Algo tan sencillo como lavarse los dientes puede generar controversia. En el mundo del cuidado dental, existe un debate sobre si es necesario mojar el cepillo de dientes antes de aplicar la pasta. Algunos lo hacen por costumbre, mientras que otros se preguntan si realmente marca una diferencia en la eficacia del cepillado. Exploraremos este tema a fondo, analizando los argumentos a favor y en contra de esta práctica.

Una persona echando pasta de dientes al cepillo | Pexels
El Debate: ¿Mojar o No Mojar?
Mojar o no mojar el cepillo, esa es la cuestión. Seguramente sea un gesto que haces de manera inconsciente, pero ¿por qué hacemos este gesto? El debate sobre si es lo correcto y sus diferencias trae qué hablar entre la gente. Ni qué decir tiene a los propios dentistas.
Argumentos a Favor de Mojar el Cepillo
Los que mojan el cepillo antes de echar la pasta defienden que de esta manera se eliminan las bacterias que quedaron impregnadas del anterior cepillado. Además con ello se ablandan las cerdas.
Argumentos en Contra de Mojar el Cepillo
Hay quienes aseguran que mojar el cepillo de dientes antes del lavado eleva considerablemente los niveles de espuma, restando eficacia al cepillado. Si lo mojamos, podemos diluir la pasta de dientes y reducir los efectos, así como favorecer que el cepillo no pueda arrastrar la suciedad con la fuerza que se necesita.
¿Qué Dicen los Expertos?
Varios estudios que han desarrollado diferentes profesionales del sector apuntan que la forma más correcta sería la que mantiene el cepillo seco antes de ponérnoslo en la boca. Sobre este tema ha habido debates y parece que todo el mundo sigue su método "más por inercia que pensando en lo que hace realmente", explica el doctor Víctor Laguna Tisaire.
Según la doctora Janira Sánchez, odontóloga, añadir agua al cepillo reduce la eficacia del cepillado. Al añadir agua, las cerdas pierden parte de su rigidez inicial, lo que disminuye su capacidad de arrastre mecánica sobre las superficies dentales. Cuanto más rígidas y secas estén las cerdas el comienzo del cepillado, más efectiva será la limpieza, antes de que el cepillado y la saliva comiencen a reblandecerlas de manera natural.
El experto en salud bucodental asegura que “lo cierto es que la parte más importante es el cepillado, es decir, el efecto mecánico que va a realizar el cepillo al barrer con sus cerdas esos restos de alimentos y placa dental que pueden quedar adheridos a la superficie de los dientes”. El doctor asegura que "la pasta dental es algo secundario e incluso se podría prescindir de ella".
El Flúor y la Importancia de la Concentración
Para prevenir las caries el mejor aliado es el flúor. Así que recomendamos usar dentífrico con flúor de como mínimo 1000ppm. Los menores de 3 años no saben escupir la pasta. ¡No pasa nada! La poca cantidad de pasta que quede en boca se la pueden tragar. Después no hace falta que beban agua ni se aclaren la boca. Los mayores de 3 años ya sabrán escupir los restos de pasta.
Al mojarlo estás diluyendo la pasta, haciendo que sea mucho menos efectiva. Además, mojar el cepillo hace que la pasta dental se diluya antes de tiempo. Esto no solo provoca que cambie su textura y reduzca su capacidad, sino que también afecta a la acción de los principios activos que contiene, como el flúor, el bicarbonato o los agentes antibacterianos. Estos compuestos necesitan un tiempo de contacto sostenido con las superficies del diente y las encías para ser realmente eficaces. Es decir, como consecuencia, el tiempo que la pasta actúa sobre el esmalte se reduce considerablemente, lo que limita su efecto protector y preventivo frente a caries, sensibilidad dental o problemas de encías.
Recomendaciones para una Higiene Bucal Efectiva
Para asegurarnos de que nuestra rutina de higiene sea realmente efectiva, es importante revisar algunos aspectos clave:
- Usa un cepillo de cerdas suaves: Es suficiente para limpiar correctamente los dientes y, al mismo tiempo, es respetuoso con las encías y el esmalte.
- Guarda el cepillo de forma adecuada: Lo ideal es mantenerlo en posición vertical, dentro de un armario cerrado y sin contacto con otros cepillos. Evita los capuchones cerrados, ya que retienen humedad y favorecen el crecimiento de bacterias y hongos. Si decides usar un capuchón, asegúrate de que tenga ventilación y que el cepillo esté completamente seco antes de cubrirlo.
- Hilo dental: El hilo dental debemos usarlo a diario. Desde que existe punto de contacto entre dientes se recomienda el uso del hilo para ayudar a eliminar los restos de comida en las zonas interdentales.

Una persona lavándose los dientes | Pexels
Hábitos que Deberíamos Evitar
También es importante recordar algunas prácticas que dañan la salud bucodental a largo plazo:
- Fumar
- Consumir café y bebidas energéticas con frecuencia
- Comer bollería industrial y alimentos con alto contenido de azúcares refinados
- Usar los dientes para abrir objetos
- Morderse las uñas
Todos estos hábitos contribuyen al desgaste del esmalte, aumentan el riesgo de caries y afectan negativamente a las encías.
El Cepillado en Niños
Hasta los 6 años el cepillado será realizado por un adulto. Los niños no tienen la destreza suficiente para poder hacerlo solos. En menores de 2 años podremos pasta dental fluorada de 1000ppm con cantidad de grano de arroz. El cepillo no se debe mojar antes de poner la pasta. Con el cepillo seco haremos menos espuma, el niño no tragará tanta cantidad y tendremos más concentración de flúor.
Enjuagarse la Boca Antes de Cepillarse
Un gesto que sí deberíamos hacer con más frecuencia de lo que lo hacemos es enjuagarnos la boca con agua antes de comenzar a cepillarnos. Se trata de un gesto con el que queremos eliminar los grandes restos de comida que pueda quedar en nuestra boca -especialmente entre los dientes- y neutralizar la acidez de algunos alimentos que hayamos ingerido.
Conclusión
En resumen, aunque mojar el cepillo de dientes antes de aplicar la pasta dental es una práctica común, los expertos sugieren que es más efectivo mantener el cepillo seco para maximizar los beneficios del flúor y asegurar una limpieza dental adecuada. Adaptar esta pequeña modificación en tu rutina de higiene bucal puede marcar una gran diferencia en tu salud dental a largo plazo.