La gingivitis es una inflamación superficial de la encía sin que se produzca pérdida del soporte óseo y se caracteriza por hinchazón, sangrado (con el cepillado o espontáneo) y cambio de color de la propia encía, que tiende a ser más rojizo.

¿Qué es la Gingivitis?
Según la Revista del Ilustre Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España (RCOE), la gingivitis es una inflamación que se produce en la encía y que, de forma gradual, pasa por diferentes etapas.
En primer lugar, el enrojecimiento, derivando en edemas en los tejidos gingivales, los sangrados esporádicos, los cambios visuales y de consistencia en los tejidos gingivales, la producción de cálculos y la presencia de placa supragingival y subgingival sin pérdida ósea. Una patología que, si no se trata adecuadamente, puede provocar complicaciones más graves y derivación a otras afecciones y enfermedades como la periodontitis.
Aunque suele ser bastante frecuente y considerada como una enfermedad leve de las encías, es muy importante acudir al médico especialista ante la aparición de los primeros síntomas para tratarla adecuadamente, ya que de esta forma se evita que la enfermedad vaya a más.
Síntomas de la Gingivitis
Un problema fundamental común a las enfermedades periodontales es que no se asocian con síntomas claros ni especialmente molestos. En concreto, la gingivitis no tiende, generalmente, a causar dolor o malestar intenso, por lo que muchas personas desarrollan esta enfermedad a menudo sin darse cuenta. Su síntoma más común es el sangrado de las encías (aunque en personas fumadoras este síntoma suele ser poco evidente).
Con todo, hay algunos signos y síntomas que pueden advertir sobre la existencia de gingivitis:
- Encía enrojecida con sangrado o inflamación.
- Pus en las encías.
- Mal sabor de boca o mal aliento.
- Dientes “más largos” (tocan antes al cerrar la boca) o dientes “flojos” (se mueven o se desplazan).
- Espacios entre los dientes.
- Hipersensibilidad al frío.
Causas de la Gingivitis
Las bacterias son las responsables de la gran mayoría de problemas de las encías. La acumulación de bacterias bajo la encía, organizadas en forma de placa bacteriana conduce a la inflamación de los tejidos adyacentes. Siempre que haya placa bacteriana, habrá algún grado de gingivitis. Si las encías sangran al cepillar los dientes (y están muy brillantes y rojas) puede significar que las bacterias ya han infectado la zona.
Según los especialistas, existen diferentes causas que provocan encías con gingivitis. Las más frecuentes son:
- Mala higiene bucal.
- Fumar.
- La edad, contra más mayores no hacemos, más posibilidad de tener gingivitis.
- Falta de vitamina C.
- Llevar a cabo una mala alimentación.
- Padecer cualquier enfermedad que afecte al sistema inmune.
- Tomar medicamentos específicos como la fenitoína o los prescritos para la presión arterial alta.
Los cambios hormonales son, también, un desencadenante para la aparición de la gingivitis. Por ejemplo, en el embarazo, con el ciclo menstrual o al utilizar pastillas anticonceptivas.
Las infecciones virales o producidas por hongos son otra de las causas que pueden provocar gingivitis.
La genética es otro factor a tener en cuenta como una de las principales causas.
La mala colocación de las piezas dentales puede dificultar una buena limpieza, lo que provoca que se acumule placa.
Todas estas posibles causas hacen que aumente la formación de placa y se incruste en los dientes. De esta forma, se lleva a cabo la inflamación de las encías y, de no ser tratada correctamente, con una buena limpieza diaria en casa, la placa se acaba convirtiendo en sarro.
El sarro es la placa que se queda entre los dientes y se va endureciendo, quedándose por debajo de la línea de la encía y acumulando bacterias. Esto hace que sea más difícil eliminar la placa con una limpieza en casa, por lo que se necesita acudir al profesional para que pueda retirarlo.
Ante la aparición de la placa, y por supuesto el sarro, las encías se inflaman, lo que se conoce como gingivitis, y si no se trata adecuadamente se produce el dolor, el malestar y el sangrado. Derivando, como hemos comentado anteriormente, en periodontitis y pudiendo incluso perder los dientes. Es por ello que cuidar adecuadamente nuestra salud bucodental es tan importante.
Factores de Riesgo
La prevalencia y gravedad de las enfermedades periodentales aumentan con la edad y la acumulación de otros factores de riesgo, como por ejemplo:
- Tabaquismo.
- Estrés.
- Cambios hormonales.
- La presencia de enfermedades sistémicas como la diabetes mal controlada o la obesidad.
Se estima que ocho de cada diez personas de 35 años o más sufren de algún tipo de patología de las encías. De ellas, la gingivitis es la más frecuente, mientras que un 30-38% de los adultos padece periodontitis.
Existen dos colectivos especialmente sensibles a este trastorno:
- Niños: en ellos es prácticamente universal (alcanza cifras del 70% en niños de 7 años y se eleva hasta el 90% en niños de 10 años). Sin embargo, estos trastornos de las encías no suelen adquirir un perfil grave. En sus revisiones orales rutinarias se deben explorar también las encías y, en caso de detectar cualquier problema, por leve que sea, comenzar el tratamiento.
- Mujeres: los cambios hormonales a lo largo de la vida de la mujer inciden de modo importante en su salud oral.
- Pubertad: en esta etapa, pueden desarrollarse signos marcados de inflamación en las encías sin un aumento claro en los niveles de placa bacteriana. Se denomina “gingivitis puberal” y está asociada a los incrementos de las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona) que se dan en las niñas alrededor de los 12 años. Estos cambios hormonales producen un incremento de la circulación sanguínea en las encías, lo que favorece una respuesta inflamatoria exagerada a la acción de las bacterias, siendo habitual el sangrado.
- Etapa fértil: una de las consecuencias del síndrome premenstrual puede ser el sangrado de las encías, que desaparece justo cuando llega la menstruación.
- Embarazo: se conoce como “gingivitis gestacional” la que se sufre específicamente durante este periodo de la vida. Y es que los cambios hormonales pueden provocar alteraciones en los vasos sanguíneos de las encías similares a los que ocurren en la pubertad. Suele desaparecer habitualmente tras el parto. Si se tiene inflamación gingival antes de embarazo, la frecuencia de aparición es muy alta. Por otro lado, la toma de anticonceptivos también causa síntomas parecidos a los de la gingivitis gestacional.
- Menopausia: con el descenso de los estrógenos y progesterona en la mujer durante esta etapa se producen alteraciones significativas en los tejidos de la boca, con una menor secreción y cambios en la composición bioquímica de la saliva, así como desórdenes en la flora bucal.
Consecuencias de la Gingivitis
Si no se trata, la gingivitis evoluciona hacia una periodontitis, que puede terminar causando pérdida de dientes, con los consiguientes problemas de estética, masticación, habla o autoestima, afectando claramente a la calidad de vida.
Recientes estudios confirman también que la infección de las encías tiene un impacto sistémico en el ser humano, afectando a otras partes del cuerpo situadas fuera de la cavidad oral. En el caso de la gingivitis, se ha demostrado que las bacterias que se introducen debajo de las encías pueden, en algunos casos, viajar desde la encía hasta al torrente sanguíneo, produciendo una inflamación sistémica que favorece, por ejemplo, la formación de trombos en las arterias. Por tanto, las infecciones de las encías son un claro factor de riesgo para padecer patologías cardiovasculares.
También se ha demostrado que una mala salud de las encías puede provocar mal control de la glucemia en personas con diabetes, puede adelantar el parto en casos de embarazo, elevar el riesgo de aparición de enfermedades respiratorias o de exacerbaciones de algunas de ellas o, incluso, aumentar las posibilidades de sufrir un infarto de miocardio o cerebral u otro evento cardiovascular.

Diagnóstico de la Gingivitis
Una simple visita al dentista será suficiente para detectar la presencia de niveles inadecuados de placa bacteriana e inflamación gingival. La Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) cuenta en la web www.cuidatusencias.es con un autotest de salud gingival que, en tan solo un par de minutos, puede servir para que el ciudadano pueda intuir si padece este problema.
Tras el diagnóstico, es imprescindible la evaluación individual del riesgo de desarrollar enfermedades más avanzadas, potenciar la educación del paciente (favoreciendo la motivación adecuada para éste que introduzca cambios del comportamiento), y por último, reforzar las instrucciones de higiene oral.
Tratamiento de la Gingivitis
En el caso de la gingivitis, es necesaria la eliminación de la placa dental y el cálculo dental (también llamado “sarro”). Este tratamiento, denominado profilaxis profesional (o “limpieza de boca”), lo realizan los profesionales odontológicos. Además, es fundamental explicar cómo se deben cepillar los dientes y encías para mantenerlos limpios, y que no vuelva a aparecer dicho trastorno.
Debemos tener en cuenta que las diferentes enfermedades periodontales exigen un tratamiento distinto e individualizado. En general, el tratamiento de las enfermedades periodontales tiene tres objetivos diferentes:
- Eliminar o reducir las bacterias productoras de la enfermedad.
- Suprimir, reducir o modificar los factores que hacen que los pacientes sean más susceptibles a ésta, como son el tabaco o ciertas alteraciones dentarias como las malposiciones.
- Crear las condiciones adecuadas para que la enfermedad se pueda mantener controlada a largo plazo.
Tratamientos Caseros para la Gingivitis
También es posible llevar a cabo para la gingivitis tratamientos caseros que, acompañados de la supervisión médica, ayuden a reducir la inflamación.
Algunos de los más efectivos y comunes son:
- Enjuagarse la boca con agua regularmente. Puesto que esta fruta posee propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas.
Prevención de la Gingivitis
Sí, de forma muy sencilla. La combinación de una higiene dental diaria adecuada - cepillarse los dientes durante unos 2 minutos, al menos 2 veces al día, y con visitas periódicas de revisión y mantenimiento en la clínica dental al menos 2 veces al año - junto con tratamientos regulares para la eliminación de las bacterias que se depositan en la cavidad oral y el adecuado asesoramiento periodontal. Todas estas medidas son imprescindibles en la prevención de la gingivitis, y ayudan a que ésta no progrese si ya ha aparecido.
Claves generales para evitar y/o controlar la aparición de gingivitis:
- Para toda la vida. La prevención de las enfermedades periodontales es un compromiso de por vida; la eliminación mecánica de la placa bacteriana debe ser diaria y debe acompañarse con otras medidas encaminadas a evitar riesgos adicionales para la salud bucodental.
- Lávate los dientes a menudo. Sigue unos mínimos hábitos de cepillado dental y de encías: hazlo durante unos 2 minutos, al menos 2 veces al día. Sobre todo, no olvides el cepillado antes de acostarte.
- Hazlo con el cepillo adecuado. Los cepillos recargables eléctricos son algo más eficaces en la reducción de placa e inflamación gingival que los cepillos manuales. No obstante, no hay evidencia suficiente para recomendar el uso un cepillo sobre otro y esto dependerá de las necesidades y destreza de los pacientes.
- Sigue una técnica correcta. Asegúrate de seguir una correcta técnica de cepillado dental y durante el tiempo adecuado. Cepilla cada cuarto de la boca unos 30 segundos. El cepillado dental 2-3 veces al día durante 2 minutos puede ser eficaz en la prevención primaria de la gingivitis y periodontitis en grupos de bajo riesgo; los pacientes de alto riesgo y la prevención secundaria requieren mucho más tiempo.
- No descuides el espacio entre dientes. La higiene interdental diaria es esencial para mantener la salud gingival. Los cepillos interdentales son el método más eficaz para aquellos espacios en los que se pueda pasar sin ejercer un trauma. Sin embargo, ten precaución en su uso en espacios interdentales estrechos; en estos casos, mejor usa hilo dental.
- Los enjuagues, el mejor refuerzo. Refuerza la higiene bucodental con algún colutorio o enjuague bucal, ya que ofrecen grandes beneficios en el manejo de la gingivitis y la prevención de la acumulación de placa. Sin embargo, ten en cuenta el coste, los problemas medioambientales y los efectos secundarios de estos productos, así como la necesidad de tomar medidas adicionales según tu caso.
- Cuídate más si eres mujer o padeces diabetes. Una mala salud de las encías puede provocar un escaso control de la glucemia en personas con diabetes e incluso puede adelantar el parto en casos de embarazo. De hecho, los cambios hormonales a lo largo de la vida de la mujer (pubertad, menopausia, síndrome premenstrual o embarazo) inciden de modo importante en su salud oral. Además, los niños son un colectivo especialmente sensible a este problema, aunque sin llegar a convertirse en un trastorno grave.
- Evita la automedicación. No recurras a productos de salud oral sin contar antes con el diagnóstico correcto y asesoramiento por parte de un profesional.
- Las revisiones son imprescindibles. Acude a tu dentista o periodoncista al menos una vez al año para que controle la situación de tus encías y dientes.
Gingivitis vs. Periodontitis
La diferencia entre gingivitis y periodontitis es que la gingivitis aparece inicialmente y es mucho más fácil de tratar. Es el inicio y, por tanto, mucho más leve, pero es cuando es imprescindible acudir al médico para que pueda iniciar con los tratamientos adecuados y revestir su aparición.
La periodontitis es el siguiente paso, cuando no se han tomado las medidas necesarias para eliminar correctamente la placa y el sarro de los dientes y se ha llevado la enfermedad a un punto superior.
La periodontitis es cuando la inflamación de las encías pasa a convertirse en una infección grave que daña el tejido que envuelve las piezas dentales. Puede llegar a destruir el hueso, lo que provoca, a la larga, la pérdida de los dientes.
Relación entre la Periodontitis Crónica y la Migraña
La inflamación también es un componente fundamental en la periodontitis. No solo afecta a los tejidos del periodonto; la periodontitis también provoca un aumento de la inflamación sistémica, que parece ser el vínculo entre esta enfermedad y otras patologías, como las enfermedades cardiovasculares, diabetes o la enfermedad de Alzheimer.
Dada la implicación de la inflamación tanto en la migraña como en la periodontitis, se ha investigado la existencia de una posible asociación entre ambas patologías. Por ejemplo, en 2019, un grupo de investigación español mostró que la prevalencia de la periodontitis crónica era mayor en pacientes con migraña crónica respecto a los individuos que no sufrían migraña.
Más recientemente, un grupo de investigación de Taiwán ha examinado la relación entre la periodontitis crónica y la migraña, esta vez mediante un estudio poblacional y longitudinal. Concretamente, analizaron el riesgo de sufrir migraña de los pacientes con periodontitis crónica.

Riesgo de Migraña en Pacientes con Periodontitis Crónica
Este estudio longitudinal se realizó partiendo de la base de datos del sistema nacional de salud taiwanés. Se seleccionaron aquellos pacientes recién diagnosticados de periodontitis crónica entre el año 2001 y el 2012 (grupo periodontitis) y el mismo número de individuos no diagnosticados de periodontitis crónica en el periodo 2000 - 2013, apareados por edad y género (grupo control).
Se hizo un seguimiento de los pacientes de ambos grupos hasta que fueron diagnosticados de migraña o hasta el fin del año 2013. También se analizó la presencia de ciertas comorbilidades al inicio del estudio, como hipertensión, hiperlipidemia, diabetes, asma, enfermedad arterial coronaria, accidente cerebrovascular, trastorno relacionado con el alcohol, ansiedad, depresión, psoriasis, obesidad e insomnio.
En total, participaron 68,282 individuos con periodontitis y otros 68,282 sin periodontitis. Entre grupos, no se hallaron diferencias de edad, género, nivel económico o comorbilidades. A lo largo del estudio, se diagnosticó migraña en 641 y 785 pacientes de los grupos control y periodontitis, respectivamente. Además, se observó que los pacientes con periodontitis crónica tenían un riesgo 21% mayor de ser diagnosticados con migraña respecto a los controles. También se reportó que el riesgo de sufrir migraña era mayor en mujeres, así como en personas con diagnóstico de hiperlipidemia, accidente cerebrovascular, ansiedad o insomnio al inicio del estudio.
En resumen, este estudio poblacional mostró que los pacientes con diagnóstico de periodontitis crónica tienen mayor riesgo de desarrollar migraña que los individuos que no tienen esta enfermedad periodontal. Además, este trabajo nuevamente pone de manifiesto la importancia de mantener una buena salud periodontal para gozar de una buena salud general.
Tabla: Resumen del Estudio sobre Periodontitis Crónica y Migraña
| Grupo | Número de Individuos | Diagnosticados con Migraña | Riesgo Relativo de Migraña |
|---|---|---|---|
| Control (sin periodontitis) | 68,282 | 641 | Referencia |
| Periodontitis Crónica | 68,282 | 785 | 21% mayor |
La tabla resume los hallazgos clave del estudio, mostrando el mayor riesgo de migraña en pacientes con periodontitis crónica en comparación con aquellos sin la enfermedad periodontal.
¿Eres de los que sufre constantemente migrañas? ¿Achacas esos dolores de cabeza al estrés, al cansancio o problemas de visión? ¡Atención! Los adultos solemos padecer migrañas en muchas ocasiones, y nunca pensamos que esto se deba a la salud de nuestra boca. La cabeza y la mandíbula están unidos a través de la articulación temporomandibular, su sobrecarga puede llevar a recurrentes cefaleas.
Por motivos del estrés o la mala colocación de las piezas dentales, es frecuente que se tienda a apretar los dientes, bien por el día o mientras se duerme. Cuando se rechinan los dientes, se nota dolor en las mandíbulas, incluso un chasquido al abrir la boca, junto con un dolor de cabeza constante en la zona de la sien o detrás de los ojos.
Es formalmente lo que hablamos de rechinar los dientes, pero más identificado cuando esto se produce durante el sueño. Es posible que tú no te des cuenta, pero los que duermen cerca de ti, si estén al tanto de que tienes este problema.
Tanto las caries como las enfermedades en las encías como la Periodontitis o la Gingivitis pueden provocar dolor de cabeza.
Los dientes mal alineados, torcidos, alguna pieza que faltan o diente en malas condiciones, que provoca que tu mordida sea defectuosa, puede ser el causante de tus continuas migrañas.
Las lesiones en la articulación temporomandibular, están en la mayoría de ocasiones detrás de las migrañas. Es una patología cada vez más común que además provoca problemas en la colocación de los dientes.
Cuando se está resfriado puedes sufrir también sensibilidad facial, sobre todo en la zona de los pómulos y alrededor de los ojos.
011 CÓMO SE PUEDE PREVENIR LA GINGIVITIS
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