Gingivoestomatitis Crónica Felina: Tratamiento Veterinario y Alternativas Terapéuticas

La gingivoestomatitis crónica felina (GECF) es una enfermedad inflamatoria severa y dolorosa que afecta la cavidad oral de los gatos. Se caracteriza por ser una enfermedad inflamatoria persistente de etiología desconocida que afecta a encía y mucosa. Puede afectar a gatos de cualquier edad, sexo y raza.

Gingivoestomatitis en un gato. Fuente: Wikimedia Commons

Etiología y Factores Asociados

Aunque es común en la clínica veterinaria diaria, hay muchas dudas en lo que respecta a su origen y tratamiento. La GECF tiene una naturaleza multifactorial, y su patogenia aún no está completamente comprendida. Por tanto, su etiología vendría derivada principalmente del importante factor inmunopatológico, que se produce como consecuencia de la respuesta inmune exacerbada que se daría en la mucosa oral por una estimulación antigénica crónica producida por diversos factores infecciosos y/o inmunomediados que pueden interactuar por separado o sinérgicamente produciendo la enfermedad.

Se han relacionado diversas condiciones y agentes infecciosos con esta enfermedad. Entre estos factores, la GECF se ha relacionado con diversos patógenos infecciosos como el calicivirus (FCV), el virus de la leucemia felina (FeLV), el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV), el herpesvirus felino de tipo 1 (FHV-1), Bartonella spp. o el Virus Espumoso Felino (FFV), entre otras. De todos ellos, el CVF es el que se ha observado con mayor frecuencia.

Otros factores como los problemas dentales, el estrés ambiental y la hipersensibilidad también se han implicado. En lo que respecta a los factores ambientales, un estudio reciente ha revelado que la prevalencia de GECF en hogares con varios gatos era mayor en comparación con hogares con un solo gato. Además, con cada gato que sumamos a nuestro hogar se incrementa en un 70 % la probabilidad de contraer GECF.

Asimismo, también se ha descrito una relación entre la GECF y la enfermedad del periodonto. Los gatos que padecen ambas condiciones tienen más probabilidades de presentar también reabsorción dental inflamatoria. Recientemente, un estudio también ha descubierto una relación entre la esofagitis y la GECF.

Signos Clínicos

Los signos clínicos se caracterizan por depresión, agresividad, reducción de la interacción social, disfagia, anorexia. Dificultad para acicalarse, apreciándose mal aspecto del pelaje. Halitosis, deshidratación, pérdida de peso, linfadenopatía mandibular. Frecuentemente se puede observar que se metan las patas dentro de la boca o que se la golpeen. También es frecuente que presenten dificultad para abrir la boca, observándose vocalizaciones durante el acicalamiento, al intentar comer o bostezar. El babeo continuo y presencia de sangre en la saliva son otros posibles signos clínicos.

Las lesiones se caracterizan por ser ulcerativas o ulceroproliferativas. La gingivitis suele ser difusa, mientras que la estomatitis suele afectar mayoritariamente a mucosa alveolar, labial/bucal en contacto con la placa bacteriana. En algunos gatos se pueden observar úlceras en la lengua. La inflamación de la mucosa oral caudal es muy característica de esta enfermedad. A menudo esta inflamación afecta a los tejidos periodontales generando retracción gingival, exposición de la furca junto con aumento del surco gingival y pérdida de hueso horizontal y vertical. Asociado a esta patología también se aprecian resorciones dentales.

Diagnóstico

El diagnóstico de la estomatitis felina se basa en una combinación de los síntomas clínicos del gato, la historia médica y los estudios diagnósticos realizados por el veterinario. Es importante que si sospechas que tu gato puede tener gingivoestomatitis crónica, lo lleves al veterinario para una evaluación y tratamiento adecuados.

Tratamientos Convencionales

En lo que respecta al tratamiento, destacan dos modalidades: la médica y la quirúrgica. No obstante, cuando se aisla, el tratamiento médico no basta como una opción a largo plazo. Por lo tanto, el tratamiento estándar supone una extracción completa o parcial de las piezas dentales, con o sin terapia médica complementaria. Independientemente de la modalidad, la gestión del dolor es fundamental, abordada frecuentemente con analgésicos opioides junto con gabapentina.

Tratamiento Médico

Como la GECF es una enfermedad inflamatoria inmunomediada, la base del tratamiento médico es la inmunosupresión o la modulación. El uso de glucocorticoides reduce la inflamación, logra efecto inmunosupresor y aumenta el apetito, ayudando a una rápida mejoría de los síntomas. Otras opciones son el uso de otros inmunosupresores, como la ciclosporina. Los corticosteroides (como la prednisolona) se han usado como solución a corto plazo para controlar la inflamación (1 mg/kg/día durante 3 semanas). Debido a los efectos adversos asociados a su administración a largo plazo, solo se recomienda para el tratamiento sintomático y debe ser reducido.

Los interferones pueden interferir con la replicación vírica y los estudios señalan que son tan efectivos como la prednisolona. La ciclosporina ha mostrado, por otro lado, que cuando se usa de forma aislada resulta efectiva en el 50 % de los gatos. Cuando se usa junto con la extracción de piezas dentales, también presenta resultados prometedores.

CAPÍTULO 61: 🐈 🦷 La Gingivoestomatitis Crónica Felina

Tratamiento Quirúrgico

Generalmente se considera el tratamiento de elección dado que el tratamiento médico no consigue resultados favorables a largo plazo. Hay estudios sugieren que la extracción completa de la dentadura es el tratamiento con mejores resultados a largo plazo. Sin embargo, los datos también demuestran que la extracción parcial debe ser la primera opción y solo debe recurrirse a la extracción completa cuando no se produzca una respuesta positiva entre 1 y 4 meses después. Las exodoncias pueden ser selectivas (sobre las piezas afectadas), parciales (incluyendo premolares y molares) y totales (extrayendo todos los dientes, incluidos los colmillos).

Algunos estudios han demostrado que las extracciones parciales o totales proporcionan mejores resultados a largo plazo, con tasas de mejoría completa o sustancial. No obstante, los mismos estudios señalan que el 20-30 % restante de los casos muestra poca o nula mejoría tras el tratamiento quirúrgico, presentando recidivas con persistencia de la inflamación oral, siendo necesaria la administración concomitante de tratamientos médicos crónicos o de por vida.

Terapias Innovadoras: Uso de Células Estromales Mesenquimales Adiposas (AT-MSC)

Presentamos un caso clínico de GECF refractario al tratamiento médico-quirúrgico convencional, que al someterse a la terapia coadyuvante con AT-MSC respondió de forma notablemente positiva. El objetivo de este trabajo es presentar un caso clínico de GECF refractario al tratamiento médico-quirúrgico convencional, que al someterse a la terapia coadyuvante con AT-MSC respondió de forma notablemente positiva.

Fases del proceso de obtención y fabricación de un tratamiento con AT-MSC felinas.

Para la obtención de estas células fue necesario un proceso quirúrgico menor en el que asépticamente se obtuvo una muestra de tejido adiposo de la propia gata. Los explantes de grasa se trasladaron a un laboratorio especializado en terapias celulares veterinarias (SICELLS-Veterinary Biotechnology, Murcia) para su procesamiento en condiciones controladas.

Una vez obtenidas las AT-MSC, estas se cultivaron en incubadores (8,5 % CO2 y 95 % de humedad relativa) y tras alcanzarse el 80-90 % de confluencia se sometieron a un proceso de subcultivo, repitiéndose este proceso hasta alcanzar el pase 3, realizando los controles de calidad y viabilidad necesarios y siendo criopreservadas hasta su utilización. Llegado el momento de la administración, las AT-MSC fueron descongeladas y reactivadas en pase 4, transfundiéndose a la paciente una única dosis de 18 millones de AT-MSC, administradas tanto por vía intravenosa (8 millones, aproximadamente 2 millones/kg), como intralesional intraoral (10 millones, inoculadas y distribuidas en las zonas más afectadas).

Al mes de administrar la suspensión celular, se produjo una disminución significativa de la puntuación SDAI, debido principalmente a una disminución de la inflamación en la mucosa oral, a una mejora en el apetito y del nivel de actividad y a un aumento del acicalamiento y el confort de la paciente. Como se puede apreciar en la Fig. 3, a lo largo de las diferentes revisiones esta puntuación SDAI se mantuvo estable, oscilando levemente debido a la modificación (disminución de dosis o eliminación) de la medicación ya instaurada.

Gráfica de evolución de la puntuación total SDAI durante el seguimiento de la paciente.

La gata continúa aún bajo supervisión veterinaria, habiendo experimentado una mejoría en la sintomatología tras esta segunda administración celular. Sin embargo, a los 3 meses de esta segunda administración de AT-MSC, fue necesaria una dosis de rescate puntual con prednisolona, a la que respondió adecuadamente.

En relación a los tratamientos regenerativos con AT-MSC para casos de GECF, pueden hallarse en la bibliografía científica reciente como una alternativa coadyuvante a los tratamientos médico-dietéticos ya existentes, especialmente en casos refractarios. A priori, la terapia con AT-MSC no presenta efectos adversos relevantes, ya que estas células son consideradas inmunoevasivas al no expresar el complejo mayor de histocompatibilidad tipo II (MHC-II), evitándose de esta manera la estimulación de la respuesta adaptativa del sistema inmune.

Sin embargo, sí expresan, aunque en muy bajos niveles el complejo mayor de histocompatibilidad de tipo 1 (MHC-I), por lo que si las células proceden de un donante de la misma especie (trasplante alogénico) o de otra especie (trasplante xenogénico) podría producirse la interacción entre estas células y el sistema inmune del huésped, dando lugar a determinadas respuestas, en algunos casos adversas, como la activación del sistema del complemento y la cascada de coagulación. Sin embargo, estos efectos adversos pueden en gran parte reducirse al utilizar células autólogas procedentes del propio paciente.

En conclusión, actualmente la gata con GECF refractaria de este caso clínico tratada con dos dosis celulares de AT-MSC, separadas 12 meses entre sí, como tratamiento coadyuvante al convencional, se ha mantenido estable con una reducción de los tratamientos farmacológicos habituales.

Pronóstico y Prevención

El pronóstico varía según la gravedad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento. La prevención y el tratamiento temprano pueden ayudar a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones graves en la boca y en otros órganos.

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