Hipertrofia de Carillas Articulares y Ligamentos Amarillos: Causas, Síntomas y Tratamiento

La columna vertebral consta de 33 vértebras colocadas una encima de la otra. Dependiendo de la ubicación, las vértebras proporcionan diferentes grados de carga y flexibilidad en la columna vertebral. A partir de los 30 años, tanto las vértebras como los discos intervertebrales empiezan a sufrir daños por el desgaste y las enfermedades degenerativas de la columna vertebral pueden empezar a manifestarse.

Anatomía de la Columna Vertebral

¿Qué es la hipertrofia del ligamento amarillo?

El ligamento amarillo, también conocido como ligamento flavum, es una estructura de vital importancia tanto para la estabilidad como para la expresión dinámica del cuerpo en movimiento. Existen dos tejidos por cada vértebra cervical, lumbar y dorsal. Así, el ligamento flavum está constituido por una gran cantidad de elastina, proteína compuesta por desmosina, isodesmosina y péptidos exclusivos de la misma.

La hipertrofia del ligamento amarillo se trata de un trastorno patológico de la columna vertebral, en la que existe una hinchazón, e incluso degeneración del ligamento flavum.

Funciones del ligamento amarillo

Se puede decir que el ligamento amarillo de la columna vertebral realiza tres funciones:

  • En primer lugar, el ligamento flavum fija las actitudes posturales disminuyendo el gasto muscular.
  • Por otro lado, este restringe la movilidad, ya que se elonga y retrae pasivamente por poseer una capacidad elástica que se deteriora con el paso de los años.
  • De esta forma, cuando la columna vertebral se dobla hacia delante o hacia los laterales, ceden estos ligamentos amarillos.

Ligamento Amarillo

Estenosis de Canal Lumbar y su relación con la hipertrofia

La estenosis de canal lumbar es el estrechamiento del canal vertebral lumbar por donde circulan las raíces nerviosas que van a las extremidades inferiores. Puede afectar a uno o más niveles lumbares, siendo uno de los más frecuentes el espacio L4-L5. El segmento vertebral L4-L5 consiste en las dos vértebras más bajas de la columna lumbar. Las vértebras L4-L5 sufren un gran impacto con los movimientos diarios y son muy flexibles.

Como ya hemos explicado, la estenosis de canal lumbar comprime los nervios que viajan a través de la parte baja de la espalda hacia las piernas. El estrechamiento del canal espinal suele ocurrir lentamente, durante años o décadas. Los discos se van haciendo menos esponjosos con el envejecimiento, provocando que el disco pierda altura, provocando la salida del material discal mediante abultamientos que pueden invadir el canal espinal. También pueden aparecer espolones óseos y los ligamentos pueden engrosarse, contribuyendo así a la estenosis.

La estenosis de canal L4-L5 afecta a la zona lumbar baja de la columna vertebral. Este espacio intervertebral se puede degenerar con cierta frecuencia, al encontrarse acabando la columna lumbar y soportando buena parte de nuestro peso.

Es importante destacar que la función de la columna vertebral es favorecer el movimiento y la estática y proteger los elementos nerviosos, los cuales, tienen que tener un espacio holgado dentro del canal y en los forámenes. Cuando esto se produce de forma aguda, el nervio “se queja” de inmediato. Pero, si la estenosis se produce lenta y progresivamente, los nervios tienen una capacidad de adaptación sorprendente, más allá de lo imaginable.

Las manifestaciones clínicas de la estenosis de canal son muy variadas y dependen de varios factores: tipo de paciente, edad, nivel de estenosis, causa de la estenosis, velocidad de instauración, etc.

Si nos atenemos a esta definición se deberían considerar como encuadrados en este síndrome el 20% de las personas mayores de 60 años, que es el porcentaje de imágenes de estenosis de canal lumbar que se observan. Por eso, para establecer el diagnóstico de estenosis de canal lumbar se debe cumplir un doble postulado: la presencia del síndrome clínico y la confirmación mediante imágenes de un canal lumbar estrecho.

Síntomas asociados

La ciática es un síntoma de compresión radicular, que suele partir desde la parte inferior de la espalda, pasar por las nalgas y viajar por la parte posterior de las piernas, produciendo dolor urente o eléctrico. Además, puede haber pérdida de la fuerza en las piernas.

Este síndrome se caracteriza principalmente por una sensación de dolor y rigidez en la espalda baja, que con el paso del día y la actividad va disminuyendo poco a poco su intensidad del dolor. Este dolor suele aumentar cuando se pasa un largo tiempo de pie y con movimientos que incluyan la hiperextensión, inclinación y rotación contralateral ya que en este tipo de movimientos la articulación está más comprimida y sufre más.

La artrosis facetaria lumbar es una afección que puede pasar desapercibida en muchas personas, pero es una causa importante de dolor lumbar crónico. Los síntomas típicos incluyen dolor en la parte baja de la espalda, que a menudo se describe como un dolor sordo y constante. El dolor puede ser unilateral o bilateral y, en algunos casos, puede irradiar hacia los glúteos o los muslos.

Diagnóstico

Cuando el paciente presenta una sintomatología relacionado con la columna vertebral, es importante que el especialista pregunte sobre las características del dolor que presenta el paciente. La resonancia magnética es la prueba más específica para comprobar el estado de los ligamentos amarillos de la columna vertebral. La mejor forma de diagnosticar la hipertrofia del ligamento amarillo o el engrosamiento del ligamento flavum es mediante una resonancia magnética de la columna vertebral.

Resonancia Magnética de la Columna Vertebral

Tratamiento

El diagnóstico generalmente se basa en la historia clínica del paciente, un examen físico detallado y pruebas de imagen.

En la mayoría de casos, los médicos recomiendan un primer tratamiento conservador. Los tratamientos convencionales más comunes para esta afección son: terapia física, con ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad, movilización y estabilización de articulaciones, reforzamiento del core y de miembros inferiores.

Posteriormente, si el tratamiento conservador no funciona, se puede pasar al siguiente escalón: tratamientos del dolor, que consisten en infiltraciones epidurales, transforaminales o a través del hiato sacro.

En los casos en los que los tratamientos conservadores y del dolor no hacen efecto, y el paciente sigue con dolor y síntomas limitantes, es necesaria la operación de estenosis de canal.

Otras opciones de tratamiento incluyen:

  1. Medicación: Antiinflamatorios o corticoides, ya sea en pastilla o crema.
  2. Fisioterapia: Técnicas de Masoterapia que consisten en un masaje para disminuir las contracturas musculares causadas por este síndrome a nivel de la musculatura lumbar, diatermia que es una corriente de alta intensidad con un aumento de la temperatura de los tejidos para relajar la musculatura, electroterapia ya sea tens u onda corta, que es uno de los materiales con el que contara el centro de fisioterapia al que asistas para disminuir el dolor.
  3. Natación: Muy recomendable para los dolores lumbares ya que el hecho de estar en el agua reduce la presión sobre los discos intervertebrales de nuestra columna siendo esto muy favorable ya que es un ejercicio que no afectara en nada nuestras molestias si no que nos ayudara a darle mayor movilidad y fuerza. A pesar de los beneficios que tiene la natación hay que tener en cuenta que se tiene que tener un profesor el cual se asegure de que se esta teniendo un buen control de la musculatura y que se puede mantener durante el nado.
  4. Yoga o pilates: Para mejorar la postura y evitar dolores de espalda ya sean crónicos o agudos.
  5. Radiofrecuencia: La denervación por radiofrecuencia puede proporcionar alivio del dolor a largo plazo al interrumpir las señales de dolor en las articulaciones facetarias.
  6. Cirugía: Para casos más graves o que no responden a otras opciones, la cirugía puede ser una alternativa.

Qué es el síndrome facetario y su tratamiento

Ejercicios recomendados

Aquí te dejamos algunos ejercicios que puedes realizar para aliviar las molestias:

  • En el suelo sobre colchoneta llevar ambas rodillas al pecho, posteriormente realizaremos un balanceo de las dos piernas juntas hacia un lado y hacia el otro sin tocar el suelo, nos quedamos a cinco centímetros antes de tocar el suelo.
  • En el suelo sobre colchoneta nos colocamos a cuatro patas y primero nos dirigimos a sentarnos apoyado en los talones y los brazos extendidos hacia adelante con manos apoyadas en la colchoneta, las manos pueden dirigirse primero hacia adelante manteniéndose unos segundos, después hacia la derecha y por ultimo hacia la izquierda, así pudiendo incidir en las diferentes partes de la musculatura de la espalda, posteriormente volveremos a la posición inicial e intentaremos primero sacar chepa con toda la espalda como en posición de gato, y después meteremos chepa arqueando ligeramente la lumbar.

También se recomienda:

  • Estiramiento de los erectores de la columna: Nos tumbamos bocarriba, extendiendo una pierna en el suelo y la otra hacia nuestro pecho con la ayuda de nuestros brazos. Mantenemos el estiramiento durante 30 segundos y posteriormente cambiamos de pierna.
  • Estiramiento de glúteos: Tumbados en el suelo bocarriba dirigiendo la rodilla hacia el hombro contrario hasta notar la tensión en el glúteo que queremos estirar, primero con uno y luego con el otro manteniéndolo 30 segundos.
  • Estiramiento de cuadrado lumbar: Nos dirigimos a sentarnos sobre nuestros talones, extendiendo los brazos hacia adelante y dejando caer todo nuestro tronco hacia atrás durante 30 segundos.
  • Estiramiento de psoas iliaco: Nos colocamos en posición de rodillas y adelantamos una pierna con respecto a la otra, con el tronco recto llevamos el peso hacia adelante para notar la tensión en la ingle.
  • Estiramiento de isquiotibiales: Nos colocamos de pie frente a un banco o silla y subimos la pierna que deseamos estirar, llevando nuestro tronco hacia adelante.

Otra de las recomendaciones para poder dormir bien por la noche y que no nos duela mucho la espalda es colocar entre las piernas a la altura de nuestros muslos y rodillas una almohada, ya que esto ayudara a que nuestra compresión lumbar disminuya y por tanto tener una postura que nos favorezca para así poder descansar mejor y evitar un poco el dolor que nos despierta por las noches que es tan desagradable.

Si experimentas dolor lumbar crónico y sospechas que la artrosis facetaria lumbar podría ser la causa, no dudes en buscar la evaluación de un especialista en columna vertebral. Un diagnóstico y tratamiento adecuados pueden ayudarte a recuperar la calidad de vida y aliviar el dolor persistente.

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