Exceso de Carne en la Encía: Causas, Síntomas y Tratamientos

Una encía sana presenta un color rosa claro, no sangra, es de tacto suave y plana con punteado de piel de naranja. Si aparece un bulto en la encía, puede deberse a múltiples razones. Es importante destacar que la presencia de un bulto en la encía durante un tiempo igual o superior a dos semanas debe ser criterio, en ausencia incluso de sintomatología, para solicitar la opinión de un odontólogo o médico de cabecera. El aspecto de la encía, el historial médico y el tiempo de evolución pueden orientar acerca de la causa.

Causas Frecuentes de Bultos en la Encía

Existen muchos tipos de bultos en las encías. Y, por ese motivo, estas “bolitas” inesperadas también cursan con distintos síntomas. El tratamiento varía según la causa y puede incluir antibióticos, empastes, endodoncias, limpiezas profundas o, en algunos casos, cirugía. A continuación, exploraremos algunas de las causas más comunes:

1. Enfermedad Periodontal o Piorrea

Es la causa más frecuente, se estima que el 80% de la población puede presentarla de forma puntual o bien de manera continuada. La piorrea, como se llama popularmente, tiene dos fases:

  • Gingivitis: En la cual la encía se encuentra hinchada e inflamada, enrojecida o azulada, es dolorosa y sangra con facilidad. Puede ser un proceso localizado o bien generalizado de toda la boca. Es reversible si se corrige la causa.
  • Periodontitis: Es la fase posterior, el proceso inflamatorio continuado de la encía hace que se desprenda de los dientes a la cual están unidos, apareciendo espacios o bolsas que facilitan el acúmulo de restos alimenticios y bacterias incrementando aún más el proceso inflamatorio que acaba destruyendo el hueso donde están asentados los dientes. La destrucción del hueso y la pérdida de adhesión de la encía al diente hace que estos se muevan y que puedan, en etapas muy avanzadas, caer o desprenderse.

La causa de la enfermedad periodontal es la mala higiene bucal, que produce un aumento de placa bacteriana/sarro.

Factores que pueden agravar la periodontitis:

  • Predisposición genética.
  • Uso de antidepresivos, diuréticos y medicamentos que disminuyen la producción de saliva.
  • Diabetes mal controlada con niveles de azúcar elevados.
  • Embarazo, menstruación, pubertad, menopausia… Los cambios hormonales favorecen el crecimiento bacteriano.
  • Apiñamiento o malposición dental que dificulta la higiene dental.
  • Enfermedades autoinmunes con artritis reumatoide, síndrome de Sjögren, esclerosis múltiple, lupus eritematoso sistémico…

Tratamiento

A nivel personal será una buena técnica de cepillado, uso del hilo dental, colutorios bucales, cepillos interdentales…. Los profesionales podrán realizar higienes dentales, curetajes y tratamientos más complejos que pueden implicar en casos extremos cirugía sobre las encías o bien corrección de factores favorecedores como el apiñamiento.

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2. Absceso Dental/Flemón

Los abscesos son el acúmulo de pus, los periapicales (situados alrededor del ápice del diente) generalmente son consecuencia de caries o fracturas dentales y afectan a la raíz del diente donde se localiza el absceso. Los abscesos periodontales afectan el tejido de las encías y pueden generar hinchazón y enrojecimiento alrededor de un diente.

Generalmente ocasionan un dolor punzante, palpitante e intenso en el diente o la encía, que puede referirse al oído, mandíbula. Suele empeorar por las noches en posición horizontal. La aparición de un punto blanco amarillento puede suponer la existencia de una fístula que es la comunicación del absceso con la encía y es por este punto por el cual puede salir el pus. Cuando esto paso, supone un descenso del dolor al disminuir la presión de la zona inflamada. El mal sabor de boca y mal aliento suele estar presente en estos casos.

Tratamiento

Inicial: deberá realizarse con analgésicos y el tratamiento definitivo dependerá del origen del absceso tras la valoración por un odontólogo, pudiendo incluir el uso de antibióticos, tratamiento de la encía o bien el tratamiento de la caries, que incluirá en este caso una endodoncia (matar el nervio).

También puede aparecer un absceso dental sin excesivo dolor, y en estos casos la razón de la ausencia del dolor es porque previamente se había endodonciado o matado del nervio y este tratamiento ha fracaso con la aparición de nuevo de la infección.

Deberemos acudir inmediatamente a urgencias en caso de dificultad para tragar o para abrir la boca o en caso de aparición de fiebre.

3. Aftas o Úlceras

La encía es uno de los puntos donde pueden aparecer provocando inflamación, enrojecimiento y una zona central blanquecina.

El motivo de aparición de las aftas va desde infecciones virales, efectos secundarios a tratamientos antibióticos, quimioterapia, prótesis dentales mal adaptadas, quemaduras por alimentos u otras sustancias químicas, alergias, enfermedades autoinmunes…

El dolor suele ser muy intenso, modificando incluso la forma de hablar, y suele referirse o extenderse a un lugar diferente al de la ulceración.

Tratamiento

Está orientado a tratar el dolor y a la causa si puede ser tratada. Medidas como evitar un pH ácido de la boca cepillando los dientes después de la toma de alimentos, y beber abundante líquido. Aplicación de soluciones de lidocaína viscosa al 2% o ácido hialurónico en gel o spray sobre el afta alivian el dolor de forma instantánea, aunque también temporal. El proceso de curación de la encía puede durar entre una y dos semanas.

4. Agrandamiento de la encía

El agrandamiento de la encía o agrandamiento gingival es un fenómeno que se produce en algunos pacientes cuando, por diversos motivos, los tejidos que rodean a los dientes, crecen excesivamente.

Causas principales del agrandamiento de la encía

Existen varios factores, tanto externos como internos, que pueden provocar esta patología.

  • Causas hereditarias. La más frecuente es la hiperplasia gingival idiopática.
  • Falta de higiene oral. Este es uno de los motivos más habituales que provocan el agrandamiento gingival por la acumulación de sarro y placa entre la base del diente y la encía, que ocasiona inflamación y sangrado de encía.
  • Ortodoncia. En ocasiones los dientes torcidos fomentan la acumulación de restos de alimentos y de placa o sarro en la base de los dientes, provocando a su vez la inflamación de encías y en consecuencia, su agrandamiento.
  • Respiración oral. Puede parecer una cuestión baladí, pero respirar por la boca de manera continuada reseca mucho la cavidad y puede generar numerosos problemas como el daño de las encías.
  • Factores hormonales (pubertad/embarazo). Los cambios hormonales que, sobre todo las mujeres, padecen en momentos concretos como la pubertad o el embarazo, determinan otros factores que pueden afectar a la inflamación de encías.

Tratamiento del agrandamiento de la encía

Además de los consejos que te hemos aportado hasta ahora para acabar con el agrandamiento de la encía, existe un procedimiento específico para tratar este tipo de casos. La técnica se practica bajo anestesia local y consiste en eliminar una pequeña banda de encía para que el diente se vea un poco más en boca.

5. Pericoronaritis

Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares o cordales, a menudo son motivo de preocupación en el mundo dental. Su erupción, en ocasiones parcial, puede dar lugar a diversas complicaciones, siendo la pericoronaritis una de las más comunes. La pericoronaritis es una inflamación del tejido que rodea la corona de una muela del juicio. Este problema suele surgir cuando la erupción de la muela es parcial, creando un espacio propicio para la acumulación de bacterias y residuos alimenticios. Cuando las bacterias penetran en el tejido circundante, se desencadena una respuesta inflamatoria que puede resultar en diversos síntomas molestos.

Síntomas de la Pericoronaritis

La pericoronaritis manifiesta una serie de síntomas que, si bien pueden variar en intensidad, sirven como señales de alerta para buscar atención odontológica.

  • Dolor y Sensibilidad: Uno de los síntomas más comunes de la pericoronaritis es el dolor en la zona de la muela del juicio afectada. Este dolor puede variar desde una molestia leve hasta una incomodidad intensa.
  • Inflamación y Enrojecimiento: La inflamación de las encías alrededor de la muela del juicio es otra señal evidente de pericoronaritis. Esta inflamación puede ir acompañada de enrojecimiento, creando un área sensible y visualmente notable en la boca del paciente.
  • Mal Sabor o Mal Aliento: La acumulación de bacterias debajo de la encía de la muela parcialmente erupcionada puede causar un mal sabor en la boca o mal aliento persistente.
  • Dificultad para Abrir la Boca: En casos más avanzados, la pericoronaritis puede resultar en una limitación en la capacidad de abrir completamente la boca.

Si experimentas alguno de estos síntomas, es crucial que busques atención odontológica de inmediato. Un/a odontólogo/a realizará un examen exhaustivo y, posiblemente, radiografías para confirmar el diagnóstico y determinar el mejor curso de acción.

Diagnóstico de la Pericoronaritis

El diagnóstico preciso de la pericoronaritis es esencial para iniciar un tratamiento efectivo y evitar complicaciones a largo plazo.

  • Examen Clínico: Durante el examen clínico, el/la odontólogo/a evaluará visualmente la zona afectada, buscando signos de inflamación, enrojecimiento y cualquier acumulación de pus o residuos alimenticios.
  • Radiografías: Las radiografías dentales son herramientas cruciales para evaluar la posición de las muelas del juicio y la presencia de pericoronaritis.
  • Pruebas Específicas: En algunos casos, el/la odontólogo/a puede realizar pruebas específicas, como aplicar presión controlada sobre la muela del juicio para evaluar la respuesta del paciente al dolor.

Es importante destacar que el diagnóstico temprano de la pericoronaritis es fundamental para evitar complicaciones graves, como abscesos dentales o infecciones más extensas.

Tratamiento de la Pericoronaritis

El tratamiento de la pericoronaritis varía según la gravedad de la condición y los síntomas presentes. Los enfoques pueden ir desde medidas conservadoras hasta intervenciones más invasivas, y la elección dependerá de la evaluación específica de tu odontólogo/a.

Es esencial seguir las recomendaciones de tu odontólogo/a y cuidar la zona afectada después del tratamiento. Recuerda que ignorar la pericoronaritis o posponer el tratamiento puede conducir a complicaciones más graves, como infecciones extensas o daño permanente a las estructuras dentales circundantes.

Prevención de la Pericoronaritis

La prevención desempeña un papel crucial en la gestión de la pericoronaritis y en la salud general de las muelas del juicio. Al adoptar estas prácticas preventivas, puedes reducir significativamente el riesgo de pericoronaritis y otras complicaciones relacionadas con las muelas del juicio.

Remedios Caseros Temporales

Si experimentas síntomas de pericoronaritis antes de poder consultar a tu odontólogo/a, hay algunas medidas que puedes tomar en casa para aliviar el malestar. Sin embargo, es importante destacar que estos consejos son temporales y no sustituyen la atención profesional. Siempre busca la orientación de un/a odontólogo/a para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

  • Prepara una solución de agua tibia con sal (aproximadamente media cucharadita de sal en un vaso de agua) y realiza enjuagues suaves.
  • Aplica compresas frías en la mejilla exterior, en intervalos cortos, para ayudar a reducir la hinchazón y aliviar el dolor.
  • Considera el uso de analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, siguiendo las indicaciones del envase.
  • Si experimentas molestias al masticar, trata de evitar usar la muela del juicio afectada.

Recuerda que estos consejos son medidas temporales y no deben reemplazar la atención de un profesional de la salud.

Cuándo Buscar Atención Odontológica

Reconocer cuándo es el momento adecuado para buscar la atención de un/a odontólogo/a es esencial para prevenir complicaciones graves asociadas con la pericoronaritis.

  • La presencia de fiebre, escalofríos y malestar general podría ser indicativo de una infección más extensa.
  • La presencia de pus o un mal olor persistente alrededor de la muela del juicio puede indicar una infección activa.

Recuerda que la pericoronaritis es tratable y, con la atención adecuada, la mayoría de los casos pueden resolverse con éxito. No ignores los síntomas y busca la opinión de tu odontólogo/a ante cualquier preocupación. Con estos consejos, estarás mejor equipado/a para tomar decisiones informadas sobre tu salud bucal y actuar ante cualquier señal de alerta.

Diez Consejos para Prevenir la Aparición de Periodontitis

La salud de nuestros dientes y encías puede condicionar nuestra vida, casi sin darnos casi cuenta. Desde bien pequeños deberíamos saber de su importancia y cuidar de ellos diariamente para que nos duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones, porque esto se traduce en una mejor calidad de vida.

  1. Lávate los dientes todos los días. Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
  2. Más allá del cepillo. Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
  3. Refuerza la limpieza con el enjuague. Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
  4. Evita ciertos alimentos… Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
  5. …Y apuesta por otros. La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
  6. No picotees entre horas. No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
  7. Cuídate si estás embarazada. Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
  8. Máxima precaución ante ciertas enfermedades. Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
  9. Presta más atención si tienes predisposición genética. En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
  10. Destierra el miedo a ir al dentista. La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.

Complicaciones de la Periodontitis

La periodontitis también afectar al estado de salud general, pues existe evidencia científica sobre la relación de esta enfermedad con el aumento del riesgo vascular, la descompensación de la diabetes, infecciones respiratorias o incluso el parto prematuro.

Diabetes

La diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional importante y si no se controlan de manera conjunta, pueden llegar a ser contraproducentes para una buena salud y una mejor vida.

Como cualquier otra patología infecciosa, la periodontitis altera el estado metabólico-endocrino de las personas. Así pues, el paciente diabético tiene más riesgo de sufrir periodontitis y la periodontitis puede iniciar o aumentar la resistencia a la insulina, como así lo demuestran múltiples estudios científicos, complicando o dificultando el control de la glucemia.

Además, la periodontitis destruye el tejido que soporta los dientes, provocando reabsorción ósea y produciendo cambios sobre células inmunocompetentes y sobre otras que participan en la prevención de las inflamaciones. Las personas diabéticas también padecen una reducción en el flujo salival, lo que conlleva la aparición de un mayor acúmulo de placa dental y, por ello, más caries, infecciones y enfermedades periodontales. Además, son más susceptibles a las infecciones en general y a la periodontitis en particular, debido a la resistencia de los tejidos a la acción de la insulina y los cambios vasculares. Un control en los niveles de glucosa hará que se controlen mejor dichas infecciones.

Enfermedad Cardiovascular

La periodontitis es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular arterioesclerótica. La arterioesclerosis es una enfermedad fundamentalmente inflamatoria y está comprobado que focos infecciosos o inflamatorios no controlados, como los causados por la periodontitis, la hacen progresar, pudiendo llegar a desencadenar procesos más agudos, como síndromes coronarios graves.

Se han encontrado algunos de los gérmenes causantes de la enfermedad periodontal presentes en las placas de ateroma de los vasos sanguíneos. Esto se explica porque, cuando hay una periodontitis no tratada, puede darse una liberación al torrente sanguíneo de bacterias, toxinas y otros elementos inflamatorios que pueden provocar problemas en otras partes del cuerpo. La presencia de estos elementos en las arterias coronarias desencadena un proceso de obstrucción, aumentando el riesgo de infarto.

Así mismo, ambas enfermedades comparten factores de riesgo modificables (tabaquismo u obesidad, entre otros) y que están asociados al estilo de vida. Por tanto, en el contexto de una terapia periodontal integral sería muy positivo integrar programas para ayudar a los pacientes a dejar de fumar y un asesoramiento sobre posibles modificaciones del estilo de vida: dieta y ejercicio, que mejorarían tanto la salud general como la de las encías.

¿Cómo se Tratan los Problemas de Encías?

El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.

En ocasiones, el dentista o el mismo paciente pueden solicitar la colaboración de un periodoncista para tratar aquellos casos más complejos y avanzados.

Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:

  1. La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
  2. En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
  3. Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.

En los últimos años, ha quedado patente que la periodoncia no trabaja aislada para tratar los problemas bucales y que, cada vez más, se relaciona con otras áreas de la medicina, así como con la labor farmacéutica, pues está demostrada la relación de la salud bucodental con la salud en general.

Tabla Resumen de Causas y Tratamientos

Causa Síntomas Tratamiento
Enfermedad Periodontal Encías hinchadas, sangrado, enrojecimiento Higiene dental, curetajes, cirugía
Absceso Dental Dolor punzante, hinchazón, fiebre Analgésicos, antibióticos, endodoncia
Aftas o Úlceras Inflamación, enrojecimiento, dolor intenso Evitar pH ácido, lidocaína, ácido hialurónico
Agrandamiento de la encía Crecimiento excesivo de los tejidos de las encías Higiene oral, eliminación de sarro, cirugía
Pericoronaritis Dolor, inflamación, mal sabor, dificultad para abrir la boca Higiene oral, antibióticos, extracción de la muela del juicio

Es importante recordar que estas son las causas más frecuentes de la aparición de bultos en la encía, pero no son las únicas. La persistencia de un bulto o bultos no debe banalizarse y ha de consultarse con el odontólogo o médico de cabecera.

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