Myriam Lapique: El Refugio Incondicional de Cari Lapique Tras la Tragedia

Ha pasado poco más de un año del que fue sin duda el peor en la vida de Cari Lapique. La vida de la familia Goyanes-Lapique está siendo una auténtica pesadilla.

La socialité se enfrentó en agosto de 2024 a la muerte de su marido, Carlos Goyanes, y de su hija, Caritina, con tan solo 19 días de diferencia. El fallecimiento de Carlos Goyanes y la repentina muerte de Caritina Goyanes, con menos de 20 días de diferencia, han sido las dos tragedias que han marcado el futuro de Cari.

Cari Lapique en un evento. Fuente: Gtres

Resulta difícil olvidar aquellas aciagas fotografías de Cari Lapique (72 años), del pasado 26 de agosto, llegando a Marbella, procedente de Palma de Mallorca, tras ser informada de la muerte de Caritina, su hija mayor; su vida. Su hija perdía la vida el pasado lunes 26 de agosto de manera fulminante a causa de un infarto a los 46 años en su casa de Marbella, mismo escenario en el que semana antes su padre perdía la vida.

Es por ello que este verano ha sido muy difícil para la familia, pero Cari se ha propuesto disfrutar de los seres queridos y así la vimos compartiendo tiempo con Carla Goyanes en Grecia, en el País Vasco o Estepona. Además, Cari también desconectó junto a su hermana Myriam en Ibiza.

Especial renglón merece la figura de Myriam en la vida en general de Cari, pero, muy en particular, desde que este verano se quedó viuda y perdió a su primogénita. Miriam ha pasado a ser el mayor refugio de Cari Lapique tras perder a su marido y a su hija en menos de un mes.

Desde entonces, Myriam Lapique ha sido el gran sostén de su hermana mayor y ha tratado de acompañarla en el duelo para que no se sintiera sola. Las dos han tratado de superar el duro trance haciendo planes juntas y sobre todo refugiándose en sus hijos y sus nietos, ahora mismo lo más importante para ambas.

El pasado 7 de agosto, Carlos Goyanes perdió la vida en su casa de Marbella a los 79 años mientras dormía. Una dolorosa pérdida por la que tanto Cari Lapique como Miriam se refugiaron en Mallorca, isla en la que también ha recibido la devastadora noticia de la muerte de su hija Caritina: "Mallorca es el lugar donde Cari se había refugiado tras la muerte de su marido. Ha sido en la isla donde recibió la noticia de la muerte de su hija. Miriam vive en una de las villas ubicadas en una exclusiva urbanización cercana al icónico hotel Formentor", han afirmado fuentes cercanas a la familia a elcierredigital.com.

Sostiene el informante que desde el 7 de agosto -día en que pierde la vida Carlos Goyanes a causa de un infarto-, Myriam, en connivencia con Carla Goyanes (41), hija menor de Cari, toma una decisión: irse a vivir con su hermana, al regreso de las vacaciones de verano.

No había duda y lo hizo: nada más llegar la familia Lapique, a principios del mes de septiembre, a Madrid, a esa hoy desangelada casa familiar de Puerta de Hierro, Myriam se instaló con su hermana. Y en ningún momento la ha dejado sola. Cuenta quien las conoce, y también las ha visitado, que están más compenetradas que nunca. Y Myriam tira de Cari cuando los ánimos vuelan bajos.

El domicilio de Cari, en estas semanas, es "un no parar", así lo describen, de visitas. Cari puede vanagloriarse de contar con grandísimos amigos, gente que la quiere mucho y bien. "Yo voy porque ella ha estado en mis desgracias, ¿cómo no voy a estar yo? La amistad es eso, es cuidarse, pero al mismo nivel.

Es de justicia subrayar y poner el acento en otros miembros de la familia de Cari Lapique que también conforman su resistente red de apoyo: su hija Carla, sus nietos -en especial, los vástagos de Caritina, Pedro y Mini Cari, de 13 y 10 años, respectivamente- y Antonio Matos, su yerno. "Tener a Cari cerca es una tranquilidad para Antonio", se confía.

La relación con sus hijos es maravillosa, pero a nadie se le escapa que su responsabilidad ahora es doble, pues ha de desempeñar el papel no sólo de progenitor, sino también, en la medida de lo posible, de madre.

Quien lo sabe sostiene a EL ESPAÑOL que en estos días hay un consejo que se le repite a Cari Lapique: volver al trabajo, a la sociedad, a los compromisos. Tener, en otras palabras, la mente ocupada.

Myriam, viuda también del empresario y bodeguero Alfonso Cortina, es una de las figuras imprescindibles en la vida de su hermana y fue uno de sus máximos apoyos durante aquellos días tan duros. Días más tarde, Myriam se ha dejado ver en el Teatro Real y al preguntarle Europa Press por el momento que atraviesa su hermana aseguraba que está saliendo adelante "poco a poco". Además, definía a Cari como una persona "fuerte" tras vivir el año más trágico de su vida.

Myriam Lapique celebraba este 21 de abril su 68º cumpleaños en un año que ha sido complicado para toda la familia Lapique. “Felicidades a mi adorada hermana Myriam 💕 la foto es estupenda pero de hace unos años celebrando un cumpleaños de nuestra madre”, escribía su hermana, Cari Lapique, en Instagram para felicitar de manera pública a Myriam Lapique.

Myriam Lapique. Fuente: Jose Ignacio Viseras

Las hermanas Lapique son inseparables y ambas se apoyan en los buenos y malos momentos. De hecho, Myriam decidía mudarse el pasado otoño a casa de Cari en Puerta de Hierro para poder acompañarla en los que sin duda han sido los peores momentos de su vida.

Verse viuda de esa forma tan abrupta tocó profundamente el ánimo de Cari. Se confía en que Myriam, también alentada por sus hijos, Felipe y Carlos -que adoran a su tía Cari- le contó en aquellos días a su hermana la determinación de vivir juntas, extremo que alegró de algún modo a Cari.

Esta pérdida ha causado una auténtica conmoción y ya se ha podido cómo fueron los últimos días de la empresaria. Tal y como adelantaba Vanitatis, Caritina sufrió ciertos mareos y malestares días antes de su trágico final. Aunque no le dio importancia y creía que simplemente se debía a la ola de calor y a la tristeza por haber perdido a su padre semanas antes, nada hacía presagiar que su final estaba tan cerca. Su familia y su círculo más íntimo de amistades se mostraron completamente desolados y Cari Lapique se encuentra sumida en un profundo duelo.

Así es Miriam Lapique, el apoyo más fuerte de Cari. Miriam ha pasado a ser el mayor sostén de Cari Lapique, un papel que siempre ha adoptado tanto en los buenos como en los malos momentos.

En el año 1979 contrajo matrimonio con Alfonso Cortina. Fruto de su matrimonio, nacieron Carlos y Felipe Cortina. Ambos, decidieron seguir los pasos profesionales de su padre y se formaron en Business Administraton en Cunef. Sus caminos rápidamente siguieron un rumbo distinto: Felipe sorprendió dando un paso al frente en el mundo de la moda fundando junto a Álvaro Gomis 'Jimmy Lion', una conocida marca de calcetines, mientras que Álvaro se trasladó a Londres y actualmente trabaja en Península Capital Advisor como socio.

Desafortunadamente, su vida se truncó en el año 2020 con el fallecimiento de Alberto en plena pandemia provocada por el coronavirus. Por esa razón, es consciente del dolor que está sintiendo en estos momentos su hermana. El vacío que han dejado Carlos Goyanes y Caritina va a ser muy difícil de digerir, pero Miriam va a estar al lado de su hermana Cari pase lo que pase y dejando claro que han sido, son y serán uña y carne.

'Sixsens by Cari Goyanes' fue el trabajo que siempre soñó Caritina. Un sueño hecho realidad en el que encontró al mejor equipo del que podría rodearse. La hija de Cari Lapique fundó este servicio de catering y tras su trágico fallecimiento, sus empleados han querido rendirle un especial homenaje en el que han demostrado que siempre será su capitana. "Han pasado ya varios caterings sin ti, pero tu presencia se siente más fuerte que nunca. Estás en cada pequeño detalle, y solo deseamos que así siga, porque te lo mereces. Por ti, tus hijos, tu familia... Porque este proyecto fue tu primer gran sueño. "Gracias, de todo corazón, a las personas maravillosas que siguen a nuestro lado, a tu lado. Porque aunque ya no estés aquí físicamente, sentimos que nos acompañas en cada paso que damos.

La pérdida de su gran compañero de vida. Myriam Lapique recordaba además hace tan solo un par de semanas al que fue su marido durante más de 40 años por el quinto aniversario de su muerte. Fue el 6 de abril de 2020, en plena pandemia, cuando falleció Alfonso Cortina a los 76 años y como consecuencia del coronavirus. El empresario y Myriam Lapique se casaron en octubre de 1979 en la Iglesia de la Encarnación de Marbella y fue la boda del año con invitados como Alfonso de Borbón y Carmen Martínez-Bordiú.

El matrimonio siempre quiso vivir lejos de los focos y Myriam prefería la vida familiar o ir a la ópera con su marido a los eventos o fiestas. De hecho, Myriam dejó su trabajo al lado de su hermana Cari para poder estar al lado de su marido en los continuos viajes que hacía por todo el mundo.

Tras la muerte de Alfonso Cortina, dos hijos del matrimonio, Felipe y Carlos Cortina, se han convertido en los grandes apoyos de Myriam Lapique. Los dos se licenciaron en Administración de Empresas en CUNEF y luego Felipe continuó su formación en Berkeley. En 2012 fundó en Nueva York la marca de calcetines Jimmy Lion junto a su buen amigo Álvaro Gomis. Por su parte, Carlos hizo un máster en Columbia y trabaja como socio del fondo Península Capital.

Fue en julio de 2021 cuando Myriam vivió un momento muy feliz en la boda de su hijo Felipe con Amelia Millán, un día emocionante que se repetía tan solo dos meses después cuando se casaba Carlos con Carla Vega-Penichet. A finales de 2023, los hermanos Cortina hicieron abuela a Myriam. Felipe Cortina daba la bienvenida a un niño, Perico, con Amelia Milán, arquitecta y cofundadora de un estudio de decoración con Mariana Vilallonga.

Alfonso Cortina y Miriam Lapique. Fuente: EFE

Myriam disfruta ahora de una vida tranquila y muy familiar. Le encanta pasar tiempo con sus dos nietos, que además viven muy cerca uno del otro, y también con los nietos de su hermana Cari, Pedro y mini Cari, los hijos de Caritina Goyanes, que residen a pocos pasos de su abuela en Puerta de Hierro. Juntas estuvieron con los niños en su primer día de colegio, un momento muy especial por la gran ausencia de Caritina Goyanes que había fallecido pocos días antes.

Las hermanas hacen algunos planes también de ocio y a finales de enero se las podía ver yendo al estreno de la ópera Eugenio Oneguin en el Teatro Real de Madrid. Myriam Lapique es una de las figuras imprescindibles en la vida de su hermana Cari. Sobre todo, tras la terrible tragedia que ha sacudido sus cimientos este verano. La pérdida de su marido y de su hija en apenas unos días dejó completamente destrozada a una familia en la que los cimientos se han sostenido gracias a su fortaleza.

Tal y como confirman personas del entorno de las hermanas, se han convertido en inseparables. “Prácticamente no salen de casa”, aseguran las fuentes consultadas. De hecho, la salida que llevamos en las páginas de ¡HOLA! de esta semana, en la que vemos a Cari y Miriam junto a Carla y los niños en el Bernabéu ha sido una de las únicas ocasiones que ha querido participar en alguna actividad fuera de casa. También ha querido acompañar a sus nietos en su vuelta al cole. La más triste de su vida tras la muerte de su madre, Caritina, de manera repentina apenas unas semanas antes del inicio del curso. “Está volcada en ellos. En que estén bien y en ayudarles a aprender a vivir esta nueva realidad tan dura en la que su madre ya nunca estará presente”.

Una vida volcada en sus nietos que comparte también con su hermana Myriam, que solo se separa del lado de Cari para visitar a sus dos nietos, Perico y Carlos, que nacieron prácticamente a la vez fruto de los matrimonios de sus hijos Felipe y Carlos, que llevan unas vidas bastante paralelas.

Allí fue donde conoció trágicamente la muerte de su hija mayor y desde donde voló escoltada de su hermana y sus sobrinos tremendamente devastada tras conocer la peor de las noticias. De hecho, antes de volver a su casa, pasó la primera parte de este insoportable duelo en la finca familiar de los Cortina en Ciudad Real, donde se refugió en sus más allegados, que no le han soltado de la mano ni un segundo desde entonces.

Nada más regresar a Madrid en septiembre, Cari no pudo volver sola a la casa familiar de Puerta de Hierro por lo que su hermana tomó la decisión de instalarse junto a ella. Caritina Goyanes murió este 26 de agosto tras un infarto fulminante. Unas semanas antes había fallecido su padre, Carlos, y también su tío, Tito. Todo esto había hecho que la familia Goyanes-Lapique se sumiera en una auténtica tristeza.

La madre de Caritina Goyanes siempre ha tenido una estupenda relación con su hermana Miriam. Las dos jóvenes, en los años 80, se convirtieron en asiduas al papel couché y, por eso, ocuparon infinidad de portadas de revistas. Su madre, Caritina, se convirtió en una de las mujeres de la alta sociedad más querida, consagrándose como vizcondesa de Villamiranda. Aunque el título nunca fue reconocido sí que lo hicieron sus antepasados aristócratas; su padre fue marqués de la Casa Real de Córdoba.

El matrimonio tuvo cuatro hijos; Manuel, Pedro, Miriam y Cari Lapique. Fueron las dos chicas las que llevaron una vida más pública y quienes acudían a los eventos de la alta sociedad. Cari comenzó trabajando como dependienta en unos grandes almacenes y su trabajo siempre se ha visto ligado a la moda, sobre todo a las grandes marcas como Celine, Suárez o Aristocrazy. Su boda se celebró en Marbella en 1975 y fue una de las más importantes del año, a la que acudieron empresarios y artistas, así como la plana mayor del gobierno. Por aquel entonces, Carlos, su futuro marido, no era ningún desconocido para la prensa. El hombre, que falleció a principios de este mes de agosto, era nieto del productor Benito Perojo e hijo de Manuel Goyanes, descubridor de la cantante Marisol.

Fue en una piscina en Marbella donde Cary y Carlos Goyanes se enamoraron. La vida de su hermana Miriam sí que fue un poco diferente a la suya. Cuando tenía 22 años se casó con Alfonso Cortina, quien se convirtió en consejero delegado de Hispano Hipotecario del grupo Banco Hispanoamericano en 1982. Su enlace también fue muy importante y fueron testigos de su boda Alfonso de Borbón y Carmen Franco Polo.

Miriam repartió su vida entre Madrid y Mallorca, donde se compró una segunda residencia, e intentó siempre pasar desapercibida. El matrimonio tuvo dos hijos; Felipe y Carlos quienes se han encargado de llevar adelante el holding, Corlap, de su familia.

Nuria González junto a Miriam y Cary Lapique. Fuente: Gtres

Gracias a su matrimonio, Miriam conoció a grandes nombres del mundo de los negocios en nuestro país. Además, también hizo muy buenos contactos. En el 2004 fue una invitada más a la boda de los reyes Felipe y Letizia en La Almudena. Gracias a su cuñado, Alberto, Miriam entabló muy buena relación con Alicia Koplowitz, Marta Chávarri y Elena Cué.

Hace unos años, tanto ella como su marido decidieron retirarse a una finca de Ciudad Real, en la que comenzaron a hacer su propio vino, Pago de Vallegarcía. Alfonso falleció hace cuatro años debido a la pandemia de Covid. Ahora, Miriam se ha sumado al dolor de su hermana, Cary, quien ha perdido a su marido y su hija en poco más de un mes. Carlos Goyanes falleció a principios de agosto debido a un infarto fulminante. La misma dolencia de la que ha muerto su primogénita, lo que ha sumido en un profundo dolor tanto a Cary como a su hija Carla.

Alfonso Cortina y Miriam Lapique formaban una pareja muy unida desde hace treinta años. El empresario y bodeguero ha fallecido este lunes a los 76 años por coronavirus. Se encontraba ingresado desde hace unos días siguiendo los protocolos que Sanidad ha impuesto tras el azote de la pandemia y su mujer ha sido su mejor apoyo en este difícil trance. La pareja se casó en octubre de 1979 (el año pasado cumplieron sus bodas de rubí) en la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, Marbella, Málaga, y entre los testigos, además de su madre y hermana Cari, estaban también Alfonso de Borbón y Carmen Franco.

Más de cuatro décadas ha permanecido Miriam junto a Cortina, como prometió aquel día, en la salud y en la enfermedad (como ahora), en los momentos dulces y otros más amargos, como el vía crucis que pasaron juntos por culpa de su casa en Formentor, cuyo terreno adquirieron en 2005. Y fue en ese paradisiaco rincón mallorquín donde levantaron su mansión, Villa Cortina. Pero la obra fue denunciada y la situación derivó en una serie de litigios cruzados que llegó hasta el Tribunal Superior de Justicia de Baleares.

Igual que Miriam ha sido un importante apoyo para Cortina en sus duros momentos, también él lo ha sido para ella, como cuando en septiembre de 2015 tuvo que despedir a su madre, Caritina Fernández de Liencres, que fallecía a los 84 años en Marbella. En aquel funeral pudimos comprobar lo unida que está a su hermana, Cari, y a toda su familia en la despedida a “una mujer con personalidad y sentido del humor y que murió feliz”, como la describían. En aquel funeral también pudimos ver a amigos de la familia como Naty Abascal, Eugenia Silva o Carmen Martínez-Bordiú.

En el llanto también la acompañaba su hermano Manuel, que junto a Pedro y y Cari son los cuatro hermanos Lapique y Fernández de Liencres.

Aunque la más famosa ha sido siempre Cari, también Pedro tuvo sus cinco minutos de fama cuando en 2016 se marchó al Amazonas para dejar atrás sus problemas con las drogas, y allí conoció a su mujer. En una entrevista para 'LOC' declaraba: “A mí nunca me ha interesado salir en las revistas, siempre he huido de todo ese mundo mediático. Aquí estoy muy tranquilo y mis hermanos lo saben y respetan. Les veo poco, pero cuando nos reencontramos en España la relación es muy buena".

A pesar de que la pareja ha decidido mantener un ritmo de vida social menos intenso que el de su hermana Cari o sus sobrinas, lo cierto es que de vez en cuando sí se dejan ver. Entre los últimos actos a los que acudieron, la cena con la que Mario Vargas Llosa celebró su 80 cumpleaños en el madrileño hotel Villamagna o la capilla ardiente de la infanta Pilar, instalada en el propio domicilio de la duquesa de Badajoz.

Felipe y Carlos son los hijos del matrimonio. Ambos han superado la barrera de los 35 y también los dos se han educado en los mejores colegios y universidades del mundo. Apartados, como sus propios padres, de las alfombras rojas y los photocalls, los dos hermanos, tal vez debido a la pequeña diferencia de edad (se llevan un par de años), tienen gustos y aficiones comunes: el mar, la montaña, los beach clubs de Formentera, las series...

Y de hecho, los dos estudiaron Business Administration en CUNEF (Colegio Universitario de Estudios Financieros). Entre su selecto grupo de amigos se encuentran Marta Ortega y Carlos Torretta, con quienes han compartido pistas de esquí en Gstaad, la elitista estación suiza donde muchos 'afortunados' disfrutan de la 'semana blanca'.

Marta Ortega y Carlos Torretta. Fuente: Cordon Press

Por cierto, que uno de los hijos de la pareja se encontraba con Alberto y Miriam en Toledo cuando tuvieron que ingresar al empresario, que no ha podido superar la enfermedad. Alfonso Cortina y Miriam Lapique formaban una pareja muy unida desde hace treinta años. El empresario y bodeguero ha fallecido este lunes a los 76 años por coronavirus. Se encontraba ingresado desde hace unos días siguiendo los protocolos que Sanidad ha impuesto tras el azote de la pandemia y su mujer ha sido su mejor apoyo en este difícil trance. La pareja se casó en octubre de 1979 (el año pasado cumplieron sus bodas de rubí) en la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, Marbella, Málaga, y entre los testigos, además de su madre y hermana Cari, estaban también Alfonso de Borbón y Carmen Franco.

Cari Lapique ha vivido un año con mucho dolor, aunque, como dice su hermana Myriam, "poco a poco" va dando pasos en su recuperación asumiendo sus rutinas, a pesar de las pérdidas familiares. En agosto de 2024, falleció en Marbella su marido, Carlos Goyanes, víctima de un infarto, y solo 19 días después, su hija mayor Caritina Goyanes, por un fallo cardiaco. A comienzos de 2025 sufrió otro golpe: la muerte de su hermano Manuel Lapique, tras una larga enfermedad.

Cari Lapique recuerda emocionada a Carlos Goyanes a pocos días del primer aniversario de muerte de su hija Caritina.

Sumida en la tristeza, pasó un tiempo retirada de la vida pública y de cualquier compromiso público. Gracias a la familia, su punto de apoyo vital, ha podido aliviar el duelo. Su hermana Myriam, su hija Carla y sus nietos están muy presentes y encuentra en ellos el abrazo emocional que más necesita.

Ha vuelto a trabajar: participa en showrooms multimarca y colabora con algunas marcas. Ha retomado también eventos sociales, como estrenos y actos públicos que le evitan quedar atrapada en el dolor.

Esta semana se celebró la XIX Edición de los Premios Escaparate en Sevilla. Cari recogió el premio póstumo a su hija Caritina Goyanes. Llegó acompañada por su hija Carla y su marido, Jorge Benguría, Manuel Martos y su hermana Myriam.

Ella misma compartió en redes sociales la alegría que le suponía recoger este premio: "La memoria de mi hija Cari premiada, agradecidísima. Fuimos todos a recoger el premio. Emoción".

Unos días después del evento, Myriam asistió al Teatro Real y los reporteros se interesaron por su hermana. "Poco a poco", respondió refiriéndose a ella como una persona "fuerte" tras vivir el año más trágico de su vida.

También Myriam perdió al amor de su vida, Alfonso Cortina, el 6 de abril de 2020, en plena pandemia.

Una historia de resiliencia. David Riaño, investigador emérito del CSIC

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