Fracturas Verticales en Endodoncia: Causas y Tratamientos

Soy la Dra. Marta Cerezo, odontóloga, y en este artículo quiero explicarte qué hacer si tienes una muela partida por la mitad en sentido vertical. Esta es una situación angustiante que veo a menudo en la consulta: pacientes que llegan preocupados porque su muela se ha fracturado verticalmente, a veces en dos partes visibles.

Como profesional, mi objetivo es salvar tus dientes siempre que sea posible, pero cuando una pieza está fisurada de arriba abajo, tenemos que evaluar cuidadosamente la mejor solución. Te hablaré con un lenguaje claro sobre las causas, consecuencias y tratamientos de una fractura vertical de muela. Te adelanto que, aunque en muchos casos habrá que extraer esa muela fracturada, cada situación es única y existen alternativas que valoraremos.

Tener una muela partida por la mitad en vertical implica que el diente se ha fisurado longitudinalmente, es decir, la grieta va desde la corona (la parte que vemos en boca) hacia la raíz, pudiendo llegar hasta el extremo inferior de la raíz. En términos odontológicos, lo llamamos fractura vertical de la corona y/o raíz. A diferencia de un diente astillado superficial o una esquina rota, aquí la fisura divide la muela en dos segmentos. A veces la fractura es completa (las dos partes llegan a separarse ligeramente), y otras es incompleta (la muela está agrietada de arriba abajo, pero no totalmente separada).

Esta es una de las lesiones más serias que puede sufrir un diente. ¿Por qué? Porque compromete la integridad de la pieza de forma muy profunda. Imagina la muela como una nuez: una fisura vertical sería equivalente a rajar la nuez en dos mitades; es muy difícil que siga funcionando como antes sin que las mitades se muevan o duela.

Generalmente, la fractura vertical afecta la raíz dental, donde están los ligamentos que sujetan el diente al hueso. Cuando la raíz está partida, suelen entrar bacterias por la grieta hasta el interior del diente y el hueso, causando infecciones.

Ahora bien, no todas las “muelas partidas” son iguales. A veces la fractura vertical puede limitarse a la corona (la parte de arriba) sin llegar muy profunda en la raíz. En casos raros, podría ser factible reparar la muela si la grieta no ha afectado zonas críticas. Más adelante te cuento estas posibilidades.

RCM AOP, FRACTURAS VERTICALES Y SU DIAGNÓSTICO, UNA SERIE DE CASOS

Causas de una Fractura Vertical de Muela

Las causas de una fractura vertical de una muela pueden ser variadas, pero casi siempre tienen que ver con una debilitación previa del diente o un traumatismo fuerte.

  • Caries extensa no tratada: Una caries profunda debilita las estructuras internas de la muela. Si la caries destruye mucha dentina (la capa debajo del esmalte) e incluso la pulpa, la muela se vuelve frágil como un tronco carcomido. Con el tiempo, puede romperse ante una presión normal al morder. Muchas muelas partidas por la mitad tienen el antecedente de “tenía una caries muy grande”. Cuando las bacterias invaden el nervio, también causan infección (lo que conocemos como absceso o flemón), y esa infección desde dentro puede fisurar la raíz.
  • Endodoncia (tratamiento de conducto) previo: Paradójicamente, una muela que ha sido endodonciada (se le quitó el nervio y se rellenaron los conductos) es más propensa a fracturarse. Al estar desvitalizada y, muchas veces, algo deshidratada por los medicamentos, el diente pierde cierta flexibilidad y puede agrietarse con más facilidad bajo cargas fuertes. Si además no fue protegida con una corona o incrustación, con el tiempo una muela endodonciada puede presentar una fisura vertical radicular. De hecho, la fractura vertical radicular es una complicación conocida en endodoncia, sobre todo si el diente tenía un perno o estaba muy debilitado.
  • Morder algo duro o un traumatismo repentino: Un golpe fuerte en la boca (por ejemplo, en un accidente deportivo o de coche) puede partir un diente sano en dos. En los dientes anteriores es más común que se fracturen de forma horizontal (se rompe un trozo), pero en molares a veces ocurre una fisura vertical tras un traumatismo. También morder accidentalmente huesos, cáscaras duras o hueso de aceituna puede actuar como cuña y rajar la muela. He recibido pacientes que, por morder un hielo muy duro o un trozo de costilla, sintieron un “crack” y efectivamente su muela tenía una grieta vertical.
  • Bruxismo (rechinar de dientes): El bruxismo genera microfisuras por el desgaste constante. El estrés mecánico repetitivo puede provocar una fisura dental que, si bien suele ser oblicua o en forma de grietas en el esmalte, en casos severos podría evolucionar a una fractura más grande. No es lo más habitual que cause una fractura limpia en dos mitades, pero sí contribuye a debilitar las muelas.
  • Muela con gran empaste o corona defectuosa: Las restauraciones extensas (un empaste muy grande que cubre varias caras de la muela) pueden dejar paredes del diente muy finas. Al masticar, esas paredes pueden fracturarse. Si el diente ya no tenía mucha estructura sana y aun así se dejó, puede quebrarse.

La muela se parte verticalmente porque algo la había debilitado (caries, tratamiento previo, desgaste) o por un sobreesfuerzo repentino. Identificar la causa nos ayuda a decidir el tratamiento y a prevenir que ocurra en otras piezas.

Tipos de fracturas dentales

Síntomas de una Muela Partida Vertical

Una muela partida vertical puede manifestarse con distintos síntomas, aunque a veces no todos están presentes.

  • Dolor al morder o al soltar la mordida: Es característico el dolor agudo al aplicar presión en esa muela, que puede aliviar al dejar de morder. Muchos pacientes relatan que les duele al masticar ciertos alimentos en esa muela, especialmente algo duro, o que notan un “chasquido” acompañado de dolor momentáneo.
  • Sensibilidad prolongada a frío o calor: Si la fractura ha llegado a la pulpa (nervio), puede haber sensibilidad intensa cuando bebes algo frío o caliente. A diferencia de una caries (donde el dolor puede ser punzante y luego calmar), en una fractura puede ser un pinchazo breve al contacto.
  • Inflamación o flemón en la encía cercana: Una fisura que llega a la raíz permite a las bacterias infiltrar hacia el hueso. Esto puede generar un absceso o infección crónica. Podrías notar la encía hinchada, enrojecida e incluso un bulto con pus (flemón) cerca de la base de la muela, normalmente en la parte de fuera (vestibular) o entre la encía y la mejilla.
  • Movilidad dental o sensación extraña: Si la muela está partida completamente, es posible que notes que “se mueve” ligeramente alguna porción al presionarla con la lengua o al comer. Puede dar la sensación de que la muela está floja o de que encaja raro.
  • Dolor espontáneo o constante: En fases iniciales, la fractura duele solo al morder, pero si ya hay infección del nervio o del hueso, puede empezar a doler por sí sola, incluso punzante o palpitante.
  • Visión de la grieta o fragmento desplazado: A veces, mirando con un espejo se puede ver una línea que atraviesa la muela de forma vertical, especialmente si es hasta la corona. O incluso se puede haber desprendido un trozo de la cúspide (la puntita de la muela), dejando una hendidura visible.

Es importante destacar que no siempre duele inmediatamente. Hay personas que descubren la fractura vertical porque apareció un flemón o durante una radiografía de control, y dicen “pero si nunca me dolió fuerte”. Esto ocurre sobre todo en fracturas de raíces en muelas ya desvitalizadas (sin nervio) o fisuras muy finas que primero causan infección antes que dolor. Por eso, aunque no sientas mucho dolor, no significa que la muela esté bien.

Diagnóstico de una Fractura Vertical

Cuando llegues a la consulta con estos síntomas o con la sospecha, lo primero que haré será escucharte: cómo ocurrió, qué has notado, desde cuándo.

  • Inspección visual y con sonda: Revisaré la muela con el espejo y una sonda exploradora. Muchas veces al pasar la sonda por la superficie se puede “hundir” en la grieta si la hay.
  • Prueba de mordida: Puedo hacerte morder suavemente sobre un utensilio como un palillo de madera o un algodón en diferentes cúspides de la muela. Si tienes un dolor agudo al soltar la mordida en un punto específico, es un signo clásico de fractura.
  • Transiluminación o tinción: Como mencioné, a veces utilizamos una luz muy intensa aplicada a un lado del diente. Si hay una fractura, la luz no se transmite igual y la línea se nota. O aplicamos un colorante especial en la superficie y luego enjuagamos: el tinte puede penetrar en la grieta y marcarla de un color visible.
  • Radiografía dental: Una radiografía periapical (la típica de aletas o pequeña) nos ayudará a ver signos indirectos. Curiosamente, la fisura en sí muchas veces no se ve en la radiografía convencional por su orientación, pero vemos consecuencias: un ensanchamiento del espacio periodontal a lo largo de la raíz, o una imagen en forma de “J” o lágrima en el hueso alrededor de la raíz, que indica pérdida ósea por una fractura vertical. Si la muela tiene tratamiento de conducto hecho, a veces la fractura se nota como una línea oscura junto al material de endodoncia.

Todas estas pruebas nos permiten confirmar si realmente existe una fractura vertical, y si es reparable o no. Lamentablemente, la mayoría de las veces, cuando un paciente acude porque se le “partió la muela en dos”, la radiografía y la exploración nos muestran que la fractura es completa y llega al final de la raíz.

Opciones de Tratamiento para una Muela Partida

¿Se puede salvar la muela?

Esta es la pregunta del millón. ¿Hay alguna forma de evitar la extracción? Mi filosofía como odontóloga es salvar dientes naturales siempre que científicamente sea posible y beneficioso. En el caso de fracturas verticales, hay que ser muy realista: si la fractura abarca la raíz de forma completa, no existe hoy día un método fiable para unir esas dos partes del diente de modo permanente.

Si la fractura vertical es muy superficial (por ejemplo, afecta solo una cúspide o una parte de la corona y no llega a la raíz), es posible intentar un tratamiento conservador. Esto sería más bien una fisura o fractura parcial, no una partida completa. En estos casos, podríamos reconstruir la zona dañada con materiales adhesivos fuertes, o colocar una corona que abarque todo el diente para mantenerlo unido.

Si la fractura sí involucra la raíz o divide la muela en dos trozos que comprometen la estabilidad, lo más seguro para tu salud bucal es extraer esa muela. Mantener un diente fracturado así trae más problemas: se convierte en un foco de infección constante (la grieta es vía libre para bacterias hacia el hueso), puede causarte dolor repetitivo y no te permitirá masticar bien. Además, aunque no duela en un momento dado, la fractura actúa como una “guilotina” silenciosa en el hueso que puede ir destruyendo el tejido de soporte.

Retrasar lo inevitable a veces resulta en perder más hueso, complicando luego la colocación de un implante, por ejemplo.

Existen escenarios muy concretos en los que se puede intentar salvar parte de la muela. Por ejemplo, en un molar inferior que tiene dos raíces, si solo una de las raíces está fracturada, es posible realizar una hemisección: se extrae la raíz fracturada y la mitad de la corona asociada, y se conserva la otra mitad del diente. Esa mitad salvada luego se reconstruye con una corona. Esto se hace muy raramente y solo cuando las condiciones son favorables en la raíz remanente.

Del mismo modo, en un molar superior con tres raíces, si se fractura solo una raíz, a veces se puede hacer una amputación radicular (se quita solo la raíz afectada). Pero ojo: estos procedimientos tienen indicaciones muy limitadas y un pronóstico moderado; se evalúan en casos individualizados y requieren que el resto del diente esté sano, sin caries y con buena sujeción.

La mayoría de muelas partidas verticalmente terminarán siendo extraídas, porque no existe un “pegamento mágico” que las deje como nuevas. Sé que esto puede sonar desalentador, pero lo importante es pensar en la salud a largo plazo: es mejor retirar esa pieza dañada y eliminar infección, que intentar conservar un fragmento inestable que puede fracasar más adelante.

Tratamientos Conservadores

Si evaluamos que la fractura vertical no ha afectado completamente la raíz o que queda suficiente diente sano para intentarlo, podemos probar un tratamiento conservador.

  • Adhesión y reconstrucción: En fracturas pequeñas del esmalte o dentina (por ejemplo, una grieta vertical que solo afecta la corona), podemos usar técnicas adhesivas. Esto consiste en rellenar la fisura con resina compuesta (el material de los empastes blancos), creando un “puente” que une las partes. A veces complementamos con tornillos pequeños de fibra de vidrio dentro del diente para reforzar. Si la pulpa está afectada, primero habría que hacer una endodoncia (eliminar el nervio) para quitar dolor e infección, y luego reconstruir.
  • Corona dental: Tras una reconstrucción extensa, lo recomendable es colocar una corona o incrustación que cubra todo el diente. Una corona actúa como un “anillo” alrededor de la muela que mantiene las partes juntas al morder. Piensa en cuando un vaso se raja: si le pones cinta alrededor, puede que aguante un poco más. ¿Funciona siempre? Hay que ser francos: si la fractura ya comprometía la raíz, aunque la corones, la grieta sigue en la raíz y pueden colarse bacterias bajo la encía. Estos tratamientos conservadores a veces son temporales, para ganar tiempo. Pero en casos muy leves sí pueden solucionar el problema definitivamente. En todo caso, se intenta salvar especialmente si el paciente no puede hacerse la extracción/implante de inmediato por alguna razón médica o personal, o si la fractura es dudosa.
  • Hemisección o amputación radicular: Como mencioné, si un molar tiene múltiples raíces y solo una está fracturada, existe la opción de extraer solo la parte dañada. Esto es una cirugía delicada donde, tras hacer la endodoncia de las raíces sanas, se corta la muela separando la sección insalvable y se retira. La porción que queda se rellena y suele necesitar luego una corona especial (a veces unida a otro diente) para poder masticar con ella. Es como convertir una muela en un premolar. Son tratamientos raros, indicados por ejemplo si por circunstancias no se quiere colocar implante y se prefiere aprovechar la mitad de muela que queda.

Extracción Dental

Si la fractura vertical es extensa, la mejor opción es extraer la muela. Entiendo que escuchar “hay que sacarla” produce miedo o frustración: nadie quiere perder un diente adulto. ¿Cómo es el proceso de extracción? La extracción de una muela fracturada se realiza con anestesia local, igual que cuando te empastan una caries pero más profunda. Aunque la muela esté débil, a veces la extracción puede ser un poco más compleja que una muela sana, porque puede haber que sacar los fragmentos por separado. El dentista hará movimientos suaves pero firmes para aflojar cada raíz en su alveolo (el hueco en el hueso). En algunas ocasiones, al estar partida, la muela se extrae en dos porciones, cada una correspondiendo a un fragmento. Si hay infección activa (flemón), puede costar un poquito más anestesiar completamente; en esos casos, a veces indicamos unos días de antibiótico y antinflamatorio.


Proceso de extracción dental

Prevalencia y Tratamiento de Fracturas Radiculares en Adultos

Un estudio retrospectivo realizado en la Unidad de Cirugía Maxilofacial del Hospital Clínico Mutual de Seguridad (Santiago Chile) durante un año (mayo de 2009 - mayo de 2010) analizó casos de trauma dentoalveolar (TDA) y fracturas radiculares (FR) en pacientes adultos laboralmente activos. Se registraron 894 casos de TDA, de los cuales 56 (6.3%) fueron diagnosticados con FR.

El estudio encontró que los implantes dentales presentaron una tasa de éxito del 100%, a diferencia del tratamiento endodóntico con ferulización semirrígida, que mostró solo un 20% de éxito. El 80% restante resultó en la pérdida del diente y posterior rehabilitación con implante dental. Los investigadores concluyeron que la reposición del diente perdido por fractura radicular mediante implantes dentales es una excelente opción y debe ser recomendada.

Tabla 1: Resultados del estudio sobre fracturas radiculares y tratamientos

Tratamiento Tasa de Éxito
Implantes Dentales 100%
Endodoncia + Ferulización Semirrígida 20%

Este estudio subraya la importancia de considerar los implantes dentales como una opción de tratamiento viable y efectiva para pacientes adultos con fracturas radiculares, especialmente cuando los tratamientos conservadores tienen un pronóstico desfavorable.

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