Las fracturas dentales y fisuras son un problema frecuente, ya que, aunque el esmalte que compone los dientes es uno de los materiales más duros y resistentes del cuerpo, estos pueden romperse y agrietarse. Además, el esmalte no contiene ningún tejido vivo en su interior, por lo que, a diferencia de los huesos, no puede regenerarse por sí solo.
En este artículo, abordaremos el tema del diente partido por la mitad, sus causas, posibles tratamientos y consejos para una recuperación adecuada. Un diente partido por la mitad se refiere a la situación en la que un diente se fractura por completo, dejando dos mitades separadas. Esta situación puede ser dolorosa y afectar la estética y funcionalidad de la boca.
Para comprender mejor esta condición, es importante saber que nuestros dientes están compuestos por varias capas. La capa externa, llamada esmalte, es la más dura del cuerpo humano, pero no es indestructible. Debajo del esmalte se encuentra la dentina, un tejido más blando que contiene pequeños túbulos que conectan con la pulpa dental. Cuando ocurre esta fractura severa, la lesión puede atravesar todas estas capas, exponiendo la pulpa dental al ambiente bucal.
Es importante detectar una fractura dental leve o grave para evitar posibles infecciones. Los dientes pueden romperse por diferentes motivos, pero las fracturas afectan, principalmente, a dos zonas: corona y raíz.
FRACTURAS dentales y FISURAS - ¿Qué síntomas producen y qué tipos de DIENTES ROTOS hay? ©
Tipos de Fracturas Verticales Dentales
Antes de profundizar en las causas específicas, es fundamental entender que no todas las fracturas dentales son iguales. Aquí hay una clasificación de las fracturas verticales:
- Fractura vertical completa: Esta es la más grave, donde la pieza dental se divide completamente en dos partes desde la corona hasta la raíz.
- Fractura vertical incompleta: Aquí, la lesión se extiende desde la superficie de masticación hacia la raíz, pero no separa completamente el diente.
- Fractura horizontal: Aunque menos común, puede ocurrir que una pieza dental se parta horizontalmente, generalmente debido a un trauma directo.
- Fracturas parciales: estas fracturas afectan solo una porción de la raíz del diente, sin extenderse completamente a lo largo de su longitud.
- División completa de la raíz: estas fracturas atraviesan completamente la raíz del diente, dividiéndola en dos partes.
Además, según la parte del diente afectada, las fracturas se pueden clasificar en:
- Fracturas de esmalte dental: es el tipo de fractura más leve, y a menudo se presenta como una pequeña fisura que incluso pasa desapercibida, aunque mediante la luz reflejada se puede observar con facilidad.
- Fractura coronaria: se trata de una corona dental fracturada, es decir, una fractura que implica toda la corona del diente.
- Fractura radicular: en este tipo de factura vertical dental también se ha producido la fractura de la raíz dental, convirtiéndose en el tipo de fractura más grave de todas.

Causas de las Fracturas Verticales
Las causas de las fracturas y fisuras suelen ser por un traumatismo puntual (un golpe o mordiendo cosas duras) o continuado (por ejemplo en pacientes bruxistas). En muchas ocasiones las fisuras son microscópicas y pueden pasar desapercibidas a simple vista o en radiografías.
Los traumatismos son la causa más inmediata y evidente de esta grave fractura dental. Golpes en la boca, caídas o accidentes deportivos pueden causar la división completa de una pieza dental. Es importante entender que los traumatismos no siempre resultan en fracturas inmediatas.
Un golpe fuerte puede causar una fractura dental, pero no es la única razón. Existen otras causas, y algunas de ellas se pueden prevenir, así que es importante conocerlas. Hay hábitos que pueden generar fracturas en nuestros dientes como morder lápices, comer hielo o morderte las uñas.
Entre las causas más comunes, encontramos:
- Bruxismo: El hábito de apretar y rechinar los dientes puede desgastar y debilitarlos, lo que aumenta el riesgo de fracturas. Cuando una persona sufre de bruxismo crónico, los dientes posteriores (molares y premolares) son especialmente vulnerables a partirse por la mitad debido a las fuerzas constantes y repetitivas que reciben.
- Caries profundas: Las caries profundas pueden debilitar la estructura interna del diente, haciéndolo más susceptible a fracturarse. Es crucial entender que las caries actúan como “excavadoras” microscópicas, creando cavidades que comprometen la integridad del diente.
- Empastes o coronas grandes: Los empastes o coronas de gran tamaño pueden debilitar la estructura del diente y aumentar el riesgo de fracturas. Un diente con un empaste que abarca más del 50% de su superficie de masticación tiene un riesgo significativamente mayor de fracturarse.
- Caries extensa no tratada: Una caries profunda debilita las estructuras internas de la muela. Si la caries destruye mucha dentina (la capa debajo del esmalte) e incluso la pulpa, la muela se vuelve frágil como un tronco carcomido. Con el tiempo, puede romperse ante una presión normal al morder. Muchas muelas partidas por la mitad tienen el antecedente de “tenía una caries muy grande”.
- Endodoncia (tratamiento de conducto) previo: Paradójicamente, una muela que ha sido endodonciada (se le quitó el nervio y se rellenaron los conductos) es más propensa a fracturarse. Al estar desvitalizada y, muchas veces, algo deshidratada por los medicamentos, el diente pierde cierta flexibilidad y puede agrietarse con más facilidad bajo cargas fuertes. Si además no fue protegida con una corona o incrustación, con el tiempo una muela endodonciada puede presentar una fisura vertical radicular. De hecho, la fractura vertical radicular es una complicación conocida en endodoncia, sobre todo si el diente tenía un perno o estaba muy debilitado.
- Morder algo duro o un traumatismo repentino: Un golpe fuerte en la boca (por ejemplo, en un accidente deportivo o de coche) puede partir un diente sano en dos. En los dientes anteriores es más común que se fracturen de forma horizontal (se rompe un trozo), pero en molares a veces ocurre una fisura vertical tras un traumatismo. También morder accidentalmente huesos, cáscaras duras o hueso de aceituna puede actuar como cuña y rajar la muela. He recibido pacientes que, por morder un hielo muy duro o un trozo de costilla, sintieron un “crack” y efectivamente su muela tenía una grieta vertical.
- Muela con gran empaste o corona defectuosa: Las restauraciones extensas (un empaste muy grande que cubre varias caras de la muela) pueden dejar paredes del diente muy finas. Al masticar, esas paredes pueden fracturarse. Si el diente ya no tenía mucha estructura sana y aun así se dejó, puede quebrarse.
Síntomas de un Diente Partido por la Mitad
Reconocer los síntomas de un diente partido por la mitad es crucial para buscar tratamiento oportuno:
- Dolor agudo y punzante: Este es el síntoma más común y suele ser el que alerta al paciente sobre el problema.
- Sensibilidad extrema: Los dientes partidos por la mitad suelen mostrar una sensibilidad exagerada al frío, calor, dulces o incluso al aire.
- Tener una mayor sensibilidad, e incluso dolor, cuando el diente fisurado entra en contacto con comida o bebida fría.
- Dolor al morder o al soltar la mordida: Es característico el dolor agudo al aplicar presión en esa muela, que puede aliviar al dejar de morder. Muchos pacientes relatan que les duele al masticar ciertos alimentos en esa muela, especialmente algo duro, o que notan un “chasquido” acompañado de dolor momentáneo.
- Sensibilidad prolongada a frío o calor: Si la fractura ha llegado a la pulpa (nervio), puede haber sensibilidad intensa cuando bebes algo frío o caliente. A diferencia de una caries (donde el dolor puede ser punzante y luego calmar), en una fractura puede ser un pinchazo breve al contacto.
- Inflamación o flemón en la encía cercana: Una fisura que llega a la raíz permite a las bacterias infiltrar hacia el hueso. Esto puede generar un absceso o infección crónica. Podrías notar la encía hinchada, enrojecida e incluso un bulto con pus (flemón) cerca de la base de la muela, normalmente en la parte de fuera (vestibular) o entre la encía y la mejilla.
- Movilidad dental o sensación extraña: Si la muela está partida completamente, es posible que notes que “se mueve” ligeramente alguna porción al presionarla con la lengua o al comer. Puede dar la sensación de que la muela está floja o de que encaja raro.
- Dolor espontáneo o constante: En fases iniciales, la fractura duele solo al morder, pero si ya hay infección del nervio o del hueso, puede empezar a doler por sí sola, incluso punzante o palpitante.
- Visión de la grieta o fragmento desplazado: A veces, mirando con un espejo se puede ver una línea que atraviesa la muela de forma vertical, especialmente si es hasta la corona. O incluso se puede haber desprendido un trozo de la cúspide (la puntita de la muela), dejando una hendidura visible.
Es importante destacar que no siempre duele inmediatamente. Hay personas que descubren la fractura vertical porque apareció un flemón o durante una radiografía de control, y dicen “pero si nunca me dolió fuerte”. Esto ocurre sobre todo en fracturas de raíces en muelas ya desvitalizadas (sin nervio) o fisuras muy finas que primero causan infección antes que dolor. Por eso, aunque no sientas mucho dolor, no significa que la muela esté bien.
Diagnóstico de Fracturas Verticales Dentales
Las radiografías comunes pueden ser un buen punto de partida para mostrar la fractura, pero no en todos los casos. Si en algún momento has sentido un dolor agudo o un crujido al morder algo especialmente duro, es probable que estés lidiando con una fractura dental.
Para diagnosticar una fractura vertical, el dentista puede realizar las siguientes pruebas:
- Inspección visual y con sonda: Revisaré la muela con el espejo y una sonda exploradora. Muchas veces al pasar la sonda por la superficie se puede “hundir” en la grieta si la hay.
- Prueba de mordida: Puedo hacerte morder suavemente sobre un utensilio como un palillo de madera o un algodón en diferentes cúspides de la muela. Si tienes un dolor agudo al soltar la mordida en un punto específico, es un signo clásico de fractura.
- Transiluminación o tinción: Como mencioné, a veces utilizamos una luz muy intensa aplicada a un lado del diente. Si hay una fractura, la luz no se transmite igual y la línea se nota. O aplicamos un colorante especial en la superficie y luego enjuagamos: el tinte puede penetrar en la grieta y marcarla de un color visible.
- Radiografía dental: Una radiografía periapical (la típica de aletas o pequeña) nos ayudará a ver signos indirectos. Curiosamente, la fisura en sí muchas veces no se ve en la radiografía convencional por su orientación, pero vemos consecuencias: un ensanchamiento del espacio periodontal a lo largo de la raíz, o una imagen en forma de “J” o lágrima en el hueso alrededor de la raíz, que indica pérdida ósea por una fractura vertical. Si la muela tiene tratamiento de conducto hecho, a veces la fractura se nota como una línea oscura junto al material de endodoncia.
Tratamientos para Dientes Partidos por la Mitad
El tratamiento adecuado para un diente partido por la mitad dependerá de la gravedad de la fractura y la condición general del diente.
Una vez diagnosticada la rotura de un diente por un odontólogo profesional hay diversos tratamientos para reparar el diente. Dependerá de la gravedad de la situación optar por uno u otro. Cuando se trate de una fractura de esmalte o coronaria sin afectación pulpar, el caso podría resolverse mediante una restauración directa (obturación o carilla de resina compuesta) o indirecta (fabricada en un laboratorio, como por ejemplo una carilla cerámica, una incrustación o una corona cerámica.) Pero, en los casos en los que exista afectación pulpar habría que recurrir a tratamientos de endodoncia, además del propio tratamiento restaurador del diente.
Entre las opciones de tratamiento, se incluyen:
- Restauración con resina: Esto significa aplicar un material de resina en el diente dañado para sellar la fisura y protegerlo de infecciones y daños adicionales.
- Endodoncia: Si la fractura es más grande, o si se ha expuesto la pulpa, puede que necesites una endodoncia para salvar el diente.
- Extracción e implante o puente dental: Cuando no se puede salvar un diente, se extrae y se sustituye. Las opciones son implantes dentales (que son la solución más duradera y natural) o un puente dental, también llamado prótesis dental.
- Pulpotomía: En el caso de niños o situaciones especiales, si la fractura afecta la pulpa pero se puede salvar, se hace una pulpotomía (que es la eliminación parcial de la pulpa dental).
- Corona dental: Una corona dental es una prótesis que cubre el diente dañado, protegiéndolo y restaurando su forma y función. El proceso de colocación de una corona en un diente partido por la mitad generalmente requiere varias visitas. Primero, el dentista debe evaluar si la fractura permite conservar el diente. Si la fractura afecta la pulpa dental, puede ser necesario realizar un tratamiento de conducto para eliminar la infección y sellar el diente antes de colocar una corona.
- Extracción dental: En casos en los que la fractura es muy grave o el diente está muy dañado, puede ser necesario extraerlo y reemplazarlo con un implante dental o un puente. La extracción de un diente fracturado puede ser más compleja que una extracción convencional, especialmente si la fractura se extiende por debajo de la línea de las encías.
- Adhesión y reconstrucción: En fracturas pequeñas del esmalte o dentina (por ejemplo, una grieta vertical que solo afecta la corona), podemos usar técnicas adhesivas. Esto consiste en rellenar la fisura con resina compuesta (el material de los empastes blancos), creando un “puente” que une las partes. A veces complementamos con tornillos pequeños de fibra de vidrio dentro del diente para reforzar. Si la pulpa está afectada, primero habría que hacer una endodoncia (eliminar el nervio) para quitar dolor e infección, y luego reconstruir.
- Corona dental: Tras una reconstrucción extensa, lo recomendable es colocar una corona o incrustación que cubra todo el diente. Una corona actúa como un “anillo” alrededor de la muela que mantiene las partes juntas al morder. Piensa en cuando un vaso se raja: si le pones cinta alrededor, puede que aguante un poco más.
- Hemisección o amputación radicular: Como mencioné, si un molar tiene múltiples raíces y solo una está fracturada, existe la opción de extraer solo la parte dañada. Esto es una cirugía delicada donde, tras hacer la endodoncia de las raíces sanas, se corta la muela separando la sección insalvable y se retira. La porción que queda se rellena y suele necesitar luego una corona especial (a veces unida a otro diente) para poder masticar con ella. Es como convertir una muela en un premolar.
Cuidados Posteriores y Prevención
Después del tratamiento, es crucial seguir una serie de cuidados para asegurar una correcta recuperación:
- Control del dolor: Se pueden tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol siguiendo las indicaciones del envase.
- Asegúrate de seguir todas las instrucciones proporcionadas por tu dentista, como tomar medicamentos prescritos y acudir a las citas de seguimiento. Es importante entender que cada caso de diente partido por la mitad es único, y las instrucciones pueden variar según el tipo de tratamiento realizado.
- Cepillarse los dientes al menos dos veces al día y usar hilo dental diariamente es fundamental para evitar infecciones y mantener la salud de los dientes y encías.
- Durante la recuperación, es importante evitar alimentos que puedan dañar la corona dental o la zona tratada. Los alimentos pegajosos como caramelos masticables o chicles pueden adherirse a las restauraciones temporales y desalojarlas.
- Si practicas deportes o sufres de bruxismo, utilizar un protector bucal puede ayudar a proteger tus dientes y evitar futuras fracturas. Los protectores bucales personalizados, fabricados por un dentista, ofrecen la mejor protección y comodidad.
- Acudir al dentista de forma regular para chequeos y limpiezas profesionales puede ayudar a detectar y tratar problemas dentales antes de que se conviertan en algo más grave.
Para prevenir futuras fracturas, considera lo siguiente:
- Tratamiento del bruxismo: Si rechinas los dientes, es fundamental buscar tratamiento.
- Mantenimiento de restauraciones: Las restauraciones dentales requieren cuidado especial.
- Dieta equilibrada: Una dieta rica en calcio, fósforo y vitamina D fortalece los dientes desde adentro.
- Higiene oral adecuada: promover y educar sobre la importancia de una buena higiene oral, que incluya cepillado adecuado, uso de hilo dental y enjuague bucal para mantener la salud general de los dientes y las encías.
- Protectores bucales para actividades de riesgo: incentivar el uso de protectores bucales en deportes de contacto o actividades que podrían exponer a los dientes a lesiones traumáticas.
Si en algún momento te enfrentas a una fractura dental, lo primero es mantener la calma y actuar rápidamente. Enjuaga tu boca con agua tibia para limpiar la zona, aplica una compresa fría en la mejilla para reducir la inflamación y toma un analgésico de venta libre para controlar el dolor. Es fundamental contactar inmediatamente a tu dentista o acudir a un servicio de urgencias dentales. Mientras tanto, evita masticar del lado afectado y protege los bordes afilados con cera dental si es posible.
¿Qué pasa si se me rompe un diente por la mitad?
Un diente roto por la mitad puede tener múltiples consecuencias si no se trata adecuadamente. A corto plazo, experimentarás dolor intenso, sensibilidad extrema y dificultad para masticar. A largo plazo, las consecuencias pueden ser más graves: la exposición de la pulpa dental puede llevar a infecciones que se extiendan al hueso maxilar, causando abscesos dolorosos. La pérdida del diente puede alterar tu mordida, causando problemas en otros dientes y en la articulación de la mandíbula. Además, puede afectar tu capacidad para hablar y masticar correctamente, así como tu confianza al sonreír.
¿Se puede salvar un diente partido por la mitad?
Sí, en muchos casos es posible salvar un diente partido por la mitad, especialmente si se busca tratamiento inmediato. El pronóstico depende de varios factores: la extensión de la fractura, el estado de la pulpa dental, la cantidad de estructura dental sana remanente y qué tan rápido se reciba atención profesional. Los dientes con fracturas que no se extienden por debajo de la línea de las encías tienen mejor pronóstico. Incluso si se requiere tratamiento de conducto, muchos dientes pueden ser salvados y funcionar normalmente durante décadas con el cuidado adecuado.
¿Un diente partido por la mitad puede causar infecciones?
Absolutamente sí. Un diente partido por la mitad puede causar infecciones graves si no se trata. Cuando la fractura expone la pulpa dental (el tejido interno que contiene nervios y vasos sanguíneos), las bacterias de la boca pueden ingresar fácilmente y causar una infección. Esta infección puede comenzar en la pulpa dental y extenderse hacia la raíz del diente, el hueso circundante y incluso los tejidos blandos de la cara y el cuello. Los síntomas de infección incluyen dolor pulsátil intenso, inflamación facial, fiebre, mal sabor en la boca y ganglios linfáticos inflamados. En casos severos, las infecciones dentales pueden ser potencialmente mortales.
¿Qué debo hacer inmediatamente si se me parte un diente por la mitad?
Es importante entender que no puedes curar completamente un diente partido por la mitad en casa. Esta es una emergencia dental que requiere atención profesional inmediata. Sin embargo, puedes tomar medidas temporales para aliviar el dolor y proteger el diente hasta que puedas ver a un dentista: toma analgésicos de venta libre siguiendo las instrucciones del envase, aplica compresas frías en la mejilla para reducir la inflamación, enjuaga suavemente con agua tibia y sal, y evita alimentos duros o temperaturas extremas.
| Tratamiento | Descripción | Tasa de Éxito |
|---|---|---|
| Implantes Dentales | Reemplazo del diente perdido con un implante de titanio. | 100% (según el estudio) |
| Endodoncia y Ferulización | Tratamiento del conducto radicular seguido de fijación con férula. | 20% (según el estudio) |
Recuerda que la prevención siempre es mejor que el tratamiento. Si experimentas un diente partido por la mitad, no dudes en buscar atención dental inmediata.
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