Aunque lo más frecuente es que afecte a la lengua o los labios, el cáncer oral o de boca puede producirse también en cualquier parte de la cavidad oral (paladar, encías, suelo de la boca o mejillas). El cáncer oral es un tipo de tumor maligno que puede afectar a distintas partes de la boca.
En la mayoría de los casos se trata de carcinomas de células escamosas y se extienden rápidamente. Es fundamental saber que NO todos los tumores son cancerosos. La diferencia entre uno benigno y uno maligno es que este último puede crecer y diseminarse por otras partes del cuerpo, mientras que el benigno puede aumentar de tamaño, pero no se extenderá.

¿Qué es el Cáncer de Encías?
Sí, existe el cáncer de encías. Se trata de un tumor maligno que se forma en las encías del maxilar superior o inferior. El cáncer de encías es relativamente raro y representa menos del diez por ciento de los tumores malignos de la cavidad oral. El término técnico es carcinoma gingival.
A diferencia de otros cánceres de la cavidad oral, el cáncer de encías puede confundirse con varias enfermedades de las encías o los dientes. La mayoría de los casos de cáncer de encías son carcinomas de células escamosas. Esto significa que el tumor se desarrolla en la capa superior de la mucosa oral.
Otros tipos de cáncer son mucho menos frecuentes, como los osteosarcomas, que se desarrollan en los huesos maxilares y crecen hacia las encías, o los melanomas de la mucosa, que suelen ser de color oscuro. Es importante diagnosticar los carcinomas de células escamosas lo antes posible porque el tumor tiende a invadir los tejidos vecinos y a formar metástasis en los ganglios linfáticos.
A diferencia de otros tipos de cáncer oral, la proporción de sexos afectados por cáncer de encías en Alemania está casi equilibrada. Este tipo de cáncer se da sólo ligeramente más frecuentemente en hombres que en mujeres. En el caso de otros tipos de cáncer oral, la proporción de hombres alcanza el 75%. En los hombres, el cáncer se da principalmente entre los 55 y los 79 años; las mujeres son más propensas a desarrollar la enfermedad en la vejez a partir de los 75 años.
Causas del Cáncer Oral
El cáncer ocurre cuando los agentes carcinogénicos actúan sobre las células alterando su material genético, produciendo una mutación. Entre los agentes carcinogénicos más habituales están el alcohol y el tabaco, siendo responsables de hasta un 90 % de los casos. Y es que el alcohol y los componentes del tabaco como el alquitrán, la nicotina, los gases de monóxido de carbono o los benzopirenos entre otros, son capaces de producir cambios en el ADN de las células.
En los últimos años, el virus del papiloma humano también ha surgido como un factor de riesgo potencial para el desarrollo de este tipo de cáncer. El cáncer se desarrolla cuando la renovación celular normal está desequilibrada. Las células cancerosas con información genética alterada no son reconocidas por el sistema inmunitario y se propagan más rápidamente que las células normales.
Como resultado, las células sanas son desplazadas y el tumor crece. Aún no se han aclarado las causas exactas del cáncer de lengua. No, el cáncer de lengua no es contagioso. Sin embargo, hay que tener en cuenta que algunos virus se consideran un factor de riesgo y sí son contagiosos.
Los virus del papiloma humano, por ejemplo, son conocidos principalmente por causar cáncer de cuello de útero y pueden transmitirse a través del sexo oral. Se consideran la principal causa de cáncer oral en personas menores de 30 años.
Factores de Riesgo
En promedio, la edad de diagnóstico es de 62 años, siendo la mayoría de los pacientes diagnosticados son hombres con antecedentes de consumo regular de alcohol y tabaco. Los tumores malignos en la cavidad bucal suponen alrededor del 4% de todos los que pueden ocurrir en el cuerpo.
La etiología del cáncer oral es multifactorial. El tabaco y el alcohol son dos de los factores más importantes, incluso usados conjuntamente, ya que aumentan de una manera drástica el riesgo de padecer cáncer oral y faríngeo, debido a su efecto sinérgico. El consumo de nuez de betel o de areca, o hábitos tales como mascar tabaco y fumar invertido, son también factores muy importantes en la etiología del cáncer oral en países asiáticos o Suramérica.
Algunos virus, como virus de ADN (hepatitis B y C), Epstein-Barr o VPH (genotipos 16 y 18), se engloban también dentro de la etiología. El aumento de edad, químicos en dieta, prótesis mal ajustadas, mala higiene oral, fármacos como el dietilestilbestrol o exposiciones a energías que producen daño directo a los genes como los rayos X, son también factores a tener en cuenta.

Síntomas Iniciales del Cáncer de Encía
En las fases iniciales, el cáncer de encías suele progresar sin síntomas ni molestias. Sin embargo, existen algunos cambios en la mucosa que, si no se tratan, pueden convertirse en cáncer de encías.
- Placas/parches rojos (erythorplakia), blancos (leucoplasia) o rojos y blancos (erythroleukoplakia) en el revestimiento de la boca, lengua y encías.
- Dolor al tragar y al comer.
- Ronquera y problemas de voz.
Los cánceres linguales generalmente se desarrollan significativamente antes de mostrar síntomas de falta de movimiento de la lengua. Son varios y fácilmente definibles y comúnmente ocurren en los lados de la lengua y se manifiestan como parches blanquecinos llamados leucoplasia. Estas lesiones suelen ser mayores de 2 cm en el momento de la presentación. La lesión también puede aparecer gris/rojo con una superficie áspera y dura.
El cáncer de amígdala suele ser diagnosticado tarde durante el transcurso de la enfermedad, cuando el cáncer ya se ha ido extendiendo a zonas cercanas, como los ganglios linfáticos o la lengua. Este cáncer puede producir dificultad para tragar y da la sensación de que queda algo en la garganta por mucho que traguemos.
El cáncer de las membranas mucosas del interior de las mascarillas o cáncer de la mucosa oral se origina en las mucosas de la boca, es decir, ésta puede ser la mucosa interior de las mejillas, los labios, los dos tercios frontales de la lengua y su base, el suelo de la boca, el paladar, las encías e incluso la zona detrás de las muelas del juicio. Suele ser inicialmente indoloro y se vuelve doloroso cuando se convierte en una úlcera e incluso una infección más grande que con frecuencia presenta crecimiento.
Cáncer oral: Definición, factores de riesgo, prevención, diagnóstico y tratamiento | Kenhub
Lesiones Precancerosas
El término precáncer se refiere a aquellas presentaciones clínicas que pueden tener un potencial maligno para transformarse en cáncer. El precáncer oral tiene diversos aspectos clínicos que se engloban en los llamados trastornos potencialmente malignos, antiguamente conocidos como lesiones precancerosas o condiciones precancerosas, que pueden incrementar el riesgo de padecer cáncer oral.
Dentro de éstas, las que normalmente preceden al cáncer oral son la eritroplasia y la leucoplasia. Según la OMS, la leucoplasia es "una mancha o placa blanca que no puede caracterizarse como otra entidad clínica ni patológica". Aparece después de los 40 años en adelante y está relacionada con el tabaco, alcohol o VPH (11 y 16), aunque también puede ser idiopática.
Clínicamente, aparece como una mácula roja o en forma de placa aterciopelada. Histológicamente, se observan rasgos de que es carcinoma in situ y hasta un 85% más de displasias severas que en la leucoplasia, a pesar de que esta última es más frecuente, puede transformarse en maligna en un 3-33% en diez años.
La leucoplasia se produce cuando las encías se vuelven blancas. La leucoplasia puede aparecer en forma de manchas blancas indelebles o incluso cubrir partes enteras de la mucosa oral. Dependiendo de la forma, entre el 3 y el 38% de las leucoplasias se convierten en carcinoma de células escamosas.
Se desarrollan cuando la mucosa oral se queratiniza en exceso. Las eritroplasias son manchas aterciopeladas de color rojo oscuro brillante en la mucosa bucal, que también pueden aparecer en las encías y son mucho menos frecuentes que las leucoplasias.
Tipos de Trastornos Potencialmente Malignos
- Leucoplasia: Es la lesión potencialmente maligna más frecuente. Se trata de una lesión generalmente blanca en la mucosa de la boca que no se desprende al raspado. La causa más común es el consumo de tabaco aunque también las hay idiopáticas, es decir, en las que no se conoce claramente su origen aunque se piensa que algunos virus pueden influir. Si la lesión sigue presente un mes después de eliminar los posibles factores etiológicos, se recomienda realizar una biopsia para obtener el diagnóstico definitivo.
- Leucoplasia Verrugosa Proliferativa: Es una forma agresiva de la leucoplasia con un crecimiento lento que puede llegar a formar lesiones verrugosas. A diferencia de la anterior, el tabaco no parece tener relación con estas lesiones, pero no se conoce exactamente las causas de su aparición. Estas lesiones suelen surgir en personas mayores y más frecuentemente en la zona de encías y mucosa yugal. Suelen ser extensas en la presentación y con casi un 50% de malignización.
- Liquen Plano Oral: Es una enfermedad con origen desconocido que puede afectar a la piel y mucosas de todas las partes del cuerpo. Puede aparecer y desaparecer por brotes, frecuentemente asociados a trastornos psicosomáticos y situaciones de estrés y ansiedad. Suele manifestarse como unas estrías blanquecinas que aparecen normalmente en la mucosa de las mejillas, aunque también pueden aparecer en lengua y encías. Tiene un bajo riesgo de malignización, alrededor de un 1.4%, pero a pesar de ello, se recomienda realizar seguimientos 2 veces al año de las lesiones para detectar posibles cambios.
- Eritroplasia: Son lesiones rojizas de aspecto liso o moteado que aparecen en la cavidad oral, siendo el tabaco y alcohol los principales factores etiológicos, aunque también se relaciona con dietas bajas en verduras y con el VPH. Su grado de malignización es muy elevado, un 33,1%. De hecho, la mayoría de las lesiones rojas de la mucosa oral ya presentan carcinoma in situ o enfermedad invasiva en el momento del diagnóstico. Por lo tanto, es recomendable que cualquier lesión roja sea biopsiada.
Diagnóstico del Cáncer de Encía
Cuando las personas notan algo raro en las encías, suelen acudir primero al dentista para que las examine. Si se han descartado otras enfermedades de las encías o el diagnóstico no está claro, el dentista remite al paciente a un especialista, por ejemplo un otorrinolaringólogo u oncólogo (especialista en cáncer). El primer paso en el diagnóstico del cáncer es tomar una muestra de tejido (biopsia), que se examina en el laboratorio y ya revela si hay células tumorales o no. El médico decide qué exploraciones son necesarias.
Tras las exploraciones, el médico clasifica el tumor. En el caso del cáncer de encías, suele ser necesario extirpar quirúrgicamente el tumor. Dependiendo del estadio, el tamaño y la localización del tumor, puede administrarse radioterapia o quimioterapia antes o después de la cirugía para evitar que el tumor reaparezca.
En los cánceres orales en estadios avanzados tienen unas características clínicas bastante evidentes, por lo que no suelen suponer ningún problema de cara al diagnóstico de sospecha de malignidad. Sin embargo, en estadios iniciales pueden presentar diversas formas clínicas que pueden inducir al error diagnóstico e incluso pasar inadvertidas, ya que normalmente no presentan síntomas. Solo la exploración bucal por parte de un especialista, y más concretamente una biopsia, nos permitirá hacer un diagnóstico definitivo.
Clínicamente, en los estadios primarios las lesiones pueden ser asintomáticas y suelen ser pasadas por alto si el examen de la cavidad oral no es adecuado. Pero en otras ocasiones, o en estadios más avanzados nos podemos encontrar síntomas como sangrado bucal, pérdida de piezas dentarias, dificultad o dolor al deglutir, dificultad para llevar dentaduras, bultos en el cuello, úlcera que no cura, aparición de placas o lesiones de color blanco (leucoplasia) o rojo (eritroplasia), o una mezcla de lesión blanca y roja (eritroleucoplasia).
Con el tiempo, estas lesiones se ulceran en su superficie y su crecimiento cambia evolucionando en una masa exofítica, o bien, en una lesión endofítica. A su vez, los signos que podemos observar son úlcera sin dolor, induración, parestesia de lengua o labio, crecimiento papilar y dificultad para abrir la boca debida a la disminución de la movilidad del tejido. Sospecharemos que una lesión pueda ser cáncer si persiste más de 3 semanas en boca.
El cáncer oral puede afectar a cualquier parte de la cavidad oral pero su localización más frecuente suele ser en el borde lateral de la lengua y suelo de boca, aunque también puede afectar a otras estructuras como orofaringe, paladar blando, mucosa yugal o labio inferior. Se ha observado que cuando el paciente es fumador o ingiere alcohol, las lesiones se ven sobretodo en la zona anterior de lengua, suelo de boca, mucosa oral y alvéolos. Mientras que las lesiones por HPV aparecen más en las regiones posteriores de la cavidad oral como base de lengua, orofaringe, pilares amigdalinos y amígdalas.
Lo primero será realizar una buena historia clínica, para encontrar posibles factores de riesgo que puedan producir que se desarrolle esta lesión a nivel oral, por ejemplo; si el paciente es fumador (el riesgo aumenta de cinco a nueve veces más en pacientes fumadores que en no fumadores) o sólo bebe (tiene treinta veces más posibilidad de desarrollar cáncer oral o faríngeo) o ambos (efecto sinérgico aumentando el riesgo cien veces más de lo normal), acompañada de una exhaustiva y buena exploración clínica, tanto extra como intraoral, la cuál requiere una adecuada iluminación, gasas 2×2, guantes de protección y espejos, gracias a los cuales, exploraremos todas las zonas de la cavidad oral.
En éste, se deberá examinar toda la mucosa oral de forma exhaustiva, además de incluir la palpación de los nódulos linfáticos cervicales. Prestando especial atención a las zonas de la boca que sean más propicias para el carcinoma; como son el labio, suelo de boca, bordes laterales de la lengua y mucosa yugal.
El diagnóstico temprano depende de la astucia clínica o incluso del propio paciente cuando es capaz de identificar una lesión sospechosa mientras ésta se encuentra en un estadio temprano. Los estadios primarios pueden ser asintomáticos o causar pequeños cambios, por lo que se recomienda que los profesionales de la salud tengan un alto índice de sospecha y sepan identificar las lesiones orales precancerosas.
Tratamiento del Cáncer de Encía
El tratamiento del cáncer en la boca requiere cirugía en la mayoría de los casos. La extensión de la cirugía depende del estadio, que se correlaciona con la dimensión del tumor, la afectación de los ganglios linfáticos del cuello y la presencia de metástasis. La radioterapia es una modalidad de tratamiento que usa radiación para destruir células cancerosas. Por último, la quimioterapia es un tratamiento farmacológico en el que se pueden utilizar diferentes medicamentos.
Los cánceres orales se pueden tratar con la extirpación quirúrgica del tumor, de los ganglios linfáticos circundantes o con un tipo particular de radioterapia: la braquiterapia (tratamiento con radiación ionizante cuya fuente se aplica directamente sobre la superficie corporal a tratar o a corta distancia de ella).
Si el tumor ya ha penetrado en la mandíbula, es necesaria una operación compleja en la que hay que extirpar parte de la mandíbula. En una o varias operaciones de reconstrucción, el cirujano inserta en la mandíbula partes de hueso y tejido del propio cuerpo, por ejemplo del peroné o del hueso del hombro. Si el tumor ya ha hecho metástasis en los ganglios linfáticos o se sospecha que lo ha hecho, también hay que extirparlos. Esto se denomina disección del cuello.
El tratamiento quirúrgico se complementa, según el estadío del tumor, con radioterapia en algunos casos y, menos frecuentemente con quimioterapia. La cirugía de un cáncer oral se planifica dependiendo del estadio en el que se encuentre y de su localización concreta. De manera general, un cáncer se clasifica en cuatro estadios, numerados en orden de menor a mayor gravedad (I, II, III, IV).
Excepto en casos muy avanzados, el primer paso en los tratamientos de cáncer oral suele ser una cirugía. En el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra, realizamos una valoración intraoperatoria de los márgenes tumorales en colaboración con el Departamento de Anatomía Patológica, para garantizar la máxima extirpación del cáncer durante la cirugía. También iniciamos el tratamiento de radioterapia en la misma intervención quirúrgica mediante catéteres de braquiterapia, en colaboración con el Departamento de Oncología Radioterápica.
Efectos Secundarios del Tratamiento
Los efectos secundarios del tratamiento del cáncer oral dependen del alcance de la cirugía y la necesidad de radioterapia o quimioterapia. Los efectos secundarios comunes incluyen sequedad de boca, aparición de llagas, afectación de las glándulas salivales, cambio de sabor, dificultad para tragar o para abrir la boca, etc.
Pronóstico y Supervivencia
Como la mayoría de los tipos de cáncer, el de encías es curable si se detecta a tiempo. Las posibilidades de supervivencia y curación dependen en gran medida del estadio del tumor y de si ya se han formado metástasis. En general, el cáncer de cavidad oral es curable en un 80-90% de los casos si se detecta en una fase temprana; sin embargo, sólo el 30% de todos los cánceres de cavidad oral se detectan en una fase tan temprana. Cuanto más avanzado esté el tumor, peor será el pronóstico.
En el caso del cáncer, la esperanza de vida suele expresarse como "tasa de supervivencia a cinco años". Este valor indica el porcentaje de pacientes que siguen vivos cinco años después del inicio del tratamiento. Las posibilidades de curación del cáncer de lengua dependen en gran medida del estadio en que se diagnostique el cáncer, del tamaño del tumor y de si ya se han formado metástasis.
Si el tumor se detecta en una fase temprana, las posibilidades de recuperación son muy buenas. La tasa de supervivencia a cinco años es de hasta el 80%. Además del tamaño del tumor al inicio del tratamiento, su localización también es decisiva: la tasa de supervivencia a cinco años de los tumores situados en el borde de la lengua oscila entre el 35 y el 50 por ciento.
Tras el diagnóstico, a muchas personas les resulta útil leer o ver testimonios de personas que ya han superado el cáncer de lengua y hablan de su experiencia con la cirugía del cáncer de lengua y otras formas de tratamiento. Esto también ayuda a hacer una valoración realista de lo que cabe esperar durante el tratamiento. Los grupos de autoayuda y las organizaciones sociales también pueden ofrecer apoyo.
Prevención del Cáncer Oral
Como no podía ser de otra manera, la mejor forma de prevenir el cáncer oral es evitar o minimizar la exposición a los agentes carcinogénicos anteriormente descritos. Por esta razón, se recomienda beber el menor alcohol posible y no fumar o dejar de hacerlo. De hecho, varios estudios demuestran que el riesgo de padecer cáncer oral después de 5 años sin fumar es igual que el de una persona no fumadora. Por su parte, el virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual, otra razón para poner todas las medidas de protección posibles en los encuentros eróticos.
Con respecto a las consecuencias del sol, reducir la exposición en las horas centrales del día y hacerlo siempre con protector solar. La aparición de manchas blancas o rojas en la cavidad oral o síntomas como sangrado inexplicable, dolor o entumecimiento en la boca requiere una evaluación inmediata por parte de un cirujano oral.
Las manchas blancas o rojas que no desaparezcan en un plazo de 3 semanas siempre requieren la consulta de un especialista, dado que pueden ser una manifestación temprana del cáncer. Otra manifestación común es la aparición de tumoraciones ulceradas o de úlceras dolorosas, lesiones cuyo tamaño suele variar desde unos milímetros hasta varios centímetros.
El papel de los dentistas también es extremadamente importante antes, durante y después del tratamiento. Por ejemplo, tratar la enfermedad de las encías o la caries antes de una cirugía mayor o de someterse a radioterapia o quimioterapia, reduce el riesgo de infecciones o complicaciones. Durante el tratamiento se recomiendan visitas periódicas, ya que los posibles efectos secundarios mencionados anteriormente pueden requerir de tratamiento local y/o sintomático, además de poder detectar de forma precoz posibles caries o problemas en las encías.
Después del tratamiento del cáncer, el mantenimiento de una salud bucal óptima podría ayudar a reducir los síntomas comunes como el dolor y la boca seca. El dentista puede asesorar mejor al paciente sobre cómo lograr un cuidado bucal y dental óptimo.
Nuestra clínica es el primer centro en Galicia que cuenta con un dispositivo innovador que ayuda a los profesionales dentales a detectar posibles lesiones malignas en la boca, lengua, labios y garganta.

Recomendaciones para la Prevención
- Higiene oral rigurosa: Cepíllate los dientes después de cada comida (al menos dos a tres veces al día) con una técnica adecuada. No olvides cepillar la línea de la encía y la lengua. Usa hilo dental diariamente para remover la placa y restos entre dientes donde el cepillo no llega. Completa tu rutina con un enjuague bucal antibacterial (por ejemplo, con clorhexidina en periodos cortos, o enjuagues con flúor para protección anticaries).
- Visitas periódicas al dentista: Acude a revisiones dentales al menos una vez al año (mejor si son dos). Tu dentista puede detectar caries ocultas o signos iniciales de enfermedad de encías antes de que causen un flemón o bulto.
- Protección ante irritaciones: Si usas prótesis removibles, asegúrate de que estén bien ajustadas; acude a tu dentista si te rozan o provocan úlceras en la encía (así evitas fibromas por prótesis mal ajustadas). Si estás en ortodoncia y algún bracket o alambre te hiere la encía, no dudes en comunicarlo a tu ortodoncista; mientras tanto, utiliza la cera de ortodoncia sobre el aparato para minimizar el trauma.
- Alimentación y hábitos saludables: Llevar una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales, fortalece tus tejidos y sistema inmune, ayudando a combatir infecciones. Evita el exceso de azúcar (reduce el riesgo de caries y abscesos).
Estadísticas del Cáncer Oral
El cáncer en la cavidad oral no es raro. A nivel global se diagnostican más de 400.000 casos anuales de esta enfermedad, de los cuales entre 4000 y 5000 son españoles según la Sociedad Española de Oncología Médica.
En España, el cáncer oral constituye un 2,6 % de todos los tipos de tumores y su mortalidad es de 1,5 por cada 100.000 habitantes, cifra que se está acercando peligrosamente a la mortalidad del cáncer de cérvix uterino (1,9 por cada 100.000 habitantes) por lo que hay que empezar a darle más importancia. La incidencia del cáncer en 2013, en España, es de 6,7 por cada 100.000 habitantes (2,7 en mujeres y 11,0 en varones). El riesgo de padecer cáncer oral aumenta con la edad (en EE.UU, la media de edad para su diagnóstico es de 62 años durante 2000-2004) y la mayoría de los casos ocurren en personas de 50 años en adelante, aunque, en los estudios más recientes, se observan casos en adultos jóvenes.
Dato interesante: Se estima que el 70% de los casos de cáncer oral se detectan en etapas avanzadas, lo que reduce la tasa de éxito del tratamiento.
| Tipo de Cáncer | Porcentaje del Total de Tumores en España |
|---|---|
| Cáncer Oral | 2.6% |