Descongestión Nasal: Remedios y Trucos Efectivos

La congestión nasal es uno de los síntomas más molestos de los resfriados y gripes. Afortunadamente, existen diversos remedios y trucos para aliviar esta condición rápidamente. A continuación, exploraremos métodos efectivos, desde la medicina china hasta consejos prácticos para prevenir el contagio.

¿Por Qué Se Atranca la Nariz?

Los motivos principales de la congestión nasal son el clásico resfriado, las alergias y los cambios de temperatura tras el verano. Este último se produce a causa de una inflamación en el interior de la nariz que conlleva una obstrucción de las vías nasales.

Truco Chino para Acabar con la Congestión Nasal

Un truco muy extendido en el país nipón se ha puesto de moda entre los médicos de cabecera para acabar con los atranques nasales sin necesidad de fármacos.

Acupresión o Shiatsu

El nombre de este método para terminar con la rinitis de forma inmediata es la Acupresión o shiatsu: una técnica que consiste en presionar en ciertos puntos estratégicos del cuerpo para provocar cambios en otras partes completamente distintas.

Un vídeo del canal de Youtube 'Prevention Magazine' recoge un truco que ya se ha convertido en viral en las redes sociales. Propone presionar nuestro paladar con la lengua y a continuación apretar con dos dedos el entrecejo.

Por si falla esta solución plantea esta otra: echar la cabeza atrás, apretar las fosas nasales y mantener la respiración todo lo que sea posible. Al respirar la congestión nasal debe reducirse.

Además, este método no requiere productos adicionales ni herramientas, solo tus manos.

Aunque el vídeo no lo menciona, el último remedio puede ser acudir a una farmacia y comprar un medicamento.

Otros Remedios Caseros

Hasta ahora, conocíamos las propiedades antisépticas del ajo, los baños de vapor para despegar la mucosidad de las vías, o los beneficios de tomar jengibre o eucalipto. A partir de ahora, una nueva estrategia para combatir a la congestión nasal se suma a estas.

Para quienes prefieren alternativas naturales o no farmacológicas, existen métodos tradicionales que pueden ser igual de efectivos. Por ejemplo, un truco casero consiste en colocar un trozo de hielo en el paladar y mantenerlo presionado con la lengua.

Medicamentos y Precauciones

Para combatir esta molestia, muchas personas recurren a medicamentos y productos de farmacia, como los populares 'sprays' nasales. Estos pueden ofrecer un alivio temporal, pero deben utilizarse con precaución.

El Resfriado y la Gripe: Una Visión General

El resfriado y la gripe son dos de las enfermedades más frecuentes en nuestra vida cotidiana. De hecho, tres de cada cuatro españoles afirma sufrir alguna de estas afecciones al menos una vez al año; incluso, uno de cada cinco españoles (20,6%) asegura padecerlas tres o más veces anualmente, siendo los jóvenes quienes padecen más resfriados al año, tal y como se muestra en el III Estudio Cinfasalud “Percepción y hábitos de la población española en torno al resfriado y la gripe”.

¿Qué es el Resfriado y Qué lo Causa?

El resfriado o catarro común es una infección aguda del tracto respiratorio superior que a menudo provoca inflamación de nariz, senos paranasales, laringe, tráquea y bronquios. Sin embargo, no produce fiebre alta. Actualmente, se trata de la enfermedad leve más extendida del mundo.

El origen del resfriado suele ser vírico; de hecho, existen más de 200 tipos de virus responsables de esta patología, aunque predomina la familia de los rinovirus, que además es el patógeno más común en los seres humanos.

¿Qué es la Gripe y Qué la Causa?

La gripe es también una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias, pero en su caso, está causada por el virus de la influenza y afecta principalmente a las vías respiratorias superiores. Esto genera la incómoda sensación de taponamiento nasal, que puede dificultar la respiración, sobre todo por la noche o cuando se está tumbado; provocar ronquidos; y acentuar la pérdida de apetito.

La gripe se caracteriza por comenzar con fiebre alta, dolores musculares y malestar general. Su periodo de incubación es más corto que en el resfriado, entre 18 y 36 horas, aproximadamente, y sus síntomas persisten de siete a diez días.

Si algo caracteriza al virus de la influenza es su alta capacidad de contagio; anualmente suele afectar a entre el 10% y el 20% de la población. Esto se debe, en gran medida, a que este microorganismo se transmite de manera rápida entre las personas: con tan solo unas gotitas de la saliva que se expulsa al hablar, toser o estornudar, así como por el contacto con objetos contaminados por este virus.

El virus de la gripe se despliega generalmente en la temporada de invierno, predominando en los meses de noviembre a marzo, y de forma epidémica, es decir, que cada año nos enfrentamos a una temporada en la que puede producirse una gran actividad y circulación del virus.

Diferencias entre el Resfriado y la Gripe

Es importante que cuando comencemos a sentir malestar, dolor de cabeza, garganta, tos…, tratemos de identificar si se trata de un simple catarro o si por el contrario es una gripe, ya que aunque ambas patologías pueden tener síntomas similares, presentan tratamientos y posibles complicaciones distintos.

La gripe se diferencia del catarro en algunos puntos:

  • Aparición brusca de fiebre alta, entre 38ºC y 40ºC.
  • Dolor muscular, sobre todo en piernas y espalda.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio intenso, debilidad y malestar general.

La gripe puede ser potencialmente grave, ya que puede presentar complicaciones como bronquitis o neumonía que, en determinados grupos de riesgo (personas asmáticas, ancianos, niños…), pueden tener un pronóstico grave.

Como hemos comentado, la gripe y el resfriado son enfermedades muy habituales entre la población general. Según el III Estudio CinfaSalud “Percepción y hábitos de la población española en torno al resfriado y la gripe”, uno de los colectivos más propensos a sufrir este tipo de patologías son los jóvenes de entre 18 y 24 años: 1 de cada 4 sufre más de tres resfriados anuales. Por el contrario, esta incidencia se reduce a partir de los 55 años, ya que 1 de cada 3 personas con esta edad afirma no sufrir catarros casi nunca.

Prevención del Contagio

Actualmente no existe un tratamiento efectivo que cure o prevenga el resfriado, sino tan sólo tratamientos puntuales para aliviar los síntomas. Por esta razón, la única forma efectiva de huir de esta enfermedad es prevenir el contagio, que suele ocurrir mediante la propagación de los virus a través del aire y mediante objetos contaminados.

Por tanto, unas medidas higiénicas básicas nos ayudarán, en gran medida, a evitarlos. Se trata de hábitos higiénicos que debemos aplicar en nuestro día a día, pero que en estas situaciones se vuelven especialmente importantes como medidas de prevención.

  • Debemos lavarnos las manos con jabón con frecuencia, haciendo hincapié en la zona bajo las uñas, donde puede acumularse la suciedad.
  • Evitaremos tocarnos en exceso los ojos, la nariz o la boca, para no “empujar” los gérmenes dentro de nuestro organismo.
  • También es necesario cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando tosamos o estornudemos, para que los gérmenes que expulsamos con la saliva no lleguen a otras personas u objetos. Si no disponemos de pañuelo, utilizaremos mejor el codo o antebrazo, nunca la mano, para evitar propagar después los virus mediante el contacto.
  • No debemos compartir alimentos, vasos, cubiertos, pañuelos, toallas u otros objetos con personas enfermas, ya que mediante ellos también pueden transmitirse los virus.
  • Dado que los virus también se transmiten por el aire, se recomienda ventilar con frecuencia las habitaciones y los espacios cerrados, para evitar su concentración.

En el supuesto de que hubiera alguna persona de la familia o cercana a nuestro entorno afectada, deberemos extremar aún más estas medidas e intentar evitar el contacto excesivo con ellos durante los dos o cuatro primeros días del proceso, cuando el riesgo de contagio es mayor.

Tratamientos para Aliviar los Síntomas

Con el objetivo de paliar y reducir los molestos síntomas catarrales, podemos recurrir a diversos tratamientos que nos ayudarán a sentirnos mejor mientras el organismo combate los virus:

  • Podemos recurrir a los analgésicos o antinflamatorios (el paracetamol, metamizol o el ibuprofeno) para aliviar los dolores de cabeza o del cuerpo. También existen medicamentos específicos para la gripe y el resfriado que asocian antihistamínicos para reducir la inflamación de la mucosa nasal aliviando el goteo y la congestión. Estos deben consumirse siempre bajo la recomendación y supervisión de un profesional sanitario, ya sea del médico o del farmacéutico.
  • Para aliviar la congestión nasal, se recomienda realizar lavados nasales con suero fisiológico, agua con sal o agua marina, que ayuden a arrastrar las secreciones y a humidificar las mucosas. Adicionalmente, y para tratar de forma rápida su sintomatología, podemos emplear descongestivos vía nasal u oral, ya sea en formato de comprimidos jarabes, o sprays, pero siempre con la recomendación del médico o farmacéutico y tomándolos durante pocos días.
  • La irritación de garganta se puede tratar con pastillas para deshacer en la boca, caramelos o aerosoles. Para reducir el dolor de garganta, también podemos recurrir a un analgésico.

Por último, es importante recordar que los antibióticos no están recomendados en estos casos, ya que dado que la gripe y el catarro están provocados por virus, y no por bacterias, no son efectivos para curarlos. Además, utilizarlos sin indicación médica y de manera incorrecta o frecuente puede hacer que las bacterias se hagan resistentes a ellos.

Por ello, los antibióticos sólo están indicados para el abordaje de las complicaciones (sinusitis, bronquitis, otitis, neumonías, etc.) que son causadas por bacterias, y siempre bajo supervisión y prescripción médicas.

Complicaciones del Resfriado y la Gripe

Debido a la incomodidad de sus síntomas, la gripe y el resfriado constituyen dos de las afecciones que más consultas médicas ocasionan en nuestro país y una de las principales causas de absentismo laboral y escolar, por su efecto negativo en la calidad de vida de las personas que las sufren.

Además, estas enfermedades pueden derivar en otros trastornos más severos. Así, en los resfriados, la disminución de las defensas en el paciente favorece el crecimiento y la proliferación de determinadas bacterias, y pueden darse infecciones respiratorias a nivel de las vías respiratorias inferiores (neumonía, bronquitis) y del tracto respiratorio superior (faringitis, sinusitis, otitis).

Por su parte, la gripe posee un alto riesgo de complicaciones que aparecen con mayor asiduidad en los grupos de riesgo: los ancianos, las personas debilitadas, las embarazadas y los niños menores de dos años. Entre las más comunes destaca la neumonía, que puede estar inducida por el propio virus o por una sobreinfección bacteriana posterior.

En algunos casos, estas complicaciones asociadas a la gripe pueden conllevar hospitalización e incluso, en situaciones muy extremas, pueden resultar letales. Según indica el Grupo de Estudio de la Gripe (GEG), sólo en Europa fallecen entre 40.000 y 220.000 personas al año por este motivo, y en España se estima que se dan entre 1.500 y 4.000 defunciones anuales asociadas a esta patología. Por ello, esta enfermedad está considerada de una de las más significativas y una causa frecuente de morbilidad y mortalidad.

10 Consejos para Prevenir y Aliviar los Síntomas

  1. Descansar lo máximo posible.
  2. Ser precavidos con el frío y la humedad.
  3. Lavarse las manos con frecuencia.
  4. Incluir vitaminas y minerales en la dieta.
  5. Beber gran cantidad de líquidos.
  6. Dejar de fumar y evitar los ambientes con humo.
  7. Realizar aspiraciones de agua con sal o vahos de eucalipto.
  8. Hacer gárgaras con agua caliente con limón y miel.
  9. Consultar al profesional sanitario y evitar la automedicación.
  10. No recurrir a los antibióticos.

Masajes para aliviar la congestión nasal y el dolor de cabeza de los niños

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