Todos nacemos con las bacterias que causan la caries, pero no con la enfermedad; adquirimos de nuestros educadores los buenos o los malos hábitos tanto de higiene como alimenticios y de ello dependerá nuestra salud y la de nuestra boca8.
La buena higiene oral, la reducción en el consumo de azúcares de la dieta y un uso regular y adecuado del flúor son elementos clave para la prevención de la caries.
Es fundamental mantener una buena higiene bucodental, cepillando los dientes, al menos, dos veces al día, con pasta dentífrica fluorada. Además, hay que prestar atención a la higiene interdental, ya que ni el cepillo manual ni el eléctrico son capaces de alcanzar las bacterias que se acumulan entre un diente y otro. Por eso es tan importante limpiar bien entre los dientes con seda dental o cepillo interdental. De lo contrario, dejaremos el 35% de la superficie de los dientes sin limpiar.
Seguir una dieta sana y equilibrada, baja en azúcar y rica en verduras, fruta, pescado y aceite de oliva. Hay que vigilar los azúcares añadidos a los alimentos procesados, bebidas energéticas y refrescos.
Visitar periódicamente al dentista, al menos, una vez al año o siempre que se detecte alguna anomalía en la cavidad oral.
El 20 de marzo se celebra el Día Mundial de la Salud Bucodental, una iniciativa a la que se une anualmente el Consejo General de Dentistas junto a la Federación Dental Internacional (FDI) y cerca de 200 países en todo el mundo.
En el grupo de adolescentes (11-17 años), entre el 30-35% tiene caries, lo que representa 1,3 millones de jóvenes con 2,4 millones de dientes permanentes afectados. El 94% de los adultos jóvenes (35-44 años) en España presenta caries, es decir, unos 11 millones de sujetos afectados. Cada adulto joven tiene, en promedio, 7 dientes afectados por la caries. En cuanto al adulto mayor (65-74 años), la totalidad de la población ha sufrido caries en algún momento de su vida. Representa una afectación de 6,4 millones de personas, cada una de ellas con un promedio de 15 dientes afectados. Solo 2 de cada 10 dientes han recibido su tratamiento dental.
Los programas de asistencia dental comenzaron a funcionar en España en País Vasco y Navarra en el año 19904. En Extremadura, el programa de salud bucodental infantil PADIEX28se implantó mucho más tarde, en el año 2005, y los niños permanecen en él desde el año que cumplen seis años hasta el año que cumplen 15. Incluye revisión al menos una vez al año y comprende el análisis del estado dental y de índices de caries, la valoración de hábitos inadecuados e información sobre medidas higiénicas, entre otras actuaciones. Se realizan además aplicaciones de flúor tópico, tratamientos de sellado de fosas o fisuras profundas y tartrectomías (limpiezas d...
A continuación, se presenta una tabla con datos epidemiológicos de caries dental en escolares atendidos en el Centro de Salud de Barbastro durante los años 2000-2002:
| Edad (años) | Prevalencia (%) | CAO-D |
|---|---|---|
| 6 | 33 | 0.06 |
| 12 | 57.14 | 1.52 |
| 14 | 71.24 | 3.64 |
La caries dental es una enfermedad crónica, con elevada prevalencia en preescolares españoles. La falta de higiene, la alimentación inadecuada y las algias dentarias son problemas de salud frecuentes en nuestra zona básica de salud según los resultados del análisis de situación de salud.
Se realiza la inspección bucodental por dentista y la recogida de datos por higienista dental en escolares de primer, segundo y tercer curso de Educación Infantil. La variable principal estudiada es la presencia de caries.
De 150 niños escolarizados en educación infantil en la zona, se revisan 121 que acuden a clase el día que se realiza la revisión (80,7%). Las cifras de caries en nuestra zona básica de salud son altas, muy superiores a los datos nacionales.
Antiguamente se consideró el término caries como sinónimo de cavitación, lo cual no es correcto, ya que la cavitación se produce en los estadios finales de la enfermedad. La lesión de "mancha blanca" es el primer indicio clínico del desequilibrio en la superficie del esmalte.
En la reunión, se debatió sobre las ‘diferentes formas en las que puede contribuir a difundir el Plan Europeo de Estudios de Cariología. “Es importante para las facultades europeas de Odontología que adopten la filosofía de la caries como un proceso continuo y que empiecen a aplicar las partes del plan de estudios que puedan, para que juntos podamos mejorar la prevención y el tratamiento de la caries dental en toda Europa», explicó el profesor Andreas Schulte, vicedirector del Departamento de Odontología Conservadora de la Facultad de Odontología de la Universidad de Heidelberg (Alemania). “El primer objetivo a largo plazo especifica que en 2015, el 90% de las facultades y asociaciones dentales deberán haber adoptado y promovido el nuevo enfoque de la caries como un proceso continuo para mejorar la prevención y el tratamiento de esta dolencia», añadió el profesor Nlgel Pitts, presidente de la Alianza Mundial por un Futuro Libre de Caries y copresidente de la Sección Europea.
Uno de sus principales problemas es la dificultad económica para atender las necesidades básicas. Destacamos el estudio realizado en comunidades rurales de países africanos que muestra un incremento en la incidencia de caries en niños pertenecientes a clases altas con poder adquisitivo debido a que eran los que tenían la posibilidad de consumo de golosinas a base de glucosa y sacarosa24. Esto no es nuevo, ya sucedió en el siglo pasado. En poblaciones que habían padecido la Segunda Guerra Mundial, en las que faltaban alimentos, el bajo o nulo consumo de azúcares hizo disminuir la incidencia de caries de forma drástica.
Con motivo de la celebración del Día Mundial por un Futuro Libre de Caries, la Organización Colegial recuerda que la caries se puede prevenir. “Unos autocuidados apropiados -cepillándose los dientes, al menos, dos veces al día con pasta fluorada y usando seda dental o cepillo interdental a diario-, así como las revisiones periódicas al dentista combinados con un estilo de vida saludable, evitando un consumo excesivo de azúcares, y el tabaco y el alcohol, permiten mantener una dentición funcional a lo largo de la vida”, explica el presidente del Consejo General de Dentistas el Dr.
Caries Dental: Causas y tratamiento
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