El Ratoncito Pérez es un personaje muy conocido en la cultura popular, especialmente entre los niños. Según la leyenda, el Ratoncito Pérez es un ratón mágico que vive en el interior de las paredes de las casas y se encarga de recoger los dientes de leche de los niños cuando éstos caen.

La historia del Ratoncito Pérez se ha contado de muchas maneras a lo largo de los años. En algunas versiones, el Ratoncito Pérez es un ratón normal y corriente que se hace amigo de los niños y se encarga de recoger sus dientes de leche para ayudarles a cuidar su salud bucal. Sea cual sea la versión que se cuente, lo cierto es que el Ratoncito Pérez ha sido un personaje muy querido durante muchos años.
Además de la historia del Ratoncito Pérez, existen también muchas tradiciones y costumbres relacionadas con este personaje. Por ejemplo, es común que los niños dejen una nota debajo de la almohada junto al diente de leche para avisar al Ratoncito Pérez de que está allí y para pedirle un regalo.
En algunos países, el Ratoncito Pérez es conocido con diferentes nombres. Por ejemplo, en Estados Unidos se le llama “El Ratón de los Dientes“, en Francia se le llama “La Petite Souris” y en algunos países de América Latina se le llama “El Ratoncito Miguel“.
En la cultura popular, el Ratoncito Pérez ha aparecido en muchas historias, libros, películas y series de televisión. También ha sido representado en diferentes formas de arte, como en ilustraciones de libros para niños, muñecos y peluches, y en juguetes y juegos.
Orígenes e Historia del Ratoncito Pérez
La historia del Ratoncito Pérez se remonta al siglo XVIII, aunque algunas versiones más recientes sitúan su origen en el siglo XIX. La preocupación de los padres por los dientes de sus hijos es prácticamente tan antigua como el propio hombre. Las culturas más antiguas deseaban que sus hijos tuviesen dientes tan resistentes y fuertes como los de un ratón.
¿Conoces el curioso origen del ratoncito Pérez?
“Ya Platón en sus diálogos de Timeo y Critias, hablaba de este tema”, cuenta Juan Antonio, “antiguamente se hablaba del ratón del perae, una palabra latina para designar un saquito pequeño en el que meter una moneda o algo pequeñito”. Hacia el 1.200 el perae pasa a ser Pérez, uno de los apellidos más comunes del castellano junto a García.
“Creemos que se eligió este apellido por ser tan característico de nuestra lengua y por su similitud fonética con perae” explica Juan Antonio que está a punto de publicar su segundo libro sobre el Ratón Pérez.
Hay algunos antecedentes literarios que recuerdan al personaje, como un cuento francés del siglo XVIII de la baronesa d'Aulnoy: La Bonne Petite Souris (El Buen Ratoncito). Habla de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a derrotar a un malvado rey, se esconde bajo la almohada y se le caen los dientes. Puede que la primera aparición del Ratón Pérez como tal en un libro fuera en La Hormiguita de la escritora Cecilia Böhl de Faber, que firmaba con el seudónimo de Fernán Caballero. También Benito Pérez Galdós en su novela costumbrista La de Bringas menciona al Ratón Pérez.

La figura del Ratón Pérez ha sido transmitida oralmente en nuestra cultura por muchísimos años y fue Luis Coloma el que lo documentó de forma escrita en 1894, otorgando al personaje una historia e identidad únicas. El primer manuscrito del Ratón Pérez que Luis Coloma regaló al Rey Alfonso XIII está encuadernado en tapas de cuero verde con broche de oro y se guarda en la cámara acorazada del Palacio Real. En 1902 se publicó por primera vez junto a otros cuentos de Coloma y, en 1911, se publicó como cuento independiente.
La Creación del Personaje por Luis Coloma
El Ratón Pérez fue una petición que una madre preocupada hizo en 1894 a Luis Coloma para su hijo. Esta madre era la Reina María Cristina y su hijo, el futuro Rey Alfonso XIII, que en aquel momento tenía sólo ocho años. La Reina María Cristina encargó al Padre jesuita Luis Coloma un cuento que ayudara al pequeño Alfonso a afrontar sin miedo la caída del primer diente.
Entonces, el jerezano escritor dio forma por primera vez de puño y letra al personaje que resonaba desde tiempo inmemorial en nuestra cultura: el Ratón Pérez. Lo vistió con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera roja. Y en el cuento, el Ratón Pérez se aparece ante el Rey Buby, el apodo cariñoso con el que la regente María Cristina llamaba a su hijo en la intimidad, clara y principal conexión de la ilusión con la realidad.
Coloma dio al Ratón Pérez también una familia con la que vivía dentro de una caja de galletas de la conocida marca inglesa Huntley and Palmers, primer fabricante de galletas industrial. El Ratón Pérez vivía felizmente con su esposa, dos hijas y un hijo en esta caja de galletas situada en la calle Arenal 8, donde se ubicaba la Pastelería Prast, de nuevo un elemento real dentro del relato de fantasía. Actualmente una placa conmemora en esta calle madrileña la residencia del personaje ilustre del Ratón Pérez, única concedida a un personaje imaginario.
Controversias y Críticas
Aunque el Ratoncito Pérez es un personaje muy querido, también ha sido objeto de críticas y controversias a lo largo de los años. Algunos argumentan que la historia del Ratoncito Pérez fomenta la creencia en seres sobrenaturales y que puede ser aterradora para algunos niños. A pesar de estas críticas, el Ratoncito Pérez sigue siendo un personaje muy querido y ha sido una parte importante de la cultura popular durante muchos años.
A lo largo de los años no pocas han sido las reproducciones, copias y versiones que se han hecho del Ratón Pérez de Luis Coloma. No todas las adaptaciones han sido afortunadas. Tal y como explica Juan Antonio “Hay muchas personas que quieren hincar el diente, nunca mejor dicho, y hacer negocio sin respetar la historia de Coloma, sin mencionar su origen si quiera, algunos son capaces de decir que el Ratón Pérez usaba los dientes de los niños para fabricar fichas de dominó o cualquier otra cosa, dependiendo de sus intereses, o le atribuyen datos completamente erróneos, desinformando así al público y deformando el personaje original”.
Actualmente Juan Antonio posee legalmente los derechos de la marca Ratón, privilegio que asume con orgullo y responsabilidad, ya que tanto Federico como él, aseguran que velarán por preservar siempre la originalidad del personaje creado por Coloma.
El Ratón Pérez y la Salud Dental
Casi todo el mundo piensa en el Ratón Pérez y lo asocia con la caída de los primeros dientes y el intercambio del diente por un regalo. Hace algunos años se desató incluso un poco de controversia entre los profesionales de la odontología a raíz de una advertencia publicada en la revista British Medical Journal, en la que dos dentistas británicos alertaban del peligro de dejar el diente bajo la almohada y adjuntaban un par de casos en los que un niño se lo había tragado accidentalmente y a otro se le había introducido en la oreja.
Sin embargo, los odontólogos españoles coinciden en que éstos son casos muy aislados y que, en general, la figura del Ratón Pérez es de muchísima ayuda para los niños para superar sus miedos y ayudar en la educación bucodental.
El Legado del Ratoncito Pérez
“El Ratón Pérez es una figura de mucha riqueza, es casi como un oficio con miles de años de antigüedad, nacido como tal en la cuna del castellano” afirma Federico. El mensaje principal que transmite es que todos somos iguales, ricos y pobres, es un mensaje de fraternidad humana”.
Los profesionales de la educación se están dando cada vez más cuenta de esta riqueza y están incorporando al Ratón Pérez como elemento motivador en algunos temas, ya que es un personaje noble que conecta con los niños de manera muy natural.