El herpes bucal, también conocido como herpes oral, es una afección viral común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque es una enfermedad común, muchas personas tienen preguntas y preocupaciones sobre el herpes bucal. Este tipo de afección, conocido comúnmente como calentura, puede resultar embarazoso por la aparición de unas pupas o heridas en la zona labial. Por ello, es importante estar alerta ante los posibles síntomas para frenarlo lo antes posible y evitar su propagación.

¿Qué es el Herpes Bucal?
El herpes bucal es una infección viral que afecta principalmente los labios y la zona cercana a la boca. Esta afección es causada por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1), aunque en algunos casos, el virus del herpes simple tipo 2 (HSV-2), que generalmente está asociado con el herpes genital, también puede causar herpes bucal.
Este herpes se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas o vesículas llenas de líquido en los labios, alrededor de la boca o en ocasiones en otras áreas faciales. Estas ampollas suelen ser dolorosas y pueden ir acompañadas de otros síntomas, como picazón, ardor y malestar general.
Causas del Herpes Bucal
El herpes bucal es altamente contagioso y se propaga a través del contacto directo con las ampollas o el líquido que contienen, así como a través del contacto con objetos o superficies contaminadas con el virus. Algunas de las causas y factores de riesgo incluyen:
- Contacto Labial a Labial: Un método común de transmisión es el contacto de labios infectados con labios sanos, como besos o contacto íntimo.
- Contacto Manual: Si una persona con herpes bucal toca las lesiones y luego toca otras áreas de su cuerpo o de otra persona, puede transmitir el virus.
- Compartir Utensilios o Artículos Personales: Compartir objetos personales como vasos, cubiertos, toallas o maquillaje con alguien que tenga herpes bucal aumenta el riesgo de transmisión.
- Herpes Genital a Oral: En algunos casos, el virus del herpes genital (HSV-2) puede transmitirse de los genitales a la boca durante el sexo oral.
- Situaciones de Estrés: El estrés, la fatiga y la debilidad del sistema inmunológico pueden desencadenar brotes de herpes bucal en personas que ya tienen el virus latente.
- Exposición al Sol o Viento: La exposición excesiva al sol o al viento puede desencadenar brotes de herpes bucal en algunas personas.
El primer contacto con el virus suele producirse en la infancia, por contagio mucoso con secreciones infectadas (saliva) o con lesiones periorales activas. El primer contacto con el virus suele ser en la primera infancia (1-3 años).

Síntomas del Herpes Bucal
Los síntomas pueden variar en gravedad de una persona a otra y también pueden diferir en cada episodio. A la hora de diagnosticar la aparición de un episodio de herpes labial recurrente, el paciente debe ser capaz de reconocer, en la etapa prodrómica, los síntomas que preceden a la instauración de los signos orales de la infección por el virus del herpes. Éstos son los principales síntomas que pueden aparecer antes de las temidas calenturas. Las heridas se manifiestan en forma de protuberancias rojas o ampollas alrededor de los labios y la boca, siendo fáciles de reconocer. Aunque cabe señalar, que algunos pacientes son asintomáticos o pueden experimentar otras sensaciones.
Por lo general, comienza con una sensación de escozor, picor y adormecimiento en el labio. Trascurridos un par de días, aparecen entre 1-10 pequeñas ampollas (vesículas) dolorosas que acaban desecándose con la formación de costras en una o dos semanas. Generalmente son muy dolorosas al tacto.
El proceso para identificar que nos está saliendo un herpes labial es muy fácil de identificar. Lo primero que se suele sentir es una especie de ardor, hormigueo o picazón en una zona concreta de la cavidad bucal (dentro o fuera de la boca). La ampolla aún no ha hecho acto de presencia, pero pasadas unas 24 horas, aparecerá un pequeño punto muy localizado duro y doloroso, y después, las llagas o ampollas. En algunos casos, estas pequeñas llagas pueden unirse unas con otras y, al reventarse, segregar un líquido que, finalmente, formarán una costra.
Uno de los síntomas más frecuentes es que el niño presenta fiebre bastante alta llegando hasta los 40 grados. Por último, debido al dolor anteriormente mencionado, el peque puede rechazar todo tipo de alimentos. En los casos más graves, la ingesta de alimentos y líquidos puede verse dificultada, pudiendo predisponer al paciente a un estado de deshidratación.
Tratamiento del Herpes Bucal
Al tratarse de una afección de origen vírico, no hay una cura como tal mediante tratamiento o antibióticos. Más que esto, lo que nuestros odontólogos recomiendan es seguir una serie de pautas enfocadas a reducir la sintomatología, a aliviar el dolor y, por supuesto, a prevenir el contagio. Algunos enfoques comunes de tratamiento incluyen:
- Antivirales Tópicos: La aplicación de cremas o ungüentos antivirales tópicos, como el aciclovir, puede ayudar a reducir la duración y la gravedad del brote.
- Analgésicos: El uso de analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el acetaminofén, puede ayudar a aliviar el dolor y la fiebre asociados con el herpes bucal.
- Medicamentos Antivirales Orales: En casos graves o recurrentes de herpes bucal, un profesional de la salud puede recetar medicamentos antivirales orales para reducir la duración de los síntomas.
- Medidas de Cuidado: Mantener las áreas afectadas limpias y secas, evitar tocar las lesiones y no compartir objetos personales pueden ayudar a prevenir la propagación del virus.
Recomendaremos dieta blanda e incluso la toma de suplementos nutricionales, hasta que las lesiones remitan y el paciente pueda tolerar de nuevo la ingesta de sólidos. Se evitará el consumo de bebidas alcohólicas, ácidas o carbonatadas, así como alimentos picantes que puedan exacerbar la sintomatología dolorosa o el empleo de colutorios con alcohol. Cuando la ejecución de una correcta higiene pueda verse impedida por las molestias, se recomienda complementar o sustituir el cepillado por enjuagues con colutorios de acción antiséptica dos veces al día.
Si es tratado como es debido, el tiempo de curación puede reducirse de quince días a cuatro. También existen cremas antivirales o parches labiales. Cuidado con los remedios caseros, como la pasta de dientes o el zumo de limón. Evitar a toda costa arrancar las costras de las heridas. No te excedas con la dosis del tratamiento.
En cuanto a las medidas no farmacológicas se recomienda la ingesta abundante de líquidos para evitar la deshidratación siendo necesario en ocasiones ofrecer suero oral a demanda. El uso de antivirales por vía oral como es el Aciclovir se reserva para casos más graves con numerosas lesiones orales que imposibiliten la ingesta de líquidos con riesgo de deshidratación, sobre todos aquellos que requieran ingreso.
Prevención del Herpes Bucal
La prevención del herpes bucal se centra en evitar el contacto con el virus y reducir la frecuencia de los brotes. Algunas medidas de prevención incluyen:
- Evitar el Contacto Directo: Evitar besos u otros contactos cercanos con personas que tienen un brote activo de herpes bucal.
- No Compartir Artículos Personales: Evitar compartir objetos personales como vasos, cubiertos, toallas y maquillaje.
- Practicar una Buena Higiene: Lavar las manos con frecuencia y evitar tocarse la cara, especialmente los ojos, la nariz y la boca.
- Evitar el Estrés: La gestión del estrés y la adopción de un estilo de vida saludable pueden ayudar a prevenir brotes recurrentes.
- Protección Solar: Usar protector solar en los labios puede ayudar a prevenir brotes desencadenados por la exposición al sol.
- Educación Sexual: Si tienes herpes genital, informar a tu pareja sexual es importante para que puedan tomar precauciones durante el sexo oral y reducir el riesgo de transmitir el virus.
Tal y como lo hemos comentado a lo largo del artículo, este virus es sumamente contagioso por lo que resulta imposible realizar una previsión que pueda ser eficaz al cien por cien. Cuida las maneras en las que tú peque bebe agua, zumos u otros líquidos.
Como profesionales de la salud, debemos informar y educar al paciente sobre la naturaleza vírica de la lesión de herpes labial recurrente y su potencial contagioso.
¿ QUÉ ES EL HERPES LABIAL? CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

Cuándo Consultar
En la mayoría de los casos, el herpes bucal puede manejarse en casa y no requiere atención médica. Sin embargo, es aconsejable consultar a un profesional de la salud en las siguientes situaciones:
- Brotes Graves o Frecuentes: Si experimentas brotes graves o recurrentes de herpes bucal, un médico puede recomendar tratamientos más intensivos.
- Síntomas Oculares: Si el herpes bucal afecta los ojos o causa síntomas oculares, busca atención médica de inmediato.
- Síntomas Graves: Si tienes fiebre alta, inflamación severa, dificultad para tragar o síntomas que afectan gravemente tu calidad de vida, es importante consultar a un médico.
- Herpes Genital: Si tienes herpes genital y experimentas un brote en la boca o el herpes bucal se propaga a los genitales, consulta a un profesional de la salud.
Si necesitas la opinión de un especialista sobre el herpes labial, no dudes en consultarnos. Si vives en Barcelona y buscas el diagnóstico de un especialista en medicina oral, en nuestra clínica dental especializada podemos dártelo.
Tabla Comparativa: Herpes Labial vs. Aftas
| Característica | Herpes Labial | Aftas |
|---|---|---|
| Ubicación | Exterior de los labios | Interior de la boca |
| Causado por | Virus del Herpes Simple (VHS) | Desconocida (no viral) |
| Contagioso | Sí | No |